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Intercambiossept 2024

La nueva vida de Manuel 6

En el chalet, la ropa es opcional y los límites, inexistentes. Pero la verdadera prueba no está en el salón, sino en la calle: ¿qué pasa cuando la privacidad del grupo se cruza con la mirada de desconocidos?

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La nueva vida de Manuel 6

En este relato, os cuento, como, nos tuvimos que organizar los seis integrantes del grupo, para estar todos felices, relajados, y poder follar entre todos

Eramos seis en el chalet, cuatro chicas, Vanesa, María, Mercedes y Nuria. Y dos chicos, Mario y yo.

El chalet tenia dos plantas, en la baja, el salón, la cocina y la piscina, eran zonas nudista, podías ir como quisieras, con o sin ropa. Cuando alguien venia de visita, nos vestíamos, pero sino estábamos todos siempre desnudos.

En la primera planta, había seis habitaciones con baño cada una. En las dos grandes, dormíamos todos, en grupo, en trió, en cuarteto o como fuera. En las otras cuatro, habíamos creado ambientes tranquilos, una era para que Nuria y Vanesa estudiaran. Nuria estaba en el ultimo año de psicología, y Vanesa, que siempre le había gustado montar y desmontar cosas, desde un molinillo de café a un ordenador, pudiera sacar un titulo de ingeniería, en lasa otras dos, había unas camas, para que si alguien quería estar solo, o olvidarse del mundo, pudiera esconderse. A veces, como nos había dicho Nuria, una persona debe olvidar el mundo, relajarse, cuidarse, leer un libro, lo que fuera. En la otra, Mario había montado un despacho, para poder atender sus negocios, y a mi me había dejado un hueco, para la gestión del club.

Este ultimo iba viento en popa, teníamos a cincuenta socios, que pagaban dos mil euros al mes, era una mina de oro, y había un montón de gente, que se quería apuntar, pero habíamos cerrado el cupo en ese numero de socios. En las instalaciones del club entrarían casi cien personas, pero no queriamos que aquello pareciese la puerta del son el Nochevieja. Eso si, dejábamos que entrasen alguna persona mas, invitados de lo socios, eso si, siempre eran responsables de su comportamiento.

No permitíamos que dentro se tomaran drogas, el alcohol estaba controlado, si veíamos a alguien pasado o a punto, lo invitábamos a salir del local, bajo amenaza de expulsión del mismo, y si te expulsábamos, no podías volver.

Así que después de dos años de existencia del club, tanto mi posición económica, como mi vida, habían alcanzado un nivel muy bueno. En lo económico, había ganado mucho dinero, y con la ayuda de Mario y sus contactos, mi fortuna personal, rondaba los dos millones de euros. Se que no es mucho dinero, pero para mi era una fortuna. Mi vida sexual, era un sueño, tenia a Vanesa, que era un sueño de mujer, siempre dispuesta a follar, a experimentar y hacer cosas nuevas, y en este tiempo, menos follar con un caballo, habíamos echo de todo. Bueno, follar con una caballo no, pero encima de uno si.

Nuria, era una chica joven, con un gran apetito sexual, que si le proponías algo, si era en nuestro grupo, no ponía ninguna pega, y si le proponías hacer algo fuera de el casi siempre, después de analizar las cosas, te decía que si. Solo un vez, se negó, y fue en el club, una sesión de bondage, que le propuso un socio, ya fuera del horario del local, y como no lo vio claro, se negó. El socio, no puso ningún problema, se tomaron una copa, y cada uno por su lado.

Mercedes, que aunque al principio, estaba un poco retraída, con nuestro apoyo y sus ganas de conocer el mundillo, se había soltado mucho, y ya era una celebridad en el mundillo, tanto que alguna vez, daba alguna clase, a personas que quisieran entrar en el.

Y que decir de Mario y María, el principio de todo, la pareja que nos había acogido en su hogar, haciendo que nuestra vida, fuera mejor, que nuestra vida sexual, hubiese cambiado del todo, y que a cualquiera que se lo contaras, quisiera ocupar nuestro sitio. Nos habían ayudado a formar una familia, a hacernos crecer, y ser mejores.

Estábamos en febrero, y después de celebrar San Valentín en el club, con una fiesta espectacular, con una gran orgía, con mas de cuarenta personas, habíamos vuelto al chalet.

Como siempre, después de comer algo, fuimos los seis, a el salón, y nos pusimos a follar, ver una orgía tan grande, llena de cuerpos sudorosos, chicas gritando al correrse, tragando semen, y recibiendo por todos los lados, nos había puesto supercachondos.

Yo cogí a Vanesa, la tumbe en el sofá, y llame a Nuria, para que le comiera el coño. Cuando esta le metió dos dedos en cu agujero, y mientras le lamia el clítoris, yo le metí la polla en la boca. Al principio solo la punta de mi polla, entraba en ella, pero según iba pasando el tiempo, mas adentro entraba, hasta que solo quedaron fuera mis huevos.

El el otro sofá, Mario tenia a Mercedes, subida encima, con su polla metida hasta el fondo de su culo, mientra María, pasaba la lengua, tanto por los huevos de el, como por la vagina de ella. Sometida a ese castigo, Mercedes se corrió como una loca, soltando un grito, que se escucho en toda la urbanización, y un buen chorro de orina, que fue a caer en la boca de María.

Yo saque la polla de la boca de Vanesa, y me acerque a Nuria por detrás, y se la metí en el coño hasta el fondo, mientras esta seguía comiendo el coño de Vanesa, que al poco se corrió, tanto como Mercedes, llenado la boca de Nuria, de jugos y orina.

Con los pollazos que yo estaba dando a Nuria, esta se estiro al suelo, momento en que yo aproveche, para dándole la vuelta, y abriendo sus piernas al máximo, cambiar de agujero, para meterle mi polla por el culo, manteniendo un ritmo muy alto.

Mercedes cedió su sito a María, que se puso a cuatro patas encima de Nuria, y así mientras Mario la follaba desde atrás, le comía el coño.

En el sofá, Mercedes y Vanesa se pusieron a hacer un sesenta y nueve, que pronto lleno el salón del

sonido de ellas. Todo eran gemidos y gritos de placer. Yo no quise aguantar mas, y me vacié en el culo de Nuria, mientras que Mario hacia lo mismo en el coño de María. Al apartarnos nosotros, para dejarles libres, ellas dos también se empezaron a comerse, para así compartir nuestra leche.

Vanesa que había vuelto a correrse con la lengua de Mercedes, nos llamo y no dijo.

-Yo también quiero disfrutar de vuestras pollas.

Esto hizo, que como siempre, nuestras pollas su pusieran duras al instante, y después de apartar a Mercedes, de su coño, nos colocamos. Mario se sentó en el sofá, y poniendo a Vanesa encima, le metió la polla por el coño, yo me uní por detrás, y se la metí por el culo. Vanesa al sentirse llena de carne, empezó a gemir, y después de que nosotros cogiéramos un ritmo, tranquilo, lento, que nos permitía rellenarla, haciendo que nuestras pollas fueran tan profundo como era posible, se empezó a correr, primero dio unos cuantos gemidos, para después ponerse a gritar como una loca.

Mercedes, María y Nuria, no se quedaron quietas, y empezaron a meterse mano. Al cabo de un rato, y mientras Mario y yo follábamos a Vanesa sin piedad por el culo y el coño, Nuria puso a Mercedes y a María, de rodillas en el sofá, y les metió varios dedos a cada una, por el culo o por el coño, hasta que les saco varios orgasmos. Vanesa se corrió varias veces, y nos pidió que por favor, la dejáramos descansar, así que sacamos nuestras pollas de su cuerpo, y fuimos a por nuestra siguiente victima, Nuria.

La apartamos de Mercedes y María, que después de varios orgasmos, también estaban agotadas, y se fueron juntas a la ducha. Esta vez me tire yo en el suelo, puse a Nuria, encima mio, metiendo la polla, por su coño, y le puse las piernas tan abiertas como pude, parecía una bailarina de ballet. Mario se coloco detrás, y le metió la polla en el culo, cogiéndola de los brazos, y estirando su cuerpo hacia atrás. De esta manera, solo su entrepierna tenia contacto con nosotros, que casi la manteníamos levitando, con la fuerza de nuestras pollas, cuando la mía salia, la de Mario entraba, estuvimos así unos diez minutos, en los que Nuria, se corrió varias veces, como demostraba la cantidad de flujo, que me dejo en la polla, hasta que yo me corrí dentro de ella, unos segundos después, Mario le lleno el culo de leche, y cuando la dejamos descansar, y volvió a tener el control de su cuerpo, se tumbo en el suelo del salón, y se quedo dormida.

Cogiéndola en brazos, fuimos con ella a la ducha, las chicas estaban en dándose el lote debajo del agua, he de decir que la ducha de abajo, era enorme, tenia varios chorros de agua, que caían desde todas la posiciones que te puedas imaginar, en ella entraban diez personas, lo había comprobado mas de una vez, y nos unimos a ellas, Nuria se espabilo un poco al sentir los chorros calientes de agua, y esto la activo, se dirigió a las chicas, y poniendo a María y Vanesa de rodillas, les hizo beberse nuestra leche, que luego compartieron con Mercedes y ella.

Una vez que nos pudimos controlar, fuimos a dormir arriba, donde nos dejamos caer en la cama, y nos quedamos dormidos en un momento.

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Dos días depuse, Mario tuvo que ir a un viaje de negocios a Italia, Estaría fuera una semana, y tendría que estar en Venecia, y luego en Milan. Después de comentarlo, María le dijo que quería ir con el, y Mercedes se apunto al viaje. A Mario no le importo, pues así María no estaría sola, y podría hacer algo de turismo.

Así que nos quedamos, Nuria, Vanesa y yo. Fuimos a cenar fuera, y a tomar unas copas, después fuimos a bailar, cuando salíamos de local, dimos un pequeño paseo, hasta un parque cercano. Íbamos de la mano, los tres, y a pesar de ser Febrero, no hacia mucho frio. Nos sentamos en un banco del parque, y empezamos a enrollarnos, mientras nos metíamos mano, me fije en que en el banco de enfrente, se sentaban una pareja de ancianos. Nuria y Vanesa, al verlos se subieron las blusas, para enseñar las tetas, a sus mirones. Yo les metía mano, tocándoles el coño, que cada vez estaba mas húmedos.

Subí a Nuria encima de mi polla, y se la metí, ella gimió muy fuerte, para empezar a moverse, rotando sus caderas. Los mirones, al verlo, se sacaron la polla. Vanesa, se fue hacia el otro banco, y se puso a hacerles una paja. Nuria, estaba a punto de correrse, cuando uno de los mirones, se separo de Vanesa, para cruzar el camino, y correrse encima de Nuria. Esta se puso como una moto, y empezó a moverse mas rápido encima de mi polla.

En el banco de enfrente, mientras Vanesa, seguía haciendo una paja a el mirón, el otro volvió, y se agacho delante de Vanesa, y levantando su vestido, se puso a lamerse el coño. Vanesa se puso como una moto, y acelero el ritmo de la paja. Cuando Nuria empezó a correrse, gritando, el otro mirón se levanto y fue a correrse encima de ella. Esto hizo que, Nuria al sentir la leche del desconocido, volviera a correrse, apretando tanto mi polla, que mi leche salio, llegando hasta el fondo de su vagina.

Vanesa, a la que le seguía comiendo el coño el desconocido, empezó a temblar, y le lleno la cara de líquidos. Su orgasmo la hizo temblar. Y casi se cae del banco.

Nos despedimos de los dos mirones, que nos dijeron que solían pasear por allí todos los días a esa hora.

Fuimos a la parada de taxis mas cercana, y nos subimos a uno. La conductora era una mujer de unos cuarenta años, morena y con nos ojos azules preciosos. Yo me senté atrás, con Vanesa, y nada mas arrancar, nos empezamos a comer la boca, los dos estábamos cachondos, y a pesar de habernos corrido hacia solo unos minutos, el cuerpo nos pedía mas. Nuria, que se había sentado delante, al ver como la conductora, miraba hacia atrás y sonreía, le dijo:

-Valla noche que me están dando estos dos, estoy mas caliente que una parrilla en verano, y estos dos no paran.

La taxista sonrió, y le toco una pierna a Nuria, esta abrió las piernas, se subió el vestido, y cogiéndole la mano, se la llevo al coño.

-Joder, dijo la taxista, es verdad, tienes el coño muy caliente, y parece una fuente.

Yo Me separe de Vanesa y le dije:

-Si quiere, en nuestra casa hay sitio de sobra.

La taxista, sin dejar de meter mano a Nuria, sonrió y dijo:

-Por esta noche ya no trabajo mas.

Llegamos al chalet, y la taxista después de aparcar el taxi, dijo:

-Pues si que hay sitio,si señor.

Fuimos al salón, nos pusimos unas copas, y nos presentamos. Somos Nuria, a la que metiste mano. Vanesa y yo Manuel, somos una pareja liberal. Y si te apetece, puedes estar con nosotros tres o solo con Nuria.

Ella sonrió, le dio un beso, a Nuria, otro a Vanesa y otro a mi, y después de beber un trago, se bajo los pantalones, y enseñándonos las bragas nos dijo:

-¿Quien me va comer el coño primero?

Vanesa, se agacho delante, y bajando las bragas se puso a lamer su coño, yo me acerque por detrás y sacando mi polla, la metí entre sus piernas. Mientras le rozaba el coño, sentía la boca de Vanesa, en mi capullo, lubricando mi polla, me eche hacia atrás para al volver hacia adelante, penetrar el coño de la taxista.

Esta pego un bufido, al sentir mi polla entrando, su coño relleno por mi, su clítoris siendo, atracado por la boca de Vanesa, mientras Nuria la morreaba, y le retorcía los pezones.

La taxista, empezó a temblar, mientras se corría, llenando mi polla, de líquidos y la cara de Vanesa, quedo chorreando de jugos, mi polla también llego a su limite, y saliendo de ella me corrí en la cara de Vanesa.

Un poco mas tranquilos, nos desnudamos y fuimos a a ducha, donde nos metimos juntos, para empezar, a jugar bajo el agua. Como Vanesa y Nuria, que no se habían corrido, la taxista y yo, nos agachamos delante, y empezamos a jugar con sus coños.

El agua caliente caía por sus espaldas, y llegaba a sus vaginas, mezclándose con sus líquidos vaginales. Yo le comía el coño a Vanesa, y le metía dentro dos dedos, jugando y curvandolos dentro de ella, empezó a gemir, teniendo un gran orgasmo que echarse hacia atrás, para no caer al suelo.

Nuria siguió la misma suerte que Vanesa, la taxista le masturbaba con tres dedos, le lamia el clítoris, y le apretaba el culo, jugando y metiendo un dedo por su culo.

Después de correrse las dos, fuimos hacia la cama, donde la taxista se tumbo encima de la cama, mirando al techo, Nuria se sentó en su boca, y Vanesa se tumbo entre sus piernas, con el culo en pompa. Yo me empece a tocar, y me agache para lamer su coño, cuando note la humedad en su vagina, y cuando mi polla estuvo dura, me metí dentro de ella. Mis empujes, hacían que los dedos que Vanesa la había metido, pareciesen una prolongación de mi. Mientras tanto la lengua de la taxista, estaba consiguiendo que Nuria, se volviera a correr.

Nuria se dejo ir en la boca de la taxista, llenando su cara de jugos vaginales, que se derramaron por toda su cabeza. Nuria no se había corrido tan fuerte en mucho tiempo, y apartándose a un lado. Se tumbo en la cama, y empezó a sobar el cuerpo de la taxista. Vanesa consiguió que la taxista volviera a correrse con sus dedos y su boca. Del coño de la taxista también salieron muchos fluidos que fueron hacia la boca de Vanesa. Nuria empezó a comerle la boca a Vanesa, para compartir los fluidos de la taxista

Cuando la dejo limpia, fue a por la boca de la taxista, que todavía estaba recuperándose del orgasmo, y le empezó a lamer toda la cara. Yo seguía bombeando con mi polla dentro de Vanesa, y viendo como Nuria limpiaba a la Taxista mientras le sobaba todo el cuerpo, me volví loco, y empece a correrme otra vez dentro de Vanesa. Cuando acabe, Vanesa se subió encima de la cara de la taxista, para que esta le limpiara el coño, y se bebiera mi leche.

Volvimos a ducharnos juntos, y antes de acompañar a la taxista, le dimos nuestra tarjeta de visita, para volver a quedar otro día.