Lechita en vacaciones (1/2)
La oficina quedó atrás, pero el estrés no. En la playa, la protagonista descubre que su mejor amiga tiene otros planes y que el joven botones tiene algo especial que ofrecerle. Esta noche, las reglas del hotel no aplican.
Durante la llamada semana Santa les tocó descansar a todos en mi oficina menos a mí, que han sido unos meses muy demandantes y estuve preparando un proyecto que entregaba el lunes 10. Ya tenía todo programado para mi descanso, una amiga y yo compramos un paquete todo incluído para relajarnos en la playa de martes a sábado aprovechando que los precios estaban un poco más accesibles.
Cuando llegamos al hotel nos dieron nuestra habitación, pero hubo confusión en la reservación y en lugar de tener dos camas individuales había sólo una matrimonial, como teníamos todos los comprobantes fuimos a recepción y aceptando su error nos dijeron que por el momento sólo quedaba una habitación con cama queen, fue un poco mejor y la aceptamos. Total, sólo íbamos a dormir. No me malinterpreten, mi amiga está de infarto, es pelirroja, alta (1.66), los pechos pequeños pero con unas nalguitas que parecen corazón, sus labios carnosos y ojos color miel la hacen irresistible, pero no hemos cruzado esa línea de amistad y probablemente no suceda.
Lo que sí, al cambiarnos de habitación nos ayudó un botones que se veía joven, pero con algo de músculo. Ambas le echamos un repazo visual mientras él nos explicaba los pormenores, que el control remoto, las llaves del agua y servicios que brinda el hotel y había en nuestro paquete, el suyo me interesó más. Cuando se retirí tanto mi amiga Bere como yo nos reímos pues sabíamos bien lo que pensaba la otra. Ya se hacía un poco tarde, era cerca de las 4 y no habíamos comido pues el camino fue de unas 6 horas en carro. Bajamos al buffet y comimos un montón, había desde fruta y mariscos hasta antojitos mexicanos, después de eso dimos una vuelta para ver cómo eran las instalaciones, además del comedor que está como en una terraza junto a la piscina había un escenario para espectáculos y un jardín muy bonito con un pequeño gimnasio en el centro.
Volvimos a la habitación para cambiarnos, no contábamos con nuestro cansancio y dormimos un par de horas, despertamos a eso de las 8 y fuimos a la piscina, cada una con una piña colada, estuvimos un rato disfrutando el agua y la vista, incluso vimos al botones que iba de un lado a otro y yo sólo le daba codazos a mi amiga que se reía y le guiñaba el ojo. Era nuestro primer día y no queríamos agotarnos, así que saliendo del agua fuimos a cenar y vimos una peli antes de dormir.
Eso sí, por la mañana despertamos temprano para ir a la playa, llegamos justo al amanecer y era una vista preciosa color naranja, nos sentamos a contemplarla y, aunque llegaban algunos muchachos a querernos sacar plática la estábamos pasando bien entre nosotras. Recorrimos la orilla del mar y regresamos al hotel a desayunar. De ahí íbamos nuevamente a sentir la arena con nuestros piés, eso sí, ya había más gente y muchos vendedores ofreciendo de todo. No nos interesaba eso, sólo caminábamos y veíamos de un lado a otro hasta que, casi llegando a nuestro hotel, nos encontramos a Fabián, un primo mío de 30 años. Iba con un par de amigos más que siempre me han caído mal. Platicamos con ellos, para mi mala suerte se hospedaron en un Airbnb cerca de ahí y nos invitaban a ir, preferimos quedarnos en la playa a tomar el sol y ellos estuvieron junto a nosotroas. Ventajas: ya echaba de menos a mi primo pues tenía bastante sin verlo, además de que nos ahuyentaban a los chicos que en otra situación se estuvieran acercando. Desventajas: ellos eran quienes trataban de ligarnos y a Bere le gustó mi primo. Como había mencionado antes, he tenido unos meses de estrés en el trabajo (parte de eso es que decidiera escribir mis anécdotas para distraerme) y sólo quería divertirme con mi amiga.
Nos metimos al mar y estuvimos todos jugando a aventarnos agua y se me iba pasando el mal trago, al final tampoco eran malas personas, estaban ahí como nosotras para pasarla bien. Fabián y Bere parece que se entendieron demasiado y sus dos amigos entendieron que conmigo no conseguirían nada, incluso Gabriel y Gerardo (que así se llaman) me parecieron agradables ahora. El día siguió sin más hasta la hora de comer, nosotras dos regresamos al hotel pese a su insistencia de buscar algo por la zona (ya teníamos los alimentos pagados y no era como que nos sobrara el dinero después de ese desembolso). Ahora sí disfruté mucho cada bocado, probando cosas nuevas, el día anterior sólo me serví un plato enorme por el hambre, al acabar lo que me cayó pesado fue la noticia de Bere, no iba a la piscina conmigo pues había quedado de ir con mi primo a un antro de la zona, ambiente que a mí no me gusta mucho. Fui a darme un chapuzón hasta que llegaron por ella y regresé al cuarto, estuve viendo la programación del hotel por si había algún evento auqnue, justo como recordaba, sólo hay espectáculos jueves, viernes y sábado y era apenas miércoles. Sin muchas ganas de nada hablé con mi mamá y estuve viendo un programa que salía en la tele hasta que me dio hambre y bajé a cenar. Bajé con un short y una hombliguera sin sostén, total sólo comía y regresaba. Cogí algo sencillo sólo para no irme con el estómago vacío, eso sí, empecé a beber unas cuantas copas de vino que me recomendó el cocinero.
Cuando estaba por retirarme a descansar observo que le están dando un trago tras otro al botones, que con sus ojos pedía clemencia, estuve viendolo hasta que lo soltaron y todos reían. Él ya parecía perdido, me acerqué al alboroto hasta poder escuchar - feliz cumpleaños, Luis, por fin eres mayor de edad- no sé si fue el vino, que mi amiga se había abandonado o ver que era un adulto recién desbloqueado pero mi perra interna empezó a salir. Con toda intencionalidad le di un abrazo enorme, que sintiera mi cuerpo, y me uní al festejo. No duró mucho, al parecer todos estaban trabajando menos él que le tocaba descansar por su fecha especial, total, los días pesados eran los siguientes. Estuve platicando con él, ya ambos muy ebrios, fuimos hasta una pileta que había en el jardín fuera del gimnasio, resulta que es de fuera pero llegó ahí por un programa de mochileros, el hotel le daba hospedaje y comida a cambio de su trabajo por las tardes, además de que la propina que consiguiera se la podía quedar. Se me hizo muy lindo así que me abracé a él, justo estaba por despedirme cuando me llegó un mensaje de Bere
- Amiga perdón, me quedo con los chicos esta noche, mañana te lo recompenso. Sé que lo entenderás tqm -
No necesité una señal, así de cerca que lo tenía tomé su cabeza y le plantee un beso que fue correspondido, su lengua bailaba con la mía, en cuanto cmenzó a acariciar mi espalda y abdomen yo me mojaba, estuvimos así cerca de 5 minutos, nos detuvimos al escuchar ruido, no lo pensé dos veces, tomándolo de la mano lo llevé a mi cuarto, en cuanto entramos se abalanzó a apretar mis pechos, me deshice de la playera y dejé que me los besara y lamiera, exitándome cada vez más. Lo senté en la cama y quitándole su camisa comencé a besar su cuello, lamer sus pechos, poniendo especial atención en su pezoncitos, tanto que escuché un pequeño gemido, seguí bajando mi cabeza, recreándome en su abdomen y empecé a desabrochar su pantalón, se lo bajé tan rápido que no sólo cayó el bóxer sino también su celular se escuchó golpear el piso, cosa que pareció no importarle, lo estuve acariciando, era muy bonito, algo delgado pero largo y se le marcaban las venas, mientras acariciaba sus bolas me soltó una frase que me hizo calentarme a más no poder
L: Siempre soñé que una madurita me la chupaba
Tomando su celular le contesté
A: será mejor que guardes un buen recuerdo de tu regalo
Por un momento no supo qué hacer, pero en cuanto movió algo y me apuntó con la cámara supe que era el momento de sacar mi lengua y ponerla debajo de sus bolas, que sintieran toda mi calidez y yo la suya, para moverla suavemente y acariciar con ella cada pedazo de carne que se encontraba hasta legar a su glande, lo voltee a ver y me la metí a la boca despacio, saboreando la punta como si de un helado se tratase, cada que su pene salía volvía a entrar un poco más lejos, traté de hacer llegar mis labios hasta su pubis pero al ver que no podría decidí aumentar la intensidad de la mamada, no estuve mucho así hasta que me tomó de la cabeza y empezó a balancear sus caderas cogiéndome a su ritmo hasta que sentí los chorros de leche salir, al no avisarme y ser demasiada no me la pude tragar toda, pero no me dio tiempo para pensar mucho en eso, me levantó y aventándome sobre la cama se deshizo de mi short y sin pensarlo me la metió. Estaba yo tan mojada que en ese momento tuve mi orgasmo, él sólo metía y sacaba su miembro, pero acariciando sus pectorales fui dirigiendo sus manos a mis pechos, parece ser que entendió, pues lamió mi cuello unas cuantas veces y levantándose puso mis piernas sobre sus hombros y comenzó a bombear con un ritmo lento pero fuerte que me volvía loca, paecía hipnotizado por el vaivén de mis tetas y besaba mis chamorros.
En un momento bajó mis piernas y aumentó el ritmo de su cogida, yo estaba cerca de acabar así que con mis piernas lo rodee y clavé un poco mis uñas sobre su espalda, que al parecer le encantó pues en ese instante soltó un gruido junto con toda su lechita llenando mi vagina completamente. Ambos sudábamos y sonreíamos, entonces le di un beso de piquito diciéndole - feliz cumpleaños - él sonrió y estuvimos besándonos y acariciándonos hasta quedar dormidos.
Desperté sintiendo cómo acariciaban mis tetas y al volterme tenía a Luis detrás, nos besamos y estuvo restregando su pene en mis nalguitas, lo acomodé con mis manos para que me masturbara con cada movimiento de su cadera, esa posición en cucharita me gusta mucho. Ya cuando estuve bien lubricada me la metió, primero despacio, pero iba acelerando muy rápido, intuí que se quería correr pronto así que lo detuve, me subí sobre él, puse su pene en la entrada de mi vagina y me dejé caer enterrándomelo. Estuve quieta unos segundos sólo viéndolo como respiraba agitado, quiso moverse y marcrar sus embestidas, así que con mi peso lo paré y estuve besándolo, guié sus manos hasta mis nalgas y comencé a cabalgarlo con movimientos rápidos, él tocaba todo mi cuerpo, mis piernas, abdomen, mis tetas, jugando con mis pezones, sentí cómo las apretaba por completo e íbamos a corrernos juntos, cuando escuché un ruido y al voltear mi amiga Bere estaba abriendo la puerta, justo para ver cómo el botones tenía un orgasmo y me dejaba su semen en lo más profundo de mi vagina.
En cuanto Luis se percató, tomo su ropa y vistiéndose como un rayo salió corriendo, Bere comenzó a tener un ataque de risa y yo caí a la cama con mi orgasmo interrumpido.
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Una disculpa por la ausencia, como ven, estaba tratando de desconectarme, pero esto es tan caliente que se los quería compartir. La segunda parte no sé si la escribiré mañana o hasta la próxima semana, justo me acabo de bañar después de una rica sesión de sexo y aún me queda el sábado para disfrutar del hotel.
También una disculpa por no responder todos sus correos. En muchos casos el propio servidor me los ha devuelto diciendo que no se puede enviar el mensaje. Voy a tratar de estar en contacto, así que espero sus comentarios.
Besitos!
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