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Interracialdic 2025

Choni y snowbunny (9) - Experiencias de pareja

Vane sabe que Alex no está a la altura, pero necesita que él lo crea para poder buscar la verdadera satisfacción en otro lugar. Mientras su novio duerme ignorante, ella ya está planeando su siguiente encuentro con hombres que sí pueden llenarla.

Winterfell4.7K vistas9.4· 7 votos

- Oh, ¿ya?,... - dijo Vane con un impostado deje de decepción que era digno de un premio de interpretación. En realidad, Vane sabía sobradamente que Alex no estaba al nivel que ella demandaba de sus amantes, luego no existía decepción alguna - Bueno, cielo, seguro que la próxima vez.... - continuó la choni hurgando mas en la herida.

Alex, tras recuperarse del orgasmo, se quedó cariacontecido mientras veía a Vane recomponer su atuendo en el asiento trasero de su coche. No podía menos que estar preocupado por su más que mediocre actuación, no solo esta noche sino también en las otras 4 ocasiones anteriores en las que Vane le había dado pie para follar, tras un largo período en el que ella simplemente le había aliviado de manera manual sus urgencias. El universitario estaba tan enganchado a Vane que había aceptado de buen grado los meses en los que su novia simplemente le había hecho pajas mientras le dejaba tocarle sus portentosas tetas.

Vane había dado pie a mayores avances por parte de Alex después de las conversaciones que había mantenido con Leonor, las cuales versaron casi de manera exclusiva sobre la relación de la pija con su cornudo. Leonor le había contado con pelos y señales la dinámica que tenían y como habían llegado a aquel punto. Y si bien Vane tenía mas trabajo por delante, ya que Alex, hasta donde ella sabía, no era un whiteboi consciente de la superioridad de los machos negros y deseoso de una relación de adoración a las BBCs. No obstante, las bases y claves para lograr una relación así eran fáciles de extraer de todo lo que le había relatado Leonor.

Vane comenzó pasando de las simples pajas a las mamadas, y con la habilidad para engullir mástiles negros de la choni, manejar la mermada masculinidad de Alex fue un juego de niños. Ya en ese momento comenzó a minar la confianza del universitario, dejando caer insinuaciones sobre la talla del chico, y de su aguante. Alex se tomó los comentarios a guasa, pero el hecho de que de manera continuada, aunque no machacona, Vane hiciera ese tipo de comentarios no podía menos que ir horadando poco a poco la autoestima de Alex.

Cuando Vane decidió dar el siguiente golpe a la imagen de su novio la sorpresa fue mayúscula para Alex. Este había pensado en preparar una situación romántica y cómoda para la primera vez que follase con Vane. Esta, sin embargo, dio pie a esa primera vez una noche a la salida del cine, en el asiento trasero del coche de Alex y en el mismo aparcamiento del centro comercial donde el cine se encontraba. En otro entorno Alex habria podido ver los tatus de su novia, cortesía de su hermana la ahora bollera a tiempo parcial, pero en la angostura del asiento trasero de su coche, con la posibilidad de que alguno de los usuarios o la seguridad del parking les descubriese, y sin que Vane se desprendiera apenas de ropa, no tenía fácil llegar a descubrir esos detalles, todo lo cual estaba previsto por la choni.

Vane además contaba con que el stress adicional de la situación haría que Alex aun tuviera mas dificultades para tener una actuación digna. Y justo como lo había planeado, a Alex le costó bastante lograr una magra erección y cuando lo logró apenas llegó a dar tres empujones antes de correrse en el condón que Vane le hizo ponerse. La reacción de Vane ante la situación, toda comprensión y cariño, aunque resultó reconfortante para Alex, puso un clavo mas en el ataúd de la agonizante masculinidad del chaval. Y cada vez que habían repetido la jugada, siempre en lugares y situaciones inesperadas para Alex, y que justificaban que Vane apenas hiciera otra cosa que apartar a un lado el tanga, el resultado había sido el mismo, un Alex cada vez mas frustrado y avergonzado por su patética actuación y una Vane aparentemente comprensiva, pero que dejaba entrever su desilusión por la falta de habilidades y dotación de Alex. Si este hubiera sabido que Vane estaba fingiendo y que todo respondía a un calculado plan de la choni....

Alex condujo a casa a su novia en silencio, mientras Vane miraba por la ventana del coche sin decir palabra, simplemente observando el paisaje urbano nocturno. Al llegar frente a su portal Vane lanzó un nuevo dardo.

- Cielo, que rápido eres... conduciendo, quiero decir - frase que enmarcó con una sonrisa que podía parecer inocente.

Alex recibió el nuevo golpe sin decir palabra, simplemente sonrió con gesto de derrota y recibió casi sin reacción el beso en los labios de Vane, antes de que esta bajase del coche y entrase en su portal. El joven esperó a que se cerrase la puerta antes de marchar, en la confianza de que Vane había llegado segura a casa. Tras un trayecto en el que no paró de mortificarse con su patética actuación, llego a casa y se fue directamente a la cama, planteándose que con anteriores chicas era probable que la situación hubiera sido similar pero que por falta de comunicación por parte de ellas nunca hubiera sido consciente de la situación. Y fue precisamente con esas ideas rondandole la cabeza que se quedó dormido, para verse atormentado en sueños por un desfile de antiguas novias que le recriminaban abiertamente lo mal dotado que estaba y lo malo que era en la cama.

Apenas transcurridos 5 minutos de la marcha de Alex, Vane salió por la misma puerta por la que había entrado, caminó unos minutos hasta llegar a un bar que en aquellas horas atendía a los trabajadores de servicios públicos en horario nocturno, jóvenes que iban o venían de fiesta y demas fauna noctámbula. Sin titubear un segundo entró al bar y tras pedir un café se sentó junto a la entrada. Estuvo unos 10 minutos dando cuenta de su café hasta que vio aparecer un Audi R8 metalizado frente a la puerta del bar. Vane salió disparada del bar y rápidamente subió al asiento trasero del Audi. Al volante se encontraba Joao Ondjaki, y en el asiento del copiloto Luandino, su hermano gemelo, ambos jugadores y estrellas del equipo de baloncesto local.

- Buenas noches, putilla - dijo Luandino con un acento que muchos habrían tomado por brasileño, cuando ambos hombres eran procedentes de Angola

- Ahora si que van a ser buenas - respondió la choni - Espero que me jodais hasta dejarme tonta

La carcajada de los gemelos se habria oído fuera del coche si no hubiera sido por el sonido del potente motor que movía el coche a velocidades superiores a las legalmente permitidas en dirección al ático que compartían los baloncestistas. El trayecto fue breve, gracias a la velocidad que llevaba el vehículo asi como a la falta de tráfico a esas horas.

Nada más llegar al ático Vane se deshizo de su ropa y zapatos en la misma entrada. El encuentro con los angoleños había surgido de camino a encontrarse con Alex y en consecuencia no llevaba ninguno de sus modelitos preferidos para follar. Ni siquiera el tanga era de los mas atrevidos que tenía la joven, así que descartó rápidamente todo el atuendo para quedar totalmente desnuda a la hora de hacer disfrutar a los dos machos.

Los gemelos no se anduvieron tampoco con muchas contemplaciones, cogieron a la blanquita como si de una pluma se tratase y se la llevaron a la habitación de follar, uno de los dormitorios del inmenso inmueble que habían habilitado como picadero, y que usaban por separado o de manera conjunta con las chicas que llevaban allí. Sin demasiada delicadeza la lanzaron sobre la enorme cama tamaño king size, para proceder a desnudarse con una velocidad similar a la de Vane hacia escasos momentos. En menos de un minuto Vane tuvo delante de si a los dos negros desnudos, musculosos, sin ápice de grasa y con sendas pollas que superaban con holgura los 20 centímetros de longitud, siendo ambas igualmente gruesas y venosas, pero la de Luandino dotada de un capullo mas grueso, lo que la hacía aún mas amenazante.

La choni empezó a salivar ante el manjar que tenía delante, y esa humedad no se limitó a su boca, sino que su coño tambien se humedeció de manera casi instantánea. La blanquita saltó de la cama y agarró ambos manubrios para masturbarlos al unisono de forma rítmica. Se maravillaba por ver la cantidad de polla que sobresalía de cada una de sus manos, nada que ver con la cosita de Alex, y procedió a dar un beso en la uretra de cada una de ellas. Al hacerlo saboreó los restos de orina de ambos machos y le pareció el mejor sabor del mundo, no tanto porque asi pudiera serlo, sino por lo cerda que se sentía al hacerlo.

La labor manual de Vane no se extendió mucho en el tiempo. Tanto Joao como Luandino conocían bien las habilidades de Vane, ya que habían follado con ella mas de una vez, y hasta donde llegaba su vicio, de manera que le hicieron soltar sus pollones y se colocaron a 4 patas sobre la cama, mostrando sus petreos traseros a la joven. Vane se lanzó de cabeza sobre el culo de Joao, que era el que le quedaba mas cerca, separó las nalgas y su lengua empezó a masajear el ojete africano con devoción. La lengua de la cerdita lamió de arriba abajo, en círculos, el anillo anal del hombreton antes de usarla como ariete para entrar dentro del recto del jugador. Este acostumbrado ya a las maniobras de Vane se relajó y se dejó hacer. Vane morreo el ojete de Joao con deleite, masturbando a la vez el pollón que tenía frente a ella. La lengua de Vane acarició cada pliegue, arruga, milímetro del ano del angoleño, arrancandole gruñidos y exclamaciones de satisfacción. Vane podria haber estado horas dándole lengua al ano de Joao, pero un carraspeo le puso de manifiesto que no era el único macho al que satisfacer. Se separó de Joao para repetir la maniobra con Luandino, entrando con su lengua todo lo que pudo en el recto del segundo gemelo. Este era mas vocal en sus expresiones, no parando un momento de exclamar lo bien que lo hacía Vane y lo cerda que era la joven. En un momento dado, y sabedora de que a Luandino le gustaba, Vane chupó su dedo índice y lo insertó poco a poco en el ojete del angoleño, mientras con la lengua jugueteaba con el esfinter del hombre asi como con sus cojonazos. Una vez lo tuvo insertado a fondo inició un movimiento de vaiven sin dejar de comerle los cojones. Luandino aumentó el caudal de expresiones soeces en portugués sin dejar de disfrutar de las maniobras de Vane. Al cabo de unos minutos Luandino miro hacia atras para tratar de ver a la zorrita en acción, y justo en ese momento Vane sacó su dedo del culo del jugador, y lo llevó a su boca, para chuparlo con deleite, con una expresión propia de una cria que esta chupando un chupachups, cosa que hasta no hacía mucho habia sido Vane.

Ese fue el momento elegido por Joao para agarrar a Vane, subirla a la cama y sin ningun miramiento tumbarla boca arriba en ella. Tras este movimiento le abrió bien las piernas y procedió a clavarsela en el coño. Su manubrio entró como cuchillo caliente en mantequilla, la lubricacion de la zorrita facilitaba el asalto y por otro lado las capacidades de dilatación de Vane eran inmejorables gracias a toda la instrucción de Lourdes apenas tres años atras. Joao sintió como su pollon era exquisitamente apretado por la gruta de la joven, ajustandose a su polla como un guante. Tras el deleite inicial Joao inició la follada, primero con movimientos lentos y en los que priorizaba meter la mayor cantidad de polla dentro de la españolita, lo cual esta recibía con agrado, y acogiendo mas y mas centímetros de manubrio negro con cada acometida. Cuando quedó claro que físicamente ya no era posible que entrará mas de su polla en Vane cambió el ritmo y paso a martillear las entrañas de la choni con embestidas rápidas, en unos casos mas profundas, en otros menos, pero en todos sumamente placenteras para la blanquita.

Luandino no se quedó como simple espectador mientras su gemelo horadaba el coño de Vane. Puesto de rodillas junto a la cabeza de la españolita le puso su pollon al alcance de la boca, y alli que se amorro la joven, chupando, lamiendo como si su vida dependiera de ello. A la par que su coño iba recibiendo cada vez mas centímetros de polla, su boca iba haciendo lo mismo, con la diferencia de que por vía oral si que llegó a envainarse toda la polla del angoleño, luchando contra el reflejo de vomitar y venciendo, como toda buena puta de negros hace.

La follada por ambos lados se prolongó en la misma postura durante un considerable espacio de tiempo, ya que ninguno de los dos gemelos tenía prisa por precipitar su orgasmo, lo que permitió a Vane encadenar un par de corridas. Y habria alcanzado la tercera si no hubiera sido porque Joao decidió pasar de follarla en la pose típica del misionero para levantar las piernas a la choni y ponerlas sobre sus hombros. En esta posición las penetraciones de Joao pasaron a ser aun mas profundas, y con mas violencia, ya que sin duda el angoleño aspiraba a lograr lo mismo que su gemelo, tener toda la polla en el interior de la jovencita. Vane afrontó con gusto el abuso del negro, recibiendo las arremetidas con satisfacción, por mas que pareciera que Joao quería lograr la imposibilidad material de meterle la polla en el utero. Sentía aquel grueso capullo golpear en sus entrañas y aunque incomoda tambien se sentía en la gloria.

Estaba tan ensimismada en disfrutar las sensaciones que abrumaban su sistema nervioso que le pillo totalmente por sorpresa el torrente de semen que Luandino le echó en la boca. Si no hubiera sido porque tenía el miembro del angoleño bien encajado habria empezado a toser incontrolablemente, pero era materialmente imposible de modo que para evitar la asfixia no pudo sino tragarse la oleada de lefa que había recalado en su boca a la mayor velocidad posible, sin poder saborearla con tiempo, justo como a ella le gustaba.

Joao, haciendo gala de la sincronización con su hermano que tan a menudo demostraban en el parquet, lanzó en ese momento su simiente en el coño de la españolita. La cantidad de semen acumulado en los cojonazos del angoleño sorprendia siempre a las novatas, pero Vane sabía bien lo lechero que era este gemelo y ya no le sorprendía, lo cual no significaba que no le hiciera estallar en un nuevo orgasmo sentir su vagina totalmente rellena de semen de macho negro.

Joao se retiró de la dilatada vagina de Vane dejando que cayera una catarata de semen espeso sobre las sabanas de seda. Tanto el como Luandino salieron de la cama lo que hizo reaccionar a Vane.

- ¿Donde demonios vais? - preguntó la choni con tono de enfado.

- A mear, putinha - replicó Luandino

- ¿Cuantas veces tengo que deciros que para eso no hace falta que vayáis a ningún lado? - inquirio la cerdita mientras se arrodillaba en la misma cama y abría a tope la boca tras hacer la retórica pregunta.

A los dos machos no dejaba de maravillarles lo cerda que era la joven, dispuesta siempre a hacer las mayores perversiones sin reparo alguno. Habían conocido unas cuantas snowbunnies y esta era sin duda una de las mas viciosas, a pesar de su joven edad. De modo que ni cortos ni perezosos ambos subieron a la cama, y en pie se colocaron frente a la joven, sus pollas morcillonas apuntando a la boca de Vane, y en cuestión de segundos, nuevamente de manera sincronizada empezaron a lanzar su agua dorada al interior de la boca de la choni. Esta no tardó ni un instante en tragar la "cerveza" africana que le estaban sirviendo por duplicado, sin que el importante caudal de la misma fuera un problema para ella. Se tragó con total normalidad y deleite los chorros de ambos africanos sin desperdiciar una gota.

Terminada la micción los dos baloncestistas estaban con ganas de una segunda ronda y sus pollones rápidamente volvieron a estar en situación de atacar a la choni. Ahora fue Luandino quien tomó la iniciativa, colocando a 4 patas a Vane, para proceder a clavarsela en el coño en esa posición. El grueso capullo de Luandino se abrió paso con tan poca dificultad como el de su hermano, nadando en una piscina de flujos vaginales y semen fraterno. Luandino se lanzó sin demora a una follada dura, sin concesiones, atravesando la vagina de la choni con rudeza, mientras que con sus manazas, y ayudado por su altura, estrujaba sin contemplaciones las tetorras de Vane. Por su parte Joao se colocó frente a Vane para enchufarle la polla en la boca. Esta pudo saborear su coño de la polla del angoleño, junto al sabor del semen del jugador y nuevamente de su meada.

Ensartada como una sardina en un espeto, Vane recibió con agrado las acometidas de ambos hermanos, en ocasiones sincronizados en sus movimientos de ataque y retirada, y en ocasiones acompasados. Afrontar airosamente semejante follada y con semejantes pollones no era una hazaña al alcance de cualquier zorra, sin embargo Vane era capaz de eso y mas, estrujando con sus orificios los miembros viriles de ambos machos de la forma más deliciosa, al punto que cualquiera que no conociera bien a Vane podria haber pensado que era virgen o casi.

Precisamente porque no era virgen, sino una golfa con unas habilidades superiores a las de muchas profesionales del sexo, Joao se desacopló de la mamada que le estaba propinando Vane antes de volver a correrse. Cierto era que el tiempo que llevaba disfrutando de las habilidades orales de la cerdita era superior con mucho a lo que habría tardado Alex en correrse, pero Joao, como buen macho negroz quería correrse en sus propios términos, no simplemente sucumbir a las sensaciones placenteras que le proporcionaba Vane.

- Anda, dejame cabalgar a mí - solicitó Vane a Luandino al encontrarse con la boca libre.

El angoleño decidió hacer buena la petición de la choni y extrajo su anaconda del interior de la joven vagina, pasando a tumbarse sobre la cama, pollon apuntando resueltamente al techo. Vane gateó un escaso recorrido y procedió a ensartarse ella misma en la lanza de Luandino, dando la espalda a este, y una vez la tuvo encajada en su interior empezó a moverse arriba y abajo sobre ella, como si aquel pollon fuera algun mecanismo que la alzase y la hiciera bajar.

Vane se habia colocado en aquella posición para tener facilidad a la hora de volver a comerle la polla a Joao, o si asi lo prefería el macho, el ojete. Sin embargo, la jugada del angoleño no era lo que habia previsto. Joao procedió a echarla hacia atras, sobre el torso de su hermano y tras colocarse en posición, la choni pudo ver que su intención era clavar su pollon en su coño, junto al de su hermano. No es que nunca hubiera visto o experimentado una doble penetracion vaginal, pero siempre habia sido tras una sesión de fiesta regada con alcohol, y aderezada con porros, lo que sin duda habia amortiguado la incomodidad y dolor inicial.

- Espera, espera, no me la.... - fue todo lo que alcanzó a decir Vane antes de que Joao le callase la boca de una ostia que le giró la cara.

Vane notó el sabor metálico de la sangre en su boca justo un instante antes de sentir como su coño se abría ante la presión del segundo pollon angoleño que se iba a alojar en su interior en ese momento.

- Joooooderrrrrr, me vais a partir, negros hijos de puta - dijo dolorida Vane

Joao hizo caso omiso a las palabras de Vane y siguió empujando. Luandino que habia permanecido quieto mientras su hermano iniciaba la incursión en el coño de la españolita, empezó a empujar con su pollon tambien, haciendo que el asalto fuera aun mas intenso, lo que hizo berrear de forma incoherente a Vane. No se sabía bien si la choni gritaba de dolor, decía que no siguieran o quizas expresaba satisfacción, pero los angoleños no cejaron en su empeño de follar juntos el coño a Vane. Ambos se coordinaron para martillear la vagina juvenil, de manera que en unos momentos mientras uno de los angoleños iniciaba su penetracion, el otro iniciaba la retirada, asemejandose la acción al mecanismo de una máquina, bien engrasada debido a los flujos de la cerdita y el semen depositado alli un rato atras por Joao. Durante otro rato los gemelos empujaban y se movían atras al unisono, siendo la gruta de Vane abierta y presionada al máximo.

Pasados los primeros momentos de dolor e incomodidad Vane estaba enloqueciendo con la situación, se sentía usada como un trozo de carne, a merced de aquellos machos que solo querían descargar sus cojones dentro de ella sin importarles lo mas mínimo su voluntad, su disfrute, con todas los nervios de sus zonas erógenas sobrecargados por el exceso de estímulos a los que se veían sometidos. Siendo asi la cosa, Vane entró en lo que llamaba "modo putizombie", totalmente desconectada de la realidad y encadenando sucesivos orgasmos, sin ser consciente de como además de su coño, tambien sus tetas eran abusadas a base apretarlas con saña, de retorcer sus pezones o de tironearlos a tope.

En el punto álgido de la follada ambos hermanos dieron rienda suelta al torrente de lefa que aun contenian sus testículos. Uno y otro lanzaron sucesivos chorros de semen espeso, pegajoso, caliente dentro del coño de la choni en una abundancia que hacia difícil creer que no hacia tanto ya habían entregado una mas que generosa ración de semen a la zorrita que se encontraba "ensandwichada" entre los dos. Tal fue el caudal vertido que sin ni siquiera sacarla ya empezaron a brotar abundantes cuajos de la bien dilatada vagina de la joven, manchando nuevamente las sabanas.

Fueron un par de guantazos de Luandino, no tan violentos como el que anteriormente le había propinado Joao, los que sacaron a Vane de su "modo putizombie". Y al volver a la realidad Vane no hizo otra cosa que ofrecer una sonrisa de oreja a oreja y a la par expresar su entusiasmo.

- Cabronazos, os habéis empleado a fondo, ha sido la ostia - y mientras decía esto recogía con los dedos lefa de su dilatado coño para llevársela a la boca.

- Que bueno esta esto, joder, podria estar tragando lefa todo el dia. ¿Aún teneis mas para mi, verdad? - añadió entusiasmada Vane.

Joao y Luandino soltaron una carcajada al oír a la putilla, pero Joao le hizo un gesto dando unos golpecitos en la esfera del carisimo Audemars Piget que llevaba en la muñeca derecha, lo que llevó a Vane a mirar el SmartWatch que ella llevaba en la izquierda.

- Me cago en todo, se me hace tarde. Putos viejos y su toque de queda - dijo la choni mientras se dirigia hacia la entrada, con la lefa escurriendo por sus muslos.

- Ya te hemos pedido un Uber, zorrita - le dijo Luandino - La próxima vez te avisamos con mas tiempo y asi tambien te traes a alguna buena amiga.

- Valeeee, me parece de puta madre - replicó la choni mientras se vestía en la entrada, usando el tanga para enjugar la lefa que le escurria y que acabó guardado en su bolso.

La choni bajó de dos en dos las escaleras del edificio ya que era mas rápido que esperar al ascensor y al llegar a la puerta del edificio se encontró ya el Uber esperando. Fue justo cuando iba a abrir la puerta trasera para subir cuando se dio cuenta de que el conductor era negro como el azabache. Sin dudar un segundo, y para sorpresa del conductor abrió la puerta del acompañante.

- Buenas noches, señorita, ¿no prefiere sentarse atras? - dijo cortesmente un tipo de fuerte acento nigeriano.

- Buenas noches. Prefiero sentarme aqui si no es problema - respondió Vanesa con tono falsamente inocente

- No para nada, no es problema - replicó el conductor

- Magnífico- dijo Vane tras sentarse completamente, para añadir mientras ponía la mano sobre el paquete del conductor, quien dio un respingo en su asiento - Es que resulta que tengo sed.

- A, a, atras hay botellitas de agua - dijo nervioso el conductor

- Jijijiji, no es agua lo que quiero beber, tonto - repuso con tono insinuante Vane mientras se deslizaba de su asiento hasta ponerse de rodillas para a continuación abrir la bragueta del conductor, quien no salía de su asombro.

- Pero, esto, no, no, uhmmmmm,.... - fue todo lo que alcanzó a decir mientras Vane empezaba a chuparle la polla

- Llevame a la dirección que te han dado, tonto. Y verás como disfrutamos el viaje - dijo Vane parando su mamada un momento y antes de volverse a meter la negra polla en la boca.

El conductor arrancó finalmente mientras Vane no paraba de succionar y lamer. La jovencita no tenía el menor reparo en engullir aquella polla desconocida. Cabeceaba engullendo todo lo posible, hasta que su naricilla topaba con la mata de pelos que el tipo tenía en su pubis. Sin darle tregua al conductor ni un momento jugaba con la uretra, recorría los pliegues del glande, se tragaba todo el mastil para luego solo chupar el capullo, toda una demostración de habilidades feladoras. Sorprendentemente el trayecto lo completó sin accidentes y en tiempo, por mas que la distracción en su entrepierna era arrolladora. Y justo cuando llegaron a destino, sus cojones explotaron en la boca de la chica. Vane se trago media docena de chorros de espesa lefa nigeriana como si tal cosa. Después se levantó, salió del coche y justo antes de cerrar la puerta le dijo al chofer: - le dire a mis amigos que te den la mejor puntuación y propina. Espero volverte a ver.

- Yo, yo tambien lo espero - acertó a decir el conductor justo antes de que la puerta se cerrase.

Vane entró por segunda vez en la noche en el portal de su casa, con un humor inmejorable y el estómago lleno. Ni siquiera se molesto en pasar por la ducha o lavarse los dientes, se fue a dormir tras dar un somero beso de buenas noches a sus padres, quienes una vez mas fueron incapaces de advertir el olor a semen, meos, sexo procedente de su para nada inocente hija.

Una vez en la cama Vane pensó que ya era hora de jugarse el todo por el todo con Alex, solo necesitaba la situación propicia para plantear su siguiente jugada, y esperaba que esta se diera pronto.