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La Polla de Tomás 11

En el baño de la cafetería, el aire caliente y el riesgo de ser descubiertos encienden una pasión prohibida. Pero Tomás no busca solo placer; tiene un plan. Mientras Ruth se entrega a él, él ya está grabando, ya está manipulando, ya está asegurando que nadie se escape de su red.

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"Tomás se acostó en medio de las dos, se abrazaron ambas a él otra vez y durmieron. Tomás descansó de su intenso día, mañana le esperaba otro día quizás aún más intenso"

La Polla de Tomás capítulo 11

Tomás se levantó temprano, había dormido poco, despertó suavemente a Carmen y a Pili, les dijo que durmieran un poco más y que a las diez estuvieran las dos en las puertas del juzgado que él se presentaría allí, que iba a la fábrica y que sobre todo cuando despertaran, al salir cerraran la puerta y no tocaran absolutamente nada de la habitación. Que vistieran como a él le gusta que vistan, cómodas, sexys y frescas.

Tomás llegó a la fábrica a las siete y media de la mañana. Empezó a ordenar los correos recibidos por orden de preferencia para responder. Casi todos eran de clientes importantes solicitando ofertas, otros de proveedores aceptando o negando ofertas de compra y otros de los comerciales que tiene por el mundo la fábrica solicitando informes y negociar propuestas. El trabajo en verano anda más flojo que en otras temporadas donde la actividad económica es más fuerte, pero trabajo hay. Hizo un par de consultas con su padre.

- Hola hijo, vaya hora temprana de despertarme estando de vacaciones jajaja, dime ¿ocurre algo?

- No papa, solo quería que me autorizaras unos correos en los que dudo, te los mando al privado del móvil, cuando los chequees me dices algo. Hoy tengo un día muy liado, he de organizar bien el tiempo, por eso te los mando ahora. ¿Cómo os va? ¿Cómo esta mamá? Hoy la llamaré, ayer me envió unas fotos fantásticas, jajaja, está guapísima.

- Es que tu madre es guapa de cojones Tomás, y tu ¿Qué? ¿Cómo va ese proyecto tuyo?

- El proyecto viento en popa a toda vela jajaja, muy bien, la semana próxima ya tendré beneficios, verás y cuando lleguéis, lo presentaré en público, quiero que estéis presentes.

- Así me gusta campeón, échale huevos a la vida, y si falla, no pasa nada, a levantarse y a volver, pecho y cojones chaval, aunque de cojones teniendo a Carmen empleada como tu puta, seguro se los echas jajaja ¿Cuántas veces ya te la has follado eh? Venga que no se lo diré a tu madre

- Jajajaja, papá, tu siempre en lo mismo, la verdad que la cabrona esta buena.

- ¡Joer! un pedazo de mujeron jajaja

- Venga papá después a la noche os llamo, que ahora tengo mucho lio, te mando esto.

- Adiós campeón

Tomás bajó a dar una vuelta por la cadena de producción y a saludar a sus encargados de cada sección. Vio a Isabel y Amparo, que compartían turno y máquina, también vio a María. Después se reunió con los jefes de los distintos departamentos, se expusieron temas y al terminar la reunión, llamó a Rosa

- Hola Rosa

- Hola Tomás, buena semana

- Igualmente. Acerca de lo que le comenté el otro día de los suplentes puede citármelos mañana temprano, a las ocho y media estaría bien Rosa, he mandado unos papeles para dar de alta una sociedad unipersonal, esta semana voy a recibir la documentación para ponerla en marcha, una de estas empleadas que ahora trabaja aquí y que yo entreviste me gustaría dársela como aprendiz para los temas más esenciales de una empresa, como llevar una agenda, etc… ya tiene experiencia, más que nada me gustaría la adoctrinara con mi sistema y nuestra forma de trabajar y ver empresa. Que es el mismo que el de mi padre. Le compensaré bien esta ayuda Rosa

- Por supuesto le ayudaré Tomás ¿Quién es ella?

- Amparo

- Bien la buscaré en la ficha

- La otra persona que causara baja laboral aquí y que también vendrá a trabajar conmigo es Rocío, son las dos mujeres que hay que suplir. Quiero que me prepare una cita también, a ser posible mañana a primera hora con Iñigo el ingeniero informático

- Bien Tomás así lo haré. ¿Algo más?

- De momento no, gracias Rosa

- No hay de que Tomás.

Tomás salió de la fábrica y se fue pitando al juzgado, llegó a las diez en punto a las puertas del mismo. Ahí estaban Carmen y Pili, como siempre ¡preciosas! estas mujeres, pensaba, desde que están con él, les ha subido la hermosura a un nivel espectacular, se sentía orgulloso.

Carmen y Pili se quedaron paradas al ver un cacho mujerona, alta, guapa, con una media melena rubia, ojos verdes, vestida con un traje chaqueta negro y con un maletín en la mano, de unos cuarenta años aproximadamente, acercarse a Tomás y darle dos besos.

- Carmen, Pili, os presento a Clarisa, ella es vuestra abogada. Tu tema Carmen, ya lo conoce, mi madre la ha informado desde el principio y yo le he complementado la información. Lo tuyo es muy sencillo, aceptar y ya está, no vamos a luchar nada ahí. Tu caso Pili también lo conoce y sabe de los problemas y los insultos y amenazas que recibes. Te presentará una denuncia, ahora ella te lo explica más detenidamente. Yo no puedo entrar con vosotras, os dejo en las manos de Clarisa, hacedle caso como si fuera yo quien dirigiera ¿Ok?

- Tomás ¿Sin ti?

- Sí Carmen, tranquila, Clarisa te dirá lo que tienes que hacer, tranquila que no es nada grave lo que te va a pasar, al revés

- Vale Tomás

- Pili, además de solicitar el divorcio, por los motivos que ahora la abogada te dirá, solicitarás una orden de alejamiento hacia tu persona y una recogida de tus enseres personales con aval de una intermediaria y vigilancia policial. Clarisa te lo aclarara cualquier duda que te venga, escúchala, el juicio no será ahora, solo solicitará las medidas cautelares ¿Ok?

- De acuerdo Tomás

- Clarisa, cuídame a mis niñas, son mis tesoros, las dejo en tus manos. Llamadme cuando hayáis terminado. Suerte

- Adiós Tomás. Te amo

- Adiós Tomás. Te amo

Tomás se fue a tomar un café a la Oca, era la hora que sabía iba siempre Ruth y quizás también Glend, necesitaba que esta le confirmara la ayuda que le pidió y el de su abogada financiera. Dejó el coche en el parquin del juzgado y cogió un taxi, para aprovechar el tiempo y hacer unas llamadas.

Llamó al encargado de la obra de Villa Carmen, a la interiorista y a la arquitecta. Después de hablar con ellos y de que le dijeran que había ahí un camión que tenía que descargar unas cajas y no sabían dónde colocarlas, Tomás decidió llamar a Raquel para que fuera a Villa Carmen a poner orden y que según que material hubiera dentro de las cajas las hiciera llevar a un sitio u a otro. Raquel le dijo que acudiría inmediatamente y que se llevaría a sus hijas para que la ayudaran.

Tomás llegó a la Oca, además con ganas de tomarse un buen café, ahí lo hacían bueno. Se sentó en una mesa y leyó el periódico, anunciaba tensiones y conflictos en los países del este de Europa. En la página de economía, las empresas del IBEX no iban muy bien. Algunos analistas veían una pronta recuperación de la economía especulativa.

- Buenos días Tomás

- Buenos días Ruth, me gusta el café que preparan aquí, ahora lo necesitaba igual que verte a ti.

- Gracias Tomás, me gusta que seas amable conmigo, a veces eres muy duro, pero reconozco que yo también me dejo llevar muchas veces por las emociones y quiero imponer sobre los demás mis caprichos

- Es bueno reconocer errores, así se pueden corregir, te veo guapa Ruth, y sexy, me gusta este pantaloncito que llevas y ¡wow! esta camiseta rompe, que bonitos se perciben tus pechos sin sujetador Ruth, estas estupenda

- Tampoco llevo bragas Tomás

- Muy bien Ruth, vas mejorando créeme, los coños cuando no están ahogados respiran mejor y tienen más vida. Verás

- Tomás, quiero decirte una cosa y muy en serio, no digo por decirla, y si no te la digo me muero

- Ruth, no seas tan dramática, venga di

- Es que no sé cómo decírtelo

- Podrías decírmelo esta tarde mientras me comes la polla y nos damos un revolcón, aunque habría que buscar un sitio, tanto mi casa como la sede hay demasiada gente jajajaaja

- No te rías de mí, ¿De verdad me das este placer de estar contigo esta tarde?

- No me rio de ti, es mi forma de hablar. Si quieres, sí, esta tarde tengo un par de horas sueltas y si quieres no tenemos por qué darnos un revolcón, me ayudas a elegir el regalo para Cayetana, nos tomamos un café, hablamos y también es una buena manera de que pasen estas dos horas y así sabes cómo decirme lo que me quieres decir

- Tomás

- ¿Qué?

- Te amo. Te obedeceré como te obedece Pili, quiero ser como ella, quiero ser lo que es ella para ti, quiero que me tengas, no puedo dejar de pensar en ti

- Mira ahí entran Cayetana y Cesar

- Tomás dime la hora de esta tarde por favor

- Te mandaré un mensaje

- Vale

- Mamá, hola Tomás, que alegría verte Tomás

- Hola Cayetana

- Hola Tomás

- Hola Cesar

- Tomás, le he contado a César como jugamos ayer en la playa

- ¿Qué es este juego de comerse niños?- Dijo César

- Es un secreto entre Cayetana y yo ¿Eh Cayetana?

- Bueno a mamá se lo conté

- Bien, no está mal que ella lo sepa jajaja ¿César vas a la universidad este año?

- Sí Tomás, voy a estudiar derecho, me han ido bien las oposiciones, he podido elegir carrera

- Bien, yo intentaré con ciencias empresariales y economía

Tomás se fue, al servicio, esperaba que Ruth lo siguiera, pero al levantarse, César fue el que dijo que le acompañaba que también tenía ganas, eso frustro la ida de Ruth al servicio. En el servicio Tomás se percató que César meando en el urinario contiguo intentaba mirarle la polla, Tomás quiso jugar y se apartó un poco de la taza para que César viera bien su polla. Vio que César se quedó anonadado al verla y miraba la suya comparando tamaños.

- Me miras mucho la polla César ¿Qué te gusta?

- Ha sido involuntariamente Tomás, no es que me guste, peo es increíblemente grande ¡Vaya pedazo de polla tienes!

- Si la vieras empinada alucinarías

- ¡Joder macho! ¡Vaya tranca!

Tomás quería hacer creer a César que tendría alguna oportunidad con él, prefería por ahora tenerlo con deseo de su polla.

- Tócala, ya verás cómo se pone enseguida

- ¿Puedo?

- Agárrala bien

- Joder si no puedo rodearla con la mano ¡Vaya pasada!

- Veo que te gusta Magrearla

- Tiene un buen tacto, y como pesa

- Límpiamela

- ¿Cómo?

- Con la boca César con la boca

- César se agacho y se puso la polla de Tomás en la boca

- ¡Dios! Que rabo Tomás

Unos ruidos al abrirse la puerta del lavabo hicieron que Tomás guardara enseguida su polla dentro del pantalón y César se quedó embobado. No salió con él del servicio, se quedó dentro de uno de los habitáculos con wáter y cerró la puerta, seguramente para cascársela a la salud de la polla de Tomás.

Tomás llegó a la mesa de la cafetería donde Ruth i Cayetana estaban riéndose y desayunando. Cayetana le pegaba buenos bocados a un mini bocadillo de jamón y Ruth a una especie de bollo con lechuga tomate, se le rompió el bollo y un trozo se le cayó encima de la camiseta manchándosela. Corrió deprisa al lavabo a limpiarse, Tomás le dijo a Cayetana que se fuera con ella a ayudarla. Sacó a Cayetana de la mesa porque el móvil de César estaba encima de la mesa, lo conectó rápidamente y lo clonó al suyo. César casi lo descubre.

- ¿Dónde están Cayetana y Ruth?

- Han ido al servicio a limpiarse, Ruth se ha manchado un poco la camiseta con este bollo.

- Tomás lo que ha pasado en el servicio entre tú y yo imagino que lo guardarás en secreto

- No hay que guardar nada César, no ha ocurrido nada ¿Ha ocurrido algo?

- Jajajaja, no Tomás, no ha ocurrido nada

- Solo que te has puesto caliente con mi polla, que me has limpiado con la boca las últimas gotas de mi meado y que luego te la has meneado en el escusado, no ha ocurrido nada.

Ante estas palabras César se quedó serio y mudo, aunque Tomás lo relajó sacándole importancia al hecho. Cuando regresaron Ruth y Cayetana esta tenía la camiseta mojada, sus pechos ahora sin sujetador se transparentaban un poco. César se quedó boquiabierto cuando la vio. Iba a decir algo al respeto, pero una mirada de Tomás lo dejó con la palabra en la boca. César estaba nervioso y se buscó una excusa para abandonar la mesa e irse, se despidió de ellos y se fue, muy nervioso.

- Creo Ruth que deberías poner un poco la camiseta debajo del calentador de aire, así se te secará más rápido.

Tal y como tenía de empinados los pezones marcándose debajo de la tela, estaba realmente erótica.

- No funcionaba, ya lo he intentado

- El del servicio de caballeros si funciona, ven te acompañaré para guardarte, vigila aquí las cosas Cayetana, ahora venimos

- Ruth siguió a Tomás

Cuando entraron dentro de los servicios de caballeros, no había nadie, Tomás se lanzó a manosear los pechos de Ruth i a besarla.

- Es que me pone a mil verte sin sujetador y sin bragas

- No los llevo por ti Tomás

- Me gusta

Tomás quería calentar a Ruth, pero no quería satisfacerla, la quería dejar con unas ganas tremendas de sexo. Le chupó los pezones, la giró y la puso de frente al aparato calefactor y lo prendió, agarró los brazos de Ruth, para inmovilizarlos y acercó sus pechos a la salida del aire, a Ruth el calor la quemaba, pero lo que le quemó fue notar la polla de Tomás metiéndose por la holgura del pantaloncito y notar su capullo en la entrada de su coño. Ruth gemía ya, solo tenía el capullo dentro, pero ya gemía y gritó cuando de una embestida notó toda la polla dentro. El aire del calefactor ya les estaba quemando mucho los pechos, Tomás se dio cuenta y la apartó del aparato.

Se oyó la puerta de los servicios y Tomás metió dentro de un habitáculo del wc a Ruth, ensartada a su polla. Se sentó con Ruth encima a un wáter, y empezó a moverla. Se oía como fuera había alguien meando, eso le dio a Ruth el placer que da el pecado para no ser escuchado, se tragaba sus gemidos mordiéndose la mano, Tomás la hizo botar sobre su polla, hasta que Ruth se corrió, fue poco tiempo, el suficiente. Tomás la desensartó de su polla y se levantó, ambos juntos ahí dentro se dieron un beso largo y profundo con lengua en la boca.

- Tomás. Te amo ¡Que feliz me hace estar contigo! ¿Te hago correr? ¿Quieres que te la chupe?

- No Ruth, guardaré vitamina para esta tarde

- Me tendrás todo el día caliente Tomás

- Así el desahogo será mayor

- Tomás tengo un piso cerca del centro, podemos vernos ahí esta tarde, así nadie nos molestará

- De acuerdo, ya te enviaré un mensaje para quedar a la hora.

- Lo esperaré Tomás, te amo, te necesito mucho

- Vámonos de aquí, Cayetana debe de estar desesperada ya.

La sorpresa al llegar a la mesa, fue encontrarse a Cayetana hablando en la mesa con Cristina, la amiga de Ruth con la que había ido al casino y que había solicitado a Pili un encuentro con Tomás para hablarle del proyecto.

Cristina percibió enseguida de dónde venían y lo que venían de hacer Ruth y Tomás en el servicio, su sonrisa era picarona hacia la pareja cuando los saludó. A Tomás le dio también dos besos que aprovechó para estamparle bien los labios cerca de los suyos. Cristina es una mujer entrando en la madurez. Morena, de pelo completamente negro. Guapa, ojos grises, se le nota economía. Casi no se le perciben pechos, su cuerpo es estilizado, sobre metro setenta, viste una falda azul pastel muy tenue que le cae sobre de las rodillas. Su blusa es blanca y desde que llegó a la mesa ya lleva dos botones más desabrochados enseñando un canal largo entre sus minúsculos pechos. Durante un movimiento pudo verle un pezón, erecto, puntiagudo, Cristina no llevaba sujetador, sus pechos no los precisaban. La conversación entro en zona caliente cuando Cristina le dijo a Tomás que estaba interesada en su proyecto

- Ya te dije Tomás cuando nos presentó Ruth en el casino, que me gusta apostar fuerte

- Creo tenemos un juego pendiente al que no quisiste jugar jaajaja

- ¿Es el juego de comer niños? - Dijo Cayetana.

- Cayetana ¿Qué dices tonta? – replicó la madre

- Jajajaja, ¡Eres tremendo! Oye podemos quedar un rato y me explicas bien este proyecto tuyo, he recibido hace poco una pequeña herencia y quizás invertir algo no me iría mal.

- Te llamaré esta semana sin falta, pocas veces uno puede presumir de una cita con una belleza como tú.

- Jajajaja, halagador

Ruth estaba mosca con las confianzas de Cristina con Tomás, antes hubiera intercedido y habría dicho alguna cosa, pero le vinieron en mente las palabras de Pili acerca de no inmiscuirse en lo que hacía Tomás si quería algo con él, por lo que optó en callar. Empezaron a hablar del tiempo y de cosas banales y Tomás se despidió de ellas y se marchó. Antes de irse

- Tomás acuérdate que pasado mañana es mi cumple, me prometiste venir.

- Vendré Cayetana, te lo prometo. Adiós

- Adiós Tomás.

Tomás cogió un taxi y se fue hacia Villa Carmen. Por el camino llamó a Anna.

- Buenos días Anna

- Buenos días Tomás

- Mañana a las nueve tendrías que estar en Villa Carmen. Habrá trabajo, vente preparada con tu hija para pasar el día ahí. Ah, y tráete los papeles que te pedí.

- De acuerdo, ahí estaré

- Adiós Anna

- Adiós Tomás

Tomás llegó a Villa Carmen y había un movimiento de personas de un lado a otro a buen un ritmo

- Hola Tomás

- Hola ¿Cómo va todo esto?

- Hoy se lo dejamos terminado, esta tarde daremos los últimos cuatro detalles y espero sea todo de su agrado

- Seguro que si lo habrán hecho bien, si no les echaré a las mujeres y verán jajajaja

- ¡Joder! Si no fueran tan rabiosas que bien estaría, pero perdone que le diga llevan una mala leche que uno no les puede decir nada, muerden jajaja durante toda esta mañana Raquel no ha parado de darnos órdenes y meter prisa en las faenas jajaja

- Jajajaj, así debe de ser. Bien voy a ver que dicen por ahí dentro. Adiós

- Adiós Tomás

Tomás encontró a Raquel en el espacio que se dedicaría a almacén y se encontraba ordenando cajas recién descargadas.

- Hola Raquel

- Hola Tomás. Alegría de verte. Estoy aquí con estas cajas a ver si termino de colocarlas, son adornos y enseres que la interiorista nos mandará colocar. Ahora esta con Rocío y Rosalía arriba en las habitaciones con los cortinajes.

- Bien, me gusta esta falda que llevas Raquel, debes llevar a los currantes al mil por mil jajaja

- No veas lo pesados que son, no paran de insinuarse y decir tonterías, pero los llevo a raya, puedes estar seguro, me sale el genio gallego que tengo jajaja

- Jajajaja, bien, voy a ver cómo andan por ahí arriba.

Tomás subió a las habitaciones, ahí estaba la interiorista dando órdenes a Rocío y Rosalía. Ambas se alegraron de verlo y fueron hacia el deprisa a saludarlo, abrazarlo y llenarle de besos. A Tomás estas muestras de cariño le gustaban. La interiorista miraba la escena con curiosidad.

- Buenos días

- Buenos días Tomás, ya mañana estará casi mi trabajo terminado. Esta tarde ya traen todos los muebles y las máquinas que faltan y entre mañana y pasado todo colocado.

- Bien mañana vendrá también Anna y su hija a ayudar. Por cierto la mejor decoración que tendría la casa seguramente sería su presencia, parece un ángel con la contraluz de la ventana.

- Jajajaja, gracias por el piropo, pero creo que tiene usted ya muchos ángeles para adornar la casa jajaja

- Bien, pues me llevo uno, jajaja Rocío ¿me acompañas?

- Sí Tomás

Se fue con Rocío hacia la habitación que ocupara Carmen.

- Rocío, mañana dejas de trabajar en la fábrica, mañana será el último día de trabajo ahí. Vendrás a trabajar conmigo, necesito a alguien que lleve algunos asuntos de mi cartera y tu creo serás la persona ideal, además de mejorar tu salario, profesionalmente darás un salto cualitativo. Quiero que seas un arma de apoyo mía. Tú madre no te lo ha dicho, pero vas a ir a la universidad el próximo curso, ya te inscribió, el mundo no puede desaprovechar tu talento e inteligencia, te mereces continuar estudiando, y necesitaré una persona cercana en la universidad comprometida con el proyecto. Esa serás tú, si lo deseas vaya.

Rocío se echó a llorar y a sus brazos

- Gracias Tomás, gracias, siempre he dicho que has caído como una bendición en mi familia. Te amo, te amo, te amo

- Bien, relájate Rocío, ahora tenemos otro trabajo que hacer, y tú no te vayas muy tarde, recuerda que aún trabajas en la fábrica y debes de cumplir hasta el último minuto, por cierto no comentes nada en la fábrica de todo esto ¿Vale?

- De acuerdo Tomás. Gracias, gracias, te amo

Tomás volvió al almacén donde estaba Raquel, le comentó lo que le había dicho a Rocío y su nuevo puesto de trabajo. Raquel también se emocionó, lloró y lo abrazó. En el abrazo los pechos redondos con ese pezón puntiagudo mirando al norte que tiene Raquel, se pegaron al cuerpo de Tomás y su simple contacto empinó enseguida su polla. Raquel lo notó, se arrodilló, le sacó el rabo y empezó a mamárselo

- ¡Dios Raquel! Como me pones de caliente, me gusta como la mamas, cada día te tragas más trozo, algún día conseguirás metértela entera

- Sí, lo conseguiré churrps churrps mmmm churrps

Tomás levantó de la mamada a Raquel y la sentó encima de unas cajas. Le abrió las piernas y empezó a comerle el coño, a saborear sus humedades ya emergentes, Raquel era mujer caliente y la boca de Tomás no tardó en hacerla correr. Sonó el teléfono de Tomás y la escena se interrumpió. Era Clarisa, la abogada quien le llamaba.

- Hola Tomás

- Hola Clarisa

- Todo ha ido bien Tomás, el juez ha impuesto medidas cautelares a la familia de Pili y a partir de esta misma mañana puede ir a recoger sus cosas, la acompañara previo aviso de la hora la policía y una delegada de asuntos sociales. Le va a caer un buen puro al marido, verás, las amenazas son fuertes y el juez es una mujer de perfil feminista. En cuanto a la hija y el yerno les prohíbe realizar cualquier llamada a Pili, ahora notificaran a estos esta resolución. Lo de Carmen ha sido muy fácil, ambos de acuerdo en divorciarse, aunque el ex parecía ahora un poco arrepentido de haber dado el paso y haberla tratado mal, hasta le ha dado treinta mil euros para que pudiera continuar su vida y ha renunciado a la orden de alejamiento que pidió.

- Muy bien Clarisa, gracias por todo

- De gracias nada. Ya te haré llegar mi minuta jajaja

- Por supuesto Clarisa

- Y por cierto a ver si quedamos a tomar un café y me explicas a mi lo de este proyecto que estás emprendiendo

- Dalo por hecho Clarisa

- Nos decimos Tomás adiós

- Adiós Clarisa

Tomás llamó a Carmen.

- Hola Carmen. Clarisa me ha contado todo ¿Ves mujer que el mundo no se termina cuando uno se separa?

- Ay Tomás que contenta estoy, me ha dado un cheque con treinta mil euros ¿Qué hago?

- De momento guárdalo, los invertiremos y ahí ya tienes un poco de tu futuro.

- Mi futuro es estar contigo y obedecerte, en todo, todo y todo

- Bien Carmen, después hablamos, pásame a Pili

- Hola Pili, ya me ha comentado Clarisa. Esta tarde Carmen y Rosalía la hija de Raquel te acompañaran a recoger tus cosas y las llevarás a tu habitación de Villa Carmen. Tengo el coche frente al juzgado, pero estoy ahora aquí en la villa, coged un taxi y veniros hacia aquí, hay mucho trabajo que hacer.

- De acuerdo Tomás, gracias, sin ti no hubiera sabido que hacer, Clarisa me ha calmado mucho

- ¿Te acuerdas de cómo estaba Carmen cuando su marido la echó? Pues mira ahora, feliz y planificándose un futuro, y a ti te pasará igual, estate tranquila que todo irá bien, y en el proyecto tienes ya de sobras tu futuro solucionado. Agarra la vida Pili

- A ti te agarraré y no te soltaré nunca de mi lado. ¡Te amo Tanto Tomás!

- Venga veniros ya hacía aquí que hay trabajo en vuestra casa

Pili y Carmen contentas y felices cogieron un taxi y se fueron a Villa Carmen. Allí estaban Tomás y Raquel con Rocío y Rosalía trabajando a destajo destapando cajas y colocando cosas. La interiorista solo dirigía, estaba alucinada de como este grupo de mujeres adoraban a Tomás, aunque observando la planta del joven, lo entendía, estaba “bombón” la palabra que utilizaba para referirse a él ante sus compañeras de empresa. Pili y Carmen les comentaron la nueva de su proceso judicial a Raquel i las niñas y todas se abrazaron y rieron.

- Bien chicas, esto mañana habrá que celebrarlo, iremos a comer, menos Rocío que tiene que ir a la fábrica a trabajar, todos juntos. Nuestra interiorista está invitada también si lo desea.

- Para mi encantada, para mañana me considero invitada jajaja

- Pili encárgate tú de llamar a una empresa de mudanzas para recoger las cosas de tu ex casa, te vas con Carmen y Raquel que te acompañaran. Llévate hasta tu último recuerdo y foto.

- Nuestra empresa os puede ayudar, también organizamos mudanzas, ahora los llamo ¿a qué hora queréis ir? – Dijo Pilar la interiorista.

- A las cinco. Pili, llama a la policía y asuntos sociales y los solicitas para las cinco. Dale la dirección a Pilar para la mudanza.

Entre risas, ánimos y correrías terminaron de pasar la mañana. Ya eran las dos. Tomás necesitaba irse a su casa, tenía que ver en el ordenador el seguimiento de los móviles. Glend no le había llamado, quería ver si percibía algo nuevo en los mensajes, ahora tenía en mente a Glend, la necesitaba.

- Chicas, os tengo que dejar, id a comer en el restaurante de la carretera y ya os iré diciendo. Rocío y Rosalía veníos conmigo en el taxi, dejaremos en casa a Rocío, así te dará tiempo a comer algo e ir a la fábrica, tu Rosalía me acompañarás al centro y me ayudarás a elegir un regalo que tengo que comprar a una jovencita, si me ayudas te lo agradeceré después te dejaré en casa. Adiós preciosidades

Todas le dieron un montón de abrazos y besos, se iba su dios. En el trayecto Tomás rodeó con el brazo a Rocío, ella recostó su cabeza en su pecho, enamorada, Tomás deslizó una mano disimulada a su entrepierna, le palpó aquel coñito depilado que desvirgó. Rocío no llevaba bragas, Tomás lo agradeció y ella comprobó que le había gustado notarla así, sin bragas, porque le metió mano precisamente para comprobar esto. Tomás le dio un beso en la frente. Rosalía se los miraba sin decir nada. Llegaron a casa de Rocío, y el taxi llevó a Tomás y Rosalía al centro, delante del juzgado donde había dejado aparcado el coche Tomás.

Entraron en unos grandes almacenes. Tomás se llevó a Rosalía porque era de la misma talla que Cayetana, aunque más joven, de cuerpo, altura y cintura eran prácticamente iguales. Mientras recibió una llamada de César

- Hola Tomás, Ruth me ha dado tu número de teléfono, escucha te quería decir, que tengo unos ahorros y como estoy escuchando todo el día lo de tu proyecto he pensado que quizás sea bueno invertir algo. Si quieres podemos quedar esta tarde en un piso que tengo cerca del centro y me explicas un poco como funciona.

Tomás sonrió, este se lo quería llevar al piso para tener candela, jajaja, pero le venía a huevo

- Bien César, no sé si podré, a las cinco quizás podría encontrar un hueco, mándame la localización del piso y si acaso no pudiera venir te llamo, pero creo si podré.

- Vale Tomás, espero verte después, adiós.

- Adiós César

Tomás estaba preparando una encerrona que le serviría a posteriori para César.

- Rosalía, pasado mañana va a ser el cumpleaños de la hija de una amiga mía. Quiero comprarle un par de vestidos con clase y sexys, más o menos es casi idéntica a ti ¿Me ayudarás y harás de modelo para ayudarme a elegir una ropa? Aquí hay varias tiendas ¿Vamos?

- Sí Tomás lo que usted diga yo obedezco

- Vaya ¿Obedeces?

- Sí, como mi madre y mi hermana, yo le obedezco en todo

- ¿Quién te lo ha dicho que debes de obedecerme?

- Mi madre y mi hermana, ellas lo hacen y son felices y le tienen a usted, si yo lo hago quizás también sea feliz.

- ¿Serias feliz si te tuviera?

- Mucho

- Bien, así debe ser, eres una jovencita muy guapa.

- Gracias, usted sí que es guapo, guapo jijiji

- Vamos a por la ropa

Tomás y Rosalía entraron en la tienda. Tomás vio un vestido verde oscuro, casi negro, con diferentes brillos que mezclaban el negro y el verde a contraluz, lo seleccionó, otro rosa, que puesto debía ser cortísimo, casi transparente, lo seleccionó, y así unos cuantos, blusas y camisetas y algún top y alguna malla tipo legins. Pasaron al probador. La vendedora en principio esperaba a la pareja, pero al poco se fue y les dijo que ya la avisarían cuando hubieran hecho la selección.

Tomás ayudó a desnudarse a Rosalía, vio que no llevaba bragas ni sujetador, sus pequeños pero redondos senos iguales en forma, pero aun en desarrollo a los de la madre y hermana, una preciosidad de coñito, sonrosado, tierno, ni un pelito. Ella al principio se sintió un poco cortada, pero Tomás la alivió enseguida

- Qué bonita eres Rosalía, eres la flor más tierna del jardín, que habrá que cuidar.

- Gracias jijiji

- Ponte este vestido a ver cómo te sienta princesita

Rosalía se puso el vestido, le quedaba como un guante, precioso, Tomás la hizo salir del probador para verla andar y ver los brillos que adquiría el vestido en las contraluces, Rosalía era una preciosidad, ella se miraba en los espejos y se reía de felicidad al verse tan hermosa. Adquirido. Se fue probando varios, algunos los descartaron y otros se los quedaron, algún top y unos legins que eran una indecencia, se le metían dentro de todas las rajas, la sonrisa vertical de su entrepierna era casi translucida. Tomás como regalo le dejó elegir uno a Rosalía, el que ella quisiera

- ¿Puedo probarme este?

- El que tú quieras

Rosalía se probó el vestido corto rosa, casi transparente, algo menos en zonas erógenas pero dejaba ver el cuerpecito lindo de aquella niña que ahora parecía una autentica puta niña pija. Tomás le acarició dentro del probador las piernas, con sus manos de dedos largos, le recorrió las piernas de arriba abajo y sus dedos empezaron acariciar su coñito. Tomás le hacía caricias en círculos alrededor del punto del placer, ella gimió, Tomás busco su boca y la besó, dentro de su boca busco su saliva y con ella le levantó el vestido y besó sus pezones. Rosalía estaba en el país de las mil maravillas. Tomas le dijo suavemente que se vistiera que salía a pagar la cuenta y a que envolvieran los vestidos para regalo.

Cuando salieron de los almacenes Tomás llevó a su casa a Rosalía. Llamó al catering para que le trajeran cordero a las finas hierbas y una bandeja de patatas asadas y una ensalada. Cuando llegó a su casa a los diez minutos llegaron los del Catering. Se llevó la comida a su habitación y se conectó al ordenador.

Tenía que poner orden en toda la cantidad de cosas que tenía que hacer.

Glend. Entro en su móvil. Había muchos mensajes, de mucha gente, chequeó en un momento todas, solo tres era de su interés. Su abogada le comentaba a Glend, acerca de una conversación previa que habían mantenido que si que le pasara el contacto de este muchacho que quería invertir y que lo trataría como a ella. Otro mensaje de Glend que le mandaba el contacto de Tomás. ¡Bien! Eso era lo más importante del día, iba por buen camino. El otro mensaje interesante era uno que le enviaba una amiga suya que le nombraba el proyecto Afrodita, pero no conocía a la emisora, la foto del perfil no la identificaba y Glend la tenía grabada como solecito. Glend no había contestado a este mensaje.

Ruth. Un mensaje de César en el que le decía para verse en el piso. La contestación de Ruth, que hoy no podía y que tenían que dejar de verse que ahora Cayetana ya era mayor de edad y que podía elegir ella sola. Que ya lo terminarían de hablar, pero que hoy estaba muy liada. Otro mensaje donde César le contestaba que no le fuera con martingalas que ella no lo podía dejar. No había respuesta. Un mensaje de Cristina a Ruth felicitándola por haberle conquistado, que no era tonta y se había percatado que andaba loquita por Tomás. Un mensaje de Cayetana diciéndole que cuando irían a comprar el vestido de su cumpleaños. Su marido que no iría hoy a dormir su casa porque atendía una urgencia en un psiquiátrico de la capital.

Pili tenía un montón, muchos de positivos felicitándola por ser la directora “out site” del proyecto Afrodita y lo guapa y bien acompañada que la vieron. Todos contestados animando a asistir a la pronta presentación del proyecto Un montón de insultos de su ahora ex marido y de su hija. No contestados. Uno reciente de la asistenta social que a las cinco con la policía estarían en su ex casa. Pili le daba las gracias.

Carmen, era un terremoto hasta en los mensajes, todos de lo mismo y cada vez lo mismo, queriéndosela ligar, desde hombres a mujeres, eso de saberla ahora divorciada, disparó las solicitudes. A los que creyó oportuno los contestó con un mensaje de agradecimiento y de próximo contacto para anunciarles la presentación del nuevo proyecto AFRODITA seguido de un montón de emoticonos de besos y corazones.

Rocío. Pocos mensajes algunos de amigas y amigos que la citaban para salir. Ella se excusaba diciendo que ahora tenía un nuevo trabajo y que no disponía de tiempo.

Tomás terminó de comer y estiró un poco a descansar y poner en orden su mente. Estaba a punto de realizar un paso muy importante, no podía fallar, se le estaban ocurriendo un montón de formas, debía escoger la mejor, con mínimo riesgo y con máximo rendimiento.

Llamó a Ruth

- Buenas tardes Tomás

- Buenas tardes Ruth. Oye ya le he comprado el regalo a Cayetana. Si quieres a las cinco podemos quedar y te los enseño, son unos vestidos, con mucha clase, espero que le gusten. Ya me dirás tú.

- Gracias Tomás, lo que tú digas. Te mandaré la ubicación de un piso que tengo cerca del centro, podemos quedar ahí.

- Perfecto mánamela y a las cinco vengo para allá, tampoco falta mucho una horita.

Tomás recibe una video llamada internacional

- Buenos días, tardes ahí, ¿Tomás?

- Buenas tardes, si dígame

- Mira me llamo Carol, soy la abogada de Glend, además de abogada, como me llama ella, te diré que también soy su hermana, aunque ella nunca me presenta como tal jaja

- Jajaja, la verdad es que estos mismos ojos bonitos tiene, pero veo que usted es más joven.

- Ni se te ocurra decirle esto a Glend que te repudia de por vida, yo soy mayor, diez años mayor que Glend jajaja

- Caray, pues no lo parece

- Porque Glend no se cuida, lleva desde niña con sobre peso y nunca ha hecho nada para mantenerse, pero bueno, a por lo que te llamo. Me ha dicho que quieres invertir un dinero y que te ayudara, dime

- Mira Carol voy a cobrar un dinero, procedente de varias cuentas. No lo quiero ingresar en el país, porque la hacienda pública me cruje. Había pensado en ingresarlos en algún tipo de sociedad la cual no pudiera ser advertida por el gobierno y cambiar los euros por acciones. Glend me comentó que eres realmente una experta en estas cosas.

- ¿Es dinero lícito, obtenido legalmente?

- No

- Vaya. Mira, te voy a decir una cosa, asegúrame que no viene de tráfico de personas, explotación de menores ni drogas

- Te lo aseguro, por supuesto, de esto nada

- Bien porque en este caso no trabajo. ¿El dinero procede de algún banco?

- Sí de varias entidades financieras. Puedes estar tranquila, es dinero de unos inversores que apoyan un proyecto en el que estoy empezando, pero no quieren que nadie sepa que son ellos los que invierten.

- Bien, empezaremos por abrir una sociedad en Bahamas, otra en Groenlandia y otra en Alaska. Cuando tengas el dinero lo transfieres a una cuenta que te voy a dar y esta sociedad lo reconvertirá en dinero digital, lo transferirá a la otra cuenta y ambas una vez compradas las acciones a tu nombre desaparecerán. Tus acciones serán propiedad de una clave que te facilitaré, ahí no hay títulos nominales, solo números. Podrás vender cuando quieras.

- Suena bien

- ¿Cuándo tendrás el dinero?

- Creo que en dos, tres días

- Bien comenzaré a prepararte todo esto. Habrá unos gastos en gestiones, abrir las sociedades no sale gratis, ya te informaré. Te paso mi contacto de teléfono y e-mail y nos vamos diciendo.

- Gracias Carol, te estaré eternamente agradecido

- Hay que ayudar a la juventud. Mi hermana me ha dicho que te tratara bien y así lo haré, además eres muy joven y guapo, entrarás en buen pie en este mundo de las finanzas jajaja

- Gracias. Tú también eres una mujer muy guapa y ¡Que ojos! El ordenador casi lo tengo fundido con tanta belleza

- Jajajajaja, ya me ha dicho Glend que eras un ligón, jajaja, venga, ya hablamos, que yo podría por edad ser tu madre jajaja, un beso

- Un beso Carol

Vaya, todo esto está saliendo rodado. Tomás ahora solo tenía que ir a por el dinero. Carol era como Glend en carácter, riéndose siempre, aunque se parecían de cara, de físico no tenían nada que ver, al menos es lo que parecía en la pantalla, se la veía más delgada.

Faltaba poco para las cinco. Llamó a Pili

- Hola Pili, ¿vais ya a tu ex casa?

- Sí Tomás, estamos aquí en la esquina esperando a que aparezca la policía y la asistencia social.

- Bien, ve informándome de cómo va todo

- Adiós Pili

- Adiós Tomás. Te amo.

Llamó a Ruth

- Hola Ruth

- Hola Tomás, voy camino a la dirección del piso, en diez minutos estaré allí

- Bien, yo no tararé mucho, aunque si no soy puntual, no hagas caso, vendré.

- Bien Tomás ¡te necesito tanto en este momento!

- Vale, intentaré ser lo más puntual posible

- Tomás te quiero. Te obedeceré como Pili, quiero que me tengas como tienes a ella, por favor te lo imploro, no puedo vivir ya sin ti.

- Ruth, no te pongas tan dramática. Te queda mucho camino para ser como Pili, pero bien, nunca se sabe, buena lo estas un rato y me gusta follarte, todo se andará. Venga, hasta ahora. Adiós Ruth

- Adiós Tomás, te amo.

Tomás conectó las cámaras del piso, quería ver qué pasaba cuando se encontraran en el César y Ruth. Vaya, en el programa había una grabación nueva. César otra vez. De esta misma mañana. Vaya una sorpresa, estaba con el director del instituto. El instituto era privado, aunque estaba concertada la enseñanza también pública, y este era el director que tenía la empresa propietaria del instituto. Era un hombre cerca de los setenta, con enorme prestigio social. César de rodillas ante él chupándole la polla. Su viejo cuerpo con barriga, estaba completamente cubierto de pelo. César lo lamia. Recorría todo su cuerpo con la lengua, desnudos los dos, fueron hacia la habitación, ahí el director se estiró en la cama y César comenzó a lamerle y comerle todo el pelamen del cuerpo. Vio como le comía la polla, corta y gruesa, como le levantaba las piernas y le hacía delicias en el culo. César al rato de estar lamiendo, se sentó encima de la polla del director y se la ensartó toda dentro del culo y empezó a cabalgarlo. Tuvo que cortar el video porque empezaba a haber ambiente en el piso.

César había llegado al piso, Ruth, aún no. Se le veía inquieto, fue hacia la habitación, dio un repaso en la cama, aliso la colcha, volvió al salón oyó la puerta del piso que se abría.

- CESAR. ¿Qué haces aquí?

- Ah, hola Ruth, he venido para verte

- Sí te he dicho que no vendría, dime ¿Qué haces aquí? Te deje claro desde el principio, que aquí solo podías venir cuando yo estuviera y con mi permiso, si te di una llave, era para no levantarme a abrirte. Vendo el piso, ahora vendrán de la inmobiliaria. Dame las llaves.

- Ruth ¿Qué te pasa? Hasta ahora nos amábamos, eras mi desahogo sexual hasta que me casara con Cayetana. Me amabas y yo te amo ¿Por qué?

- Las cosas se han girado César, tengo que vender el piso, y ahora por favor, no quiero que los de la inmobiliaria te encuentran aquí conmigo, dame las llaves y vete, ya hablaremos mañana en el cumpleaños de Cayetana.

- De acuerdo, me debes una explicación Ruth

- Tú me tendrás que explicar que hacías aquí. Adiós César

- Adiós Ruth

No tardó un minuto en llamar César

- Hola Tomás

- Hola César

- Mira me ha surgido un inconveniente y no podré estar en el piso que te mandé

- Vale, tranquilo César en otro momento te lo cuento, podemos aprovechar mañana en el cumpleaños de Cayetana, seguro que encontramos por ahí un momento para hablar.

- Sí, buena idea, nos vemos mañana ahí

- Hasta mañana César

- Adiós Tomás.

César era un pervertido al que le gustaban las pollas y más el sexo sucio, ya que había que tener estomago para comerle el culo al pordiosero y a aquella bola de pelo del director. Llamó a Ruth

- Hola Ruth

- Hola Tomás

- Me retrasaré un poco, a las seis estoy ahí ¿Te va bien?

- Sí Tomás, me iré al bar de abajo a tomar un café y té esperaré allí.

- Vale, a la que falten cinco minutos para mi llegada te envío wasap.

- Te amo Tomás

- Adiós Ruth, hasta ahora.

Ruth sorprendentemente para Tomás tenía un enganche a él excesivo, pero de momento le servía. Terminó de mirar la grabación de César con el profesor. La escena era bizarra total, después de saltar César un tiempo sobre la polla del director, el director se levantó de pie sobre la cama y a César de rodillas le dio de mamar su polla, seguramente llena de los resto de su propio culo. El profesor tenía la polla flácida, pero morcillón, se debía haber corrido dentro del culo de César al menos lo parecía por como relamía la polla él.

Estiró a César en la cama y se sentó abierto de piernas sobre la boca de él, este por lo que se veía, le tenía devoción a comerse los culos de sus amantes. El director se refregaba el ojete en la boca y cara de César, y este mientras se hacía una paja. Se oyó como César le avisó de su corrida, y aquella bola de pelo se giró y le comió la polla, recibiéndola toda en la boca, lo más ya fue cuando, posó su boca sobre la boca de César y toda la leche que se había guardado de él se la echó dentro. César se relamía su propio semen. Terminaron con un morreo. Se fueron al salón, se vistieron y se fueron por separado del piso.

Tomás salió de la casa en busca de Ruth. Cuando iba llegando la llamó

- Ruth, estoy llegando, cinco minutos estoy ahí

- Bien Tomás ¡Qué alegría! Voy subiendo, toca el timbre, segundo planta.

Tomás llegó al piso, para asegurarse antes de que César no se hubiera quedado por la zona, lo volvió a llamar

- Hola César, solo una cosa ¿Por dónde andas ahora? A ver si estoy cerca

- Estoy en mi casa, no puedo salir ya, ahora me reúno con mi padre

- Vale, tranquilo, hasta mañana.

Cuando Tomás subió al piso, colocó una mini cámara en el hall del edificio. Ruth abrió la puerta y se le echo a los brazos

- Gracias por haber venido Tomás

- Es un placer para mí estar con un pedazo de tía buena como tú. Mira en estas bolsas hay mi regalo para Cayetana.

- A VER ¡Son preciosos!

- Desnúdate a ver cómo te sientan a ti y si te gustan, aunque no sois del mismo tallaje, casi casi, así vemos cómo quedan

Ruth se desnudó y Tomás también. Ruth no pudo resistirse y se lanzó a besar y buscar la polla de Tomás, pero este la tranquilizó.- Primero la ropa Ruth. Tomás empezó a darle los vestidos. Pruébate el que he pensado incluso dárselo antes de la fiesta por si le gusta lo luzca en ella. Tomás le dio el vestido verde oscuro con brillos negros. Ruth se lo puso, al ser un poco más ancha el vestido se translucía más, estaba con el puesto realmente erótica y buena.

- Bien, me queda bien ¡Qué bonito! Me gusta. Quizás un poco atrevido, pero con ropa interior se disimulará.

- No Ruth, sin ropa interior, a ti porque no te va tan holgado como le irá a ella, por eso se transparenta más, pero es un vestido con clase, el erotismo con clase es permitido en la sociedad. Jajaja

- La verdad es que me sienta bien es precioso

- Mira ponte este, para cuando quiera salir fresca, toma

- De color rosa, me gusta, pero este tiene que ser transparente total, así a simple vista se ve

- Póntelo

Ruth se puso el vestido y vio como a Tomás se le levantó la polla en el acto, esto a Ruth le gustó

- Estas divina Ruth, con este vestido te llevaría todo el día ensartada a mi polla, ven acércate

- Oh Tomás me estoy poniendo muy caliente ¿Te gusto con este vestido tanto?

- Mira mi polla Ruth, me la has puesto como una barra de hierro, acércate

Ruth se acercó a Tomás, estaba sentado en una silla viendo como Ruth se probaba los vestidos. Empezó acariciándole las piernas, recorriendo sus manos desde su rodilla hasta el culo con caricias suaves. Su mano pasó al coño de Ruth y sus largos dedos empezaron a tocar la sinfonía del placer en su coño. Ruth completamente mojada se sentó sobre la polla de Tomás, entro despacio, Tomás le hacía dibujar círculos con la cadera, eso ella ya lo había aprendido de él, y le encantaba. Cuando la polla se alojó toda dentro y los huevos chocaron con su ojete. Ahí sentados con Ruth botando encima de Tomás, Ruth se corrió. Abrazó fuerte a Tomás cuando le sobrevino el orgasmo, le mordió el cuello y lloró. Tomás en la posición que la tenía sentada y en la posición que más a él le gustaba se levantó con ella ensartada a la polla y andando y follando la estiró sobre la mesa. Descorchó su polla del coño y empezó a comérselo con pasión. El coño de Ruth, le gustaba a Tomás, era un coño diferente que parecía infantil, pero con un monte de venus bastante abultado, pensó como le quedaría con los legins puestos. Ruth volvió a correrse.

Tomás se subió de pie sobre la mesa y puso en horcajadas su ojete en la boca de Ruth. Ruth le puso pasión en comerle el culo, metía la lengua dentro como si de una pollita follando se tratara, lo chupaba, lamía llenaba de saliva y aspiraba. Tomás estaba en la gloria, aquella comida de culo la hizo durar. Le puso los huevos en la boca y se los dejó un rato para que Ruth se los comiera bien, después estos huevos se fueron a sus tetas y en su boca se alojaba su capullo.

Tomás se bajó y le dio la vuelta a Ruth que permanecía estirada encima la mesa, le bajo las piernas al suelo, se las abrió y separó sus cachas y empezó a comerle el ojete del culo y el coño desde atrás. No tardó un segundo a volverse a correr. Esta mujer era como una fuente, se corría con nada, ya llevaba tres orgasmos intensos. Cuando Tomás le tuvo bien lubricado el culo, le apuntó el capullo al ojete y despacio fue penetrándola, asentando la polla dentro, sin hacerle sufrir el interior del recto, despacio, con movimientos también circulares, las caderas de Ruth ya hacían esos movimientos solas y ella misma iba empujando el culo para que cada vez más polla se metiera dentro. Hasta que sus huevos chocaron con el ojete. Tomás le hizo agarrar los huevos, ella así lo hizo

- Ruth ¡Que buena estás jodida! Intenta meterte los huevos dentro del coño.

- Siiiii Tomás, ahhh ahhhh ahhhhh ¡Que placer! ¡dios mío Tomás! Ahhh ahhh

Ruth, logró meterse los huevos colgantes dentro del coño. Ahora Tomás empezó a follarle el culo con idas y venidas circulares, mientras le azotaba las nalgas. Ruth, volvió a correrse, notó la gran humedad en la que quedaron pringados sus huevos dentro de su coño. Tomás le tiró de los pezones erectos que apuntaban al cielo y Ruth chillaba, lloraba y gemía. Sin sacarle la polla del culo, se dirigieron andando hacia la habitación. Los huevos habían quedado incrustados dentro de su coño y notaba como aquella vagina le hacía compresiones que crearon un vacío dentro. El placer de Tomás ya era demasiado y se corrió dentro del culo de Ruth.

Se estiraron en la cama y esta vez Ruth no se cagó, desde los azotes que recibió en el gimnasio las lavativas en su casa eran frecuentes y hoy se había aplicado dos. Estuvieron follando y comiéndose durante una hora en la cama en todas las posturas que la elasticidad de Ruth le permitía. Ruth terminó en el estado que Tomás dejaba a sus amantes en un estado de inconsciencia consciente. Tomás la acariciaba y besaba estando ella tendida, rendida y feliz.

- Tomás. Te amo. Que placer, todo el sexo que he hecho en mi vida no tiene comparación con esto ¡dios! Ya no sé las veces que me has hecho correr, cuando muchas veces, la mayoría, nunca he conseguido llegar al orgasmo con ningún amante. Y contigo, solo tu aliento ya me hace correr.

- Bien, ahora vistámonos que tengo aún un montón de cosas que hacer. Chúpamela y déjame el rabo limpio.

Ruth, así lo hizo, le comió el rabo y se lo dejó impecable pero aún erecto.

- Madre mía Tomás, después de la sesión que me has dado, aún tienes el pito tieso.

- Eso es por lo buena que estas

- Ohhhh amor. Te amo ¡Como me gusta que me digas eso!

- Te voy a hacer un favor, mañana haré creer a Cayetana que seré su novio, la felicitaré por llevar puesto el vestido de mi regalo. Espero que Cesar no se lo tome a mal.

- A este capullo, ya le leeré yo la cartilla, después que te hayas declarado a Cayetana, lo boto.

- Me presentaré a tu casa un poco antes de la fiesta para darle mi regalo, los vestidos a Cayetana, por cierto me gustaría verte con los legins puestos. Póntelos

- Sí Tomás

Como una zombi obediente y abierta, andando Ruth, se puso los legins. Era increíble, demoníaco, como se le notaba la raja del coño y del culo. Los legins se metían dentro de la vulva y su prominente monte de venus le marcaba un coño de infarto. Ante las alabanzas de Tomás a esta le parecieron magníficos, aunque la realidad es que parecía un putón.

- Que bien te quedan y que buena llegas a estar mira cómo se me ha puesto la polla otra vez

- Dios Tomás me tienes en vilo, me estás haciendo mojar de nuevo

Era verdad, los legins no engañaban y la mancha de humedad que se le marcaba en el coño así lo indicaba. Pero Tomás ya no quería más con ella, aún que estaba para darle otro revolcón. Se vistieron y por separado salieron del piso.

CONTINUARÁ

Agradezco el seguimiento de la serie. Si les gusta el relato ya saben una valoración o un comentario se agradece.

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