Dominada y humillada 7
Sabe que su cuerpo ya no le pertenece. Cada paso, cada mirada y cada gemido está dictado por ellas. Hoy el juego cambia: ya no es solo en la habitación, es en la calle, en la tienda, en el coche. Y esta vez, el precio de su sumisión lo pagan otros.
A la mañana siguiente, Sofía vino a nuestra habitación.
- Buenos días ama. - Dijo Sara.
- Bub! Bub! - Dije yo, sabiendo que hasta que no llegara a clase solo podía ladrar.
- Abrid vuestros móviles putas.
Ambas nos apresuramos a coger nuestros móviles y vimos que nos habían unido a un grupo. En este, estaban nuestras amas y nuestras señoras.
- Por aquí os podremos dar órdenes más fácilmente. Además, os tendremos más controladas y podremos compartir vuestras humillaciones. Para empezar, perra, envía por el grupo el vídeo que has editado de tus aventuras de ayer, y adjunta un texto explicando lo mucho que te gustó.
Al oír esto me sonrojé, pero no me atrevía a soltar la más mínima protesta y la única "palabra" que me salió fue "Bub!".
Acto seguido, envié el vídeo en el que Ruflus me follaba y adjunté el siguiente texto:
"Esta perra se lo pasó en grande, me gustó que me tratara como la perra que soy, estaba muy cachonda".
No tardaron en llegar risas al grupo y mensajes que solo pretendían hacerme sentir más humillada.
Seguidamente, Sofía nos indicó que fuéramos a clase y no tardáramos en volver a la habitación, pues "teníamos mucho trabajo hoy".
La clase transcurrió con normalidad, a excepción de las ya habituales humillaciones derivadas de nuestro vestuario, o falta de este más bien dicho.
Al acabar, fuimos rápidamente a la habitación, donde ya nos esperaba Sofía sentada en la cama. A su derecha, un papel en el que ponía "puta" y a su lado un rotulador negro y 2 pinzas para la ropa. A su izquierda, un papel en el que ponía "perra" con una diadema con orejas y una cola de perro al lado.
- Este es el material que debéis usar para hacer la foto de perfil del grupo. Las normas son que tenéis que utilizar todo el material, que se os debe identificar como una puta y una perra y que debéis salir lo más humilladas posible. Si a alguna de nosotras nos parece que una de las 3 condiciones no se cumple, repetiréis la imagen hasta que estemos satisfechas. Si en una hora no hay una foto de perfil que nos parezca adecuada, seréis castigadas.
Acto seguido, Sofía se marchó y empezamos a pensar cómo hacer la foto. A Sara, pensamos que lo mejor sería escribirle entre las tetas 5$ con el rotulador y ponerle las pinzas en los pezones.
Por mi parte, me puse las orejas de perrita y supuse que debía anillar la cola de perra a la anilla de mi plug. También me quité el tanga para la foto, pues esto sería más humillante.
Una vez vestidas, decidimos que yo me pondría a 4 patas como una perra, y que Sara, con las piernas ligeramente separadas, se aguantaría las tetas para que estuvieran más levantadas.
En esta humillante situación, hicimos la foto y la subimos al perfil del grupo. Las quejas no tardaron en llegar, pues "no estábamos suficientemente humilladas". Así pues, decidimos volver a hacer la foto, pero esta vez, yo estaba con la lengua fuera tocando el conejito de Sara, como si se lo estuviera comiendo.
Esta vez, algunas dijeron que les parecía bien, pero Ana dijo que faltaba algo en la boca de la puta. Entendimos que quería que tuviera unas bragas en la boca, pero como ella no tenía ningunas bragas tubo que morder mi tanga y, finalmente, esta fue la humillante imagen que se quedó como foto de perfil.
A los 5 minutos de hacer la foto Sofía y Melani ya estaban en nuestra habitación y nos hicieron vestirnos para salir. Ambas nos pusimos blusa y minifalda. Antes de entrar en el coche, nuestras amas nos dieron la primera orden:
- Como somos muy buenas, os dejamos escoger que pieza de ropa os vais a sacar, si la blusa o la falda.
Evidentemente, ninguna de las dos se atrevió a soltar el más mínimo quejido y obedecimos. Yo decidí quitarme la falda y Sara, como no llevaba ropa interior, se quitó la blusa. Rápidamente, ambas intentamos entrar en el coche antes de que alguien nos viera, pero nuestras amas nos detuvieron:
- Hemos sido muy generosas dejando que escojáis la prenda que os queríais sacar, así que quiero unos buenos agradecimientos antes de entrar al coche.
- Muchas gracias por dejar escoger a esta puta viciosa amas. - Dijo Sara antes de pasar.
- Muchas gracias por dejar escoger a esta perra cachonda amas. - Añadí yo entre las risas de las dos.
Tener que darles las gracias por hacerme quitar la falda en medio de la calle me hacía sentir muy avergonzada.
Una vez en el coche, creo que Sara se arrepintió de quitarse la parte de arriba, pues todos los conductores le vieron las tetas. Tras el viaje, llegamos al centro comercial. Nos permitieron vestirnos y nos llevaron a la sex-shop. Dentro había 3 personas comprando y la dependienta, que no tardó en ser alegremente saludada por nuestras amas.
- Hola! Ya hemos llegado.
- Bien, os estaba esperando. - ¿Nos esperaba? ¿Qué estarían tramando?
Acto seguido, la dependiente sacó una caja del mostrador y preguntó:
- ¿Quién será la primera?
- Empecemos por la perra, así ya se puede poner a trabajar. - Seguidamente, Melani se dirigió a mi y añadió: - Vas a hacer todo lo que te diga la dependienta para pagar tu nuevo regalito, ¿entendido?
- Sí ama. - Añadí sin saber cuál era mi "regalito".
La dependienta me puso delante del mostrador y me hizo agachar hasta que quedé totalmente doblada, con el culo a la vista. La gente que estaba en la tienda no tardó en fijar su mirada en mi culo y yo me puse roja de vergüenza.
Acto seguido, separó mi tanga y sacó el plug solo para introducirme otro plug distinto. Luego, les dio un mando a mis amas y dijo que ya lo podían probar. En ese instante, sentí la misma sensación que me provocaban los electrodos, pero no los llevaba puestos. Mis sospechas se aclararon cuando la dependienta les siguió contando a mis amas:
- Aparte de excitarla como los electrodos, también detecta los orgasmos y se le pueden añadir funciones porque lleva un software actualizable.
Luego la chica volvió a dirigirse a mí y me empezó a explicar cómo iba a pagarlo.
- A los clientes les cuesta comprar disfraces eróticos porque no saben cómo quedan puestos, así que les dirás a los clientes que miren disfraces que eres su maniquí personal y te probarás todo lo que te pidan para que vean como quedapuesto. Si hay alguna queja por tu comportamiento tendré que informar a tus amas. Además, dejaremos el plug activado para que estés cachonda, que así se aprecian mejor los vestidos.
No tardé en ponerme aún más roja y vi a un hombre que rápidamente se dirigió a la sección de disfraces tras escuchar esto.
- ¿A qué esperas? ya tienes a alguien esperando, vamos!
Rápidamente, me dirigí al señor y le dije:
- Buenas, soy su maniquí personal, si quiere que pruebe algo para ver cómo queda solo tiene que decírmelo.
- Hola guapa! La verdad es que me gustaría saber cómo queda este traje, te lo puedes probar?
El hombre me dio un traje de "esclava egipcia". Fui al probador a ponérmelo y, una vez me vi en el espejo con eso puesto, lo último que quería era salir "vestida" de esa forma. El disfraz constaba de una cinta elástica en la cintura, que sujetaba una especie de tela por la parte delantera, como si se tratase de un taparrabos. Por la parte trasera, también había una tela, pero era aún más pequeña que la delantera y prácticamente no tapaba nada. La parte de arriba constaba de una especie de sostén negro, que servía para sujetar las tetas, pero no para tapar nada, pues se colocaba debajo de las tetas y no cubría ni los pezones. Además, el traje incluía un collar de cuero que llevaba una cadena.
Sin más dilación, salí del probador, pero el hombre ya no estaba en la zona de los disfraces. Miré a mi alrededor y lo vi con un grupo de gente, en el cual se encontraban mis amas y unas cuantas personas más, que parecían observar algo. Me acerqué allí para mostrarle el disfraz y, cuando llegué, vi lo que estaban mirando.
Sara estaba tumbada en una mesa con las piernas abiertas, y estaban probando toda clase de objetos eróticos con ella. Al notar mi presencia, parte del público dirigió su mirada hacia mí. En esa situación, el hombre me hizo dar una vuelta para ver mejor el traje y añadió:
- Creo que se le puede hacer una mejora.
Luego, levantó la escasa tela que tapaba mis intimidades y la introducido en la goma elástica de mi cintura y, además, me quitó el tanga, de forma que mis intimidades quedaran totalmente expuestas. Acto seguido, cogió la cadena conectada con mi cuello y me hizo dar una vuelta por el local bajo la desconcertante mirada de los clientes, que no sabían a quién mirar.
Melani y Sofía, que se lo estaban pasando en grande, nos hicieron una foto a cada una y la pasaron por el grupo. Seguidamente, dijeron a la dependienta que se tenían que ir y se fueron.
Durante algo más de 1 hora, estuve probándome todo tipo de disfraces eróticos, mientras se escuchaban los incesantes gemidos de Sara que, con el nivel de excitación del plug a un punto cercano al máximo, seguía siendo sujeto de pruebas de innumerables consoladores.
Cuando las amas llegaron, hablaron con la dependienta y, seguidamente, me permitieron vestirme y se me llevaron del local, aunque dejaron a Sara allí siguiendo con su trabajo, cosa que me hizo pensar que me llevaban a hacer algún trabajo más.
Por el camino al párquing me contaron que habían perdido una apuesta de póker con dos amigos suyos en la que me habían apostado a mí y, por este motivo, debería hacer todo lo que me dijeran sus dos amigos durante esa tarde. Seguidamente, llegamos al parquing y me indicaron que me dirigiera hacia dos chicos que me esperaban al lado de un coche, no sin antes darme el mando del plug (que seguía activado) y decirme que se lo debía dar a los chicos.
Cuando me acerqué, vi que había una chica en el asiento de atrás. Me contaron que ella se había apostado a si misma, pero que no nos tratarían igual, pues ella era amiga suya y yo solamente una perra.
- Mis amas quieren que os dé esto. - Dije dándoles el mando que controlaba el plug.
- ¿Así nos saludas perra?
- Perdón, señores. Soy vuestra perra sumisa y estoy aquí para obedeceros en lo que necesitéis. - Añadí con miedo a que se quejaran de mi comportamiento a mis amas.
Los chicos sonrieron al ver mi sumisión y añadieron:
- Que bien lo vamos a pasar zorrita. Quítate la blusa y la faldita, queremos verte la ropa interior.
Tímidamente, miré a ambos lados y, tras constatar que no había nadie más en el párquing, me quité la minifalda y la blusa, quedándome solo con el fino tanga y dejando mis tetas a la vista.
- Vaya, a la perrita le gusta ir con las tetas al aire. - Rieron los dos chicos.
Seguidamente, se pusieron a inspeccionarme por delante y por detrás, como si fuera un simple animal de ganado. Me manosearon las tetas, me estiraron los pezones y me separaron las nalgas para contemplar el plug que, muy a mi pesar, se vislumbraba más que el hilo del tanga que lo intentaba cubrir. Finalmente, me hicieron entrar en el coche.
En esta situación, entré en la parte trasera del coche, avergonzada bajo la penetrante mirada de la chica que, a diferencia de mí, estaba totalmente tapada con un bonito vestido. Una vez estábamos todos dentro del coche, los chicos le dijeron a la otra chica que se quitara el tanga y ella obedeció sonriente, como si le divirtiera la situación. Acto seguido, me hicieron girarme y me ataron las manos a la espalda con su tanga.
- Cómele el coño perra, y más te vale ponerle empeño, porque tiene que haberse corrido al menos una vez antes de que lleguemos a nuestro destino.
Sumisamente, me coloqué entre sus piernas y empecé a lamerla tímidamente. Sin embargo, la chica me ponía las manos en la cabeza para controlar cómo se lo comía, y me tiraba de un pezón cada vez que quería que le metiera más la lengua.
En este estado continuamos el viaje. A los 10 minutos de arrancar, la chica se corrió en mi cara, pero esto no me permitió bajar la intensidad, pues tuve que seguir lamiendo de la misma forma hasta que llegamos a nuestro destino.
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Como siempre, vuestros comentarios e ideas son bienvenidos. Os avanzo que seguramente la lleven al bosque, pero no hay nada confirmado...;)
Continúa en
- Relato #171505— title-regex: contiguous parts (6 -> 7)
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