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Dominaciónjun 2023

Mi amo me prostituye 5

Él la dejó hecha una puta en la calle, pero en casa el castigo es otro. Ahora debe comer de un cuenco y lamer su orina para merecer su aprobación. ¿Hasta dónde está dispuesta a bajar para ser su perrita?

Neo19819.5K vistas8.7· 6 votos

Eran cerca de las 6 de la mañana cuando salí de la discoteca. Estaba lloviendo bastante y yo estaba bastante perjudicada por todo el alcohol que había bebido. Me habían estado usando toda la noche todo aquel que había querido, sin yo negarme con ninguno. Tenía todos los agujeros bien abiertos y llenos de semen, además de todo el top lleno de semen, así que cuando fui a intentar tomar un taxi para ir a casa, al verme no ninguno quiso llevar a una puta como yo, así que tuve que ir con toda la lluvia andando hasta casa.

Al pasar por un parque, un grupo de chicos jóvenes me llamaron furcia puta y que cuanto cobraba, aquello hacia unos años me hubiera cabreado pero en aquel momento me ponía cachonda, mi amo me estaba haciendo una furcia y me encantaba.

Llegue al portal toda calada por la lluvia y cansada. Al no tener noticias aún de mi Amo y siguiendo sus instrucciones de no molestarle al estar con otra persona, entre en el portal y me acurruqué debajo de las escaleras, donde pasaría más desapercibida en caso de que algún vecino llegará.

Me quedé dormida,hasta después de amanece cuando me llamo mi amo y después de decirle donde estaba mr ordenara subir.

Una vez desnuda y en casa y contarle lo sucedido durante la noche y todos y cada uno de los machos que me habian usado, después de llamarme puerca marrana por como había llegado y no haberme limpiado después de cada uno me ordenó ducharme, y quitarme todo el semen de encima.

Después de media hora en la ducha, en la que no pude evitar pajearme recordando lo sucedido durante la noche, salí completamente desnuda al salón. Allí no había nadie, mi amo había salido.

Estuve recogiendo la casa y haciendo la cama, allí olía a sexo, me alegraba de que mi Amo se lo hubiera pasado bien con alguien mejor a mi y una mujer de verdad y no una furcia como yo.

Llegó pasado medio día y traía consigo una bolsa.

Sentado en el sofá mientras yo estaba arrodillada en el suelo me enseñó lo que traía.

Lo primero que saco fue un plug con cola de perro, que después de meterlo en mi boca para que lo ensalivara lo metió en mi culo sin compasión.

Me dijo que para acompañarlo, y sentirme más perra aun lo mejor era un collar de perro que también saco.

Así adornada, me hizo pasear como una perra por todo el salón meneando el culo. Todo ello lo grabo con móvil de ved en cuando ladraba como un perro.

Tras acostumbrarme a moverme con el plug, saco de la bolsa dos cuencos de comida, como los de los perros, así no solo me comportaría como una sino que comería como una, y lleno uno de ellos con comida de perros que sacó también de la bolsa. El segundo cuenco lo lleno con una meada que soltó delante mío.

Me ordenó comer en ese momento y tomar líquido, cosa que hice inmediatamente, meneando el culo delante suyo esperando recibír una recompensa por ser una perrita buena. Mientras comía y bebía de mis platos el se dedicó a azotar mi culo con un látigo.

Lo cierto es que aquello me ponía cachonda y en seguida se formó un charco a mis pies lo que hizo que me llamara perra en celo.

Cuando acabé mi comida me acerque a 4 patas esperando que me dejara tomar un postre rico. Tras bajarse los pantalones y sacarse ese rabo tan rico que estaba deseosa de tomar, lo metí en mi boca tragandolo como la perrita que soy. No pare hasta sacar toda la leche.

Continúa...

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