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Cardiología y el mono Parte 1 bis (Cuento)

En la penumbra de una habitación anodina, la línea entre el desconocido y el amante se desdibuja. Él no busca solo su cuerpo, sino someter su voluntad, y ella, sorprendida por su propia respuesta, descubre un placer prohibido que la hace sentirse a la vez dueña y puta de la noche.

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Este es un cuento que consta de tres partes, aquí el final de la primera parte

_ ¿Querés agua?_ le dijo él y fue hasta un frigobar como el de los hoteles, ella aprovechó para mirar la habitación que era anodina e impersonal, la cama matrimonial, un placard empotrado el frigobar, las mesitas de luz.

Ella tomó agua en la cama, Silva de pie al lado de la cama.

_Me encantó pero vos no acabaste_ dijo ella.

Él tenía la pija semierecta, ella se puso en cuatro patas al borde la cama y empezó a chuparsela, el siguió tomando agua de la botella y pensó que culito hermoso que tiene bien respingón y paradito, ahora le lamía las bolas y él se estiró y le pegó un azote en el culo

_ Ay…..no, no seas bruto_ dijo Romina

Ella seguía en cuatro patas sobre la cama y él seguía de pie al borde de la cama pero ahora tanto ella como Silva miraban a la misma pared desnuda, ella sentía las manazas de él en su culo y su pija otra vez como un taladro en su concha, él tenía el panorama de su hermosa espaldita y su nuca, ambas bastante transpiradas, ella gemía rítmicamente

_Ay dios…. si…… así, ay…… dios_ decía ella

Él volvió a pegarle un azote en el culo.

_ Ay…te dije que no_ dijo ella

Él le pegó otro azote en la otra nalga, bien carnosa y redonda, se la estrujo y ella gimió. _ _¡Ahhhh!!!_

PLASSS!!

Le pegó un nuevo azote que sonó bien fuerte en el cuarto vació

_ ¿No? ¿Segura que no putita?_ dijo Silva en plan dominante.

Las tetazas de Romina parecían aplaudir la cogida que le estaban pegando, chocándose entre sí las dos ubres.

Ahora él le había pegado un azote en las tetas y eso había descolocado totalmente a Romi que nunca se imaginó que el hecho de que le zurraran las tetas y el culo podían calentarla de esa manera.

Acabó tirándose para adelante en la cama, enterrando su cabeza sobre la colcha, movimiento que Silva acompaño con todo el cuerpo dejándose caer sobre ella y eyaculando con fuerza en su concha.

Romina respiraba entrecortadamente con Silva resoplando fuerte sobre su nuca

_ ¿Estás bien? Le preguntó él

_ Sí, me encantó, me encantó _ y entrelazó su delicada mano de uñas nacaradas con la velluda mano de él.

Estuvieron así un ratito

_Sos hermosa_ le dijo Silva y le dio besos en el hombro y en la nuca y después un beso en la boca sintiendo su lengüita húmeda, la verga se fue deshinchando y ella sintió un poco de semen mojando su muslo.

_ Voy al baño_ dijo ella.

Silva se recostó en la cama y observó como ella se paraba sobre esas piernas largas y fibrosas y el culo divino, un poco rojo por los azotes.

La verdad es que Romina no tenía ganas de irse a dormir a su casa, eran más de las doce de la noche, estaba desnuda charlando con casi un desconocido del que había tragado su leche esa noche.

_Yo sabía que íbamos a terminar charlando de esto, que morbo sienten ustedes por el culo_ dijo ella

_No, Romi yo te pregunto porque quiero saber cosas tuyas_ dijo Silva

La verdad es que con su ex solo lo había hecho una vez o casi porque cuando la pija de él estaba por la mitad ella le pidió que la sacara.

A Silva le encantaba lo que él llamaba la conversación, ese meterle la duda, ese ver esa carita pensándolo primero con espanto, después con curiosidad.

Después de un rato, él quiso empezar otro polvo pero ella le dio un beso y le dijo:

_ No ya es tarde ¿Cuántas veces me querés hacer acabar?

Ella estaba con el corpiño puesto retocándose el maquillaje en el espejo del baño, el entró y le dijo que linda que sos, ella le sonrió a través del espejo, él empezó a acariciarle el culo mientras ella seguía maquillándose, sus miradas se encontraron en el espejo, él se giró y tomó algo de la bañera

_ ¿ Sabés qué es esto?

_Si, crema Nivea, ¿usas crema Nivea?_ dijo ella

_Si a veces la uso_ dijo Silva mientras seguía acariciándole el culo cada vez con mas fuerza, se puso un chorro de crema Nivea en la mano, le bajo la bombacha y empezó a acariciarle y embadurnarle todo el culo con crema, ella empezó a gemir.

Le excitaba ver la cara de él en el espejo junto a la de ella, los ojos saltones, la boca grosera, el hoyuelo que le partía el mentón.

Ella bajó la cabeza sobre el lavabo y gimió nuevamente.

Cuando le metió el dedo índice en el culo ella levantó la cabeza y vio la sonrisa de él en el espejo y su propia cara de excitación, soy una puta, pensó, este mono me transformó en su puta.

Estaba tan excitada que apenas le dolió, fue más bien como una barra al rojo que entró derritiendo el agujero de su culo, cada vez que abría los ojos era para encontrarse con la sonrisa de él en el espejo y su cara enrojecida que aparecía en el borde inferior del espejo gozando como una puta.

Él la sostenía del pelo, se tenía mucha fe para cogérsela por el culo de parado sobre la pileta del baño, poniéndose casi en puntas de pie para que le entrara cada vez un poco más de verga en ese culito puntudo, le pegó un chirlo en el culo con la manaza abierta, después, como hiciera antes, hizo emerger una tetaza por sobre el corpiño blanco.

_ Pellizcate un pezón_ le ordenó, ella lo tomo entre sus delicados dedos y lo estiró, él le pego un nuevo azote y ella ya empezó a gemir parejo hasta que tuvo un nuevo orgasmo.

Después la llevó a la cama sin sacarle la verga del culo

Sus brazos de mono la tomaban de las caderas subiéndola y bajándola, clavando su enorme pija en su culo que ya no sentía dolor, sino que era una barra al rojo vivo que le daba placer.

Silva la dejo caer, la espalda de ella contra su pecho peludo, aprovechó para estrujarle las tetazas.

Le beso el cuello y la inclinó un poco de costado para comerle la boquita. Ella le respondió con su lengüita dentro de la boca grosera.

Silva la puso más de costado y la bombeó más fuerte.

_Que culo apretadito tenés Romi,_ le dijo.

Ella se calentó y le dio vergüenza a la vez, cerró los ojos.

Con los ojos cerrados, con una mano de él pellizcando con fuerza uno de sus pezones y esa pija que entraba y salía de su culo como un pistón escuchó que le decía:

_ Que putita más fácil resultaste mi amor_

_ ¿Te lleno el culo de leche, tetoncita o te acabo en la boquita?_

_ ¿Qué?_ dijo ella entre la nube de su ultimo orgasmo

_ ¿Si te acabo en el culo o en las tetas hermosas que tenés?_

_ Donde vos quieras_ dijo ella

Silva se sonrió y pensó: _ Esta guacha ya es mía, le voy a partir este ojete hermoso más de una vez_

_ Mirame mi amor_ le decía él mientras ella lamia sus bolas.

_ No cierres los ojos, mírame_ le ordeno él.

Ella le hizo caso y metió la oscura pija dentro de su boca y chupó con furia, sintió el chorro de semen y las manos de él presionando su nuca, tragó, y tragó uno tras otro los chorros de semen mientras sentía ese cuerpo de mono sacudirse espasmódicamente.

Después la llevó hasta la clínica donde había quedado el coche de Romi.

Silva se hacía el novio y la tomaba de la mano mientras manejaba, incluso la besaba en la boca cuando se detenían en los semáforos. Ella se dejaba besar pero ahora que le había bajado la calentura sentía un poco de asco y a pesar de lo que había disfrutado se arrepentía un poco de las cosas que había hecho, me dejé coger por el culo por este tipo que apenas conozco en un primera cita, que puta soy, no lo tengo que volver a ver.

Silva a pesar de que se hacía el cariñoso pensaba para sí mientras le sonreía y la tomaba delicadamente de la mano _Como te desflore el orto guachita, te vas acordar de mi unos cuantos días_

_ ¿Te llamo en unos días para ir a tomar algo mi amor?_ dijo Silva

_Dale llamame y quedamos_ le dijo ella con un poco de frialdad al despedirse.