Xtories

La verga mas gruesa de mi vida

No buscaba amor, buscaba que la trataran como a una puta. Y cuando el camión se detuvo, encontró justo lo que su cuerpo pedía: manos ásperas, palabras sucias y una verga que la llenaría por completo.

diana25202K vistas8.9· 11 votos

Hola, una disculpa a mis lectores he tenido que estar ausente por temas laborales, muchas gracias por todos sus correos, de verdad me encanta leerlos.

Para los que no me han leído me describo soy delgada, morena, pelo largo, mido 1.68, pechos considerables, glúteos firmes, me gusta hacer ejercicio; desde que comencé mi pubertad descubrí que tengo una atracción sexual por los hombres maduros, pero no maduros guapos sino feos, gordos, sucios, de esos que solo en sus sueños podrían estar con una mujer guapa y joven, me excita mucho que alguien para quien soy solo una fantasía me pueda tener, no me gustan los príncipes en la cama, me gustan los hombres sucios, morbosos, que me digan cosas picantes, que en la calle me vean pasar y que me desnuden con la mirada.

Estaba en mi departamento sola, aburrida y con muchas ganas de morbo, así que decidí ponerme una faldita que me tapara hasta la mitad de mis muslos junto con un top para enseñar un poco mis pechos, decidí subirme al primer camión que pasara en busca de un poco de diversión, la verdad solo quería provocar a los hombres, es mi hobby jajaja.

Subí al camión, pero en su mayoría iban señoras caras largas y no vi nada atractivo, así que después de unas cuadras me bajé desilusionada para tomar otro de regreso, lo tomé y estaba igual de solo, ni siquiera para que me dieran arrimones servía, me senté pegada a la ventana destinada al aburrimiento cuando ¡oh sorpresa! Se sienta a mi lado un señor cincuentón, lo había visto al subir al camión sentado atrás, pero la verdad no le presté mucha atención, esto se pone mejor pensé, vamos a jugar, ya sabía cuáles eran sus intenciones así que lo deje comenzar.

Notaba como veía de reojo mis pechos, puso su mano discretamente sobre su pierna y con los movimientos del camión me rozaba “accidentalmente” mi muslo, yo me despegaba de él como si estuviera incomoda, pero él se acercaba y seguía con el roce.

Así estuvimos un rato hasta que sacó su celular y me tomo una foto a mis piernas,

Yo.- ¡¿Qué le pasa señor?! Pregunté molesta.

El.- Es para tenerte de recuerdo cuando esté a solas muchacha… comentó sonriendo.

Yo.- Déjeme en paz o voy a hacer un escándalo.

Rápido guardó su teléfono y cuando se iba a levantar lo detuve del brazo.

Yo.- ¿y si te regalo una mejor foto para que te diviertas a solas?

Se le vino una enorme sonrisa.

Yo.- ¿Te parece si vamos a mi departamento y platicamos?

Sin dudarlo me dijo que sí, nos levantamos para bajar y fue cuando lo vi bien, un tipo alto, algo gordo, moreno, con bigote y barba de esas que apenas y salen, con unas manos grandes y ásperas, no olía muy bien pero nada que no se resolviera, bajamos del camión y lo guie a mi casa.

Yo.- Ven pasa, ¿Cómo te llamas?

El.- Que importa eso, a lo que venimos zorrita!!!

Yo.- ¡Oye, ¿Qué te pasa?! Exclamé para ponerle sabor a esto jajaja, tenía que darme a respetar, pero me encanta que me traten mal.

El.- Perdóname, pero me tienes muy caliente, me llamo Ramiro.

Yo.- Me llamo Diana, ¿te gusta lo que ves?

El.- ¿No se nota? Muero por comerte, mi pene está durísimo.

Yo.- ¡¿A siiii?!, ¿Que tan dura está tu verga papi?, le di entrada para que volviera a tratarme sucio.

El.- Me va a reventar!!! Me dijo con ansias.

Se sacó el pene del pantalón, y wow que sorpresa, era una verga hermosa, un poco ceniza, pero muy ancha, que sorpresa, es la primera vez que veo una así, esta era aún más gorda en comparación de las otras que me había tocado que me cogieran.

El.- Por tu expresión veo que te gusta zorrita!!!

Yo.- Mucho papi ya quiero probarla!!!

Me hinqué frente de su miembro y comencé a chuparla, no entraba en mi boca de tan gorda que estaba, tenía ese olor y sabor a que tanto me excita.

El.- ¡Oh, si perrita que rico la mamas! Sabía que esa boquita lo haría así de rico ¡sigue putita!

Me calentaba más cada que me escuchaba esas palabras que tanto me gustan… zorra, puta, perra!

Comenzó a sacarse la ropa, y lo vi totalmente desnudo, alto, con una panza algo grande, muy peludo de pies a cabeza, era un oso, con mucho vello sobre sus testículos y pene, pero la verdad si olía mucho a sudor.

Yo.- Primero báñate papi, quiero que estes limpio para mí.

Solo sonrió y se metió a la regadera.

Fui a buscar una toalla y obviamente no lo iba a dejar solo, me desnudé, me puse la toalla encima y entré al baño.

Yo.- Aquí te traigo tu toalla papi!!! Le dije mientras la dejaba caer al piso.

Vi como sus ojos se abrían al máximo y su pene se ponía aún más grande, me metí a la regadera con él, me puse de rodilla y comencé a chupársela como loca.

El.- ¡Que rico zorrita! ¡Que rico la mamas!

Tomó mi cabeza y metió su pene hasta el fondo.

El.- ¡Que rico, ni si quiera te ahogas, vaya que la chupas bien! Tienes unos labios muy ricos.

Después de saborear ese pene por un rato me levanté y me salí de la regadera, me metí a una de las recamaras y me puse un atuendo sexy para él.

El.- ¿Dónde estás zorrita? Te estoy esperando.

Yo.- Ya voy mi amor, me estoy poniendo sexy para ti.

Abrí la puerta y creí que se infartaría de lo excitado.

El.- Pero que rica te ves lindura, vaya que te gusta excitar a los hombres putita.

Me puse un traje azul con blanco que solo cubría mis pechos con una falda que apenas tapaba mis nalgas y se unía por arriba de mi ombligo.

Yo.- me encanta excitarte a ti, ya quiero gozar ese pene tan grande que tienes, ¿me lo vas a dar?

El.- Es todo tuyo putita.

Lo llevé de la mano a mi habitación y de nuevo se la comencé a chupar, ya no aguantaba más las ganas de sentirlo dentro de mí, me levantó del cabello y me quitó la ropa.

El.- Ahora te la voy a meter zorrita, que rica estas!!!

Me tumbó en la cama y abrió mis piernas.

El.- ¡Estás mojadisíma!, pero que rico mi putita.

Yo.- Así me tienes papi, ya no aguanto las ganas de sentir tu verga dentro de mí.

Pude sentir como rozaba la punta de su pene en la entrada de mi vagina, comenzó a meterla poco a poco sin ninguna resistencia de tan mojaba que estaba mi conchita; de repente sentí todo mi interior totalmente lleno, no sobraba ningún espacio dentro de mi, estaba totalmente llena, es la primera vez que sentía tanto placer de principio a fin, comenzó el mete y saca y yo no podía de tanto placer.

Yo. ¡Ahh, que rico mi amor!!!, cógeme no pares, dame dame!!! Me vengo!!!! Ahhhh!!!!

El.- Toma puta, toma puta, es todo tuyo!!!

No tardé ni 3 minutos cuando tuve un orgasmo, sentía como si el corazón de me fuera a salir del pecho, estaba muy acelarado.

Yo.- Que rico mi amor, es la mejor sensación que he tenido!!!

Paró de penetrarme y bajó a mis pies, comenzó a lamerlos, subió por mis piernas pasando su lengua hasta llegar a mis muslos, era una sensación bastante rica, me tenía toda llena de saliva, siguió por mi vientre mi ombligo, mis pechos, mi cuello y mi cara, luego me volteó y comenzó de nuevo por mi cuello, bajó a mis espalda y siguió con mis nalgas.

El.- Volteate y levanta las nalgas para mí. Me ordenó.

Después de ese placer tan inmenso no podía negarle nada, estaba totalmente dispuesta a hacer lo que él quisiera.

Me puse en 4 levantando las nalgas como el quería y comenzó a lamerme todo mi canalito.

El.- Que rico culito tienes, toda tu rajita está encharcada, estás muy excitada zorrita?

Yo.- Mucho mi amor, me tienes al tope, métemela por favor!!!

El.- Cállate, yo te la meto cuando quiera, aquí mando yo y tu solo eres una perra sumisa… continuó chupando mi canalito.

Después de un rato se levantó y me penetró de una, sin avisar, pero estaba tan mojada que no batallaba para meterla.

De nuevo sentí como me llenaba todo el interior pero aún más apretado por la posición.

El.- Que rico aprietas zorra!!!

Yo.- ¡Ahhh, no pares mi amor, cógeme soy toda tuya, no pares!!!

El.- Eso puta, eres una puta callejera!!!

Yo.- Si papi, soy tu puta cógeme dame más!!!

No paraba de bombearme cuando me vine de nuevo.

Yo.- Me vengo papi, me vengo papi, ahhhh!!! Ahhh!!!!

Sentí un choque eléctrico desde mi vagina hasta mi pecho como nunca antes en la vida.

El.- Ahhhh, Ahhh, me voy a venir!!!

Yo.- Si papi, vente dentro de mí, dame toda tu leche, preñame!!!

El.- Siii, te voy a preñar perra sucia, ahhh!!!

Sentí como se llenaba toda mi cosita por dentro, no se como soporté las embestidas que me dio al venirse, era un tipo muy pesado; terminamos y nos quedamos exhaustos tirados en la cama.

Después de unos minutos, caí en cuenta que no habíamos usado condón, y yo misma le había pedido que se viniera dentro de mí, no me daba tanto miedo un embarazo ya que yo uso anticonceptivos, pero si una enfermedad; en mi mente solo pensaba que había valido la pena tanto placer.

Después de acabar el solo se cambió y se fue de mi casa sin decir adiós.

No se por qué pero me siento enamorada de este hombre pero ya no lo he encontrado desde ese día, me he subido a la misma ruta sin suerte, espero encontrarlo de nuevo pronto.