Xtories

El número 2 en mi lista de preferidos

Nunca imaginé que la amistad de mi amiga me llevaría a la cama de este hombre. Lo que empezó como una noche de fiesta terminó en una madrugada de placer sin límites, donde cada suspiro prometía que esto apenas comenzaba.

Izzit Yak5.9K vistas

Desde que mi amiga me lo presentó, me pareció una persona divertida, pero muy aniñado, en ocasiones aburrido, tuvimos poco contacto al principio, algunas ocasiones coincidimos en reuniones a las que me invitaba mi amiga, conversábamos y hasta allí.

Después de varias semanas de conocernos, me invitó a una reunión entre amigos en común, asistí y convivimos, quedando de vernos a la siguiente semana, ya que organizaría una reunión en su casa, con amistades de él, acepté.

Pasó la semana y pasó a recogerme a un punto intermedio acordado previamente, fuimos a su casa, dónde vivía sólo, comenzaron a llegar sus amigos y comenzó la fiesta.

Ya entrada la madrugada, se fueron retirando sus amistades, quedándose un par de igos únicamente, yo me sentía cansada y me fuí a su recámara a dormir, él y sus amigos se dispusieron a hacer lo mismo en la otra recámara.

En un momento de la madrugada, el ingresó a la recámara donde me encontraba durmiendo yo, se recostó a mi lado y me besó el cuello y la espalda, mordiendo un poco, lo que logró despertarme y comencé a sentir rico, por lo que no lo detuve, me subió la blusa por la cabeza, cooperando yo para que me la quitará y dejándome en brassier, el cual no tardó en seguir a la blusa y comenzó a chupar, a lamer y mordisquear mi espalda, hombros, pechos y abdomen, yo ya estaba entregada totalmente, no opuse resistencia cuando me desabrochó el pantalón y lo deslizó por mis piernas, dejándome únicamente en bragas, el estaba en boxer desde que entró en la recámara, así nos besamos y tocamos nuestra desnudéz por varios minutos, hasta que decidió despojarme de mis bragas y él de su bóxer, me tocó mi sexo, atendiéndolo de manera muy rica, yo ya gemía airademente en ese momento, suplicándole que me penetrara ya.

No tardó en posicionarse encima de mi e introdujo su miembro en mi cavidad, que lo esperaba hambrienta y receptiva, su miembro, cabe destacar, es el segundo más grande que he gozado entre mis piernas en mi vida, por lo que me hizo gritar y gemir de placer, sin poder articular casi ninguna palabra, así me estuvo dando placer por alrededor de 20 minutos, con estocadas largas y profundas y con intensidad y fuerza.

Se recostó e inmediatamente me monté en él, comenzando con un sube y baja parsimonioso, el cuál me dió mucha satisfacción, me lo metí entero de un sentón y comencé con movimientos de atrás hacia adelante y movimientos circulares, lo que me provocó un orgasmo muy fuerte y rico, caí rendida en su pecho y notoriamente agitada, me besó con hambre y recuperé el aliento, me bajo de sí y me puso en posición de perrito- la cuál me encanta -, se posicionó detrás de mi y me penetró fuerte y constante, provocando mis gritos y gemidos, sometiendome contra la cama con un brazo y agarrando mi cadera con el otro, para mantener el control de las penetraciones, no se detuvo en aproximadamente 30 minutos, lo cuál me fundió y le pedí que parará, ya que quería descansar, el me complació y salió de mi, tumbándome de espaldas para descansar, el se recostó y me abrazó unos minutos, para después de una hora, despertarme con caricias y de inmediato ponerme a 4 y penetrarme durante 30 minutos, dejándome exausta y complacida, dormimos hasta entrada la mañana, me invitó a desayunar y después me llevó a casa de mis abuelos, en puerta de su casa, me di cuenta que ya lo miraba con cierto interés y que esto debía prolongarse para mí placer, algo que así sucedió, pero se los contaré después.

Gracias por leerme, espero sus comentarios.