Xtories

Mi segunda vez con Lore

Ella lo miraba como si fuera invisible, pero en el baño él ya la había imaginado mil veces. Cuando finalmente la puerta se cierra y los nervios se rompen, descubre que el desdén era solo el preludio de una curiosidad hambrienta.

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Siguiendo con mis experiencias 100 % reales (seguramente dejare de escribir cuando se me terminen), le contare la segunda parte con mi primer amor: LORE.

Después de aquella muy rara primera vez (leer el relato anterior), el tiempo transcurría como si nada hubiera ocurrido, yo la miraba en los lugares en común que visitábamos y obtenía el mismo trato que cualquiera de los allí presentes, uno más. En mi inexperta cabeza de adolecente imaginaba mil situaciones distintas, situaciones de amor y de felicidad, pero nada de eso ocurriría. Cierto día al finalizar una clase que teníamos en común sin querer nos chocamos a la salida del aula, me le quede mirando y no puede emitir ningún sonido, ella solo me miro fijo y ordenó: Muévete! y rodeándome camino hacia los brazos de su novio del momento.

Al principio sentí un dolor en la boca del estómago que casi me deja sin aliento, pero a medida que pasaban los minutos ese dolor se iba transformando en excitación, fue tanta que tuve que hacer una parada en el baño para masturbarme. Empezaba a darme cuenta de las cosas que me calentaban y siendo honestos, su maltrato me ponía súper caliente.

Esa noche como era costumbre entre todos los adolescentes de mi edad, nos conectábamos al recortadísimo Messenger, al entrar la vi en línea y antes que me decidiera escribirle recibí un mensaje suyo, simplemente un Hola basto para que me emocionara.

Yo: hola, como estas?

Lore: No creerás que no me di cuenta jaja

Yo: de qué?

Lore: de tu parada en los baños… jaja. Creo que ya te entiendo. Sos un pajero, lo disfrutas y es lo único que te interesa.

Yo: (un poco enojado) Por lo que vi, no te quedas atrás, te gusta mirar tanto como a mí que veas.

Lore: estas en lo cierto (risas), ese día cuando Salí de tu casa, fui a verme con mi novio, reconozco que se la chupe pensando que eras vos, pero no te ilusiones, eso no nunca pasara, NUNCA!

Yo: que lastima, tenía pensado algunas cosas para la próxima (risas)

Lore: de verdad?

Me desconecte.

Pasaron unos días y note un cambio en su actitud hacia mí, estaba interesada, curiosa, sentía su mirada lasciva, era tan fetichista como yo.

Unas tardes después, sonó el timbre de la entrada de mi casa, miro por la ventana y era ella, con una gran sonrisa le abrí la puerta.

Yo: que sorpresa!

Lore: creo que descubriste la debilidad de las mujeres, la curiosidad! Estas solo?

Yo: como todas las tardes!

Fuimos a mi habitación, y esta vez la notaba extraña, creo que era una mezcla de excitación y nerviosismo.

No sé de donde saque lo que dije a continuación.

Yo: te gusta mirar tanto como a mí mostrarte, pero esta vez quiero ir más allá.

Lore: que tenés en mente?

Sin mediar palabra me acerque y la bese, fue instintivo, sincero, suave, dulce. Ella bajo la mirada. Pedí perdón.

Lore: esto me convierte en infiel?

Volvimos a besarnos, pero esta vez fue diferente, sentí su lengua, su labios, sus pezones duros apenas rozándose con mi cuerpo, fue como si lo hubiéramos hecho mil veces, no dejamos de besarnos mientras le acariciaba los pechos, levante su camiseta, y después de mucho tiempo imaginando, estaba acariciando esos hermosos senos que sirvieron de musa para mis mejores pajas. Ella hizo lo suyo, me saco la camiseta y con sus manos comenzó a acariciarme la pija por arriba del short que llevaba puesto, mis sentidos se nublaban y en poco tiempo me encontraba chupando y babeando su pechos, ella gemía como en mis más locas fantasías, frene y le dije que iría a poner llave a la puerta en caso de que viniera alguien, cuando regreso y me acerco, sin mediar palabra empezó a mamarme la pija con una dulzura, despacio, sentía su aliento tibio y simplemente me tumbe en la cama sin poder hacer más nada, fue único, creo que todos recordamos nuestro primer pete, yo al menos nunca lo olvidare. Al cabo de un rato empecé a sentir unas ganas incontenibles de acabar, le avise (hoy pienso que hice mal) ella se detuvo y guio mi mano para que hiciera lo que tanto nos gustaba, y así lo hice, obedecí y simplemente tire mi cabeza hacia atrás y en 5 jaladas estaba tirando semen a montones. Me quede quieto, con todo mi leche en el estómago y quien sabe más donde, entonces ella sin mediar palabra sube y empieza a cabalgarme desenfrenadamente, fue glorioso, jamás perdí fuerzas y seguimos haciendo el amor, como si fuéramos pareja hace mucho, cada uno sabia como tratar al otro, estuvimos así unos 20 minutos en los cuales ella termino una vez y una segunda vez en la cual termine también. Nos quedamos unidos, ella se recostó sobre mí con sus pechos apoyados sobre mí y no emitimos palabra. Recuperándonos. Al poco tiempo se incorporó, se vistió y salió sin siquiera decir adiós. CONTINUARA.