Xtories

Mi primera vez.

Llevaba años esperando el momento perfecto, pero esta vez no esperó más. Con un vaso de agua y una blusa transparente, encendió la llama que llevaba latente entre su mejor amigo. Esta noche, la amistad deja de ser un límite.

Alejandra R16K vistas

Era la última chica Virgen en mi grupo de amigas, y no por falta de ganas. Simplemente trataba de encontrar a la persona perfecta para hacerlo. No de un modo romántico, solamente físico. Tenía un cuerpo un poco más atlético, y aún era castaña; castaña clara. Mis piernas eran delgadas pero torneadas, mis nalgas duras y respingadas, mi abdomen era plano y un poco marcado, mi mayor atractivo eran mis pechos; eran exageradamente grandes y firmes, con unos pezones rosaditos. Mi cara era bonita, pero no perfecta. Tengo unos hermosos labios muy gruesos y rosaditos, muy carnosos.

Frecuentaba mucho la casa de mi mejor amigo. El era atlético, musculoso, pero no exagerado, y moreno con ojos negros y labios carnosos. Un viernes, en su casa, comenzamos a ver una película. Hubo una escena muy erotica, y noté que algo se marcó muy ligero en sus pantalones, así que decidí provocarlo más. Tome mi vaso de agua y lo derrame sobre mi blusa adrede para ver su reacción.

-¡Mierda!-Dije mientras me secaba con una servilleta

Mi blusa, casi blanca, se transparentó totalmente.

-¿Necesitas algo?-me pregunto

-¡Estoy toda mojada!- le dije entre risas- ¿te molesta si me quito la blusa?

-No... está bien por mi.

Me quite la blusa y quede en un top deportivo gris, mis pechos parecían a punto de explotar dentro del top.

-Ven, ayúdame a secarme.- le pedí

Acerque mis enormes tetas a su cara y le di una servilleta. El comenzó a frotar sus manos en mi pecho, yo veía su cara de deseo y su erección crecer más.

-¿Y si te quitas el top? Así te limpio bien.- me dijo en un susurro

Me acerqué a su oreja y muy despacio le dije -Quítamelo

Me quito el top, haciendo que mis tetas al aire rebotarán delante de su cara.

-¡Dios Mío, Ale! Son gigantes.

Puse mi pezón en sus labios y el comenzó a chuprlo, haciéndome dar pequeños respingos, lo mordió un poco mientras acariciaba el otro. Me puse sobre el y su miembro duro rozaba mi coño. Comencé a besarlo, lento, mientras movía mi culo sobre su verga. Me puse a gatas y le baje el pants y su bóxer. Su verga erecta salto en mi cara, yo le sonreí y comencé a bajar su piel poco a poco. El me tomo del cabello y lo puso en mi boca. Le di unas lamidas a la punta, lo chupe bien de arriba y después lo metí todo a mi boca

-¡No mames! ¡Que rico la chupas! mmm, ¡te voy a coger, cabrona!

Comenzó a mover su verga hacía dentro y hacia fuera bien duro mientras gemía y gruñía cada vez más. Entonces pare. Me puse en cuatro sobre su cama y él comprendió lo que tenía que hacer. De un tirón bajo mis leggings que se transparentaban mucho e hizo a un lado mi tanguita negra.

-¡Estás bien mojada!- me dijo mientras me pasaba un dedo, desde el clitoris hasta mi ano.

-¡Metemela!- le pedí gimiendo

Comenzó a chuparme los labios y el clitoris mientras yo gemía como loca Metió su lengua a mi vagina y comenzo a meterla y sacarla. Succionaba mi clitoris y me metía los dedos.

-¡¡me voy a venir!!! Aaaa, aaaah- grite con todas mis fuerzas mientras sentía un fuerte orgasmo bajar hasta mis piernas y explotar en mi vagina.

Mi cuerpo entero estaba temblando y yo seguía gimiendo despacio.

-¿Aun quieres que te coja? ¡Estás riquísima, no mames!

Me metió dos dedos mientras mi vagina se recuperaba y se volvía a lubricar. Me chupo los pezones y los mordió un poco. Abrió un condon y me lo dio.

-Pónmelo con la boca.

Se lo puse en la punta y después baje todo hasta la base con mi boquita. Cuando estaba toda adentro, me agarro de la cabeza y me sostuvo unos 10 segundos

-¡Te cabe toda! ¡Te ves bien puta asi! Te voy a dar la cogida de tu vida

Cuando me la saco de la boca, yo estaba muriendo de ganas de que me cogieran

-¡Ya no aguanto! Por favor metemela así de profundo

Me agarro de perrito y me dio unas embestidas cabronas. Bien duro y bien rápido. Yo sentí un pequeño dolor pero pasó muy rápido y después, solo placer Gemía como loca y gritaba

-¡Maas! Dame más! Aaaa, que rico

Me agarro el cabello y me dio durísimo, creí que me iba a desmayar

-¿Te gusta Ale? Te voy a coger siempre! Estás buenísima!

Comenzó a gemir también entrecortado. Después salió de mi y se acosto, me puso encima y me dijo

-¡Móntame mi amor!

Me puse sobre el y comencé a moverme, lo monté como loca, mis tetas al aire se agitaban bien duro y el ocasionalmente me daba nalgadas o chupaba mis pezones

-Me voy a venir!!! Aaaay- le grite

-Yo también.- gemía y jadeaba

Empece a darle más duro hasta que entre gemidos y gritos los dos nos corrimos. Me quede sobre su pecho desnuda un buen rato. Hasta que se hizo de noche y tuve que regresar a casa. Pero esta escena se repitió mucho.