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Dominaciónoct 2025

Matrimonio maduro sin experiencia sumisa,cornudo 4

Él los eligió a ambos, pero solo uno pertenece a su placer. Mientras el esposo observa impotente desde el asiento trasero, ella se abre para otro hombre frente a la ciudad que duerme. Esta noche no hay secretos, solo sumisión absoluta y el riesgo de ser descubiertos.

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Ya eran las 19:00 h cuando me dirigí a la mi puta y el cornudo, les comuniqué los planes que tenía para esa tarde noche, saldriamos a cenar y a dar un paseo, la puta estaría en todo momento siendo mi pareja, una pareja feliz y el cornudo sería un mero espectador siguiéndonos.

- Cornudo vamos a ver tu armario, voy a elegir que te vas a poner, no vas a ir con cualquier cosa irás como debes y eso significa que es como yo deseo que vayas.

- Señor es lo que deseo, usted es quien lo ha de elegir todo, gracias.

Subimos al dormito, mire la ropa y elegí, pantalones de lino blanco y camisa blanca, eso se pondría y por supuesto no llevaría ropa interior, quería su incomodidad y se que la tendría, tiempo al tiempo.

Le llegó el turno de mi puta, elegí un vestido de tirantes color verde agua marina, la ordene se lo pusiera sin ropa interior y me quede observándola.

-Para mi estas perfecta puta pero soy consciente que tienes unas tetas grandes y algo caídas, estarás incomoda lo sé, te van a mirar mucho, hoy te pondrás un sujetador todo esto es nuevo para tí, (elegí uno que la levantaba bastante las tetas y dejaba ver un hermoso y generoso canalillo, azul, tirantes no muy finos para que no se la clavasen y la mitad de la copa transparente que transparentaba gran parte de sus pezones), estás preciosa mi puta.

- Me alegra que le guste Señor, he de estar a su gusto siempre, gracias Señor.

Bajamos las escaleras y nos subimos al coche, fuimos a un restaurante que estaba algo apartado de su zona de confor, no queria que se encontrasen con alguien conocido, discreción ante todo, ya estábamos en marcha en dirección al restaurante, me gire la agarre de la cabeza y la acerque a la mía, la bese con fuerza a la que respondió como deseaba, dándome paso para que mi lengua invadiera su boca, dejándose hacer, besos largos muy húmedos que ella respondió invadiendo mi boca, dándome su respiración y haciéndome sentir que deseaba más, su piernas abiertas era una invitación a comprobar como estaba mi coño, he comprobado nuemerosos coños y el simple contacto de mis dedos sentía que estaban mojados, pero este era distinto, este estaba empapado, roce un poco la entrada del coño sentía como se estremecia, cada vez mas mojads, ya olía a sexo el coche y no me costo esfuerzo meter dos dedos dentro del coño,, tiré del pelo, su cabeza hacia atrás, el cuello estirado que pase mi lengua desde abajo hasta llegar a su oreja que mordí, dándole mordisquitos en el lóbulo para seguir dando mordiscos por el cuello mientras mis dedos invadían una y otra vez su coño, los ruidos característicos de un coño tan mojados llenaban el coche y el cornudo no dejaba de mirar por el retrovisor, no la dejé que se corriera, saque los dedos chorreando del coño.

- Cornudo mira al frente no queremos tener un accidente y ahora me vas a limpiar los dedos la puta de tu mujer mira como me ha puesto, seguro que no se ha puesto así antes contigo, va saliendo la puta que lleva dentro y es para mi creo lo sabes y ademas lo deseas.

- Lo deseo Señor y me gustaria fuese una buena puta para su disfrute, es un deseo que no comprendo aún demasiado pero me excita de sobremanera verla disfrutar y sobre todo ver que disfruta de ella Usted.

Le introduje los dedos en la boca, más que para que me limpiara los dedos para que los saboreara, soy consciente de ello, los saqué y los limpie con un clínex, la puta estaba como la deje, las piernas bien abiertas, el vestido subido mostrando su mojado coño y la cabeza recostada hacía atrás recobrando el alinto.

Llegamos y salimos del coche la agarre de la cintura, la pegué a mi lado y nos dirimos al restaurante, el cornudo detrás observando todo, mientras andabamos mi mano paso a su culo, agarrandolo y acariciándolo, al llegar a la entrada se merecía en azotito cariñoso que le di gustoso.

Una mesa para tres, la puta a mi lado y el cornudo enfrente, en la cena no fantaron mis besos, los que me gustan, con discreción sobé los pechos y en los postres tire una cucharilla bajo la mesa como descuidado, le dije que la recogiera, se agachó y tubo una visión completa de lo que estaba pasando, la puta sentada al borde del asiento, con una pierna sobre mi pierna, el coño bien abierto mientras mis dedos jugaban, se metian, salían y jugaban con su clítoris, tardo más de lo que se tarda en recoger una cuchara pero creo le valió la pena, se sentía un cornudo de verdad como deseaba y eso le excitaba aún más.y suponía estaba empalmado, no me equivoqué.

- Cornudo levántate y ves al baño trae un poco de papel higiénico para limpiar a esta puta

- Señor es que tengo un problema, ¿podemos esperar unos minutos?

- Se que problemas tienes cornudo, tu solo hazlo y punto (dudó un instante)

- Como ordene Señor

Se levantó y se le notaba una erección quel pantalón de lino no pudo disimular y una mancha oscura seguramente del líquido preseminal, fue algo rápido hacia el baño y por lo que tardo seguro se limpió, me entrego el papel y limpié disimuladamente a la puta.

Nos tomamos el café sin más sobresaltos, les preguntaba si estaban disfrutando de la velada por el momento y si es algo que deseaban pasara en lo sucesivo, sin extenderme dire que estaban muy agusto y disfrutando, algo nuevo en su vida cotidiana y les encantaban.

- Esta noche en casa utllizare las pinzas con los dos, os ataré, se utilizará la cera, azotare y empezare a dilatar el culo de la puta, a de poder ser follada por donde quiera y cuando quiera sim problemas, pero antes daremos un paseo por el parque que vi cerca de aquí para eliminar tensiones

- Puta - Gracias Señor seguro disfruta de todo ello y nos hace disfrutar.

El cornudo pago la cena sin decirle nada cuando trajeron la cuenta y salimos, como pareja mi puta y yo, seguidos del cornudo. El parque no estaba lejos y fuimos dando un paseo para bajar la comida, eso se pensaban, no se veía mucha gente, vi un banco que estaba en la penumbra y me dirigí hacía allí, me senté, los dos de pie delante de mi.

-Puta ven aquí, sientate con las piernas abiertas sobre mi polla, hazme sentir lo puta que eres y lo vea el cornudo, que vea lo que eres para mi

-Mi Señor su puta desea se sienta satisfecho y me haga crecer como su puta para su disfrute y el nuestro.

Sin decir nada más se sentó sobre mis pantalónes y empezo a mover las caderas, rozando su coño con mis pantalones, pase mis manos la espalda, desabroche el sujetador, le saque los tirantes por los brazos y agarrando de la parte central se lo saqué y deje en el banco, saqué entonces sus preciosas tetas para liberarlas, se movían libremente con sus movimientos de cadera, una danza cautivadora, las agarre con las dos manos, con fuerza y me dedique a succionar los pezones, morderlos, intensifico los movimientos, los jadeos ahogados y la respiración acelerada me indicaba que estaba a punto de correrse, no tardo en pedirlo y se lo negué, la ordene que parase y se levantara.

-Cornudo mira como me ha puesto el pantalón la puta de tu mujer, lo tendrás que limpiar luego y ahora se un buen cornudo y sacame la polla que mira como me ha puesto mi puta, se va a sentar encima y tu serás quien dirijas mi polla para que entre bien en el coño de mi puta, te podrás masturbar si lo deseas y correrte, tú puta te podrás correr las veces que desees pero no pararas hasta me corra yo y marque bien tu coño con mi semen

- Lo estoy deseando Señor muchas gracias

Me desabrochó el pantalón, saco mi polla ya tiesa, bajo el prepucio para dejar todo el glande a la vista, colocó a la puta sujetando la polla y ella fue bajando, notaba lo fácil que entreba con tantos fluidos hasta chocar con la mano del cornudo que se quedo un rato sujetando mi polla sintiendo como la puta subía y bajaba, cuando la quito se empezo a masturbar, se agachó para ver bien como entraba y salia, la di unos azotes para que incrementara el ritmo, en la segunda tanda de azotes empezó a correrse, jadeaba, se apoyaba en mi hombro miestras mis dedos atrapaban sus pezones y los estiraba un poco, la agarre de las caderas e incremente el ritmo, más jadeos, más suspiros y yo a punto de correrme, la avisé que me corría y se sentó un par de veces más fueres aún, corriéndome y marcando el coño de mi puta, sintiendo que ella se volvía a correr, cuando volví a mirar al cornudo ya se había corrido hace un momento.

No salí de ella, aguante un momento, la abrace un momento y la di un beso, la ayude a levantarse despacio, me vesti y seguimos con el paseo esta el cornudo a un lado y la puta al otro, andamos y charlamos, creo es esencial compartir lo sucedido entre todas las partes para mejorar, saber lo que han sentido en todo momento y así saber por donde llevar la mejor doma y esto no estaba más que empezando.

Llegamos al coche y regresamos a su casa mientras les recordaba lo que nos esperaba ahora y si tenian algo que decir al respecto, tan solo me expresaron su disposición y que deseaban hacer lo que les explique con algun detalle más.

Al llegar a su casa metimos el coche en al garage salimos del mismo y como siempre ya no hizo falta decir nada, se desnudaron, el cornudo cogió las ropas y nos dirigimos a entrar en casa, nos esperaba una noche en la que la dominación seria la base de todo, más cosas nuevas y se vería si les atraía de verdad el ser dominados o solo ser un cornudo y la puta de un macho

Me estiendo demasiado me temo, con lo que eso puede ser otro relato llegado el caso.

Gracias por vuestro tiempo y más aún a todos los correos que no dudo en contestar de gente sumis@, parejas y las que desean o tienen inquietudes.

Mis respetos a todos y un saludo

Dom55

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