Xtories

Trío con dos viejos pervertidos

Llevaba meses leyendo fantasías explícitas de dos desconocidos. Cuando por fin accedió a conocerlos, la realidad superó cualquier fantasía: dos hombres mayores, sin piedad y con una resistencia sorprendente, estaban listos para saciar su necesidad.

Camiht38K vistas8.7· 15 votos

Hola a todos!!! Antes de contarles mi relato quiero contarles un poco de mi. No es mi primer relato pero me presento de nuevo. Me llamo Camila, tego 28 años, tengo pelo negro, piel blanquita, no soy una súper modelo pero tengo una linda figura, un culo paradito, tetas bien puestas, mido 1,57 y tengo una carita linda, tierna y pícara a la vez.

Esto fue hace relativamente poco tiempo. Por ciertas experiencias que he tenido, adquirí cierto fetiche por hombres viejos, pero solo sexualmente, mis relaciones serias siempre fueron con hombres de mi edad, pero he tenido sexo varias veces con viejos. Pues bueno, creo que ya lo he dicho antes, pero soy muy caliente, me encanta el sexo, me siento ninfómana, tanto que hace más o menos un año o año y medio hice una pequeña locura. Llevaba ya tiempo sin novio y sin sexo, así que me metí a una página de encuentros casuales, puse mis fotos más hot y una descripción que suplicaba por sexo.

Me hablaron muchos hombres de todas las edades, aunque no me cautivó ninguno, todos me mandaban fotos de sus penes, algunos bien ricos, pero no sentí esa chispa cómo para ir a acostarme con uno de ellos. De entre todos esos mensajes había uno de un señor llamado Victor, decía que era muy hermosa, que tenía un cuerpo exquisito y que tenía un amigo, que ambos eran muy calientes y que me querían coger bien duro.

Me daba un poco de morbo pero lo ignoré, aunque el señor era insistente, me mandó una foto de él y de su amigo, ambos eran ya de edad avanzada, de piel morena y no se veían como hombres que duraran mucho en la cama, pero Victor me decía que eran aguantadores. Decidí seguirles el juego y calentarlos, Victor me escribía textos enormes y muy explícitos sobre todas las cosas que me querían hacer. De verdad eran muy pervertidos, viejos verdes de verdad. Victor me decía que me quería abrir la vagina con su lengua, que me la querían meter por horas, etc.

Me mandaban fotos porno de chicas jóvenes follando con viejos decrépitos y me decía, así te queremos tener, nos tienes locos, y yo les decía "uy sí, que rico" o "me encanta". Pero cuando ya me pedían concretar con fecha y lugar, yo me desaparecía.

Estuve mucho tiempo así con ellos, semanas o incluso meses. La verdad me calentaba mucho leer todo eso que me querían hacer y como ya dije antes, en ese tiempo andaba necesitada de sexo. Un día en el que estaba extremadamente caliente, en el que estuve todo el día en mi departamento sola viendo porno y metiéndome un dildo fue que veo un mensaje de Victor y como siempre me había mandado muchos mensajes larguísimos contándome lo que me haría junto de varias fotos de chicas follando con viejos y también de los penes de ambos. Yo le contesté "Que rico, me encanta", seguido de eso Victor me dice que podía ser en cualquiera de los departamentos de ellos, y me dice dónde vivía cada uno.

Quizá estaba muy exitada, caliente y ya me habían calentado ese par de viejos que no sé porqué no se cansaban de escribirme ni mandarte fotos, pero accedí. Victor me mandó la dirección de su amigo y me escribió lo emocionado que estaba y que ya quería darme duro junto con su amigo.

Cuando los ignoraba, en parte era por miedo, pero cuando accedí fueron días de calentura total, no me juzguen pero finalmente fui. Me vestí como puta, me puse tacos, una blusa que dejaba ver mis pechos, shorts ajustados y no me puse ropa interior. Al llegar me recibieron ambos y quedaron en shock. Me ofrecieron beber algo y halagaron mi aspecto.

Victor se acercó, ambos me miraban de pies a cabeza, y sin más me agarró las tetas, "que grandes" dijo mientras las sacaba para manosearlas sin que nada estorbara, Ramón, el amigo de Víctor, se puso detrás mío y metió su mano en mi short y metió sus dedos en mi vagina. Yo me dejé llevar, Victor me comentó a besar apasionadamente, Ramón me quitó por completo mi shorts y me metió los dedos en la vagina está vez más intensamente. Luego Victor me quitó la blusa y me puso en cuatro en el piso de cara al sofá. Ramón se sentó en el sofá y puso su pene en frente de mi cara esperando que se lo amara, cosa que hice, se lo chupé lento, pausado, también las bolas. Mientras se lo chupaba a Ramón, Victor se agacha por detrás y me empieza a chupar la vagina, cosa que me hacía gemir, la saboreaba com un perro hambriento.

Yo seguía saboreando el pene de Ramón, ambos tenían penes desentes, para una hembra tan insaciable como yo. Victor me tenía la vagina mojadisima y estuvimos así varios minutos. De pronto y sin aviso siento que Victor me lo mete de una y hasta el fondo, yo pego un grito agudo, y comienza a bombearme rápido y duro, lo cuál era sorprendente para un hombre de su edad. Al rato se cambiaron de lado, ahora se lo chupaba a Víctor mientras Ramón me lo metía de perrito, los tres eramos una orquesta de gemidos.

Victor me tiró de espaldas en el sofá y puso mis piernas juntas en su hombro derecho, y me lo mete entero, me bombea duro mientras Ramón de manera brusca que agarra la cabeza y me penetra la boca. Victor me vuelve a poner en cuatro y se pone debajo mío y comienza a besarme la tetas mientras pone su pene en mi vagina y comienza de nuevo a penetrarme, yo gemía y estaba en eso cuando las nalgadas de Ramón, estubo un buen rato nalgueandome, hasta dejar mi culo rojo. Yo estaba loca por las embestidas que Victor le daba a mi conchita, pero de pronto siento el pene de Ramón entrando rápidamente a mi culo, me dolió muchísimo, cosa que me hizo gritar, traté de apartarlo pero Ramón siguió sin piedad, fue en eso que siento el semen de Victor dentro de mi. Ramón se pone delante mío y descarga su leche en mi boca...