Xtories

Cornudo consentidor Nº11 El despertar sexual

Despierta desnudo entre dos mujeres que ya están follando. No hay tiempo para la vergüenza, solo para obedecer. Ella le ordena limpiar, y él comprende que su lugar no es penetrar, sino servir.

Carlos15K vistas8.7· 20 votos

El zumbido y melodía de dos teléfonos nos despertó.

Eran los teléfonos de María y Pepe.

El sol ya hacia acto de presencia sobre nuestros cuerpos desnudos a través de la ventana.

Abrí los ojos y lo que vi me gusto, María y Jesica estaban abrazadas desnudas haciendo la cucharita. Pepe buscaba su móvil por la habitación, encontrándolo entre su ropa. Así como estaba se sentó en la cabecera de la cama y mientras contestaba se fijó en lo mismo que yo. Si de normal los hombres despertamos empalmados más con esta visión. Las chicas también se despertaron.

P: ¿Quién es? Contesto mientras alargaba el pie para tocar la entrepierna de su mujer.

Jesica abrazándola desde atrás abrió los ojos y le dio unos besos en la nuca a María mientras sus manos se dirigían a sus pechos haciendo que esta gimiera. María estiraba el brazo y acaricio los huevos y polla de Pepe.

P: ¿A sí que quiere? Le dijo mientras le hacía gestos a su mujer para que le hiciera una mamada. Ella no se hizo de esperar y poniéndose a cuatro patas se puso a mamarle la polla y lamerle los huevos. Jesica no perdió el tiempo y hundió su cara en el coño de María. Yo desde mi posición veía el coño de Jesica en primer plano y el de María siendo lamido. Me acerque a Jesica para ponerme a masturbarla.

P: Y ¿Qué hacen ahí? Pepe seguía hablando por teléfono mientras con su mano hacia hundir su polla en la boca de su mujer. Jesica aprovecho y se puso al lado de María y le dio besos en la mejilla que era abultada por la polla que entraba y salía. Pepe al ver eso estiro de la cabeza de su mujer para sacar su polla y guiarla hacia los labios de Jesica haciendo que se dieran un morreo morboso encima de él. Yo me puse detrás de Jesica para intentar meterle la polla pero ella moviendo el culo y con la mano evito que la penetrara, así que me puse bocarriba debajo de ella y lleve su coño a mi boca, gesto que si acepto.

P: ¿A claro, le puedes decir que vayan a desayunar que ahora iremos nosotros? Viendo la imagen de las dos morreándose, soltó la cabeza de su mujer y guio su polla hacia los labios de las dos, colándola entre ellos, la polla de Pepe era una polla normal pero más larga que la mía con un capullo muy gordo y rojo. Las dos mujeres que estaban con los ojos cerrado notaron la polla meterse en medio y le hicieron hueco. María se tragó el capullo y Jesica empezó a lamer todo el tronco hasta llegar a los huevos. Fueron intercambiando la posición y cada una recorrió el pene varias veces incluso haciendo una mamada de garganta profunda mientras la otra lamia los huevos.

P: Vale muchas gracias. Colgó y soltó el móvil. Ahora con las dos manos libres cogió la cabeza de cada una poniéndolas a cada lado de su polla y las empezó a subir y bajar por su polla, ellas se dejaban hacer, mientras yo lubricaba el coño de Jesica. Después de unos minutos asi Jesica levanto el pecho sentándose sobre mi boca corriéndose, y dejando a María sola con la polla de Pepe.

Cuando Jesica se recuperó del orgasmo se quitó de encima de mí, y levanto a María para morrearse con ella. Pepe se llevó la mano a la polla para masturbarla lentamente para que no perdiera fuerza.

J: Cariño date la vuelta. Me puse como estaba Pepe pero a los pies de la cama.

J: María sabes que es lo que le gusta a mi novio mientras le como la polla.

M: No, a ver sorpréndeme. Ellas se pusieron como estaban antes con Pepe dejando sus coños a la vista de él. Jesica llevo mi polla a su boca y dos dedos de su mano a la boca de María. Cuando ya tenía los dedos bien lubricados los dirigió a mi ano y fue a meter uno. Viendo que faltaba lubricante levanto mis piernas exponiendo mi ano y escupió dos veces sobre él. Con esa lubricación extra consiguió meter un dedo y luego el otro mientras me pajeaba, yo gemí en ese momento. Pepe no había perdido el tiempo y le había metido la polla a María que gemía.

J: Ves se pone muy perro.

M: Uff ya veo. Dijo entre los gemidos que le proporcionaba las penetraciones de Pepe.

P: Vaya así que eres de los que le gusta por detrás.

J: Si de momento solo dedos pero quien sabe y se rieron los dos ya que María y yo solo gemíamos.

María se corrió gritando, entonces Jesica le cogió la mano y llevo dos de sus dedos a la boca. María la miro morbosa, esta saco los dedos de mi culo mientras guiaba los de María a él. María no se hico esperar y metió los dos dedos de golpe haciéndome gemir y llevo la otra mano a mi polla. Pepe viendo todo desde arriba se puso detrás de mi novia y acaricio con su polla su coño, Jesica reacciono llevando su mano hasta su polla para guiarla y abriendo las piernas. De una embestida le metió toda la polla, no era la polla más grande que e había follado esa semana pero la llenaba sobre todo con ese capullo tan ancho. Pepe la cogió de las caderas y empezó un mete saca profundo pero despacio disfrutando de un coño que no era el de su mujer. María mientras tanto me pajeaba y por iniciativa propia había metido su tercer dedo. Yo estaba flipando viendo cómo se follaban a mi novia y otra mujer me pajeaba y me metía tres dedos, no paraba de gemir.

Sin previo aviso me corrí manchando toda la cara de María. Jesica me miro enfadada e hizo algo que no me esperaba, hizo que Pepe se saliera de ella y cogiéndome de los pelos me guio hacia la cara de María que dé la impresión se había tirado hacia atrás poniéndose de rodillas sobre la cama.

J: Ahora la vas a limpiar. Intente llevar la mano a la casa de María para recoger el esperma. No, no con la lengua. María no me miro enfadada también pero excitada y con su mano su coño. Saque la lengua y la empecé a pasar por la cara de María Bajo la atenta mirada de los tres. Jesica viendo que hacia lo que me había pedido cogió la polla de Pepe que seguía detrás de ella y se la metió mientras los dos estaban de rodillas, Pepe aprovecho y apretó los pechos de Jesica desde atrás empezando otra vez las envestidas. Una vez termine de limpiar a María esta se fue a la butaca y se puso a mirar como ellos follaban.

J: Ahora como castigo pon la cabeza aquí. Señalando su coño. Me puse boca arriba debajo de ella y ella se puso en forma de perrito encima mío como si fuéramos a hacer un sesenta y nueve, pero ella no me tocaba y Pepe siguió fallándola mientras yo le lamia el clítoris el coño y a veces la polla de Pepe. Pepe siguió fallándola y aumento el ritmo y la profundidad haciendo que sus huevos me dieran en la frente.

P: Voy a correrme donde lo quieres.

J: Dentro, échamelo dentro.

No tardo ni un minuto en correrse haciendo que Jesica se corriera también. Cuando termino de descargar se retiró y se tumbó en la cama. Yo me iba a salir cuando Jesica me cogió de los testículos.

J: Tú no te mueves de ahí, te has portado muy mal con nuestra amiga y te toca pagarlo. Además sé que esto te gusta. Y se volvió a sentar en mi cara indicándome que la limpiara.

Era la primera vez que hacíamos esto y nos encantó. Yo notaba como las corridas de Pepe y Jesica bajaban por el coño hasta mi boca y los tragaba. Oí el gemido profundo de María corriéndose otra vez mientras se masturbaba en la butaca. Una vez limpia Jesica se levantó y tumbo al lado de Pepe.

P: Vaya sorpresa esto no me lo esperaba.

J: Si esta semana está siendo una semana de descubrimientos desde que me confeso que quería ser cornudo.

M: Uff que morboso me ha encantado. Nunca había penetrado a un hombre ni visto ese comportamiento.

P: Bueno la llamada eran los del hotel que nuestros hijos nos están buscando, les he dicho que se fueran al comedor a desayunar y que ahora bajábamos.

M: Anda los niños ¿qué hora es?

Se vistieron rápido y se despidieron con un beso de Jesica y con un gesto de cabeza conmigo. Nosotros nos fuimos a la ducha.

J: Joer que pareja, que morboso te ha gustado.

C: Si mucho pero a partir de ahora me van a ver diferente.

J: ¿Y eso no te da morbo? A mí sí.

C: Sí que me gusta ese punto de humillación. Bueno espero que no digan nada y sea entre nosotros.

J: Tranquilo en unos días ya no les veremos más. Me gusta ese punto de humillación y dominarte me excita mucho.

Nos duchamos y cogimos el coche otra vez hacia las calas porque aunque terminábamos de follar estábamos con el lívido y el morbo subido y no nos apetecía que bajara. Estando allí Jesica le mando un mensaje a Borja.

J: “Aun me debes un paseo en tu moto”

Durante unas semanas me será difícil escribir porque me tengo que ir de viaje pero en cuanto pueda seguiré contando esta primera semana y si queréis contare como fue nuestra vuelta a casa y a la normalidad. Agradezco que me dejéis comentarios para saber vuestra opinión.