Descubriendo el pasado de mi hermana Marta 5
Marcos solo quería espiar el pasado de su hermana, pero Belén tenía otros planes. Lo que comenzó como una vigilancia solitaria se transformó en una noche de fuego donde los límites se borraron y el secreto se convirtió en placer.
Jueves, último día laborable de la semana. Sí, lees bien, mañana viernes es día festivo, 6 de diciembre. Aunque así sea, confío en pasar estos 3 días de fiesta trabajando con Anna codo con codo, yo con mi brocha en mano y ella diciendo dónde debo pintar. Que bonita metáfora.
Quizás por este motivo, por la esperanza de estar unos días junto a Anna sin que ella tenga que trabajar, hizo que no me apuntara al plan que mis amigos tenían. ¿Ir a la nieve a esquiar con algunas chicas? ¿para qué?, prefiero a mi vecina.
Por casa, mis padres se marchan esta tarde y no vuelven hasta el domingo noche, Marta igual, solo que ella regresa el sábado. Una buena excusa para que Anna viendo que estoy solo en casa se apiade de mi soledad para que pase más tiempo con ella y nos hagamos compañía.
Con ese panorama me levanto de la cama y me preparo para un día más de trabajo. Hoy Anna no estará tampoco, ha de ir de nuevo a la oficina y me doy prisa para encontrarme con ella antes de que se vaya. Cuando me dispongo a tocar el timbre, abre la puerta y me ve con el dedo levantado antes de pulsarlo.
Anna: hola guapo, buenos días
Marcos: buenos días princesa
Anna: vaya, que gusto da empezar así el día
Después de esta típica escena de película romántica el guión se tuerce drásticamente.
Anna: oye que como mañana es festivo había pensado ir a visitar a mis padres ahora que ya se instalaron y pasar estos días con ellos
De repente se me cayó el alma al suelo. Por dios Anna porque no me avisaste antes, que ya tendría la maleta hecha para ir a la nieve con mis amigos.
Marcos: oh, ¿y me vas a dejar solo? sin tu presencia, sin tu perfume
Me dijo que me tomara estos días de descanso si quería, pero si me apetecía ir en algún momento a seguir trabajando, que adelante, ya tienes llaves me recordó. Mi respuesta a sus palabras fue que posiblemente fuera alguna mañana ya que no tenía ningún plan. Por un momento tuve la sensación de que Anna quería invitarme a ir con ella pero claro, hubiera resultado raro a ojos ajenos ver como una mujer de 33 años se lleva de viaje a un chico que en poco más de 3 semanas iba a cumplir 19.
Se despidió de mí para ir a trabajar y yo hice lo propio entrando a su casa. Al entrar Pichu se me queda mirando...
Marcos: Pichu menos mal que tu siempre estas ahí para escuchar mis problemas
Pichu:...
Ese animal se da la vuelta y se tumba en su cama, resopla y cierra los ojos. Bueno pues nada, toca ponerse manos a la obra. Ya casi tengo acabada esa primera habitación, terminar de dar la segunda mano de pintura, limpiar un poco las manchas y finiquitada.
Según pasa la mañana el ánimo va decayendo, aún más, si ya quedo por los suelos tras las noticias de Anna, ahora ya iban por el subsuelo. Son ya las 14:00 y me marcho a casa a comer ya que la dueña de la casa parece que tardara aun en venir. Me dijo que en cuanto regresara cargaba el coche con su maleta y Pichu para emprender el viaje de apenas 2 horas de trayecto.
Llego a casa y están todos terminando de comer, Marta es la primera que se levanta, su novio está apunto de venir a recogerla y mis padres más educados, se quedan sentados un rato más haciéndome compañía. Me preguntan qué haré estos días y resignado le digo que poca cosa. Aprovecharé para ir a adelantar trabajo a casa de Anna y poco más, ya improvisaré algo.
Al terminar, me voy al sofá, me tumbo un rato y veo cómo se va yendo mi familia de casa. Me quedo dormido ligeramente unos minutos, miro el reloj y ya son las 15:30. Es hora de volver al trabajo. Al salir de casa veo a Anna.
Marcos: ¿te ibas a ir sin despedirte de mí? con lo que yo te quiero
Anna: jajaja nooo, ven aquí anda dame un beso
Me besa en la mejilla y me da un fuerte abrazo
Anna: por cierto, te he dejado algo en la mesa del salón para que no te sientas tan solo
Marcos: ¿que es?
Anna: ahhh, entra y lo veras
Entro en la casa y allí justo donde me dijo Anna había una especie de cabeza de maniquí, de estas que se usan para practicar peinados o creo que incluso maquillaje. Parece que huele a su perfume, acerco mi nariz y así es, la cabeza de plástico huele a Anna. Me empezó a parecer hasta guapa y la examino.
Marcos: y... ¿se le puede abrir la boca?
Me eché a reír yo solo por lo estupido de mi comentario, y no, no se le podía abrir. No me entretengo más y voy a la habitación.
Como no tengo ni prisas ni planes, me tomo mi tiempo hasta el punto de limpiar la ventana, barrer y fregar el suelo. Me voy a la siguiente habitación que tendré que empezar, al igual que la anterior tiene sus muebles que hay que desmontar y tirar pero, está llena de cajas de mudanza.
Esas cajas son las cosas de Anna que se trajo cuando se separó de Fernando y vendieron la casa. Supongo que quizás por pereza o melancolía aun seguían ahí, sin abrir y amontonadas. Tal vez dentro de una de esas cajas esté aquel portátil ya viejo que usaba en su día y donde Marta encontró aquellos videos. Bueno... si me aburro mucho... sería un buen plan para pasar una "tarde de cine".
Vuelvo a casa sobre las 18:00, un poco asqueado y cansado, estoy tan desanimado que ni siquiera tengo ganas de ducharme. Me tiro sobre mi cama y al poco me viene a la mente Belén. No me apetece leer el diario de Marta pero... ¿y cotillear las redes sociales de ella? es una forma menos invasiva de conocer un poco la vida de una persona. Me siento delante del ordenador, abro mis redes pero tal y como era de esperar las tiene privadas, no puedo ver gran cosa salvo alguna foto de grupo.
Tal vez desde el perfil de Marta... pueda ver más. Me voy a la habitación de mi hermana, busco su portátil y lo enciendo. Por suerte no es desconfiada y parece no darse cuenta que eso de cotillear es algo genético en nuestra familia y que ella no es la única que lo hace. Abro el navegador, busco en favoritos la red social donde la gente no para de subir fotos, reels, historias y demás inventos, por fin estoy dentro del perfil de Belén.
Voy mirando sus fotos, no parece una chica que suba muchas, enseguida llego a sus fotos de este pasado verano y la veo espectacular en bikini. De color amarillo luce ese cuerpo de piel morena en la playa. Delgada, de cintura fina, con unos pechos pequeños pero que sabe sacarles muy buen provecho y un culo que tiene pinta de ser más duro que una piedra. Debe hacer muchas sentadillas.
Un poco más abajo me fijé en otra foto de un primer plano, pelo castaño, largo y ojos marrones muy oscuros.
Sigo bajando buscando más fotos que me digan algo, parece que llego a la última imagen que compartió con mi hermana. Ambas en un primer plano, Belén dando un beso en la mejilla a Marta mientras sonríe. Se las ve muy felices.
Continuo viendo fotos, alguna más de ellas dos juntas, en otras sola y sonriendo, otras con el que debió ser ese primer grupo de amigos de fiestas "especiales". Puedo reconocer en ese grupo de 10 personas a un par de chicos que estuvieron en el viaje, a Laura, Marta y Belén claro, el resto ni idea de quienes son.
Cansado de tanto estímulo visual vuelvo a las primeras imágenes, a las últimas compartidas y me doy cuenta de un detalle, ya no sonríe en las fotos, se la ve mas seria y con la mirada un poco triste o enfadada. Me dispongo a cerrar el navegador y me fijo en su última publicación, es un cartel que dice más o menos lo siguiente...
..."Jueves 5 de diciembre a las 22:00 en la sala Maximus concierto de..."
Justo hoy, esta noche, parece que su grupo va a tocar en directo no muy lejos de casa. Y si... voy a ver. Esa sala suele llenarse, antiguamente era una discoteca "light" para menores de 16 años a la cual fui alguna vez. Debe tener aforo para unas 200 personas y entre tanta gente no creo que me vea, aun así me puedo buscar una excusa de porque casualmente he ido a ver su actuación apenas 24 horas después de conocerla. Y encima yendo solo.
Miro el reloj y son las 20:14, me daría tiempo a ducharme e ir, colarme entre la multitud y observar que vio Marta en ella para que la volviera loca. La excitación por hacer esa locura me ha dado vida de nuevo, energías, y es eso o quedarme tirado en el sofá viendo alguna estúpida película navideña. Decidido, vamos a la ducha.
Me tomo mi baño, nervioso, elijo cuidadosamente la ropa, no quiero llamar mucho la atención con colores muy vivos y me vea entre el público. Incluso, elijo muy bien mi ropa interior, quién sabe quizás hasta ligue con alguna chica.
Ya vestido, me pongo colonia, en mi cuello, mi pecho y en mi vientre también, por si acaso. Me pongo el abrigo, cojo llaves, móvil, la cartera y miro el reloj, las 21:30. Bien justo a tiempo y además llegando tan apurado será difícil encontrarme con ella en la puerta o por la sala.
Llegó al lugar y no parece haber mucho ambiente, con este fin de semana largo... Mucha gente se habrá ido de viaje. Quizás no debería entrar, a ver si vamos a ser "4 gatos" allí dentro y me va a ver. Venga, no me he puesto tan guapo para nada. Una vez dentro me alivia ver que está algo más animado, no hay 200 personas pero si calculo que algo menos de la mitad. Me situo en la barra que está al fondo, desde ahí podré verla bien y ella para verme lo tendrá más difícil.
Pido una copa y a mi derecha veo llegar a dos chicas, una de ellas muy guapa, la otra parece que le ha dado un beso a un avispero, con esos morros hinchados por el botox da un poco de grima. Ambas me miran y murmuran entre ellas, poco a poco se van acercando, habían dejado el espacio para una persona por si yo iba acompañado. Creo que esta colonia que uso tiene un efecto imán para las chicas, debería comprarme un par de botes más no vaya a ser que dejen de fabricar esa marca.
Empieza el concierto, allí veo salir a Belén, está guapísima. Lleva puesto un vestido gris oscuro largo, tan largo que le llega hasta las rodillas, muy fino y elástico, pegado a su cuerpo como una segunda piel. Le hace una figura espectacular, resaltando sus nalgas y sus pequeños pechos. El pelo recogido como suelen hacer las japonesas con algo punzante enredado que lo mantiene así.
La música suena, un estilo pop muy pegadizo, a la gente parece gustarles, se nota que llevan años ensayando y actuando, no son el típico grupo amateur. Después de un par de canciones, no puedo evitar fijarme en una cosa, su cara, está muy seria, no la he visto sonreír en ningún momento y parece buscar a alguien en las primeras filas con su mirada. Quizás recordando viejos tiempos en los que Marta pudo ir a alguna actuación.
Ya iban por su 5ª canción y me giro hacia las chicas, la que tiene los labios normales me mira y me sonríe, le devuelvo la sonrisa y bebo un trago de mi copa. Vuelvo de nuevo a centrarme en mirar la actuación y... Belen tiene los ojos clavados en mí, joder me ha visto. Con su cara entre sorprendida y seria me sigue mirando, lo único que se me ocurre hacer es alzar un poco la copa como si la saludara. Ella con una "medio sonrisa" me devuelve el saludo y sigue con su guitarra.
Me parece que voy a tener que empezar a practicar esa excusa que tengo por si me veía. Algo me dice que cuando acabe, vendrá hasta la barra para preguntar qué hago allí. Mi excusa es bastante buena y convincente, no me costó mucho dar con una mientras me duchaba o quizás es que se me da muy bien lo de excusarme.
Parece que el concierto termina, un señor da las gracias al grupo de Belén por su actuación y anuncia que en breve un nuevo grupo subirá al escenario.
Me doy la vuelta de nuevo hacia ese par de chicas, parece que en cualquier momento alguna de ellas me dirá algo y espero que no sea la de los morros hinchados. Pero de repente...
Belen: hola Marcos, ¿que haces tú por aquí?
Marcos: eii hola, ¿que tal?
Se gira Belén hacia las chicas que tengo al lado y me pregunta si han venido conmigo, al ver mi respuesta negativa les dice un tanto borde...
Belén: oye perdona, ¿me dejas un sitio? gracias
Ya con su hueco ganado se pone a mi lado para poder hablar mejor, ya que con la música de fondo apenas nos escuchamos. Me vuelve a preguntar qué hago allí, si Laura me dijo algo de que actuaba esta noche. Ahora es cuando me toca colocar mi excusa en el tablero.
Le digo que no tenía ningún plan, que parece que todo el mundo se ha marchado de viaje y que para quedarme solo en casa, pensé en ir a este u otro local a escuchar un poco de música en vivo y tomar algo, que no era la primera vez que iba y para pasar un rato estaría bien.
Como la música sigue estando alta, empezamos a hablar gritandonos al oído cada vez que queremos decir algo...
Belén: a pues... hemos actuado ya varias veces aquí al igual hemos coincidido
Marcos: no recuerdo tu grupo, yo creo que es la primera vez que os escucho
Belén: ¿y que te hemos parecido?
Marcos: me ha gustado mucho, lo haceis muy bien
Belén: gracias, la próxima vez avísame y te doy entradas, así te ahorras unos euros
Marcos: no importa, están bien invertidos
Me mira tras estas últimas palabras y me regala una sonrisa. Estamos unos minutos escuchando a ese nuevo grupo y en ocasiones nos miramos sin decir nada, pero ella retoma la conversación...
Belén: oye tú y Laura sois pareja o algo
Marcos: no, es amiga de mi hermana, nos conocemos desde hace años
La siguiente pregunta me deja muy descolocado...
Belén: oye y ¿tu hermana sabe que te follas a su amiga?
Marcos: en verano ya tuve algún "encuentro" con Laura y sí, lo sabe, no lo de ayer pero si lo anterior
Belén: es un poco raro que te folles a una amiga de tu hermana pero reconozco que tiene su morbo, por ambas partes
Pobre chica, si le parece raro esto... qué pensaría si supiera de mis aventuras con Marta o el resto de sus amigas...
Marcos: bueno raro segun se mire, al final es solo sexo y pasar un buen rato
Belén: creo que eso mismo hubiera dicho Marta en tu situación.
Y no le faltaba razón a la chica, yo también creo que me empiezo a parecer demasiado a mi hermana en algunas cosas.
Belén: entonces... tú y Laura ¿no tenéis nada serio? ¿solo sois folla amigos?
Marcos: algo así, sí
Me mira por un momento, me quita mi copa de la mano y se la termina de un trago antes de proponerme algo...
Belén: oye ¿te apetece ir a una discoteca aquí cerca? me apetece bailar y liberar algo de estrés
Marcos: claro porque no, este grupo hace demasiado ruido
Belén: ¿quieres que no llevemos a estas chicas de aquí al lado? no dejan de mirarnos
Marcos: jajaja, no tranquila, por mi no las invites
Belén: mejor, porque estas zorras me están poniendo nerviosa de tanto mirar
Salimos del local rumbo a la discoteca, a pesar de no estar muy lejos, unos 15 minutos andando, veo a Belén helada del frío...
Marcos: ven, acércate que estás tiritando
Se acerca a mí y paso mi brazo por encima de su hombro y ella con el suyo se agarra a mi cintura...
Belén: hueles muy bien
Marcos: ¿enserio? eres la primera persona que me lo dice
Belen: no se si creerte. Dios me estoy helando a ver si llegamos y entro en calor
Al fin llegamos a la discoteca, me pido una copa y vamos a la pista. Mueve su cuerpo como si fuera una serpiente, zigzaguea al ritmo de la música y me es imposible quitarle el ojo de encima pero, no parezco ser el único en darse cuenta lo bien que se mueve. La gente alrededor también la mira, ella sintiéndose observada, se acerca a mí y me arrebata de nuevo el vaso para dar un sorbo mientras me mira fijamente.
Pasan los minutos, cada vez se centra más en mí y menos en la música. Nuestros cuerpos se rozan y nuestras manos se agarran, a cada canción la siento más cerca y mi entrepierna empieza a reaccionar. En un momento concreto se desata mi erección, Belén se pone de espaldas a mí, me agarra las manos y me atrae hacia ella. Mueve sus caderas provocando que sus nalgas se froten con mi sexo.
Debe estar notando lo que está ocurriendo debajo de mis pantalones y lejos de apartarse, aún se acerca más para notar mi bulto. Se da la vuelta y rodea con sus brazos mi cuello, dejando su cara a escasa distancia de la mía. Belén es una chica "alta" debe pasar del 1.70 frente a mi 1.80 casi, y con esos plataformas que lleva, iguala mucho la altura.
Seguimos así bailando, nos olvidamos de la música durante varios minutos, estamos tan cerca el uno del otro que sus pechos están pegados a mi pecho y mi erección toca su bajo vientre. Se mueve lento de lado a lado frotándome con su cuerpo y manteniendo la mirada en mi. Intuyo que esto puede acabar siendo algo más que una noche de bailoteo y me empieza a intimidar su forma de insinuarse.
Belén: vamos a la barra, me apetece beber algo
Menos mal, un rato mas frotandose en mí y creo que hubiera visto mi cara de orgasmo allí mismo, no es ni exagero ni estuvo tan lejos ese momento.
Me agarra de la mano y me hace que la siga a la barra, al llegar, esperamos nuestro turno pero ella se gira, me mira y...
Belén: ¿te apetece mejor que vayamos a mi casa y terminar allí la fiesta?
Marcos: claro, vamos
Como un cordero yendo al matadero me lleva agarrado de la mano hacia fuera de la discoteca. Me sentía muy intimidado por ella, quizás Laura no exageraba cuando decía que ella o Marta eran unas mojigatas a su lado.
Vamos hacia su casa y aun me mantiene la mano agarrada, como si tuviera miedo a que si la suelta me fuera a escapar. Incluso lleva su mano con la mía al bolsillo de mi abrigo para resguardarse del frío. Minutos más tarde llegamos a la puerta de su edificio.
Entramos a oscuras, ella busca el interruptor de la luz pero en lugar de pulsar se gira y me mira para decirme...
Belén: si subes a mi casa voy a querer follarte toda la noche
Difícil decisión, poner un pie en el primer peldaño de la escalera o abrir la puerta y salir de allí. Levanto un poco la ceja de forma exagerada y le hago ver que estoy meditando su propuesta. Un momento tenso se crea hasta que enciendo la luz de las escaleras, le agarró de la mano y le digo...
Marcos: nunca me han hecho una propuesta tan romántica... a qué estamos esperando, vamos
Por primera vez en toda la noche la veo reirse de verdad, soltar una carcajada. Subimos a toda prisa hasta llegar a su puerta, me coloco tras ella mientras la intenta abrir y le doy algún beso en su cuello. Parece que se está poniendo nerviosa y no atina a meter la llave. Se las quito de las manos y...
Marcos: déjame a mí, he aprendido a abrir puertas cerradas... solo hay que meter la llave despacio hasta el fondo, un pequeño movimiento y...
En ese momento se queda embobada mirándome, hasta yo me hubiera quedado así. Parece que me empiezo a inspirar y ser yo quien maneja la situación, ya no me siento tan intimidado, ahora es ella la que está muy descolocada.
Entramos a su casa y nos quedamos en el pasillo, a oscuras otra vez, ella se queda junto a la pared y se apoya con su espalda mientras me mira sin decir nada. Imitó su postura en la pared de enfrente y la miro en silencio. Parece un desafío de ver quien aguanta más manteniendo la mirada, aunque con la tensión que se respira es más bien un desafío por ver quien es capaz de aguantar más sin lanzarse a por el otro.
Un par de minutos y ahí seguimos, Belén me mira repasando mi cuerpo de arriba a abajo, se muerde el labio quizás imaginando la de cosas que podemos hacer en cualquier momento. Parece darse por vencida pero no se lanza a por mí, al contrario, me da la espalda y sigue el juego.
Con su mano se acaricia el cuello inclinando su cabeza hacia un lado, me está tentando y no se si voy a aguantar mucho aquí en mi pared. Está bien, doy por perdida esta batalla, me acerco a ella poniendo mis manos en sus caderas, llevo mis labios a su cuello y le doy un largo beso mientras ella acaricia con su mano mi cara.
Agarro sus manos y las separó de su cuerpo, creo que necesita ser cacheada de arriba a abajo. Comienzo con sus hombros y bajo acariciando con las yemas de mis dedos su espalda, los llevó hacia los costados en busca de sus pechos y al llegar los agarró suavemente, parece que no lleva sujetador.
Bajo hacia su cintura para después llevar mis manos hacia delante, busco su vientre el cual masajeo por encima de su fino vestido. Desciendo un poquito más, lo justo para no tocar su entrepierna y regreso mis manos hacia atrás para palpar sus nalgas. No me equivocaba al decir que parecían duras como piedras.
Me voy agachando mientras mis manos me siguen recorriendo el exterior de sus muslos, empiezo a notar cierto nerviosismo por su acelerada respiración. Llego al final de su vestido, lo agarro y poco a poco lo empiezo a subir hasta descubrir ese bonito culo con su diminuto tanga blanco.
Allí agachado a la altura de su trasero, llevo mis manos de nuevo a sus nalgas las cuales agarro y masajeo. No puedo evitar acercar mi boca y besar una de ellas para después dar un pequeño mordisco provocando un pequeño sobresalto a Belén.
Se da la vuelta y con su mano retira un poco su tanga y me muestra su rajita, con su otra mano me hace un gesto para que me acerque. Lo hago despacio, sin prisas quiero que se impaciente por sentir mis labios ahí abajo. Al llegar no puedo evitar restregar mi nariz un poco con su vello pubico, me encanta hacer eso. Ahora si, llevo mi boca a su vagina y mi lengua sale hacia el interior de la misma.
Juego un poco con mi lengua en su interior antes de que agarre su culo con fuerza y la atraiga hacia a mí para que ese tranquilo movimiento en su interior se torne más intenso. Sus manos se posan en mi cabeza y noto como no puede evitar ponerse a pies puntillas por mi ataque a traición, pero me hace parar por un momento y me quiere llevar a su habitación.
Con su dedo me invita a pasar, parece que desde que estamos en su casa solo nos comunicamos con señas. Una vez dentro Belén se queda delante de su cama, me espera a que yo entre y me situé frente a ella.
Nos vamos desnudando, me quito mi abrigo y mi camisa, ella se baja el vestido hasta la cintura y me muestra sus pechos que no son tan pequeños como intuía. Se va dejando caer el vestido a la par que mis pantalones y nos deshacemos de ellos
Se arrodilla ante mí y baja mi boxer sin prisa pero sin pausa, me los quita y los lanza hacia atrás como si estuviera lanzando el ramo en una boda. Mira mi pene y se muerde el labio alzando su mirada a mí, vuelve a mirar mi pene y me vuelve a mirar. Creo que quiere impacientarme.
Lleva sus manos a mis piernas y acerca sus labios a mi polla la cual engulle y se la va metiendo en la boca. Ahora soy yo el que suspira y el que le hace ver que sufro de algún sobresalto al sentir sus labios.
Empieza una mamada haciendo fricción cada vez que la penetra en su boca y cede presión cuando la saca. Sus manos agarran fuerte mis piernas mientras su boca acelera el ritmo, ya se como termina esto, llenando su boca de esperma y le pongo mi mano en su cabeza para que sea consciente del peligro.
Sabe que no voy a aguantar mucho y lleva una mano a mis testículos presionando para que no termine tan pronto. Aunque algo doloroso, consigue su cometido y sigue saboreando mi pene unos minutos más. No puede evitar mirar hacia arriba y ver como la parte superior de mi cuerpo se retuerce por momentos.
Cuando me ve lo suficientemente excitado retira su mano de mis testículos para llevar ambas manos a mis nalgas y me empuja más hacia su boca que sigue creando fricción en mi polla. Imposible aguantar más y un chorro de semen entra en su boca el cual empieza a tragar y succionar sin parar. Aun me retuerzo más y me inclino hacia ella, mis piernas se tambalean y no es para menos, no creo que nunca me hayan hecho una mamada así.
Se retira y mira como intento recuperarme de lo sucedido. Al poco se levanta y se dirige hacia un cajón de su mesita de noche donde saca lo que parece ser un dilatador y se asegura que vea como se lo introduce en la boca y lo chupa sin parar. Creo que va a ser una noche muy larga y no se tiraba un farol diciendo que quería ser follada toda la noche, o lo que queda de ella.
Me da el dilatador muy mojado y se da la vuelta inclinándose sobre la cama. Se exactamente lo que quiere y donde. Bajo su tanga y mientras ella separa sus nalgas empiezo a introducirlo por su ano, entra con mucha facilidad y una vez dentro se sube a la cama. Se tumba boca arriba flexionando sus piernas y una vez más me hace un gesto con su dedo para que la siga.
Voy a su cama y gateando como una pantera que acecha a su presa me voy acercando a ella. Me mira expectante, a la espera de ver si decido follarla con la lengua o con mi polla. Decido la primera opción así doy un poco más de descanso a la segunda.
Allí tumbado frente a su rajita llevo mi lengua a su clítoris el cual estimulo insistentemente. Mis dedos entran en su vagina y empiezo un mete y saca, al llegar al fondo los giro y al sacarlo vuelven a la posición inicial. Veo como no tarda mucho en empezar a excitarse y no es para menos, aun tiene metido el dilatador en su ano. Continua mi lengua en su clítoris aún más insistente hasta que un chorro de fluidos salpica mi cara. Ella me mira, sorprendida de que a pesar de eso, retome mi trabajo con ese clítoris rebelde.
Cada vez se retuerce más sobre su cama, de su boca empiezan a salir los primeros gemidos que le es difícil reprimir y es que su orgasmo empieza a llegar y suelta de nuevo un chorro de fluidos aún mayor. Retiro mis dedos de su rajita y ahora es mi lengua la que le empieza a penetrar todo lo que puede. Me agarra la cabeza como intentando escapar pero su vientre sufre de una fuerte contracción producto del orgasmo que empieza a tener. Aprieta sus piernas contra mi cabeza pero yo sigo empeñado en penetrar con mi lengua su mojado sexo y al terminar ese intenso momento se queda recostada murmurando...
Belén: joder, joder con el hermanito como me ha puesto
Me acuesto a su lado pasando mi mano por su cintura buscando la suya y pienso en el trabajo que me ha costado sacarle unas palabras.
Pasamos así tumbados varios minutos, hasta que ella decide atacar de nuevo. Se sube sobre mí y sin darme tiempo a reaccionar ya se introduce mi polla en su coño y empieza a cabalgar como si estuviera a lomos de un caballo salvaje. Se mueve rápido de adelante hacia atrás, sin darme un descanso y pone sus manos sobre mi pecho impidiendo que me mueva.
Unos minutos le bastan para llegar a un nuevo orgasmo que con unos últimos movimientos le hacen hablar de nuevo...
Belén: tranquilo guapo que ahora vas a disfrutar
Saca el dilatador de su ano y empieza a chupar mi polla con abundante saliva, creo que ya se a que se refiere con eso de que voy a disfrutar.
Se vuelve a colocar encima como si quisiera hacer sentadillas sobre mi pene, lo agarra y se va dejando caer sobre él hasta que entra en lo más profundo de ese estrecho agujero. Se detiene por un momento,me mira y me dice...
Belén: quien te iba a decir que 24 horas después de conocerme me ibas a follar por todos mis agujeros
Apenas termina su reflexión y comienza a subir y bajar de forma algo brusca, me empieza a resultar tan dolorosa esa fricción que siente mi polla que me reincorporo quedándome sentado. Aprovecha para abrazarse a mí y clavar sus uñas en mi espalda, me araña y me grita al oído
Belén: vamos follame, haz que me vuelva a correr
Marcos: bufff me estas haciendo polvo la polla pero no pares
Belén: ¿si? te gusta follar a las amiguitas de tu hermana, pues has ido a dar con la peor de ellas
Marcos: ostras Belén enserio... madre mía
Belén: te gusta eh... vamos méteme tus dedos en mi coño, quiero sentir mis dos agujeros llenos
Intento hacer lo que me pide pero se mueve tan rápido que me cuesta meter esos dedos y la agarró fuerte por la cintura para que frene...
Marcos: ¿quieres mis dedos? pues ahi te van
Belén: oohhh joder que gusto, venga sigue, no pares
Dejo mis dedos como si de un segundo pene se tratara, quietos y duros para que Belén cada vez que se deja caer sobre mí, sea penetrada por ambos lados. Parece gustarle, mira a su entrepierna sin entender muy bien qué está pasando ahí abajo que le causa tanto placer.
Una vez más sus uñas me arañan la piel, esta vez es mi pecho el que sufre. Seguimos unos minutos más y ya soy incapaz de retrasar mi orgasmo, vuelvo a expulsar de mi polla una cantidad considerable de fluidos que van a parar al interior de su culo, ella cierra los ojos y aumenta el ritmo. Unas embestidas mas y es su turno, deja mi pene dentro de su culo y disfruta de su orgasmo con ambos agujeros llenos, hace unos ligeros movimientos de cadera hacia adelante mientras su vientre se contrae, entre gemidos y repitiendo la palabra "joder" varias veces, pone fin a ese intenso momento de placer.
Con la respiración aún alterada, se deja caer empujándome contra el colchón quedando ella tumbada sobre mí. La cosa se va calmando durante los siguientes minutos y es entonces cuando se quita de encima mio y se pone a mi lado buscando cobijo bajo mi brazo.
Nos quedamos allí sin decir nada, solo nuestras manos se entrelazan encima de mi pecho y poco a poco nos vamos quedando dormidos.
La luz del sol que entra por la ventana me despierta, allí en esa cama abrazada a mi esta Belén. Pienso que casi me pierdo una noche como esta y que fue el hecho de cotillear sus redes sociales lo que me trajo hasta aquí. Tampoco puedo evitar pensar que diría Marta si se entera, o que haría. Quizás una castración química mientras duermo o simplemente usaría unas tijeras.
Veo que Belén empieza a despertar, se va desperezando mientras sonríe y me dice "hola" en tono cariñoso. Me sorprende su sonrisa en su cara y me doy cuenta de que a pesar de todo lo vivido anoche, no nos hemos besado. Juega con sus dedos en mi pecho para luego poner su oído sobre él y escuchar el bombeo de mi corazón. Nota como se aceleran mis pulsaciones y alza la mirada, me sonríe, sabe que ella está provocando eso y baja su mano hasta mi ombligo donde hace círculos a su alrededor con el dedo índice.
Unos minutos así, en silencio, de pequeñas caricias y miradas, después se levanta y la veo desnuda, que cuerpazo me digo, es tan esbelta, tan perfecto ese cuerpo. Anoche no lo pude apreciar bien y ahora con la luz que entra por la ventana... a ver tranquilo, tranquilo Marcos que creo que me estoy enamorando.
Se gira hacia mí y en tono dulce me dice...
Belén: ¿te vienes a la ducha? o vas a seguir mirándome con esa carita
Me levanto y me acerco a ella, me sonríe y sin decir nada le agarro de la cintura y la beso, ya era hora, nos besamos durante unos minutos, solo nuestros labios se frotan entre sí, sin lenguas, sin tocamientos sexuales.
Al terminar nos separamos y en tono bajito y dulce le digo...
Marcos: hola...
Belén: hola...
Nos volvemos a besar durante un rato más y ponemos rumbo a la ducha al terminar.
Esa ducha no parece muy grande, aunque sí lo suficiente para los dos. Nada más entrar nuestros cuerpos ya se rozan o mejor dicho mi pene golpea su trasero. Nos vamos enjabonando mutuamente, ella se centra en mi pecho y yo en su culito duro.
Entre risas me hace darme la vuelta, con sus manos y abundante jabón frota mi espalda, mi pecho y baja hasta mi pene al cual regaña por estar tan rebelde. A pesar de eso le acaricia con suavidad, parece que le gusta el tacto de sus manos y se mantiene firme en todo momento.
Es mí turno, yo no le hago darse la vuelta, empezando por su cuello voy bajando hasta sus pechos los cuales enjabono moviendo mis manos sobre ellos de manera circular. Un poquito más abajo me entretengo con su ombligo y mi dedo índice que es muy curioso se detiene a examinar qué es ese pequeño orificio y que esconde en su interior.
Parece que su ombligo es su punto débil porque se aleja a cada momento aunque pronto regresa en busca de más. Mis manos retoman su camino y llegan a una pequeña pradera, la hierba no está muy alta pero resulta divertido cuando la atravieso. Y finalmente su entrepierna, que parece ocultar algo, quizás unos labios que sonríen, me dan la bienvenida y le doy un buen apretón de manos.
Belén: o me follas tú o te follo yo
Marcos: hoy me toca a mí
Le agarro por sus piernas y la cojo en volandas apoyando su espalda contra la pared de la ducha. El agua me cae directo en la cara pero intuyo por donde quedan esos labios que sonríen y apunto hacia ese lugar.
Allí bajo el agua caliente, nos volvemos a besar, ahora si nuestras lenguas se pelean por entrar en boca ajena. Subo y bajo su cuerpo en cada penetración ayudado por la pared que hace que deslice su espalda en cada movimiento. No se si es el agua caliente de la ducha o sus fluidos pero mi pene entra y sale con mucha facilidad, ese calentón intenso me hace disfrutar demasiado.
Freno un poco el ritmo, pero es demasiado tarde para Belén, me agarra fuerte y lleva su boca a mi cuello donde empieza a chupar y succionar, creo que eso va a dejar huella. Al ver su reacción por su explosion de placer no puedo evitar unirme a ella y empezar a descargar también todo mi amor hacia su interior.
Nos quedamos un rato así, yo sujetando su cuerpo con la ayuda de la pared y ella sigue con mi cuello al cual se ha empeñado en marcar su sello en él.
Terminamos de quitar el jabón y salimos de la ducha a secarnos, entre juegos aún se escapa algún beso y alguna caricia indiscreta. Volvemos a su habitación a vestirnos y dice estar hambrienta, vamos al bar que hay cerca de su casa a comer algo en su terraza, que con este sol se estara bien alli.
Nos sentamos en una mesa y justo al lado hay una señora mayor, se toma su café y nos mira sonriendo. Se nos ha pasado la mañana sin darnos cuenta, entre despertar tarde y la ducha ya son más de las 15:00.
Pedimos algo ligero para comer y vamos hablando, riendo y algún beso más también, todos los que no nos dimos anoche. Pero Belén parece que tiene que marcharse, tiene un cumpleaños familiar y no puede faltar, me hace saber que tenía un pequeño viaje organizado para mañana sábado y el domingo. Otra vez me quedaré solo.
Allí de pie a escasos metros de esa agradable señora nos despedimos, cuando todo parece de cuento de hadas me baja a la realidad. Lo que ha pasado ha de quedar entre nosotros, Laura se podría cabrear mucho si se entera que ha tomado prestado a su folla amigo por una noche y además que tiene la sensación que ella busca algo más que eso.
Por no hablar de Marta que se enfadaría mucho conmigo si se entera, a pesar de preguntar porque ya no son tan amigas, me responde que es una larga historia la cual por ahora no quiere contar. Me comenta que deberíamos dejarlo en un encuentro inolvidable y ya está, ha sido demasiado bonito como para que se estropee por 3ª personas y aunque no cierre las puertas a repetir, si ha de suceder que sea de forma casual y no buscado.
Me da un último beso y tras una caricia en mi mejilla se va dejándome allí. La veo alejarse y giro mi cabeza hacia la señora que ha presenciado toda la escena y debe pensar que está viendo una telenovela turca. Me hace un gesto de pena con su cara al cual respondo con otro y tomo el camino hacia casa caminando.
Al llegar me siento un poco melancólico, son las 17:30 de este viernes festivo y no tengo intención de salir. Me pongo mi pijama y hoy sí me quedo tirado en el sofá viendo estúpidas películas navideñas, dejando pasar el tiempo.
Lo de anoche con Belén me ha impactado mucho, pero tiene razón de que es muy rebuscado tener algo cuando su compañera de piso, Laura, parece seguir queriendo quedar conmigo y luego está Marta. La idea de un encuentro casual será difícil que se de, pero ya lo conseguí anoche y si lo logré una vez...
Después de cenar un poco, para despejar la mente me pongo a jugar con un videojuego al cual llevo semanas sin jugar, en el online me desahogo con la gente, insultando como cualquier otro y riéndome de lo malo que soy. El reloj marca las 12 en punto de la noche y me retiro a dormir, antes de apagar mi Play lanzo un insulto a la sala de espera de ese juego a ver quien recoge el guante, parece que 2 jugadores se dan por aludidos y ahora si salgo de la partida.
Mañana sabado ire a casa de Anna a trabajar un poco asi se pasara el día mas rápido, ademas Marta regresa por la tarde y tendré al menos un poco de compañía, o eso espero. Un último bostezo y ya me quedo dormido.
Continúa en
- Relato #225540— title-regex: contiguous parts (4 -> 5)
Relatos similares
- Hetero: General
Las vacaciones en mazatlan
El calor de Mazatlán no era el único que ardía en la piel de Ceci. Entre el ruido de la lancha y las miradas de su familia, un joven guía le ofreció…
Comparte:Fetichismo ropaVoyeurismo ocultoDeseo reprimido
- Hetero: Infidelidad
Mi primer vuelo (1)
Ismael no es solo un piloto; es un cazador que sabe exactamente cómo desarmar a las mujeres.
Comparte:Voyeurismo ocultoTransgresion moralInocencia perdida
- Hetero: General
Diseñando una nueva generación de vibradores
Andrés nunca imaginó que su fracaso laboral lo llevaría a diseñar la herramienta perfecta para el placer femenino.
Comparte:Fetichismo ropaDeseo reprimidoInocencia perdida
- Hetero: General
El albañil me coge mejor que mi novio (1)
Siempre me sentí distinta. Y esta noche, mientras camino sola bajo la luz de la luna, el miedo y el deseo se mezclan en un solo impulso: cruzar la…
Comparte:Fetichismo ropaDeseo reprimidoTransgresion moral
- Hetero: General
De loca a loca, me las tiro porque me tocan
Llegó a Madrid pensando en estudiar, pero su madre lo envió a una pensión donde las reglas son otras.
Comparte:Fetichismo ropaVoyeurismo ocultoTransgresion moral
- Interracial
Mi vecino fisgón
La ventana estaba abierta y la oscuridad no era suficiente para ocultar su desnudez. Cuando supo que él la veía, no cerró las cortinas; al contrario,…
Comparte:Voyeurismo ocultoFetichismo ropaDeseo reprimido