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Aliviando al marido cornudo (3)

Sabe que su esposo duerme a pocos metros. Sabe que el teléfono graba cada gemido. Y aún así, ella decide no detenerse, ofreciendo su cuerpo a dos hombres al mismo tiempo: uno en la cama, otro en la pantalla.

Snaporaz20K vistas8.7· 12 votos

Terminé mi jornada sobre las 15;00, optando por almorzar en un estupendo y escondido bar junto a mi despacho. Elegí un par de tapas y una copa de vino; la frugalidad sería mi compañera, ya que esa tarde me esperaba una nueva sesión de sexo con mi amante Mabel (si no se arrepentía y daba marcha atrás ante mi promesa de desvirgar su culo).

Acabando de almorzar recibí un mensaje de mi amante:

- Hola amor, mi hija ha querido almorzar temprano y se ha marchado a estudiar durante toda la tarde en la biblioteca, mi marido está bostezando y en 5 minutos estará dormido.. y a mí me arden el coño de pensar en tu polla y el culo con el dichoso juguete que me has clavado esta mañana, estoy muy molesta, como si quisiera ir al baño a cada momento. Lo he pasado fatal sentada durante el almuerzo, el culo me ardía y el coño empapado, tengo las bragas como un bizcocho borracho.

- Y a mí me has puesto como a un borrico oliendo yeguas con tu mensaje, gran putita.

- Puedo escaparme antes, así tendremos un rato más para nosotros y uno menos con esto en el culo, te parece?

- Me parece bien, pero ten en cuenta que el rato de menos con el plug en el culo lo pasarás con mi rabo rompiéndotelo.

- Por favor, no sigas, voy a cambiarme de bragas y me duele el culo de apretarlo cada vez que pienso en tu polla taladrándomelo.

- Varias cositas:

- NO TE CAMBIES DE BRAGAS, quiero que las traigas al hotel para oler tu perfume de esposa puta en celo.

- Puedes irte para el hotel cuando quieras, la clave para abrir nuestra habitación es la misma de ayer, yo llegaré casi a la misma hora, espérame sólo con las bragas y el plug, putita.

- Y LO MAS IMPORTANTE: antes de que tu marido se duerma entra al dormitorio, pon el teléfono a grabar y dale otra ración de coño, deja que su pollita se desleche rápidamente en esa vagina que poseemos a medias. Fóllatelo contigo encima y tu culo puesto hacia la cámara, quiero ver cómo se mueve el plug de mi zorra mientras cumple con sus deberes conyugales.

- Cerdo.

Se cortó la comunicación, no sabía si Mabel se había hastiado de mis ocurrencias morbosas y había decidido mandarme al infierno, para así salvar su papel de esposa y la integridad de su magnífico culo.

Poco antes de las cinco me presenté en el hotel. Al entrar en la habitación y ajustar mi vista a la penumbra quedé gratamente sorprendido: allí estaba Mabel, a cuatro patas sobre la cama, con su grupa ofrecida a mi vista, los pechos divinos colgando suspendidos sobre el colchón, la entrepierna de las bragas completamente oscurecida por la humedad concentrada en su coño, y.. su celular sobre la cama, junto a ella.

Bajó un poco sus bragas, justo para dejar al descubierto el plug, que aún taladraba su cada vez menos virginal esfínter.

- Buenas tardes, amor, te gusta lo que vez?

Mabel meneaba su culo taladrado como si el plug fuese la cola de una zorrita atrayendo al macho, estaba bellísima en su doble papel de puta y esposa.

Me arrodillé tras ella, acariciando sus nalgas de mármol blanco y pegué mi nariz a la empapada tela de su entrepierna, emborrachándome nuevamente con aquella mezcla de semen de cabrito y flujos de zorra, era todo muy morboso y sensual, pues mis sentidos se saturaban con la presencia de Mabel, la vista se recreaba en las curvas de su grupa de Venus madura, el tacto con la firmeza de su anatomía y la suavidad de su cuidada piel, el olfato disfrutaba tanto como el de un gourmet dentro de la mejor bodega atestada de quesos, y el gusto.. el gusto fue mío cuando besé y lamí aquella tela impregnada de secreciones y fluídos de mi amante y del copropietario de su coño, me sentía como esos machos de tantas especies que lamen y succionan la vagina de la hembra recién follada por otro macho, tratando de expulsar el semen del rival para a continuación depositar el suyo y ganar la competencia.. pero el cornudito no era rival para mí. Al pensar en él decidí continuar masajeando el coño de Mabel mientras tomaba el teléfono y le daba al play del nuevo vídeo que mi zorra obediente había grabado para mí.

Una vez más había instalado el teléfono sobre la mesita de noche, el cornudo, tumbado en la cama, la veía trajinar, pero seguía atento a la lectura del Marca, seguro que más interesado en el nuevo zagal sudamericano que vendría a expoliar a los socios de su club de fútbol, en lugar de prestar toda su atención y esfuerzo en arrancarle un orgasmo a su caliente e insatisfecha esposa.

Mabel se deshizo de sus bragas de espaldas a la cámara, dejándome comprobar que el plug seguía en su sitio, torturando y preparando el virginal culito de aquella insaciable loba.

El marido la miró desnudarse y, sin soltar el Marca, se acarició la pollita por encima del pijama, hipnotizado ante la visión del sabrosísimo coño que poseíamos a medias.

- Lolo.. Lolito.. quieres que juguemos un poquito antes de que te duermas la siesta..? Te va a gustar, ya verás.. -ronroneaba de deseo, igual que una gatita deseosa de ser follada por cien machos-

- Otra vez? No te acuerdas que ya jugamos esta mañana?

- Síiiiii Lolo, pero tu pijama abultado dice que te quedan ganas de jugar, y ahora vamos a hacerlo un poco diferente.

- Sí? Cómo?

- Desnúdate y acércate al filo de la cama, así.. ahora dame besitos aquí abajo, ven tonto, dame muchos besos.

- Cariño, tu cosita huele muy fuerte, estás mojada.

- Claro tontín, eso es porque te quiero mucho.. anda, pásame la lengua por todo el toto.. así...así -Mabel le daba coño al cornudo, pero me miraba a mí, lanzándome besos a la cámara y mordiéndose el labio inferior, la muy zorra estaba tan caliente que hasta la timorata comida de coño del cornudo la ponía a mil-

Con la colaboración indispensable de sus golpes de cadera y la mano de hierro sujetando la nuca del reacio maridito, Mabel seguía autopropinándose una monumental paja con lengua ajena, ya que aquello no merecía ser elevado a la categoría de cunnilingus.

- Así.. así.. Oooooooohhhhggg.. sigue así, torito mío.. cómele el toto a tu mujercita.. aaaaainsssss.. qué gustito.. no pares, no pareeeeeees.. que te lo voy a echar todo en tu lengua de torito bueno.. mmmmmmmm

La muy zorra no dejaba de mirar a cámara mientras llamaba torito al cornudo, que ajeno a todo y sin demasiado entusiasmo, seguía dándole lengua a la maravillosa entrepierna de su esposa.

Trató de tocarle el pecho y el trasero varias veces, pero Mabel le retiraba las manos y frustraba sus intentos, obediente a mis deseos y sabedora de que tanto su pecho, boca y culo eran sólo de su semental.

En no más de 5 minutos Mabel se sentó a horcajadas sobre la boca de su cornudo, trabó sus brazos para evitar que le tocase los pechos de mi propiedad, o que se percatarse del cuerpo extraño alojado en su trasero. Aceleró sus movimientos de pelvis y comenzó a correrse como una auténtica diosa del adulterio, mirando a la cámara y gimiendo como una pantera herida.

- Síiiiiiiiii.. así.. qué gusto.. mi torito.. qué bien me chupa el totooooooo.. chupa, chupa, tontito.. tómatelo todo.. mmmmmmmm.. qué gustito.. te gusta comerte mi toto, amorcitooooooo..?

Acabó de correrse sobre la cara del cornudo y lo descabalgó. Éste tenía la cara empapada de la corrida de mi amante, y un rictus de desagrado, parece ser que le gustaba bastante más echarle polvos conejeros a su esposa que comerle el coño como Dios manda.

El cornudito tenía su minipolla tiesa como un mástil, diría que hasta amoratada en la cabeza, sin duda la ración de "toto" que había recibido lo tenía caliente como un mono. Yo no olvidaba seguir acariciando el gordísimo clítoris de Mabel, agradecido por el sensacional vídeo que me estaba regalando.

- Lolito, ven.. ponte tumbado, pero deja caer las piernas de la cama.. así.. deja que me ponga encima, cariño, que quiero darle mucho gusto a mi torito.

Se me puso el rabo como un obelisco por la combinación del vídeo y lo que sucedía en directo en aquella habitación de hotel, pues mi amante, como una diosa de la fertilidad mesopotámica, era capaz de satisfacer al unísono a sus dos fieles, a uno en la grabación y al otro en persona (¿Serían capaces el cornudo y la zorra de hacer un trío conmigo? Todo era cuestión de proponerlo en el momento oportuno..).

Mabel se sentó sobre la pollita de su esposo, clavándosela hasta los huevos, lo cual no era demasiado, pero a nadie le amarga un pollazo, aunque sea nimio, sobre todo si eres tan caliente como mi amante.

Era un espectáculo verla ordeñar con su coño al cornudito, dándose sentones sobre su pollita, mientras el diamante trasero del plug hacía circulos en primer plano. ¡Qué putísima era Mabel!

En un minuto el lechón estaba soltando sus gemiditos roncos, señal de que estaba soltando lefa en el coño de su esposa, esa misma que yo ahora olía, degustaba y toqueteaba, esparciéndola sobre su hinchado clítoris, torturándolo hasta arrancarle el primer orgasmo de la tarde, mientras en el vídeo se volvía a poner las bragas que yo ahora disfrutaba en su humedad, mirando a cámara, mientras arropaba al cornudo y le daba un besito en su frente coronada, despidiéndose de él para ir a entregarle la virginidad de su culo a mí, su amante. Éramos dos auténticos depravados, pero esa tarde íbamos a disfrutar como auténticos cerditos en el fango.

(Continuará)

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