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Dominaciónmar 2024

Las dos señoras sumisas

Ella tiene 72 años y lleva años esperando a un hombre que la use sin piedad. Tú tienes 45 y la fantasía de dominar a dos señoras sumisas se hace realidad en una habitación de hotel. La puerta se cierra, y ella se arrodilla para demostrar que es tu puta.

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Conocí a Victoria a raíz de uno de los relatos publicados en esta web. Así fue cómo se presentó: "yo soy rubia, ya más de bote que de natural, ojos verdes, 1'57 y manejable, pues a mi edad aún me mantengo flexible.

En cuanto a mi carácter, de natural soy jovial y divertida, pero también tengo carácter que saco a pasear cuando algo me molesta, especialmente las mentiras. Mis defectos son muchos, como es normal. Como ya te dije mis pies no son lindos, como me gustaría pues son como un fetiche para mí. Además mi cuerpo es algo cuadrado, con pecho algo pequeño y culo más bien plano. Pero de cara dicen que soy linda aún de vieja." Tiene 72 años. "Soy moreno, pelo negro, alguna cana, ojos marrones, barba que comenzar a blanquear, 1'79, 74 kg, buen cuerpo, y si quieres saber algo más tendrás que preguntarme, ja ja. Ah, y tengo buen sentido del humor. Y 45 años."

Siempre había morboseado con una mujer madura. Sé que a algunas se les baja la líbido, pero a otras les ocurre lo contrario. Compartimos varios mails en los que fantaseábamos con relaciones de dominación. En ese aspecto, a ella le excitaba mucho dominar y ser dominada, en función de la situación. Y yo estaba abierto a jugar también. En algunos correos se dirigía a mí en un tono severo y dominante, sacando su carácter, aunque al final siempre afloraba la puta sumisa que llevaba dentro también. Lo que estaba claro es que era una mujer muy morbosa igual que yo y nos entendíamos bien. De hecho, según veía un mail suyo en la bandeja de entrada, se me ponía dura de inmediato. Tanto, que decidí dejar de mirar el mail en el móvil mientras me hallaba trabajando.

Siempre hablábamos de nuestras fantasías, sin cerrar la puerta a conocernos en persona, aunque para ello yo debería buscar una oportunidad.

"También me gustará verte complacer a alguna amiga sin que pongas objeciones ¿estarás dispuesto sea como sea?", me dijo en uno de los mails. "Por supuesto", le respondí. Me habló de una amiga suya, Rosi, de 66 años, con la que tenía mucha confianza y de vez en cuando quedaba,y que la había ido sometiendo y entrenando para ser una perra sumisa. Hace tiempo que fantaseaban con que fuera la perra de un cerdo dominante. "Y cómo es?". "Es una mujer de 66 años, muy necesitada sexualmente, pues se le junta una fogosidad grande con un atractivo mínimo, así que no pierde oportunidad buena, ja ja. Seremos tus putas las dos, nos usarás. Y después nos la follaremos y la utilizaremos entre los dos". "Me encanta tu amiga. Y tú". "Ya sabes que yo me muevo entre ser dominante y sumisa, Rosi es sumisa, de hecho cuando empezó a disfrutar de verdad del sexo, hará unos 6 años, no se atrevía con nada de estas cosas, pero sí que le apetecían. Como yo entendí esa apetencia la fui incitando, hasta que llegado un momento le propuse un acuerdo. Ella haría lo que yo le propusiese, fuese lo que fuese (salvo que le pidiese algo que se salía por completo de sus límites, como matar, salir desnuda a la calle, etc.) y que solo si veía que de verdad no le gustaba, entonces dejaría de hacerlo. Sus límites se han expandido y su goce del sexo aún más".

Le dije que sería mi sueño, tener a dos perritas sumisas para mí, y que su amiga iba a ser nuestra esclava sexual, pero que antes deberíamos conocernos.

*****

Y finalmente, tras varios meses fantaseando y conociéndonos, quedamos. Me desplacé hasta su ciudad, a unas cinco horas de distancia. Quedamos en un hotel.

*****

"Sabes, me da mucho morbo tener a una señora de 72 años como mi puta sumisa." Le escribí antes de salir en coche. "Lo sé, seré tu perra, mi macho morboso". Quedamos en conocernos primero los dos, antes de meter a Rosi, aunque de vez en cuando participaba de nuestros correos y se moría de ganas de que la usáramos.

"Te voy a dejar agotada, te sentirás usada, y te aseguro que gozarás siendo mi perra. Espero que me aguantes, que ya tienes una edad, ja ja. Te citaré en la habitación de un hotel. Vístete provocativa, y ven al hotel vestida lo más puta que puedas. Quizás debas vestir una gabardina por encima para que tu marido, vecinos o conocidos no sospechen. Te esperaré en la habitación. Hoy serás mi zorra complaciente". Después me reconoció que llevaba varios días en celo cómo una perra.

*****

(Cambio a narrar en presente y segunda persona)

Nos hemos encontrado en recepción, saludándonos con dos besos. Estás muy sexy. Los ojos te brillan. Hueles muy bien. Te agarro de la cintura según te saludo. Me acerco y te susurro que tengo ganas de ti. De mi puta sumisa. "Eres un cerdo", me contestas mientras sonríes. Te llevo a mi habitación.

Según entras, cierro la puerta, y te doy un beso profundo, húmedo, aprisionándote contra la puerta. Realmente pareces una puta, con ese escote, faldita corta y tacones. Bien maquillada, rimel en los ojos, labios pintados de rojo. Llevo mi mano a tu entrepierna, levanto tu falda y te froto con fuerza por encima de tus braguitas por la zona de tu clítoris. Te beso el cuello y te susurro que realmente eres una aunténtica zorra, que eres mi puta. Dilo. Quiero que lo repitas. Te agarro del cuello mientras te miro. Y lo repites bajando la mirada. Sabes que hoy tengo yo el control y te muestras sumisa. Acelero mi mano. Y siento cómo te vienes, humedeciendo tus bragas.

- Te has corrido sin mi permiso puta vieja.

- Lo siento

- Lo siento, qué? Lo siento, amo

- Lo... lo siento, amo

- Tendré que castigarte puta. Vamos sígueme.

Tengo este día para dominarte y usarte.

Y no lo desaprovecharé. Te mostraré quién es tu amo, y que me perteneces. Te llevo de la mano hasta la cama.

- Desnúdate para mí. Despacio. Mientras me miras.

Me siento en un sofá, y me saco la polla, y empiezo a masturbarme mientras te observo.

- Vamos puta, a qué esperas?

Comienzas a quitarte la chaqueta lentamente, y vas poco a poco hasta quedarte en sujetador. Lo haces tímidamente, estás cohibida. Acércate. Quiero ver tus tetitas. Te quito el sujetador. Llevo mi mano a uno de tus pequeños pechos, pellizcando y retorciendo uno de tus pezones.

- Aauu... te quejas.

- Calla puta - y lo aprieto con más fuerza, mientras sigo meneándome la polla.- Sigue desnudándote, pero currátelo un poco, quiero que te muestres cómo la puta que eres, y calientes a tu niñato.

Te pones de espaldas y meneas tu cadera mientras te quitas la falda. Bufff. Me encanta tu culo caído. Me gustas mucho en general, pero no te lo digo.

- Acércate, te quitaré yo las bragas

Te acercas. Veo tus bragas húmedas. Paso la mano por encima y das un respingo. Te las bajo y las dejo a la altura de tus muslos. Llevo la mano a tu coño peludo, y poniéndolos en tus labios vaginales busco la entrada de tu coño y meto un par de dedos, y los muevo dentro en círculo contra las paredes de tu vagina. Con la otra mano te sobo tu culo caído y plano, y lo aprieto. Me levanto, llevo mis dedos a tu boca, la abres para recibirlos, y los chupas con ganas, degustando como una depravada el sabor de tu coño.

- Te gusta, eh, cerda?

- Sí, amo

Te agarro del cuello y te beso metiéndote la lengua hasta la traquea, estoy muy cerdo. Sientes mi polla caliente en tu vientre, e intentas agarrarla, pero te apartó la mano de un manotazo.

- Quién te ha autorizado a tocarla, puta viciosa?

- Lo siento, amo

- Ponte a cuatro patas sobre la cama, con el culo mirando hacia mí

Te acercas obedientemente a la cama, y te postras ofreciéndome tu culo y coño, a tu niñato, con las bragas en tus muslos, a medio quitar, excitada al ser usada.

- Tendré que castigarte

Y te azoto fuertemente en tu culo blanco que tanto me excita. Enrojece rápidamente, y vuelvo a azotarte.

- Esto para que aprendas a obedecer a tu niñato, vieja puta. - y vuelvo a azotarte. Y así ocho veces más. Siento la polla que me va a reventar. La apoyo en tu culo, para que sientas cómo tienes a tu semental, y rodeándote te agarro tu tetitas y buscando tus pezones Los acaricio inicialmente, para pellizcarlos después con fuerza. Gimes. Y sientes cómo crece mi polla en tu culo con cada gemido.

Me separo de ti, y llevo mi mano izquierda a tu coño que está mojado. Y comienzo a penetrarlo con dos dedos. Empiezo lentamente para que se vaya lubricando de nuevo. Los saco, y los llevo a mi boca para ensalivarlos (me encanta el sabor de tu coño de hembra en celo) y volver a metértelos y comenzar un metesaca. Cuando llevo un rato, me separo para buscar un tarrito de lubricante. Separo tus nalgas y escupo en tu ano y te doy otro azote bien sonoro. Después lo embadurno de crema. Y comienzo a follartelo con el pulgar. Cuando va dilatando te meto los dedos índice y medio, y comienzo a empujar hasta que entran, cm a cm. Se te escapa un pedete, y te azoto de nuevo por guarra mientras te lo digo. Me gusta tenerte así, a mi merced. Te sientes usada, pero muy cerda. Vuelvo a llevar la otra mano a tu coño, y metro tres dedos y otros tres en tu culo, y comenzó a follarte más rápido. Joder, cómo gozas puta, siendo usado por este joven, con tus agujeros bien llenos. De la fuerza que hago casi te levanto, ensartada con mis dos manos. Gimes, te vas a correr, siento que llegas y acelero, hasta que das un grito y te corres en mi mano, y siento tu cuerpo temblar, y te desplomas sobre la cama. Te doy unos segundos para recuperarte, para que recuperes la respiración.

En seguida te doy una cachetada y te digo que te pongas a cuatro patas sobre la cama mirando hacia mí. Termino de desnudarme, y acaricio tu cabello, tu carita bonita, mírame te ordeno, llevo la mano que he tenido en tu culos tu boca, límpiamela puta, y comienzas a lamerla, a chuparla, a tragártela, cómo la cerda que eres. Acerco mi polla a tu carita, y la paso por ella. Por tus mejillas, nariz, te doy un pollazo en la cara, y otro, y sigo pasándote la polla, que huelas el olor de tu niñato, de esa polla que te va a llenar todos tus agujeros. Paso la polla de nuevo por toda tu cara, por tu frente pasándote, restregándote también los huevos.

- Abre la boca zorra - te ordeno. Y meto mi polla en tu boca. Poco a poco. Empiezas a chupármela.

- Se vé que eres una buena comepollas. A partir de ahora te vas a cansar de comerme la polla. Buff. Puta vieja viciosa. Te vas a hartar de rabo

Y empujo tu cabeza hasta metértela entera, y que la sientas en tu garganta. Te la saco para que puedas respirar. Y vuelvo a metértela, y comienzo a follarte la boca.

- Mírame puta - te digo agarrándote del pelo y sacando mi polla para pasártela por la cara y darte pollazos. Tienes los ojos llorosos, se te ha corrido el rimel y pintalabios, y se caen las babas de tu boca. Te paso los huevos por la cara y te ordeno que me los chupes, y obedeces inmediamente. Vuelvo a meterte la polla y vuelves a chupármela. Esta vez eres tu la que se la mete hasta la garganta, hasta que tu naricita toca mi abdomen mientras me miras a los ojos. Buff. Me alegro de haberte encontrado Brígada. Aprovecho mientras tanto para llevar mi mano a tu culo y volver a meterte tres dedos y follártelo mientras me comes el rabo. Veo que lo estás disfrutando. Eres la tía más zorra y guarra con la que me he encontrado.

Tras un rato, me dices que te cansas de esa postura. Es cierto que te tiemblan los brazos.

- Túmbate boca arriba - te ordeno

Te giras y te tumbas en la cama tal y como te he pedido, abierta de piernas, y con la bragas todavía por los muslos. Admiro tu cuerpo maduro, cruzo la mirada con la tuya, te brillan los ojos. Me subo sobre la cama, con mis rodillas apoyadas en frente de ti. Me agacho sobre tu coño y paso mi lengua para ir subiendo por tu barriga y pecho hasta tu boca, y besarte.

- Lo estás haciendo muy bien - te susurro cariñosamente

Paso las rodillas por encima de tu cuerpo, y con mi culo semiapoyado en tus pechos, coloco mi polla sobre tu cara. Qué morbazo tenerte así. No puedes mover los brazos, y te voy a seguir follando la boca. Ábrela. Te meto la polla, y me la chupas hasta que te la hundía hasta el fondo. Y vuelvo a follarte la boca a intervalos. Llevo una mano hacia atras buscando tu coño, y metiendo mis dedos comienzo a follártelo mientras tienes mi polla en boca. Tras un rato, me muevo un poco hacia adelante para dejar mi culo sobre tu boca, y presionarlo sobre tu cara.

- Cómete el culo de este niñato vieja

- Sí, amo

- Quién es mi puta comeculos?

- Yo, amo

Y siento tu lengua en mi ano. Recorriéndolo, lamiéndolo, de arriba a abajo, en círculos,... Se vé que te gusta comerte un buen culo. De vez en cuando dejo caer mi peso, tapando ti cara entera con mi culo y te lo restriego. Es lo menos que te mereces por ser una puta depravada.

Me duele mucho la polla, y siento mis huevos a punto de reventar. Me separo, voy hasta el sofá y me siento, con la polla durísima.

- Ven a cuatro patitas hasta aquí perra

Te bajas de la cama, te pones a cuatro patas y te diriges hacia mí. "Tengo que comprar una correa para atarla" pienso. Te acercas gateando mientras te miro divertido y excitado. Observas a tu niñato con la polla en su mano, dura, hinchada, y te sientes muy puta. Realmente sólo deseas ser usada, chupármela, y sentirla dentro tuyo. Te agarro del pelo y te acerco hasta mi polla y te la metes en la boca. Estoy con las piernas abiertas, y te acomodas en medio. Empiezas a chupármela, me la pajeas, te la pasas por la cara. Sigue.

Agarro el mando de la tele, y la enciendo. He conectado un pendrive con una película de un hombre más joven follando con dos abuelas. Es una película bastante guarra. Intentas girarte para verla, pero te agarro la cabeza y te digo que tú a lo tuyo puta. Joder, morbazo, tenerte de comepollas mientras estoy en el sofá viendo la peli. Una de las señoras es más dominante, y le está metiendo el puño a la otra mientras la otra le come la polla al tío. Entre lo dos se la van a follar pero bien. Sientes cómo mi polla se hincha aún más.

- Tengo ganas de conocer a tu amiga. Seguro que es más puta que tú y la chupará mejor. Te someteremos entre los dos.

Me miras con lo ojos brillando de excitación.

Joder, tengo los huevos llenos de leche. Necesito descargarlos. Te agarro del pelo y te hundo la polla hasta la garganta, y te sujeto ahí, hasta que te suelto y te dan arcadas. Y comienzo a follarte la boca sim compasión, quiero correrme en tu boca y llenártela de leche. Deseas mi leche en tu boca, y te dejas follar la boca. Acelero la follada, sientes cómo golpea mi polla tu garganta, y cada vez se hincha más. Presiented la corrida y aceleras más. Me corro, joder puta, que boquita tienes zorra. Bufff. Gruño mientras te la meto hasta la garganta y comienzo la descarga de leche. Sientes cómo te entra directa a la garganta, y no tienes más remedio que tragártela. Joder, menuda corrida. Levantas la cabeza sacando la polla de tu boca. Está llena de semen y babas. El semen se escurre por mi falo.

- Vamos puta, déjamela limpia y no dejes ni una gota de semen sin tragar.

Pasas la lengua recogiendo mi leche y te la vas tragando. Se ve que te gusta la leche de tu macho. Lo haces tan bien que mi polla sigue estando dura y manteniendo su tamaño.

Hay leche que cae sobre el sofá.

- Limpiálo.

Y pasas tu lengua recogiendo todos Los restos.

Sigo muy cerdo, aunque mi polla pierde algo de dureza y se queda morcillona.

- Levántate, vamos al baño

Antes te beso en tu boca sucia de leche.

- Eres una puta excelente- te digo, mientras te doy un azote en el culo.

Te doy la mano y te llevo hasta la ducha. Te pongo de rodillas. Tengo unas ganas de mear impresionanted. Me agarro la polla morcillona y apunto a tus pechos. Quiero marcarte con mi orima, que quede claro que me perteneces. Y comienzo a mear encima tuyo, en tus pechos, barriga, y levanto la polla para mearte en la cara.

- Abre la boca

La abres y recibes mi pis en tu cara y boca. Se me empieza a poner dura viendo la escena tan morbosa. Estás totalmente humillada. Cuando termino de mear, llevo la polla a tu boca y comienzas a chupármela. Me gustaría reventarte a pollazos, pero quiero reservarme un poco. Te ordeno que pares.

- Vamos a reponer fuerzas para seguir mi puta. Duchémonos.

*****

Vamos a cenar, a reponer fuerzas. Estás radiante. Comemos, nos reímos, y nos volvemos a ir calentando. "Eres un verdadero cabrón, me tienes muy cerda. Quiero compartirte con Rosi. La pobre se merece una alegría, y me prometiste desde el principio que lo harías". "Por supuesto, tengo polla para las dos, ja ja. Nos lo vamos a pasar bien los tres, y seréis mis putas, pero especialmente Rosi". "Siiiii, quiero que la dejes bien satisfecha. La he adiestrado bien, y será tu perra".

"Vamos al baño" le ordeno. "Quiero que le envíes una foto a Rosi para invitarle". Entramos al baño del restaurante juntos, se sienta en la taza, me saco la polla que sale como un resorte y le agarro la cabeza para que me la mame. Saco una foto con mi polla entrando en su boca. "Enviásela. Dile que me muero de ganas de que sea mi puta". Sonríes. Deseas mi leche, pero sabes que debo descansar y reservarme para Rosi.

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Rosi nos invita a su casa. Estaremos más cómodos. Nos recibe vestida bien provocativa, vestido ajustado que marca su cuerpo, también sus michelines que me encantan.

Continuaré si así lo deseais. Se agradecen comentarios, tanto por aquí cómo por mail.