Saliendo de la sex shop con el señor de la parada
El silencio de la parada se rompió cuando sus miradas se cruzaron. Ella sabía que él la deseaba, y él, que ella lo buscaba. En el caos del camión, el roce de las nalgas fue solo el preludio de lo que ocurriría a la sombra de la pared.
No podía dejar de mirar a este señor, como de 1,70 de alto, unos 100 kg de peso aproximadamente, barba mal cuidada, una gorra medio sucia. Pantalón de mezclilla y una chamarrita medio gastada. Tenía toda la facha de trabajar en construcción. El no me quitaba la vista de encima. Yo solo estaba limpiando mi cara con mis dedos de todo el semen que tenía en ella, los metía a mi boca para terminar de comerme esa lechita rica de mi papá, de don Leonardo y del primer señor que entro a la cabina.
después de unos minutos se fue juntando la gente en la parada de nuevo pero el señor no se iba, solo se hacía tonto en su cel. pero no me decía nada. Llegó un camión y se subió toda la gente ya algo apretados. Estaba llegando la hora donde se empezaban a llenar los camiones de nuevo. Eso me dio una idea y decidí tomar la iniciativa si es que este hombre no lo hacía.
- Oiga señor, ¿le puedo hacer una pregunta? - Le dije de la nada y este solo asintió.
- Veo que desde hace rato solo me mira, pero no se va en ningún camión. ¿lo conozco de algún lado?
- La verdad no chiquilla pero no pude evitar ver que traes toda tu carita llena de…. – se sonrojo un poco y dejo la frase inconclusa-
- Llena de lo que usted se imagina, me da mucha pena, pero no pude hacer otra cosa que salir corriendo (solté una risa nerviosa)
- Que suertudo el que te dejo así chiquita, digo, con todo respeto (y me contestó la risa nerviosa)
- ¿Y para dónde va? Yo aquí tomo mi camión para la picacho Ajusco, voy hasta el parque solidaridad y usted?
- Pues…. Por ahí mismo, pero ahorita ya esos camiones van muy llenos, a poco si te subes así, ¿llenos de gente?
- Pues no me queda de otra. Ya me voy en el siguiente, a ver si me puedo subir.
- Oye, pues a ver si nos vamos juntos.
- Claro que sí.
después de unos minutos se veía a lo lejos que venía el camión, me puse de pie rápido para quedar enfrente del señor, me subí el mayon con el pretexto de acomodármelo bien, pero sobre todo era para que el viera bien marcaditas mis nalgas y si le agregas que no traía ropa interior pues era mas que evidente ese culito que me caracteriza.
Sin dudarlo se paró también y se pegó ligeramente a mí, me dijo al cerca del oído: - a ver si nos logramos subir Chiquita.
Varias personas se fueron acercando también y cuando ya estaba cerca el camión pude ver que venia como a media capacidad así que era perfecto para que subiéramos bien pero que este trabajador quedara muy cerquita de mí.
Empezamos a subir al camión de manera apresurada y este señor medio empujo a algunos para subir justo detrás de mí. Yo me fui acomodando hacia atrás, pero buscando darle el espacio y tiempo necesario para ver como se acomodaría. Supongo que no era su primera vez porque de inmediato tomo su mochila con su mano, la bajo y se puso viendo al otro lado de donde yo iba así que, quedábamos de espalda. La gente siguió subiendo y el chofer con el clásico: Recórranse para atrás, hay lugares e hizo que todos empezamos a quedar muy pegaditos.
Ya que no cabía ni un alma, empezó a moverse y pude sentir de inmediato un pequeño recargon sobre la parte superior de mis nalgas. Fue solo un roce, pero sabía que este hombre buscaría tocarme. Le puse la cosa fácil. En el siguiente movimiento brusco del camión paré las nalgas un poco y me recargué hacia atrás quedando completamente recargada sobre su mano. Eso le dio la pauta y sentí como soltó su mochila discretamente y empezó a acariciarme las nalgas de una manera suave y experimentada y eso me calentó de inmediato. Después de un rato yo abrí un poco más las piernas y sentía como sus dedos viajaban por todas mis nalgas y por la línea media, desde el borde inferior de mi vagina hasta por encima de mi anito palpitante. Me moje muchísimo al grado tal que se pasaba sobre el mayon. Por primera vez decidí hacer lo mismo. Baje mi mochila y de manera libre le agarre una nalga a lo cual el pegó un pequeño brinco por la sorpresa, pero no me dijo nada. Me dejo seguir.
Nos fuimos gran parte del camino agarrándonos las nalgas, pero esto ya no era suficiente, al menos para mí, ya no podía más. Estaba super caliente y mega mojada. Nos íbamos recorriendo hacia atrás y cuando ya estaba cerca del parque volteé hacia él y le dije.... en la siguiente parada es donde “bajamos”
Solo asintió. Nos fuimos recorriendo hasta llegar a la puerta de atrás y llegando a la parada bajamos. Lo tomé de la mano y caminamos hacia la parte del parque donde esta mas solo a esa hora. Después de pasar los juegos y tras una pequeña pared de piedra solo lo empujé contra la pared, me puse de rodillas, puse mi mano sobre su pantalón que ya se veía mojado de lechita. Pude sentir una verga no muy grande, pero si dura.
Baje el cierre desesperadamente metí mi mano y baje su calzón, liberando esa verga. Fue un poco curioso por que no era grande ni gorda. Mas bien pequeña y flaca. De largo cabía en mi mano y la cerraba cómodamente. Eso se me hizo curioso porque era la primera verga de ese tamañito que tenía. Me dio hasta ternura, pero sin pensarlo la metí completamente a mi boca. Ni siquiera tenia que moverme mucho. Mi lengua la recorría dentro de mi boca ágilmente. Dejé que mi mano izquierda jugara con sus huevitos mientras con la derecha terminé de desabrocharle el pantalón. Lo bajé a media rodilla y pasé mi mano por entre sus piernas. Lo miré y le dije: abre las piernas- El obedeció y tenía mas expuestas sus nalgas. Comencé a masajear su ano con la puntita de mi dedo mientras se lo seguía chupando. Después de unos minutos empecé a meter la punta de mi dedo en su culo y escuchaba como gemía, pero no me decía nada, nunca me pidió detenerme o sacarle el dedo. Podía intuir que le estaba gustando así que le metí aún más profundo hasta que quedó completamente adentro. Su verguitra se puso más dura y sentí claramente que se iba a venir. Lo empecé a chupar como si fuera un popote y en un segundo sacó un chorro caliente y agrio que lleno mi boca. Mi dedo quedo aprisionado en su culo de lo fuerte que apretó las nalgas al venirse. Lo saque rápido y el señor cayo de rodillas con su pitito ya flácido. Me puse de pie y pude ver a lo lejos unos chavos de secu que espiaban atrás de unos árboles.
Le dije que lo veía después y Sali corriendo rumbo a mi casa.
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