Xtories

La degradación de María

Juan creía conocer a su esposa hasta que una noche de drogas y secretos le reveló que ella era una ninfómana insaciable. En lugar de huir, decide quedarse y construir un escenario perfecto para observar cómo ella se entrega a sus fantasías más oscuras con otros hombres.

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Estaba paseando con María, mi mujer, por Playa de Aro, después de haber cenado y antes de volver a casa, cuando una voz la llamó.

- María, María

Ambos nos giramos a ver quien era

- Soy Felipe, no te acuerdas?

- Sí, claro

Ella se acercó y se dieron 2 besos en la mejilla. Felipe nos presentó a su amigo kike y María me presentó

- Este es mi marido Juan

- Encantado – dije dándoles la mano

- Sentaos y tomad algo – dijo Felipe

- No, no, gracias pero no queremos molestar - dije

- Ah, estupendo – me cortó María sentándose

Era uno de los bares de moda de Playa de Aro. Mientras ellos charlaban en mi cabeza pasaron los recuerdos de 40 años atrás. Cuando ella con 20 años fue la amante de Felipe durante casi un mes y lo dejó pues ella quería formar una familia y el sólo sexo.

Eso sí, he de agradecerle a Felipe que hizo a mi mujer una auténtica puta en la cama, viendo que ya eran las doce de la noche le dije a María

- Deberíamos irnos pues tenemos una hora de coche hasta casa

- Ay si – dijo mi mujer

- Oye, porque no os quedáis a dormir en mi casa? – dijo Felipe

- No, gracias pero no hace falta. Una hora no es nada

- Sí, Juan, nos podemos quedar y mañana vamos a la playa

- Bueno – dije sin mucha convicción – si tu quieres

Observé la mirada lasciva de kike y la leve sonrisa de Felipe. Me dije estos 2 traman algo, seguramente follarse a María, tendré que estar atento.

Los seguí con mi coche hasta la casa de Felipe, María quiso ir en el coche de ellos, según ella para recordar tiempos pasados. Pensé para mí que tiempos pasados en su cama

Una vez en su casa, vi a María bajar riendo como una loca. Felipe nos mostró nuestra habitación y nos dijo que nos esperaban en el jardín para tomar algo.

Una vez allí, kike me ofreció una copa de gintonic

- No gracias, no bebo gintonic – dije

Vi la mueca de desaprobación al rechazar la copa

- Quieres otra cosa – dijo él

Mientras Felipe y María charlaban y reían animadamente

- Mira voy a tomar una birra – hice ademan de levantarme e ir a buscar una a la nevera que había en el jardín

- No, no te levantes, ya te la traigo – corrió kike a decir

Me trajo la cerveza ya abierta, estaba seguro que había puesto algo en ella, me levanté y estuve paseando por el jardín haciendo ver que bebía.

Kike aprovechaba mis paseos para acariciar las piernas de mi esposa. Me acerque a ellos y les dije que tenia sueño y me iba a acostar.

Me eche en la cama e hice el dormido. Felipe entro al rato a comprobar si dormía, hizo ruido pero al ver que no reaccionaba salió, kike estaba en la puerta y oí como le decía

- Ha hecho efecto?

- Si, duerme como un bebé

- Bien, ahora a lo nuestro

Me acerque a la puerta para oír mejor

- Me decías que cuando estabas con ella era una maquina – dijo kike

- Si, nunca tenia bastante. Te aseguro que nunca he conocido a nadie tan guarra como ella

- Vamos, una puta ninfómana - remató kike

- Sí

Volvieron al jardín y kike puso música. Yo me acerque sigilosamente llevando el móvil para tener pruebas por si fuera necesario

- Bailamos María? – le dijo Felipe

- Si, vale

Felipe iba bajando su mano hacia el culo de mi mujer y ella le apartaba la mano

- Quieto

Kike se acerco por detrás desnudo y la abrazó

- Pero que haces – grito ella

Felipe la sujeto mientras kije le arranco la ropa

- Para o grito – dijo ella enfadada

- Grita, nadie te va a oír y tu marido dormirá unas 8 horas

- Pero, qué le habéis dado?

- Nada, solo unas pastillas para dormir – dijo kike

Ahora estaba seguro que querían follar a mi mujer, iba a intervenir cuando me paso la idea de comprobar cuan fiel era mi mujer o si en cambio seguía siendo una puta guarra. Así que decidí observar.

- Venga, desde que aceptaste venir estas deseando volver a ser mi amante, bueno, no te enfades, esta noche serás nuestra putita

- No, eso se acabó

- Lo estas deseando

Su negativa era cada vez mas débil hasta que por fin ella y Felipe se fundieron en un largo y apasionado beso. Vi como la mano de María desabrochaba el pantalón de Felipe. Ella se agachó y tomando su miembro lo llevo hasta su boca, kike se acerco por detrás y le quito el vestido, luego acerco su verga a su boca, María cambio de polla, cosa que aprovechó Felipe para desnudarse.

Felipe tomo de la mano a mi esposa y la llevo hasta el sofá, kike le dio una pastillita azul a Felipe y el se tomo otra

- Veo que necesitáis ayuda, eh! – dijo ella riéndose

Ella se echo en el sofá, completamente desnuda, abrió sus piernas mostrando su coño completamente rasurado

- Vaya, esto es nuevo – dijo Felipe

- Te gusta?

- Síí

- Bien, quien es el primero que va a comer el coño de vuestra putita

Estaba alucinando, nunca me imagine a mi mujer usando este lenguaje.

Kike se agacho, tomo las nalgas de María y acercándose comenzó a comerle el coño, ella gemía y con sus manos apretaba la cabeza de kike.

- Dios, me corro, me corro – gritaba ella

- Aahh, Dios mio que gusto – gemia

- Me corróooo, dios que gusto - grito ella

- Ahora tu Felipe – dijo María

Él hizo lo mismo que su amigo, hasta que ella se corrió.

- Ahora que ya la tenéis guerrera os toca darme caña

Felipe se sentó con el miembro duro, ella puso una rodilla en el sofá y la otra pierna en el suelo.

Kike la penetro por detrás mientras ella chupaba lentamente el glande de Felipe

- Dios, había olvidado como chupas, joder como has mejorado

- Vamos, kike, mas fuerte, quiero notar tus huevos en mi clítoris

Kike descargo su semen con fuerza

- Ahora tú Felipe

Felipe se puso a bombear su coño, mientras ella limpiaba la polla de kike, cuando Felipe descargó, los 3 se sentaron algo cansados. Ella en medio. Lentamente les iba masturbando

- Cuando os repongáis las quiero en mi culo

- Jo María, estas hecha una guarra -dijo Felipe

- No queríais que fuera vuestra putita?, pues a cumplir

- Con tu marido eres igual de guarra? – preguntó Felipe

- No, hay cosas que solo he hecho contigo y que él desconoce

- Pues si supiera menuda sorpresa se iba a llevar el muy cornudo – dijo Felipe

- Podemos llamarle cornudo? – preguntó kike

- Bueno, a estas alturas supongo que si. Mejor gran cornudo – y se echo a reír

No podía creer lo que veían mis ojos y oía. La muy zorra me llamaba gran cornudo

Los miembros de ambos se iban recuperando gracias al las mamadas y caricias de ella

- Bien ahora sorpresa – dijo ella

- Poneos a cuatro patas con el culo hacia afuera

Ella se puso detrás y comenzó a masturbarles como quien ordeña, al mismo tiempo les metía la lengua en el culo

- Joder que gusto, Dios no pares – gemía Felipe

Pero que puta es, esto nunca me lo hizo.

Felipe se sentó ya con el miembro duro

- Ven, cabalga

Ella se acomodo en la verga de Felipe dando la espalda a kike, sus movimientos lentos hacia arriba y abajo así como circulares y los profundos besos hacia que gimiera

- Kike, ahora tu por detrás, así los dos a la vez – dijo ella

Kike empujo suavemente su polla a la entrada del culo

- De golpe cabrón y dale duro

Ella gritaba de placer

- No os corráis, vamos a cambiar

Eso hicieron. Los jadeos subieron de nivel hasta que los tres se corrieron, ella se arrodilló y les dijo

- Dadme vuestras pollas

Ella las limpio a pesar de estar sucias de mierda

- Ahora me limpiáis

- Como? – preguntó Kike

- Enséñale Felipe

Felipe comenzó a mear encima de ella, abría la boca para recoger partes del meado. Kike hizo lo mismo

- Menuda puta guarra es tu amiga- le dijo kike a Felipe

- Bien chicos, ha sido un placer pero me voy a la cama

- Os dejo mi teléfono por si queréis repetir otro día. Besos y buenas noches

Corrí hacia la habitación y me hice el dormido. Oí como se duchaba para acostarse limpia

En mi cabeza daba vueltas todo lo visto, le digo algo, o no. Era un mar de dudas. Al día siguiente todos estaban como si no hubiera pasado nada.

Al llegar a casa no pude mas y le dije que lo había visto todo

- Bien, y que hacemos? Disfrutaste?

- No dices nada?

- Pudiste intervenir y no lo hiciste. Seguro que te pajeaste como un loco

- Di algo?

- Qué hacemos?

Mi cabeza intentaba buscar respuestas

- Me imagino que vas a volver a ver a Felipe?

- Sí, puede, es posible

- Bien podemos alquilar o comprar un apartamento para ello, así ni vas a su casa ni a la nuestra

- Bien

Encontré un apartamento de 2 habitaciones, lo compre junto otro mas pequeño al lado.

María y yo hicimos reformas, tiramos la pared de una habitación para tener un dormitorio mas grande juntando el salón y esa habitación

- Juan, quiero que parezca lo que va a ser, un lugar para sexo

Puso una cama extra grande, un espejo en la cabecera y en el techo, un gran televisor. Me hizo comprar un columpio sexual y clavarlo en el techo así como un sillón llamado tántrico.

Una cocina simple pero cómoda, y un baño con una gran ducha donde cabían cómodamente 4 personas.

Yo puse cámaras y micrófonos camuflados, de alta calidad y con zoom conectadas al piso de al lado

María y yo estrenamos la cama y el columpio, mientras descansábamos, la muy puta llamo a Felipe para quedar esa noche

María estuvo unos tres meses viéndose con Felipe y kike una vez a la semana. Un día María me dijo que necesitaba más. Yo era su cornudo y ya no teníamos secretos.

- Voy a llamar a Felipe y le diré que traiga dos amigos

- Vale

- Quieres que te busque gente más joven?

- Sí, vale

A pesar de que el encuentro con Felipe y otros 4 amigos calmo su fogosidad por un tiempo ella necesitaba sangre joven

- Hay una disco cerca de Barcelona donde va gente joven y un poco bruta

- Cuando vamos?

- Este finde

- Si, vale

Se puso un vestido rojo con la espalda abierta y unos tirantes que apenas tapaban sus pechos, medias hasta el muslo, zapatos rojos de tacón

Al llegar ella fue el centro de todas las miradas. Aquellos jóvenes con la testosterona por las nubes. Su aspecto era de una milf pidiendo guerra.

Ya dentro, pronto se acercó un tipo de unos 30 años con otro con pinta de bruto

- Es tuya o podemos bailar –

- No soy de nadie, compañeros del kurro – dijo ella

- Entonces no te importara bailar, verdad?

- No vamos

Le tomó de la mano y fueron a la pista. Vi como él se arrimaba descaradamente a ella

Continuará….