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Confesionesjul 2025

Mi historia íntima (parte 4) defloración anal

Wendy lleva un secreto en su interior: horas de preparación, enemas y un plug oculto la esperan para cumplir una fantasía prohibida. Javi no imagina la transformación que lo espera en su cama, ni el desastre húmedo y vergonzoso que acompañará su primer encuentro anal.

WendyLin6.3K vistas

Hola!!!, soy Wendy.

Primeramente quiero pedir disculpas a mis lectores, por el prolongado tiempo en que no publiqué la continuación de la serie de relatos de mi historia íntima. En un relato más adelante mencionaré el por qué.

Bueno, en esta ocasión relataré la cuarta parte de mi historia. Pero previamente me presentaré a la brevedad para los que aún no me conocen.

Mi nombre es Wendy, actualmente tengo 25 años, me considero una chica no tan conservadora, pero bastante dedicada a sus ocupasiones, tanto como estudiante y en lo laboral.

Mi parte física se resume en mi baja estatura con 1.52 cm pero medianamente sexy, mi cabello oscuro, piel trigueña, ojos oscuros, cadera un tanto ancha, glúteos redonditos, abdomen plano, cintura corta, y unos pechos medianos, son las que me distinguen como una niña sexy.

Comencemos.

Después de la exquisita ocasión, en que tuve sexo desenfrenado con Javi, en aquel lugar fuera de la ciudad. Nos volvimos a citar y a encontrar, tres días después, ésta vez un lunes en su casa. Para lo cual, durante los días que no nos vimos, estuvimos escribiéndonos y enviándonos fotos sexys y videitos.

Yo muy excitada, me encendí una fantasía sexual, -ya saben, en el resumen lo describí-

pensaba mucho en sexo anal con Javi, tenía una curiosidad enorme y me excitaba demasiado pensar en ello, obviamente era 100 % virgen por mi anito. Sin decirle nada a Javi, averigüe como iniciar el sexo anal, durante dos días hice los preparativos en mi cuerpo, viendo tutoriales pornográficos aprendí a dilatar mi anito, y siguiendo las indicaciones, con ayuda de una pequeña zanahoria y abundante lubricante, pude acostumbrar mi anito y prepararlo para que Javi me introdujera su exquisito pene en mi virgen orificio. Pero, había un pequeño detalle que me tenía incómoda, y era la pregunta ¿cómo evitar que se asome mis desechos fecales en el acto?.

Las recomendaciones eran, una buena alimentación rica en fibras, desde varios días antes del acto sexual, pero como yo ya estaba desesperada y solo faltaban dos días para vernos, la forma más rápida era hacer una limpieza mediante enemas. Entonces tomé las dos opciones, durante los dos días consumí alimentos de abundante fibra y aprendí a hacerme enemas sin causarme daño, para ello tuve que comprarme un pequeño equipo médico de enemas, y del mismo modo mediante tutoriales explícitos pude realizarlo exitosamente.

Al comenzar el lunes, tomé un delicioso jugo de mango con avena, y una rebanada de pan integral sin gluten, era mi primer día de clases después de mis vacaciones de medio año. Ese día al bañarme antes de ir a clases, aproveché 20 minutos en hacerme la limpieza por enema, toda la mañana me sentí ligera y bastante cómoda interiormente, me gustó la sensación. Había quedado en encontrarme con Javi a las 2:30pm en mi casa, después de que Javi dejara en su trabajo a Blanquis.

En cuanto yo llegué a mi casa, al rededor de la 1:40, me hice la limpieza anal una vez más, me sentí muy bien al notar que expulse trocitos de desechos duritos, fue una sensación satisfactoria. Entonces me bañé, me unté una de mis cremas que ponen mi piel bien tersa y me arreglé, me puse mi cacheterito favorito y le esperé a Javi, vestida con mi minifalda acampanda color negro, un corset negro y una blusa estilo retro color blanco hueso.

Acompañado de mis botas de textura apelusada que me llega hasta la rodilla.

Me había vestido así por que Javi es de los chicos que le gusta las chicas que tienen un estilo gótico, rockero y metalero,

(Me encanta complacerlo, ya que desde el primer día en que lo conocí, Javi me tiene loquita, hasta hoy, y desde luego que a Blanquis también le encanta consentirlo).

Y cuando Javi llegó a mi casa, se sorprendió por cómo me había vestido, me vio de pies a cabeza, sonrió y ligeramente se acercó a mí, me besó con delicadeza, me dijo como siempre:

JAVI: "BEBÉ, estás perfecta, me encantas".

Lo notaba anonadado y fascinado, y yo le dije:

YO: "y soy toda tuya mi amor".

Javi me cargó, tomándome desde mis nalgas rodeándolas con sus antebrazos, y cargada me llevó hasta mi cuarto, hasta mi cama. Poniéndome sobre mi cama él se subió sobre mí, me empezó a besar y a manosear intensamente pero con delicadeza, y después de aproximadamente 10 minutos de intensos besos y manoseo, ya me tenía recontra excitadísima y sentía como iba mojando mi calzoncito. Entonces le detuve y le dije.

YO: "Vamos a tu casa como quedamos, que te tengo una sorpresita".

Él no se imaginaba lo que le tenía preparado.

JAVI: "de acuerdo, bebé, como tu digas princesa".

Antes de llegar a su casa pasamos por una juguería, me tomé un jugo de piña y comí un pan con pollo para que no me de hambre.

Por cierto, no había mencionado que me compré un plug anal para dilatar mi anito, todo ello gracias a los tutoriales para tener sexo anal, por ende lo llevaba puesto durante todo el momento, desde mi última limpieza, el cual logré introducir con un poco de dificultad y dolorcito, por tener el anito prácticamente virgen. Pero por la excitación que me cargaba y gracias a los jueguitos con la zanahoria días antes y el abundante lubricante, lo logré.

Al llegar a casa de Javi, al cual iba por primera vez, entramos y nos dirigimos a su cuarto, el cual estaba en el tercer piso y tenía unas enormes ventanas con cortinas que llegaban hasta el piso. Tenía una cama de dos plazas, bastante amplia, parecía de más plazas, y demás muebles. Al entrar a su cuarto, Javi cerró y aseguró la puerta detrás de él, yo ya estaba sentada en la cama, Javi, puso música indie, y se acercó haciendo echarme suavemente en la cama y empezó a besarme intensa y apasionadamente, hasta que me preguntó:

JAVI: "¿Cuál era la sorpresita que me tenias preparada mi amor?".

Y yo le respondí

YO: "Tú solo sigue besándome y excitandome mi rey",

Y así fue, hasta que me empezó a desvestir. Me quitó las botas lentamente besando mis piernas, me sacaba las prendas con ternura, me desató el corset con un cuidado sigiloso, hasta que me dejó solo con brasier y mi cachetero. Fue ahí, donde empezó a besarme todo el cuerpo, y cuando se dispuso a sacarme el cacheterito para que se coma mi vagina como de costumbre, ágilmente me di la vuelta y me puse de perrito, le indiqué con la mirada y un meneo ligero de mi culito, que me quitara el calzoncito en esa posición, y así lo hizo.

Al bajarme el cachetero hasta el muslo noté su sorprendimiento cuando vio mi plug puesto en mi culito, y ahí le dije.

YO: "sorpresa mi amor".

Javi me respondió.

JAVI: "no lo puedo creer princesa, me comeré el culito de una bebé"

YO: "es todo tuyo mi amor, trátalo con cuidado, hazme amarte más"

Y en posición de perrito empezó a comerme el coñito, pasaba su lengua por mi anito, tratando de succionar mi plug con su boca, pero que excitante era todo, me enloquecía más y más.

Se quitó toda la ropa, cuando se sacó el calzoncillo, vi como salió tambaleante, ese trozo de carne que minutos después invadiría mi recto, pero antes me lo comería con la boca. Al instante me di la vuelta y me dispuse a mamarselo, manteniendo la misma pose de perrito, ¿o perrita? Jaja.

Javi estaba erguido pero con las rodillas dobladas formando un ángulo de 90, y yo comencé a comerme su falo, que como ya les había comentado en relatos anteriores, su medida es de un aproximado de 18 cm y un poco gruesa, el cual al metermelo hasta la garganta logra atorarme y quitarme el paso del aire cuando ni siquiera a entrado todo, -¡¡me encanta metermelo todo, y me crea esa sensación de estirar mi garganta!!-.

Bueno, después de unos 15 minutos de pura mamada, había llegado la hora de alojar ese mazo de carne en mi virginal ano, y fue así. Primero, después de habérselo mamado, Javi me levantó en su misma posición y me besó apasionadamente por unos 15 segundos, de ahí me giró para ponerme en posición de perrita dándole la cola, me chupó la vagina y el anito por unos 15 segundos más, y con los dientes empezó a dar tirones a mi plug, como no salía, Javi me untó lubricante y de ese modo por fin salió, yo sentía como si mi ano ya estaría demasiado abierto, con tan pequeña cosita, -imaginense como sería con su pene, ¡¡me muero!!-.

Entonces, al instante Javi dirigió su lengua hacia la entrada de mi culito, haciendo forcejeos por introducirla, se sentía que ingresaba, tan rico, tan bien, que yo suspiraba con gemidos, mientras que mi piel se erizaba. Luego me embadurnó con abundante lubricante alrededor de mi orificio y metió su dedo para aligerar la entrada, ahí, volvió a meter el plug y hacer juego metiéndolo y sacándolo, en repetidas ocasiones suavemente para acostumbrar mi anito. Yo ya andaba muriendo de placer, y lo más bonito era que no me dolía nada, más bien disfrutaba de las pequeñas fricciones y la excitación, que provocaba el jueguito que realizaba Javi en mi virginal entradita.

Después de tanto preparativo, Javi se puso en posición para penetrarme, untó lubricante en su pene y lo dirigió hacia mi huequito, intentó introducirlo dando leves empujones, yo me movía hacia adelante por lo complicado que era y por la sensación de dolor que me incitaba sentir.

Luego de unos intentos más, Javi me penetró en mi conchita, entró refácil, ya que estaba muy, muy mojada. Me sentí un poco extrañada por que me lo metió por la vagina sin condón, ya que nunca lo habíamos hecho sin ello, bueno, ya no nos importó, entonces me lo metió y metió intensamente en mi coñito, me hizo suspirar y gemir como loquita, al instante me volvió a introducir el plug en mi anito. Por tanto placer y excitación, me ponía desesperada por recibir ese miembro por el culito. Empecé a suplicarle, diciendo.

YO: "por favor, mételo por mi anito"

JAVI: "sí bebé, solo dejame excitarte más, para que no sientas dolor, y puedas disfrutarlo mejor"

YO: "ya estoy lista mi amor, penetrame porfavor"

Entonces se detuvo del intenso movimiento que realizaba en mi conchita, sin sacar su trozo de carne de mi, empezó a realizar un mete y saca con el plug en mi anito echándole más lubricante. En eso, sacó su pene de mi vagina y lo dirigió a mi ano, y de un empujón logró introducir la cabezita, -imaginence como me desesperé-, con un grito asfixiado para que nadie me escuché, pero recordé que estaba en casa de Javi, y no había nadie, entonces solté mis gritos y gemidos fuertes sin importar nada. -Que lujuria-, al instante que me puse así, Javi sin esperar me abrazó por la espalda diciéndome

JAVI: "tranquila princesa, solo te dolerá al comenzar"

Su mano derecha estaba en mi pecho y acariciaba mis senos, y su mano izquierda fue a acariciar mi clítoris, todo era muy rico. Entonces, cuando Javi se irguió otra vez, yo de la locura y la excitación, con mis manos me sujeté de sus muslos y di un empujón hacia atrás, y "zazz" se me enterró todo su mazo en mi pequeña entrada trasera, lo sentí demasiado grande y como si me hubiese llegado hasta el estómago, ahí sí solté el verdadero grito, y les juro que lloré. Por el quejido que mostré, Javi se volvió a apoyar en mi espalda y ha abrazarme diciéndome

JAVI: "mi amor, bebé, tranqui princesa hermosa, el dolorcito va a pasar, poco a poco ya no te dolerá"

Con esas palabritas suaves, tratando de calmarme me excité más, y le dije

YO: "penetrame como lo sabes hacer, hazme gritar, hazme venir, me emociona tener sexo contigo, me emociona darte mi culito, te amo javi".

Entonces Javi replicó

JAVI: "también te amo bebé"

Inmensurablemente continuamos en la faena, yo estrujando el cobertor de la cama de Javi, mientras él me sacudía penetrandome por el orificio por donde nunca imaginé que alguien me lo metería.

Me mantuvo de perrito por lo menos por 20 minutos, Javi me lo metía con fuerza, golpeando su pelvis a mis nalgas, emitiendo ese sonido peculiar causado por la percusión de nuestras pieles. Sentía que la entrada de mi anito perdía sensación al tacto, solo sentía unas ganas de botar todo mi interior por ahí detrás. Mientras Javi me mantenía de perrito taladrandome el chiquito, tuve un orgasmo casi a los 18 minutos transcurridos de estar recibiendo tremendo sexo. Mi orgasmo me hizo derramar solo un poco de fluido torrente por mi uretra, desde luego que mojé la cama de Javi, por que mientras escurría mis fluidos, él no dudo en sobarme el clítoris y toda mi vulva, con movimientos rápidos y extremos, haciendo que mi torrente salpique por doquier. Mi orgasmo me hizo perder fuerzas en mis piernas, entonces Javi tuvo que sujetarme de las caderas para seguir con su mete y saca por mi estrenado culito. Dos minutos después, Javi me dejó de sujetar, no pude más y me desplomé en su cama, quedé exhausta y recostadita un poco flexionada por la posición en que me tenía. Javi se acercó sobre mí, me besó y recorrió con sus labios por mi cuello, mi hombro, mis brazos, mi pecho, y volviendo a mi rostro, me susurró cositas al oído

JAVI: "te vez linda y exquisita, bañadita con tus propios fluidos de tu orgasmo, pareces un postrecito, uno de muz de chocolate"

Y yo le respondí

YO: "Que esperas para seguir haciendome tuya, mi rey"

En eso, Javi me tomó de costado así como quedé, y echándome lubricante en la entrada de mi deflorado culito, me volvió a introducir su delicioso pene, me hizo suspirar, gemir y pedirle que siga y no se detenga.

YO: "no pares por favor, déjame abiertita para ti"

JAVI: "tus deseos son órdenes bebé, dejaré dilatadito tu pequeño agujerito para penetrarte cuando quiera".

Mantuvimos esa posición por unos 8 minutos aproximados, hasta que me dieron ganas de cabalgarlo y darle unos sentones, para lo cual le pedí cambiar de posición.

YO: "mi rey, cambiamos de posición?, quiero mostrarte mi habilidad"

Se lo dije sonriéndole.

Javi desconectó su aparato de mi enrojecida cavidad anal, le hice acostarse a mi lado con la mirada hacia arriba y yo me levante y al instante me monté sobre él, con las rodillas flexionadas. Para comenzar, apoyé mi pecho a su pecho, presionando mis pequeños senos y dándole unos cuantos besos. Luego me volví a erguir, cogí un poco de lubricante para untarlo en su pene, y luego, elevando mi trasero dirigí su miembro hacia mi palpitante orificio. Dejando caer mi trasero por el propio peso de mi cuerpo, sentí ingresar su pene en mi ano, y sin detenerme dejé que ingrese todo su miembro hasta la base, hasta sentirme sentada por completo sobre el cuerpo de Javi. Estando así de conectada a él, apoyé nuevamente mi pecho al suyo y nos dimos besos intensos, que incluyeron juegos entrelazados con nuestras lenguas, excitante toda la acción que vivíamos.

Me erguí y empecé a dar brincos sobre él, Haciendo que su pene salga y entre en mi resbaladizo ano, sin dificultad pero con esplendoroso placer. Yo gemía y gemía como loca, apoyando mis manos en su pecho, inclinada hacia adelante. Pero también cambiaba mi posición, apoyando mis manos en sus muslos, arqueaba mi espalda hacia atrás dejando caer mi cabello hacia sus rodillas, en esa posición sentía que la punta de su pene hacía rozamientos en las paredes de mi recto, hasta sentía que se asomaba en mi colon, por sus 18 centímetros, ya que el recto solo mide 15 centímetros.

Así me mantuve cabalgando por 15 minutos aproximadamente, hasta que, por el morbo que me cargaba, me retiré de la posición en que estaba y me llevé el pene de Javi a la boca, a pesar de haberlo tenido en mi retaguardia, lo succioné y succioné y me puse en posición del 69, poniéndole mi culo y mi vulva disponible a la boca de Javi. Sin esperar, él me comió ambos agujeros introduciendo su lengua en los mismos, -si supieran, como yo me comía el pene de Javi, hasta atorarme-.

Cuando íbamos en ello por 8 minutos aproximados, tuve mi segundo orgasmo, solté un poco de fluido, pero en la cara de Javi. Según él, se bebió gran parte de mi torrente y al instante me lo dijo

JAVI: "que delicia, saladito y con saborcito a orines, pero una delicia"

YO: "uuufffff que desmadre, que rico, que loco, me muero, no siento mis piernas, es como si volara"

Al haber quedado extenuada sobre el cuerpo de Javi, él me removió y se dispuso a penetrarme en la posición del misionero. Me aplicó lubricante en la entradita de mi hambriento anito, y empezó a introducir su gran herramienta, poco a poco hasta desaperecerlo de la vista. En ese momento sí, llegué a sentir como si me dieran ganas de evacuar, solo dejé que actuara mi cuerpo, obviamente no salió nada de mi recto, por que estaba vacío, lo único que tenía ahí era esa tremenda verga intrusa, que invadía mi recto y parte de mi colon.

Entonces Javi empezó a embestirme, primero fue lento y luego aceleró su movimiento. Yo podía ver cómo se sacudía mis pequeños senos, por la fuerza que aplicaba Javi, a su vez sentía como mi interior se removía, con tanto mete y saca, hasta me provocó eructos por la boca.

En eso, después de unos 10 minutos de intenso placer, Javi me empieza a decir que se vendrá

JAVI: "princesa, me voy a venir dentro de ti"

YO: "siiii, vente dentro de mi!!!"

En eso, sentí que algo caliente invadía mi recto, fue placentero pero me asustó, ya que se sintió como si se me aflojara mis intestinos, y me induciera a evacuar, sin poder hacer otra cosa, solo dejé a mi cuerpo actuar, y exteriorizé el abundante semen de Javi, con sonidos estridentes como si de una diarrea se tratara. Me asusté y pensé que me estaba haciendo "popó". Javi me volvió a decir

JAVI: "tranquila bebé, eso es normal"

En ese instante me puse a llorar, por que seguía pensando que era "popó". Javi se acercó a mi y me preguntó

JAVI: "¿por qué estás llorando bebé?"

Le respondí con voz temblorosa y entre lágrimas

YO: "me siento avergonzada por lo que acabo de hacer"

Javi se levantó de la cama, fue por un espejo y me mostró el reflejo de mis partes, y ahí podía ver que mi deflorado y enrojecido anito estaba limpio, y solo chorreaba un líquido blanco transparente. Dirigí mis dedos hacia mi desvirgado orificio, y pude palpar solo el abundante semen de Javi, tal vez combinados con lubricante, pero había bastante, incluso la cama estaba muy manchada por tal liquido. Al enterarme que solo era semen, me levanté y acerqué mi nariz a dicho liquido derramado, y como olía al semen de mi macho, tan rico, no dude en darle lengüetasos tras lengüetasos hasta absorber todo lo derramado y tragarmelo, sí, me sentí una puerca haciendo eso, pero lo disfruté. Y al instante de terminar con ello, me acerqué a Javi y me puse a chuparle la verga, yo quería más.

Pues dicho y hecho, logré hacer erectar el pene de Javi a puras mamadas, y le dije

YO: "mi amor, Sigue bombeandome el culito mi rey, déjame deshecha, déjame abierta, déjame sin poder caminar"

JAVI: "okey mi amor"

Entonces Javi se levantó, me puso en cuatro y sin usar lubricante, me ensarto de nuevo con su enorme pinga, y empezó su labor, esta vez con más fuerza y tosquedad, me cogió del cabello firmemente con la mano derecha, elevandome a una posición semi erguida haciendome arquear mi espalda y mientras que con su mano izquierda empezó a estrujar mis diminutos pechos, discontinuamente pasando a masajear mi clítoris y metiéndome sus dedos en mi conchita. Todo ello, mientras me penetraba con embestidas violentas por mi insaciable culito. Eran momentos de tremenda y extrema lujuria, yo pedía más y más

YO: "más fuerte, mi amor, más fuerte, destrozame, parteme, rompeme en dos, en tres o en mil pedacitos"

Y en efecto, sentía que me partía, pero no sé en cuantas partes, solo me sentía partida, rota, abierta, sentía que el aire entraba en mi interior como si mi cuerpo fuera un globo, incluso cada vez que Javi me embestia, se oía como entraba y escapaba el aire que me invadía. Moría de tanta excitación, el placer de ser como un juguete sexual de mi Javi, me transportaba al cerrar mis ojos.

Después de aproximadamente 25 minutos destrozandome, cuando ya casi sentía anasteciado mi anito, Javi por fin se detuvo, y me inundó de su semen otra vez. Sentí la misma sensación que en la primera, y haciendo fuerza exteriorizé todo su semen, esta vez lo recibí en mi mano y lo llevé directo a mi boca y me los tragué. Introducí mis dedos en mi desvirgado culito, y lo sentí demasiado abierto, chorreante y muy mojado, ahora sí estaba satisfecha, me tiré en la cama y Javi me dio unas palmadas en las nalgas, diciéndome cositas

JAVI: “que rica, eres un manjarcito bebé, toda una delicia”.

Acercó su boca a mi trasero y le dio unas lengüetadas a mi orificio que aún lo sentía abierto, -uufff que placer-.

Luego de ello, nos fuimos a bañar juntos, la pasamos rico en el baño, nos secamos, nos pusimos nuestras prendas, fuimos a comer algo. Al promediar las 7pm, Javi me dejó en mi casa, para que él se pueda ir a su cafetería. Mientras yo, minutos después detrás de él, salí a hacer una compras, y aproveché en ir al sex Shop donde anteriormente compré mi plug, me compré un pene de látex tomando una medida referencial del pene de Javi, me lo llevé a casa y me dispuse a jugar con ello. Llegando a casa, me fui a mi cama, me quité la ropa, le di unas caricias y unas chupaditas al pene de látex, le puse lubricante y en minutos ya estaba dentro de mis orificios.

Me di una rica masturbación con ese juguete por varias horas.

Esta pequeña parte, se los contaré en el siguiente relato. No dejen de estar atentos y de leerme, trataré de ser más constante con mis publicaciones. Gracias mi bellos, hermosos y cachondos lectores. 💋💋💋