Castigo veraniego 2
Las clases de matemáticas eran solo la excusa. Por las tardes, el río escondido y el apartamento de Mariaje se convertían en el escenario de un placer prohibido que lo dejaba sin aliento. Pero cuando la familia empieza a sospechar, el verano corre el riesgo de convertirse en un castigo.
El verano continuaba y yo seguía acudiendo a las clases particulares aunque las disfrutaba como nunca.
Después del primer día en el que perdí la virginidad con Mariaje- por las mañanas acudía a clase aunque me costaba concentrarme y las tardes las pasaba con ella.
Era muy estricta por las mañanas cuando me explicaba mates o inglés y me pillaba mirándole los pechos o el culo pero luego todo cambiaba.
Cerca de donde ella vivía pasa un río y hay una vereda que si vas por ella pasas por varios sitios donde bañarse y que poca gente conoce.
Una de las tardes en la que hacía bastante calor me propuso ir a bañarnos.
Yo no llevaba bañador y cuando se lo dije me miró riéndose.
Mariaje- Ahora te va a importar que te vea la chorra?
Sacó un par de toallas y nos fuimos andando hasta llegar a un pequeño claro en el que la hierba llegaba hasta el agua.
Mariaje- Este sitio no lo conoce nadie y como para llegar hay que pasar por nuestros terrenos no viene ni dios. Excepto yo que me gusta venir a tomar el sol desnuda.
Entendí porque no tenía casi marca del bañador o del bikini en su moreno cuerpo.
Comenzó a quitarse la poca ropa que llevaba quedándose desnuda delante mío.
Me di cuenta de que se había rasurado el pubis y no tenía ni un solo pelo al revés que yo que soy bastante peludo y nunca me había preocupado de ese tema.
Rápidamente me desnude y me dirigí a la orilla donde ella ya había metido los pies en el fría agua y estaba dando pequeños gritos.
Mariaje- ¡Está helada! ¡No se te ocurra salpicarme!
Yo envalentonado me tiré sin pensarlo y en efecto estaba helada y salí boqueando directo a por ella.
La levanté en brazos y me volví a tirar al agua con ella que se agarró fuerte a mi cuello gritando.
Salí del agua con ella agarrada a mi cuello,sus pechos pegados al mío y sus piernas rodeando mi cintura.
Mariaje- Cabron! ¡Con lo fría que está! Mira mis pezones.
Por efecto del agua fría tenía los pezones duros como piedras y la levanté para llegar con mis labios hasta ellos.
Yo- Ya te los caliento.
Pase la lengua por ellos comprobando lo duros que estaban y cojiendolos entre los labios comencé a lamerlos.
Era increíble lo sensibles que los tenía y como gemía cada vez que los apretaba entre mis labios mientras la levantaba con mis brazos.
Mariaje- Ummmmmmm. Como me gusta que me hagas eso. Haces que me corra solo así.
Me acerqué a la orilla con ella en brazos sin dejar de lamer sus pezones y salí del agua hasta dejarla tumbada en la toalla.
Ella me miraba con sus brillantes ojos mientras tumbaba encima de ella y me ponía entre sus piernas.
Empezamos a besarnos mientras mis manos recorrían su cuerpo desde las caderas hasta los pechos y su mano buscaba mi polla.
Aún estaba flácida por el agua fría pero no tardó en endurecerse entre sus hábiles manos.
Mis manos iban desde sus pechos hasta su recién depilada entrepierna llegando a pasar los dedos entre sus labios notando lo húmeda que estaba y no solo del baño en el río.
Gemía debajo mío cuando los pasaba por el medio de su coño buscando el clítoris para estimularlo.
Ella agarraba mi polla y la acercaba a la entrada de su coño y aunque yo sabía que sin preservativo no iba a dejarme hacerlo apretaba un poco para sentirla en mi glande.
Sin poder esperar más saque uno de la mochila que tenía al lado y me lo puse como pude antes de levantar sus piernas y clavarle mi polla de un solo empujón haciendo que soltará un gran gemido.
Mariaje- Si,por fin. ¡Cómo la noto dentro!
Aunque la había penetrado de un solo movimiento me quede quiero dentro de ella sintiendo como se amoldaba alrededor de mi polla y su húmedo calor.
Ella se empezó a mover debajo mío.
Mariaje- ¡Venga! ¿Qué esperas?
Despacio me fui moviendo con sus piernas levantadas encima de mis hombros y viendo cómo sus pechos se bamboleaban con cada empujón.
Tenía los ojos cerrados y se pasaba la lengua por los labios humedeciendolos y dejándolos brillantes de saliva mientras suspiraba.
Mariaje- Así! ¡Clávame!
Me gustaba ver la expresión de la cara cada vez que llegaba al fondo de ella y sentir en mis labios esos gemidos de placer que no paraba de soltar.
Esos mismos gemidos hacían que me esforzará más y me moviera más rápido penetrándola sin parar.
Empecé a notar cómo le venía el orgasmo, la verdad es que era muy expresiva y desde luego nada silenciosa, y la besé mientras se corría que era lo que más me gustaba.
Sentir en mis labios sus gemidos y en mi polla sus espasmos era lo más.
Ella misma hizo que me parase y dándose la vuelta se puso a cuatro patas delante mío para que la penetrara desde atrás.
Tenía delante mío ese redondo y firme culo que tanto me gustaba y rápidamente me coloqué en posición.
Agarré mi polla con una mano y la dirigí hasta su coño deslizando el glande en el seguido del resto de mi polla hasta tenerla entera dentro.
La agarré de las caderas y comencé a bombear en su interior mientras ella giraba la cabeza y me miraba.
Mariaje- Así! ¡Cómo me gusta! ¡Qué dura está!
Mientras una de sus manos pasó entre sus piernas y empezó a estimularse el clítoris gimiendo cada vez más alto.
Lo único que se oía aparte del ruido del agua y de los pájaros eran sus gemidos y el golpeteo de mi polla dentro de su coño hasta que tuvo otro orgasmo justo antes de que notará cómo me iba a correr.
Rápidamente se giró y me quito el preservativo antes de meterla en su boca donde acabé corriéndome mientras su lengua rodeaba mi glande y yo agarraba su cabeza.
Le gustaba que acabara en ella y más de una vez me lo pedía aunque tampoco le importaba que lo hiciera en su coño siempre y cuando tuviera puesto el preservativo.
Nos quedamos tumbados,ella con la cabeza apoyada en mi abdomen mientras yo le acariciaba el pecho y ella jugaba con mi vello púbico.
Mariaje- Esto no te lo arreglas nunca?
Yo- La verdad es que no. No lo había pensado nunca.
Mariaje- Es que está un poco salvaje. Luego te lo arreglo un poco.
Yo- Como quieras.
Las cosquillas que me estaba haciendo junto a la proximidad de su boca a mi polla provocaron otra erección.
Mariaje- Ya? ¡Si tardo yo más en recuperarme que tú!
Su mano jugaba con mis huevos como si fuera bolas chinas de esas antiestrés pero a mí me provocada bastante.
No tardé en sentir de nuevo su aliento cerca de mi glande y la suavidad de su lengua jugando con él mientras su mano seguía jugando con mis huevos.
Mi mano seguía acariciando su pecho pero la llevé hasta su culo llegando a su coño pasando los dedos entre el notando lo húmeda que estaba.
Tire de ella hacia mí e hice que se sentará sobre mi cara dejando su coño a la altura de mi boca para empezar a lamerlo.
Deslizaba mi lengua a lo largo de él mientras sentía como mi polla entraba y salía de su boca cada vez más rápido sin que yo parara de lamer su coño que volvía a estar húmedo de flujos que me mojaban la cara.
Lleve mis manos hasta sus nalgas masajeandolas y abriéndolas cuando son pensarlo llegue con la lengua hasta su culo.
Lo tenía hay,encima mío,y no me lo pensé cuando pase la lengua por él por primera vez. Sentí como se puso rígida y dejo de lamer mi polla por unos instantes sin que yo dejara de lamerselo.
Mariaje- Ni lo pienses. Juega lo que quieras pero tú polla no se va a acercar.
No me desanime y continúe alternando lamidas en el coño y en el culo aunque ya tenía claro que no me iba a dejar por hay.
Ella siguió lamiendo mi polla hasta que se cansó de lamer y se movió para dándome la espalda sentarse encima de mi polla clavándosela en el coño.
Comenzó a cabalgarme con las manos apoyadas en mis piernas mientras veía como su culo subía y bajaba con mi polla clavada en su coño.
Lleve las manos hasta sus nalgas ayudándome a moverse pero poco a poco fueron agarrándolas y separándolas enseñándome aquel agujero que tanto me llamaba pero estaba prohibido.
Seguía cabalgándome y echó el cuerpo hacia atrás agarrando mis manos y llevándolas hasta sus pechos que agarré desde detrás.
Cuando volvió a echarse hacia adelante mis manos volvieron a su culo y sin pensarlo apoyé un dedo en la entrada y sin hacer fuerza entró más de medio dedo.
Ella dio un respingo y se quedó quieta sin decirme nada hasta que comenzó a moverse más despacio sin que yo sacara el dedo del interior de su culo.
No tardó en correrse y yo le seguí inmediatamente haciendo lo mismo dentro de su coño.
Cuando se separó me miró y me dijo.
Mariaje- Te he dicho que por ahí ni hablar. Como vuelvas no me tocas más.
Me disculpe por haberlo hecho y se volvió a acurrucar junto a mi.
Mariaje- Que pases la lengua o incluso que pases un dedo sin meterlo de acuerdo pero nada más.Queda claro?
Ella mandaba y por supuesto que no volví a intentarlo.
Pasamos allí la tarde volviendo a hacerlo dentro del agua hasta que llegó la hora de volver.
Cuando llegamos me ofreció ducharme, me metí en la ducha y al rato ella me acompañó.
Allí metidos los dos nos enjabonamos a conciencia antes de aclararnos.
Nos estábamos secando cuando me dijo.
Mariaje- Solucionamos lo de tu pelambrera?
Acepte y ella salió para volver con espuma y una maquinilla de afeitar.
Primero pasó una eléctrica dejando lo más corto posible antes de cubrir mi pubis,polla y huevos con espuma de afeitar para poniéndose en cuclillas delante mío empezar a rasurarme del todo.
Pasaba la cuchilla con suavidad quitando todo el vello a lo largo de mi polla,que como no volvía a estar erecta, y por los huevos antes de afeitarme el pubis.
Me dejó totalmente rasurado y se quedó mirándola.
Mariaje- Así mucho mejor. Y hasta parece más grande y gorda.
Dio un beso en el glande y fue bajando hasta mis huevos que también beso volviendo a subir pasando la lengua por el tronco.
Mariaje- Qué suave está ahora.
Me miraba a los ojos con esa medio sonrisa que ella sabía que me encantaba mientras pasaba la lengua dejando un rastro de saliva en mi polla.
Hice que levantará y agarrándola del culo la levanté hasta sentarla en el borde del lavabo.
Abrí sus piernas y de un solo movimiento metí mi polla en su caliente coño,como no tras ponerme un preservativo, sacándole un jadeo ansioso.
Buscó mi boca para besarme con tal ansia que acabo mordiéndome el labio mientras lo hacía.
Jadeaba y suspiraba contra mi boca mientras allí de pie la follaba con ganas a golpe de cadera.
Sus manos arañaban mi espalda y mis nalgas mientras seguía bombeando y besándola.
Mariaje- ¡Sigue! Ahhhhhhhhh! ¡Sigue! No pares.
No hacía falta que me lo dijera ya que no tenía ninguna intención de parar hasta que terminara.
Decidí cambiar y bajándole le di la vuelta subiéndole una pierna apoyándola en el bidé para tener buen acceso a su coño desde atrás.
Agarré sus caderas y la volví a penetrar con fuerza a la vez que le daba un azote en el culo.
Ella gimió no sé si de placer o del dolor del cachete pero seguía pidiéndome que más y que no parará hasta que alcanzara el orgasmo.
Yo aún no había terminado y continúe unos minutos hasta terminar y quedarme detrás de ella abrazándola de la cintura.
Mariaje- ¡Me matas! Hoy he acabado escocida. Entre el agua y tanto darle me duele todo.
Nos echamos a reír mientras salíamos del baño a la habitación y pegaba a vestirme.
Mariaje- Mañana no hay clase pero te apetece que vayamos con Lua al monte desde la mañana?
Yo no es que fuera muy de monte pero siempre y cuando ella fuera estaba dispuesto a subir donde fuera así que acepte y me despedí hasta el día siguiente.
Lo bueno de que tuviera apartamento propio es que tenía entrada independiente así que daba igual a qué hora me fuera o no que nadie me veía.
Cuando llegue a casa me encontré con que mi hermana me estaba esperando.
Ella no vivía en casa pero había quedado con mis padres en que me echaría un ojo de vez en cuando.
La encontré se tarda en la sala.
Hermana-Ya era hora que aparecieras enano.
Siempre me ha llamado enano aunque le saque una cabeza.
Se levantó a darme un abrazo y al separarse me miró y me dijo.
Hermana- Qué bien hueles. Vienes recién duchado?
Le respondí y se quedó mirándome.
Hermana- ¿Qué pasa? ¿Hay txurri a la vista? ¿La conozco?
Negué con la cabeza con cierta vergüenza.
Hermana- Avísame si la traes a casa para no aparecer y pillaros in fraganti.Y ten cuidado que tú eres muy inocente. No sea que te pille una loba.
Trague saliva pensando en que no lo sabía ella bien.
Hermana- Y que no me enteré que faltas a las particulares. Mañana llamaré a Mariaje para preguntarle si vas y como lo llevas.
Yo- Tu tranquila que voy todos los días y lo llevo fenomenal. Es muy buena profesora.
Se fue dejándome en casa y me entró la risa floja pensando en lo que diría si se enteraba.
Solo esperaba que no lo hiciera porque si no se me acababa el magnífico verano que me estaba pegando.
Tengo que decir que
nunca había disfrutado tanto de un día de monte como lo hice al día siguiente.
Agotador es decir poco.
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