Mi primera vez con gente de la calle
Camila siempre supo que su curiosidad era más fuerte que su moral. Cuando la oportunidad de probar algo prohibido con desconocidos en situación de calle se presenta, no puede resistirse. Pero esta vez, no es ella quien pide permiso; ella es la que impone las reglas, y el precio es su dignidad.
Hola amigos lectores, soy Camila nuevamente revelando mas de mi alocada vida sexual. Ultimamente deje de ver viejos ya que mi macho Roque me da unas muy buenas cogidas, pero es algo que extraño mucho, el probar la verga de un viejo, y tuve la oportunidad de probar nuevos machos ocacionales a causa de una doctora.
Resulta que mientras esperaba mi turno en una clínica para un control de rutina, escucho a un grupo de doctores que decían que por el fin de semana tenían que ir a un determinado barrio (de los carenciados) para repetir la visita a la gente sin hogar. En cuanto salieron los médicos repartieron unos folletos donde solicitaban colaboración para su obra de bien que manejaban con la ong de la clínica. Se me acerca una doctora (todos muy jovenes) y me entrega el folleto, así que le comento que soy arquitecta y si no tenían problema me gustaría ir para conocer y ver que podría aportar desde mi profesión.
Me presenté ese sábado en el lugar acordado, los doctores ya estaban trabajando así que me dedique a hacer lo mío. Los doctores estacionaron sus camiones consultorios detras de una loma y la gente ingresaba a ser revisados.
Yo subo la loma para tomar fotos del lugar ya que tenía intensión de hacer un albergue o comedor, en eso observo con mi cámara dentro de uno de los consultorios y me doy con una gran sorpresa: una de las doctoras estaba limpiando la verga de uno de los indigentes para despues tragarsela entera y mamarsela hasta hacerlo acabar. Pasó un segundo hombre, y en esta ocación se hizo culiar sin protección alguna donde el viejo le acabó adentro. Como toda puta, mi vagina ya tiraba jugos de lo lubricada que estaba, baje la loma y me quedé un rato largo en el lugar para conocer un poco mas al respecto mientras trataba de espiar un poco mas sobre esta doctora. Al retirarme del lugar en mi auto, veo a estos dos hombres junto a otros dos a las carcajadas haciendo señas obsenas, calculo que se contaban la experiencia con la doctora, no pude con mi genio y me detuve para pedirles que me orienten como salir. Entre charla y charla mientras escucho sus piropos grotescos de varios de ellos, el otro me explicaba, los invito a acompañarme a salir, subieron sin problemas y durante la charla les preguntaba sobre la visita médica. Era una practica que ya llevaba mas de un año y no desperdiciaron la oportunidad para hacerme la propuesta indecente ya que no les importó nada en contar que se cogían a dos de las doctoras. Les dije que solo quería ayudar y si les interesaba les podría conseguir ropa y llevarlos a darse un buen baño, cortarse el pelo, comida decente, etc. Ellos aceptaron con mucho gusto así que acorde para buscarlos al dia siguiente.
Como estaba a punto de mudarme, no me importó llevarlos a casa. Desde que fuí a buscarlos ya estaba provocativa, una calza casi transparente que dejaba ver que no llevaba bragas, sin sosten, una pupera que hacía salir mis pechos que se bamboleaban al ritmo del camino, solo tapando mis pezones ya erectos. Por fín llegamos a casa para que se quitaran su olorienta ropa y se bañaran. Como estabamos en el quincho donde hay dos baños, se tomaron su tiempo para ducharse mientras yotome toda sus prendas y les prendí fuego directamente.
Estos viejos pícaros también notaron a esta perra caliente y venian dispuestos a cogerme así que cuando salieron del baño lo hicieron desnudos con sus vergas firmes, lo que hizo que me mojara al instante. Pero tenía que terminar el trabajo principal, y me ponía en posición de mujer séria, de a uno los hice sentar en una silla y con una máquina les corté el cabello y quite sus prominentes barbas mientras ellos estiraban sus manos para querer tocarme, a lo que de forma muy mezquina les daba un chirlo por sus manos simulando no querer. Como dije, viejos pícaros, me pidieron que les rasure sus vergas, y se sorprendieron cuando me arrodille frente al primero para tomar su verga y empezar el trabajo. Tragaba saliba mientras lo hacía de las ganas que tenía de meterme la verga en la boca, pero debía contenerme un rato mas, mientras ellos ya se estaban pajeando esperando su turno. Todos estos viejo eran delgados, y vergas de todo tipo, la pequeña, la gorda, larga y afinada; y de quien menos se esperaba tenia la tripa que le colgaba hasta cerca de su rodilla. Terminado esto, les dije que debían lavarse mejor y ellos me propusieron que los ayudara así que nos fuimos directamente a mi gran bañera con hidromasaje donde entrabamos de a tres tranquilamente; pero como ya no podía contenerme me desnudé e ingresé junto a ellos. Quedaron mudos al ver mi cuerpo, no podían creer estar con una mujer tan escultural y tonificada. Primero los hice poner de espaldas para pasarles una esponja mientras les rozaba mis pesones en cada movimiento mientras sus manos ya invadian mi cuerpo a sus antojos. Cuando los hice girar, directamente fuí a sus vergas y les regalé una mamada a cada uno sacandoles la primera descarga. Ahora ellos me limpiaban a mí con sus manos para quitarme de encima la leche derramada. Para dejar que se recuperaran, dejé que me lamieran a su antojo todo mi cuerpo mientras con sus dedos jugaban con mi agujeros ansiosos de ser perforados. Sentí una rica lengua ingresando en mi culo, para luego seguir dedos, que al notar mi predisposición se animaron a meterme la mano entera y así hacerme gritar de placer.
Me pusieron a 4 y continuaron con sus juegos en cada uno de mis agujeros moviendolas fuertemente para sacarme el primer orgasmo, y para hacerme callar me dieron verga de mamar.
Luego nos acomodamos y metieron sus vergas en mí para sacudirme un buen rato hasta llenarme con sus leches. Se turnaban para pasar por todos mi agujeros y cada quien elegía donde acabar, siendo mi boca la mas buscada, pero esa verga gigante debía estar en mi culo, ese era su lugar, así que le pedí a este viejo petiso que se recostara para montarlo yo. Apoye mis manos en sus rodillas y mi culo se encargo de engullir toda esa verga en la primera estocada, me movía en círculos para que sus testículos rozaran mi clítoris, pero el de la verga gorda me empujo hacia atras para acceder a mi vagina; y en esta posición me dieron tanto placer entre los 4, que un se prendió de mis pechos para succionarlos lo locura mientras la pequeña verga taladraba mi garganta.
Mi culo fué el primero en sentir la leche, luego tragué lo depositado en mi garganta y finalmente mi concha recibía su ración. Faltaba descargar a uno, a quien puse debajo de mí para montarlo con mi concha y llegar juntos.
Los viejos quedaron satisfechos, aunque no me dieron mas de dos dosis cada uno y quedaron rendidos, por lo que se cambiaron y los hice a almorzar sirviendoles yó la comida mientras caminaba desnuda entre ellos. Me trataban de puta, mientras yo asentía con la cabeza y me reía. Me daban chirlos por el trasero, pellizcaban mis pesones al pasar así que seguía mojada, hasta que el mas pijudo me pide que valla debajo de la mesa y se la chupe nuevamente; así que bajé y me puse a jugar primero con sus testículos afeitados y de a poco ir subiendo por su rabo que se estaba poniendo duro nuevamente con pequeños besos, hasta llegar a su glande, al que envuelvo con mi lengua. Me engullo su pedazo hasta donde puedo por su grosor, mientras juego con su herramienta, siento una lengua que reconozco al instante lamer mi entrepierna; la exitación y sorpresa del momento me dejó helada, no había trabado bien una ventana y el perro ingreso por ahí hacia el resto de la casa. Al ser un perro muy dosil y acostumbrado a cogerme, me vió desnuda y fué directamente a buscar a su hembra. Este había sido el motivo del silencio que surgió en un momento cuando ellos vieron entrar al perro; ahora se dedicaban a observar en silencio lo que estaba sucediendo ya que aumenté el ritmo de mamada a medida que mi perro me lamia.
Me incorporo y tomo a mi gran danes del collar y los llevé a todos a mi habitación, donde hice sentar a dos en la cama volver a ponerme en 4 seguir con la mamada de vergas mientras el perro, super entrenado, continuó dandome placer con su lengua hasta que decidió montarme. Así que hice que me la metiera por el culo para dejarmelo bien lleno por un buen rato hasta que se descargó por completo, no sin antes sacarle la leche a los viejos con mi boca nuevamente. LLevé mi cuerpo hacia la cama haciendo que mi macho gire y quedar culo con culo bien abotonados mientras jugaba con mi clítoris hasta que uno de ellos se abalanzó para chuparmelo haciendome llegar casi al instante, y cuando notó esto se incorporó y me clavó la vagina de nuevo sacandome un nuevo orgasmo justo cuando él tambien estaba descargando sus testículos en mi interior. Al quitarse, relajé mi trasero para que saliera la super verga de mi perro; los viejo no podían dar crédito a lo que vieron salir dentro de mí, una bola del tamaño de un puño partiendo mi culo mientras yo solo gemía de placer.
Saqué al perro para poder despedir a los viejos, a quienes no volvería a ver. Y recién ahí pude almorzar, ducharme y descansar de esta hermosa mañana dominguera de placer.
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