El vecino
Él vive arriba, ella abajo. Y el ruido de sus noches juntos no ha pasado desapercibido. Esta vez, ella decide subir a buscarlo, sabiendo que su novia no está en casa. El ascensor es solo el comienzo; las escaleras y la cocina serán el escenario de una tentación que ninguno de los dos planeó resistir.
Hace tiempo que me he mudado y no conozco mucha gente. Normalmente, solo entablo conversaciones estándar con los vecinos, de esas incómodas en el ascensor. Pero el otro día, me crucé con él y despertó mi interés.
Estaba esperando el ascensor, se abrieron las puertas y él estaba allí. Le pregunté si bajaba, afirmó y bajamos juntos. Le pregunté si llevaba mucho tiempo viviendo aquí, y me dijo que no, que acababa de mudarse con su novia. Justo se han mudado en el piso que está encima del mío, pero como estoy poco tiempo en casa, ni me había enterado de la mudanza. Bajamos juntos al garaje, salimos los dos y nos despedimos, todo normal.
Nos hemos cruzado algunas veces más, tanto a solas como con su chica.
**Dos meses después**
Estoy esperando en el garaje al ascensor, a veces esa espera se hace eterna... Entonces apareció él.
- Buenas tardes vecina - dijo con una sonrisa
- Buenas tardes - le respondí mientras me quitaba los auriculares
- ¿Llevas mucho esperando?
- Un rato, ya sabes cómo es esto, de repente nos ponemos todos de acuerdo para coger el ascensor - dije poniendo los ojos en blanco
- Ya...
El ascensor por fin se abrió, salieron 3 personas y entramos nosotros. Pulsé el 4º y después el 5º.
- Vaya, si todavía recuerdas dónde vivo - dijo de broma
- ¿Se te olvida que tu dormitorio está justo encima del mío? - le dije siguiéndole la broma
Se quedó callado unos instantes, se empezó a poner rojo y le salió una sonrisa nerviosa.
- Pero... - dijo dudando - Pero... tú entonces nos has...
- ¿Si os he escuchado? - le interrumpí - Por supuesto que si jajaja
El pobre no sabía dónde meterse, estaba aún más rojo que antes, no era capaz de mirarme y yo solo le sonreía. El ascensor se abrió en mi planta, me despedí con una sonrisa y me metí en casa. Me quité la ropa, me di una ducha y me tiré en la cama. Al cabo de unas horas recordé que tenía que bajar a comprar y se me estaba haciendo tarde. Me puse unos pantalones negros anchos, de esta tela fina transparente, que en esta época del año hace demasiado calor... Me puse un tanga blanco, a sabiendas de que se transparentaba, y un top negro de tirantes sin sujetador. Salí de casa y esperé al ascensor... y esperé... y esperé... y nada. Así que, harta de esperar decidí bajar por las escaleras. Justo cuando abrí la puerta, vi que él estaba bajando, le quedaban 4 escalones para llegar a mi rellano.
- Parece que te estoy siguiendo jajaja - le dije de broma
- La verdad es que si - dijo riendo mientras me miraba el escote del top - ¿Bajas?
- Obviamente bajo jajaja
Él me hizo un gesto para bajar por las escaleras delante de él, yo le agradecí y empecé a bajar con él detrás de mi.
- Putos ascensores... - murmuró
- Bueno, si no usar el ascensor implica que voy a verte igual por las escaleras, me vale - dije sin mirarle
Se quedó parado un instante, no se esperaba ese comentario, pero siguió bajando las escaleras detrás de mi. En cierto momento, me paré en las escaleras y lo miré.
- ¿Sabes? Prefiero bajar contigo al lado, en vez de tenerte detrás - me miró incrédulo
- ¿Por qué? - preguntó intrigado
- Por si te caes, poder verlo - dije entre risas
Se empezó a reír y se puso a mi lado.
- ¿Aquí te vale?
- Ahí estás perfecto - le dije
Continuamos bajando las escaleras y ambos fuimos dirección al portal.
- ¿Me estás siguiendo tú a mi? - le dije de broma
- No no, es que voy a la tienda del barrio - dijo excusándose
- Ah, pues vamos para el mismo sitio entonces - dije abriendo la puerta del portal
- Pues nada, como si te siguiera entonces jajaja
Salimos del portal y fuimos caminando a la tienda teniendo una charla amena. Compró lo que necesitaba y salió de la tienda, yo tardé unos minutos más y salí después. Al salir, vi que estaba en la columna que hay frente a la tienda, apoyado, mirándome. Le sonreí de forma estúpida sin darme cuenta.
- ¿Me estás esperando? - pregunté intrigada
- Si, claro, ante todo soy un caballero - dijo con tono engreído
- Un caballero dice... - dije mientras me reía y empezábamos a caminar
- Un caballero, si jajaja ¿por qué no iba a serlo?
- Antes te he visto mirarme el escote... - dije de forma directa
Se quedó callado unos instantes, tratando de salir del paso sin meter la pata.
- No te preocupes, no te culpo por ello, sé que tengo unas buenas tetas jajaja - dije con el mismo tono engreído que había usado él antes
- Bueno, me alegra que lo sepas jajaja - dijo más relajado
- ¿Me permites una pregunta?
- Si, claro, dime - dijo con atención
- ¿No le caigo muy bien a tu novia, verdad? - dije medio riéndome
Ya estábamos en el portal esperando al ascensor de nuevo, él pulsó el botón y se puso a mi lado a esperar. Se quedó pensativo.
- Pues... la verdad es que no, no le gustas demasiado - dijo con honestidad
- No esperaba menos jajaja - dije riéndome - además, cuando estás con ella y aparezco yo, no pareces el mismo...
- Es que si no... luego me toca bronca en casa, y claro... - dijo encogiendo los hombros
- ¿Tanto miedo le da a tu chica que le robe al novio? jajaja - dije mientras las puertas del ascensor se abrían
Entramos al ascensor, pulsé los pisos correspondientes y las puertas se cerraron.
- ¿Sabes? - dije interrumpiendo el silencio incómodo - Si algún día te apetece tomar algo, espero que bajes a buscarme - le guiñé un ojo de forma cantosa mientras sonreía
Salí del ascensor en mi piso, las puertas se cerraron y entré en casa para dejar la compra. Me puse a colocar las cosas, y después me fui a la habitación. Iba a ponerme cómoda cuando llamaron a la puerta. Al principio no le hice mucho caso, pero como volvió a sonar el timbre fui a ver. Abrí la puerta.
- Ahora si que me estás siguiendo... - dije de broma
- Un poco si... jajaja - dijo nervioso - ¿quieres subir a tomar algo?
- Claro, déjame que coja las llaves - cogí las llaves de la puerta, salí y cerré - Ya estoy
Fuimos al ascensor, subimos a su piso y cuando llegamos a su puerta no acertaba con las llaves.
- ¿Necesitas ayuda? - dije de broma - Van a ser los nervios eh...
Se empezó a reír y por fin consiguió abrir la puerta. Me hizo un gesto para que entrase yo primero, después cerró la puerta y dejó las llaves puestas. No me moví del pasillo, solo me le quedé mirando fijamente. Él me miro a los ojos, después al escote, de vuelta a los ojos y avanzó hacia la cocina.
- ¿Qué quieres tomar? - preguntó mientras abría la nevera
- ¿Qué me ofreces? - pregunté
- Tengo cerveza, refrescos...
- No me refiero a eso - dije mientras le miraba
- ¿Agua? - preguntó haciéndose el bobo
- Nop - negué con la cabeza - ¿qué hago aquí exactamente? - pregunté
- Pues... - seguía dándome la espalda - Pues... no lo tengo muy claro
- ¿No lo tienes muy claro? ¿cómo es eso?
- No, la verdad es que no... - dijo cogiendo un par de cervezas - pero si sé que me apetecía tomar algo contigo
Di su respuesta por válida, él se acercó donde estaba yo y dejó las cervezas en la encimera. Yo me aparté para darle espacio, ya que iba a coger algo más de un mueble. Entonces, me quedé mirándole a una distancia prudencial. Cuando cogió todo, yo seguía en mitad de la cocina mirándole, sin decir nada. Se percató de que estaba mirándole y se puso nervioso.
- ¿Qué? - dijo encogiéndose de hombros
- ¿Me permites decirte un secreto? - dije sonriendo
Asintió con la cabeza, mientras me miraba apoyado desde la encimera. Aproveché a acercarme un poco más, sin decir nada, y volví a acercarme aún más. Él me miraba a los ojos, luego al escote, luego a los ojos... y finalmente se quedó mirando al suelo.
- ¿Crees que estoy lo suficientemente cerca para contarte un secreto?
- Yo creo que si, ¿no? - dijo sin estar muy convencido
- Yo creo que me puedo acercar aún más... - volví a acercarme, ahora estábamos a escasos centímetros - el secreto es... - acerqué mi cara a su cuello, lo justo para que notase mi aliento y subí hasta la oreja - me pones cachonda - le susurré al oído
Al decirle esto, él no se movió ni un centímetro, no dijo nada, se quedó estático. Yo me quedé pegada a su oído, quería que notase mi respiración.
- Verás... es que... - tosió aclarándose la garganta - es que... ya sabes que tengo novia...
- Lo sé, si - dije separándome un poco, pero quedándome lo suficientemente cerca - y también sé que me has invitado a tu casa aprovechando que tu chica no está... ¿no?
- Si... - dijo sin mirarme - pero...
- ¿Pero? - le interrumpí
- Pues que yo... - seguía apoyado en la encimera
- ¿Quieres besarme? - pregunté de forma directa, él no dijo nada, solo me miró los labios - ¿quieres? - insistí
Volvió a mirarme a los labios, luego a los ojos, después al escote y a los labios otra vez... Sin darse cuenta, asintió con la cabeza antes de decir nada.
- Me apetece besarte... - dije mientras me pegaba más a él... entonces él se humedeció los labios sin darse cuenta
Me acerqué aún más, puse mis labios a escasos centímetros de los suyos y me quedé mirándole a los ojos. Él seguía sin decir nada, pero noté que se le había acelerado el pulso. Me pegué un poco más, notaba el calor que emanaba de sus labios... Notaba lo empapado que tenía el tanga desde que había puesto un pie en esa casa. Rocé sus labios con los míos, y entonces él me besó. Pegó sus labios a los míos... estaban suaves, blanditos, calientes... y le respondí al beso con más ganas aún. Metí mi lengua en su boca, buscando la suya para que jugasen a entrelazarse mientras sus manos se colocaron en mi cadera, tirando de mi para que me pegase aún más a él. Al notar sus manos, le besé aún más, con un beso largo, lento, de esos húmedos que saben tan bien... Noté cómo su polla empezaba a crecer dentro del pantalón... Pegué mi cuerpo aún más al suyo para poder notar lo dura que se estaba empezando a poner. Entonces él metió mis manos por dentro de mi pantalón, cogiéndome del culo y apretándolo con sus manos. Sus dedos se me clavaban en las nalgas, mientras nuestras bocas seguían fusionadas en un beso interminable. Pasados unos minutos, separó sus labios de los míos y se me quedó mirando a los ojos. Entonces negó con la cabeza, y trató de apartarme un poco con sus manos.
- No puedo hacer esto...
- ¿Hacer qué? - dije yo mientras volvía a pegarme a él
- Esto... - dijo sin mirarme
- ¿Esto? - pregunté mientras pasaba mi mano por encima de su pantalón acariciando su polla dura... Pasé de nuevo mi mano, esta vez con más presión para que la notase bien... Desde luego, estaba poniéndose muy dura...
Aproveché para volver a besarle antes de que intentase apartarme de nuevo. Nuestras lenguas volvieron a fusionarse, jugando entre ellas, mientras mi mano seguía acariciando su polla por encima del pantalón. Empecé a hacerle una paja por encima, agarrándola con el pantalón de por medio mientras nos comíamos la boca. Sus manos volvieron a mi culo, volvió a clavarme sus dedos en las nalgas y a tirar de mi para pegarme a él aún más. Entonces, me cogió del culo, me levantó y me sentó en la encimera en la que estaba él apoyado previamente. Siguió besándome mientras sus manos se metieron por debajo del top para poder coger mis tetas... Levantó el top y dejó mis tetas al aire. Suspiró al verlas mientras se mordía el labio...
- Vaya tetas tienes... - dijo embobado mirándolas - bajando las escaleras te botaban que daba gusto verlas... - volvió a morderse el labio
Entonces, me las agarró con sus manos, notando lo suaves, blanditas y redonditas que son... Me clavó sus dedos en las tetas igual que lo hacía antes en mis nalgas. Las estrujaba con ganas, las soltaba, volvía a cogerlas, las apretaba de nuevo... Entonces cogió uno de mis pezones y tiró de él en un pellizco. Gemí del gusto mientras su boca seguía pegada a la mía, eso le puso aún más cachondo.
- ¿Esto te gusta? - preguntó intrigado mientras volvía a tirar de mi pezón, esta vez con más fuerza - Dime, ¿esto te gusta? - dijo más autoritario
Asentí con la cabeza mientras me mordía el labio... Notaba sus dedos tirando de mis pezones a la vez y uff... estaba mojadísima. Entonces me pegó un azote en una de ellas... lo hizo suave, viendo mi reacción, le sonreí. Entonces me dio otro aún más fuerte que el anterior... Volvió a apretar mis tetas mientras me besaba. Tiraba de mis pezones, volvía a azotarlas... me estaba poniendo a mil. Me cogió de los pantalones y me hizo un gesto para que levantase el culo, para poder bajarlos... Me los quitó dejándome solo con el top levantado, mis tetas al aire y el tanga... Abrió mis piernas y vió lo mojada que estaba... tenía el tanga realmente empapado... Se quedó unos segundos mirándome el tanga empapado... Con una de sus manos, pasó los dedos por encima, quería notar lo húmedo que estaba... Pasó de nuevo sus dedos, haciendo más presión... me dio un escalofrío del gusto. Volvió a besarme, mientras su mano pasaba acariciando mi coño por encima del tanga y su otra mano pellizcaba mi pezón... Siguió acariciándome unos minutos hasta que no pudo más y movió el tanga a un lado... Subió su mano y me metió los dedos en la boca para que los mojase... Después volvió a besarme y bajó la mano buscando mi coño... Volvió a acariciarme, esta vez sin el tanga de por medio. Me acarició suave, despacio... notando la humedad de mi coño... Entonces, mientras me besaba, me metió los dedos... me estremecí del placer y gemí. Los dejó dentro de mi e hizo más fuerza para llegar lo más profundo que podía. Su otra mano seguía en mi teta, tenía el pezón enrojecido de tantos pellizcos...
Sacó sus dedos suave, despacio... y volvió a meterlos, esta vez de golpe. Volví a gemir al notarlo. Volvió a sacarlos, y volvió a meterlos más fuerte. Empezó a moverlos cada vez más rápido... Empecé a gemir mientras me follaba con sus dedos. Aprovechó a meter otros dos dedos... seguía follándome con sus dedos mientras me besaba y pellizcaba...Estaba sintiendo un placer brutal con sus dedos en mi coño... estaban totalmente empapados, cada vez que los sacaba y metía sonaba lo encharcada que estaba. No dejaba de gemir... pufff
En cierto momento, soltó mi teta y aprovechó a bajarse un poco el pantalón como pudo... mientras me seguía follando con sus dedos... Sacó sus dedos de mi, se terminó de bajar el pantalón y se quitó el boxer también. Posó sus manos en mi cadera y tiró de mi para pegarme al borde de la encimera, con un movimiento suave le ayudé a colocarme. Llevó la mano con la que me había estado follando a mi boca y la colocó debajo. Le escupí en la mano y se pasó la mano por encima de la polla, lubricándola con mis babas... La colocó en la entrada de mi coño y se quedó ahí quieto, entonces me miró y me la metió de golpe.
- Joder... - gruñó
- Dios... - dije mientras gemía
Mantuvo su polla dentro de mi, notando como me estaba llenando... Sacó su polla dejando la puntita dentro, volvió a mirarme a los ojos y volvió a clavármela.
- Aaaaahhhh... - gemí en voz alta
Volvió a sacarla despacio, esta vez la sacó del todo. Volvió a colocarla en la entrada, sin moverse... Yo me moví intentando que me la metiese de una vez y me follase, estaba demasiado cachonda. Me la clavó de golpe de nuevo, esta vez haciendo más hincapié en llegar a lo más hondo de mi coño... La mantuvo unos segundos ahí. Entonces la sacó y volvió a meterla, la volvió a sacar y la metió... Sus manos en mi cadera tiraban de mi para que me llegase aún más adentro... Yo no paraba de gemir mientras notaba su polla entrando y saliendo de mi... Siguió metiéndola y sacándola una y otra vez durante unos minutos... Cada vez me follaba más rápido, cada vez notaba más aún sus dedos clavados en mi cadera.
Al pasar unos minutos así, me la metió de nuevo y la dejó dentro de mi. Me rodeó con sus brazos y me cogió en volandas con su polla aún dentro de mi coño. Me llevó hasta el pasillo, ahí no pudo evitarlo y pegó mi espalda a la pared mientras seguía follándome...
Notaba como entraba su polla, cómo salía, la pared fría en mi espalda, sus manos sujetándome de las piernas, mis brazos rodeando su cuello y mi boca pegada a la suya...
- Vamos al sofá - dijo en cierto momento mientras apartaba mi espalda de la pared
- Espera... - dije entre gemidos - quiero que me folles en tu cama... donde te la follas a ella
Se quedó unos instantes mirándome sin saber muy bien qué hacer, se me hicieron eternos... pero finalmente, me llevó a su cama. Al entrar en la habitación, volvió a apoyarme en la pared y a follarme unos minutos mientras los dos gemiamos de forma incontrolable...
Conmigo en brazos, dejó la cama a mi espalda y me dejó caer en ella. Yo aproveché para quitarme el top y cuando me iba a quitar el tanga me sujetó la mano y negó con la cabeza...
- Me gusta follarte así - dijo mirándome fijamente
Asenti con la cabeza, me quedé tumbada boca arriba en la cama, estaba deseando que me metiese la polla de nuevo... Se puso sobre mi, despacio, buscando mi boca con la suya, con sus manos, cogió las mías y las puso sobre mi cabeza en el colchón, con una de sus manos, sujetó mis dos manos y con la otra, cogió su polla para colocarla en mi coño... Noté cómo su polla entraba lentamente... notaba como iba abriéndose paso en mi estrechito coño... entonces, me la clavó de golpe mientras gruñía un gemido.
- Estaba deseando follarte... - me dijo al oído
Me estremecí al escucharle, me tenía demasiado cachonda como para poder aguantar mucho más este ritmo... Con su mano libre, me azotó de nuevo una de mis tetas mientras volvía a clavarme su polla... Empezó a embestirme con más y más ganas, empezó a azotarme las tetas con más fuerza... su mano sobre las mías me estaba cortando la circulación...
- Joder... - volvió a gruñir
- Si... S-si... sigues así... mmmm - dije entre gemidos - m-mmme... voy a co-rrer.... mmmmm
Al escucharme, empezó a darme aún más fuerte, mis tetas botaban al ritmo que él me follaba. Su mano seguía sujetando las mías, su otra mano seguía azotándome las tetas, me miraba fijamente viendo mi cara de placer...
- Dios... - murmuré - m-me... me corro.... mmmmm
Al escucharme, empezó a clavarme su polla aún más, con cada embestida notaba cómo me estaba rellenando. Con la mano con la que me había estado azotando las tetas, me cogió del cuello, pegó su cara a la mía mientras hacía presión con su mano.
- Córrete - dijo gimiendo - quiero que te corras...
Al escucharle decir esto, no pude aguantar más y empecé a gemir más y más alto mientras seguía notando su polla entrar y salir de mi empapado coño. Su mano en el cuello no me permitía coger demasiado aire, lo que me hacía estar aún más cachonda.
- Diossssss.... - empecé a correrme - jo-joder mmmmmm si-sigue mmmm sigueeee....
Él seguía gimiendo mientras me follaba, empezó a gruñir y su mano empezó a hacer más presión sobre mi cuello mientras su polla cada vez entraba y salía más rápido de mi coño. Me embistió un par de veces más y empezó a correrse llenando todo mi coño de leche. Noté los primeros chorros calientes dentro de mi, mi coño palpitaba, lo cuál hacía que su polla notase la presión y siguió corriéndose hasta que no quedó nada.
Soltó mis manos, soltó mi cuello y se dejó caer exhausto sobre mi. Estábamos los dos sudando... Su polla aún tenía algún movimiento esporádico pequeñito. Nos quedamos así unos minutos, tratando de recuperar el aliento. Me encantaba tener su polla dentro de mi coño...
Pasados unos minutos, se incorporó, sacó su polla de mi coño y se tumbó boca arriba a mi lado... Aún estábamos intentando respirar con normalidad... Se quedó mirándome sin decir nada, pero sonreía. Le sonreí de vuelta.
- Menos mal que no podías... - dije de broma mientras me reía
- Joder... es que no te haces una idea de cómo me has puesto... - dijo suspirando
- Creo que si me hago la idea eh... - dije señalándome de arriba abajo
- Igual un poco sí jajajaja
No nos habíamos levantado aún de la cama, cuando le sonó el móvil, era una llamada de su novia. Cogió rápido la llamada y aparentando normalidad tuvieron una breve conversación. Yo me quedé tumbada en la cama recuperando fuerzas...
- Viene de camino - dijo preocupado
Tras escucharle, me levanté, cogí mis cosas y empecé a vestirme de nuevo.
- ¿Puedo preguntarte algo? - dije
- Si, claro
- ¿Me volverás a invitar a tomar algo?
- Está claro que si... - dijo mirándome de arriba abajo - hacía mucho tiempo que no me lo pasaba tan bien tomando algo...
Sonreí mientras terminaba de vestirme y me acompañó a la puerta.
- ¿Puedo... - dije girándome hacia él antes de salir
Antes de poder responderle, pegó su boca a la mía, mientras sus manos volvían a cogerme de la cadera para pegarme más a él. Me besó de forma apasionada, mientras nuestras lenguas se saboreaban...
- Si, puedes besarme... - dijo cuando terminó el beso
Le besé en la mejilla, salí de su casa, y me fui derecha a darme una ducha...
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