El capataz de obra y la arquitecta Parte 5
Silvia no solo le cuenta a su esposo que está embarazada de otro hombre, sino que detalla con lujo de crueza cómo el capataz la sodomizó en la obra y la dejó sin dignidad en un hotel. La confesión es un veneno dulce: ¿qué hará él al saber que su esposa disfrutó siendo usada por dos hombres mientras ella bebía?
EL CAPATAZ DE OBRA Y LA ARQUITECTA Parte 5
_Dime que no lo hiciste_ dije, sus pies estaban sobre mi polla y apenas podía contener la eyaculación.
Ella quitó los pies y flexionó las rodillas.
_No te corras todavía, cariño_ dijo ella
_ ¿Lo hiciste?_ dije
_ ¿Tanto te importa?_ dijo ella
_Conmigo no lo has hecho nunca_ dije
_Nunca has insistido demasiado, pensé que no te importaba_ dijo ella
_Supuse que no querrías….que es doloroso, que no es placentero para la mujer…._
_Todo depende del morbo_ dijo Silvia y bebió de su copa de vino
_Fue un trato, cambiaste tu culo por un beso de ese tío_
_Si quieres ponerlo así_
_ ¿Qué pasó?_ dije
_Él tenía cogida mi cara con las dos manos, su boca muy cerca de la mía, me había lamido como un perro, me ordenó eso de que me metiera un dedo en el culo y luego lo de que me metiera su polla en el culo y lo hice, me incorporé un poco, su polla bien dura se salió de mi coño, la cogí con la mano y la guie hasta la entrada de mi culo, nunca lo había hecho así, pero fue solo apoyarla, ya te digo, tiene que estar bien dura para el anal y esta lo estaba así que….comencé a dejarme caer con mucho cuidado…_
_ ¿Era tu primer anal?_ dije
_Lo había hecho antes, con un novio que tuve antes de conocerte, una o dos veces y sí, me dolía bastante y pensé que nunca más lo haría con nadie_
_Y entonces te besó…._ dije
_No al principio, yo tenía mis tetas aplastadas sobre su pecho y el me enculaba suavemente, sin prisa pero sin pausa como se dice y abrí los ojos y él estaba mirándome con esos ojillos pequeños que tiene, como asombrado de algo, de lo puta que yo era o de estar dándome por el culo así_
_ ¿Te dolía?_
_Un poco, no lo sé, creo que al ser una polla tan grande es como te abre bien el culo y te lo ocupa todo, como que hay menos roce ¿sabes? pensé que iba a dolerme más, pero se sentía bien y su boca con esos bigotes estaba muy cerca de la mía, hizo un movimiento pélvico hacía arriba y creí que me moría, me la había metido casi toda, me tenía cogida del culo y la otra mano en mi nuca, entonces me atrajo a su boca y me besó, tenía un gusto fuerte a tabaco y sentí que explotaba de placer cuando sentí su boca sobre la mía, su lengua dentro de mi boca, su olor tan fuerte y esa polla en mi culo y mis tetas aplastadas y pegajosas de sudor sobre su pecho cano y con tetillas y empujó otro poco y me abracé fuerte a él y volvió a besarme en la boca y luego comenzó a darme más duro, su polla entraba dentro de mi culo y salía y ahí si me dolió un poco más, pero no me importaba.
Me reventaba el culo, me follaba duro, me sodomizaba y yo entregada, besándole, sintiendo sus labios en los míos y metiendo lengua y el también, besos de lengua bien guarros
_Venga, móntame bien…_ dijo y me incorporé y sus manos fueron hasta mis tetas y me retorció los pezones y sentí que su polla acababa de entrar hasta los cojones, es decir sentí sus huevos haciendo tope en mis nalgas y apoyé mis manos en su pecho y comencé a cabalgarlo, mi culo se aplastaba contra sus huevos, me sentía totalmente enterrada en él, mis pernas a los costados de su cuerpo, en contacto con sus piernas gordas y macizas y mis manos siempre en su pecho impulsándome desde allí y luego me dio un par de azotes en el culo
PLASSSS!!!!....PLASSSS!!!
Y yo gemía como una loca, gritaba, aullaba.
_AHHHHH!!!!.....DIOS…..SII…SI…SIII!!!!_
Y luego me abofeteaba las tetas.
PLASSS!!!.....PLASSS!!!
Y me asombraba el aguante que tenía, me incliné para ofrecerle otra vez mis pechos, para que me los babeara a gusto, se metía todo un pezón en la boca, como un oso goloso y me cogió del pelo con las dos manos y volvió a besarme en la boca, me mordía los labios y así cogida del pelo y con los pechos aplastados sobre su pecho, me dio varios empellones desde abajo, me reventaba el culo y me soltaba azotes, rabiosos, violentos, me estaba dejando el culo morado de tanto azotarme y luego comencé a ver borroso a perder noción de la realidad y comencé a correrme, temblando toda, asida a él como un animalillo _
Traté de imaginar el cuerpazo de Silvia con esa polla clavada en el culo, cabalgando a ese viejo, de ese modo, humillándose para conseguir un beso, con sus enormes tetazas saltando en todas direcciones y las manos de ese paleto sobre ellas, retorciendo los pezones, dándose el gran gusto de su vida.
_ ¿Y luego?_ pregunté, creo que ella disfrutaba al contarme todo esto, con lujo de detalles.
_Me dejé caer sobré él, para besarlo, quería mi premio, que me besara para no ser una puta, lo había conseguido, era su amante, era un hombre casado, tenía nietos y me estaba besando con él al mismo tiempo que tenía su enorme polla en mi culo.
_ ¿Lo haces con tu mujer?_ dije para provocarle
_No hables de mi mujer y por supuesto que no, ella es una mujer decente…_dijo, ofuscado
Entonces me volcó sobre la cama, me sorprendió la fuerza que tiene y se montó a horcajadas sobre mí y me puso la polla en medio de las tetas e hizo que lo pajeara así, esa enorme polla entre mis pechos, juntaba yo mis tetas con las manos y trataba de encastrar ese verga allí en el canal que se formaba, por momentos se resbalaba y la volvía a aprisionar, el calor que desprendía era brutal y mis tetas estaban sudadas y resbaladizas y su polla desprendía mucho líquido pre seminal también y luego me la metió en la boca y se la chupé y pensé que se correría así, pero no y luego puso sus huevos en mi boca y los lamí y los besé hasta dejarlos completamente babeados y mojados.
_Eso putilla, cómeme los huevos como tú sabes…_ me decía y luego me levantó las piernas y me la metió por el coño, comenzó a follarme y a tocarme el clítoris con un dedo, sabía hacerlo el cabrón, comencé a gemir otra vez.
_Joder, con las tetas de guarra que tienes_ dijo, mis tobillos estaban sobre sus hombros y seguía con el dedo pulgar tocando mi clítoris, su polla me taladraba el coño y sentía mi culo dolorido ahora que había quitado su polla de allí.
_Como me estas follando, cabrón…..como me estás…..AHHHHHHHHH!!!!!!...._
El orgasmo me llegó casi de sorpresa, fue como una oleada, una marejada que sube de improviso, no pude terminar la frase estúpida que le estaba diciendo.
_OHHHHHHH!!!.....DIOS….ME CORROOOOOOO!!!!!...._
Cuando abrí los ojos él sonría torvamente, una mueca torcida en su cara, dejó cae mis piernas a los costados de su cuerpo y cayó sobre mí, crucé mis piernas sobre su culo y fijó mi cara con las dos manos y comenzó a besarme, me gustaba mucho eso.
_ ¿Estas tomando pastillas?_ dijo entré beso y beso, al principio no entendí lo que me preguntaba.
_No…..dejé de tomarlas hace un mes…_ dije, comprendiendo que se refería a las pastillas anti conceptivas.
_Igual te dejo preñada, así te ocupas de algo importante por una vez en tu vida…_me dijo y me embistió varias veces y eso me excitó muchísimo, no sabes cómo me puso que dijera esa chorrada machista y comenzó a correrse dentro de mi coño.
Me quedé perplejo, esto sí que no lo esperaba, si bien ella me había contado que ya se había corrido dentro de su coño.
_ ¿Estás embarazada?_ dije
_Tengo un atraso y yo soy bastante regular, como un reloj, ya sabes_ dijo Silvia
_ ¿Solo esa vez se corrió dentro de tu coño?_ dije, había perdido mi erección ahora simplemente estaba preocupado, angustiado y perplejo.
_Habíamos quedado en que te lo iba a contar paso a paso_ dijo ella
_Si, pero si estuvieras preñada de ese viejo….joder….es demasiado ¿no?_
_Si…..es muy fuerte….._ dijo ella y se incorporó del sofá
_No tendrías que beber alcohol_ dije
_Si estoy, que no lo sé, apenas será de un mes, no más_ dijo ella
_ ¿Y no piensas hacer nada?_ dije
_Bueno, te lo estoy contando_ dijo ella, estaba en la cocina, preparando café, descalza, con esa camisa larga y vaporosa.
_Estamos a tiempo, por cualquier cosa_ dije
_Sí, claro…..pero es mi cuerpo, yo decido…_ dijo ella
_Si…._ dije, la sorpresa me había abrumado por completo
_ ¿Y él lo sabe?_
_No, aunque me lo ha dicho varias veces, eso de voy a preñarte chiquilla, y cosas así…_
_Ya se lo había escuchado decir_ dije y entonces le conté ese episodio del bar, cuando le había dicho a los otros, voy a preñarla así se ocupa de algo importante.
_Así que ya andabas tú revoloteando por ahí_ dijo ella
_Supongo que tenía curiosidad_ dije
_Es como otro mundo ¿No crees? Una cultura completamente diferente a la nuestra, tan cerca y a la vez tan lejos de nosotros_ dijo ella mientras servía el café en unas tazas pequeñas, de porcelana.
_ ¿De nosotros los universitarios?_
_Universitarios, jóvenes, yo un poco feminista, tú un poco deconstruido como se dice ahora_
_Si, puede ser_
_Y te digo que él cree firmemente en eso, que la única cosa importante para una mujer es ser madre_ dijo Silvia
_Si, no lo dudo, mi padre también era así, en el fondo_ dije
_ ¿Y cómo siguió todo después de eso? ¿En el hotel fue todo por esa primera vez?_ dije
_Si, luego de correrse dentro de mí, volvió a besarme, luego se salió pesadamente y comenzó a vestirse, tenía que regresar a su casa para cenar con su mujer_
_Que cabrón_ dije
_Me daba una vergüenza que ya te puedes imaginar, salir de esa habitación, con el escándalo que había hecho, encontrarme con la mirada curiosa del conserje calvo, irnos de allí furtivamente, nos despedimos con Jose en la puerta del hostal y regresé a casa_
_Estabas contenta, creo_ dije
_Si, estaba eufórica, me sentía culpable a la vez pero ya te digo, me decía que a ti esto te ponía y que podría contarte algún día_
_Pero no me has contado enseguida_ dije
_Tenía un poco de miedo también y decidí posponerlo, hasta ahora_
_Volviste a ese hotel seguramente_ dije
_Si, pero antes pasaron cosas, en la obra_ dijo ella
_No puedo creerlo_ dije mientras bebía el café.
_De pronto comencé a pensar en él todo el tiempo, quería verlo, quería sentirlo, pensaba en su polla todo el tiempo y en lo que habíamos hecho_ dijo Silvia
_Joder, pareces una chiquilla enamorada, una adolescente que descubre el sexo por primera vez_
Silvia me miró.
_Bueno, tú lo has dicho, me sentía enamorada, como una chiquilla, lo has dicho bien_
_ ¿Y él?_
_A su bola, solo se preocupaba de la obra, no hizo ningún acercamiento por varios días y eso me volvía loca_
_ ¿Entonces?_ dije
_Entonces decidí llamar su atención y me puse unos pantalones vaqueros que no te puedes imaginar lo ajustados que me quedaban, eran de hace unos años_
_Creo que te los vi puestos_
_No sabes el culo que me hacían, era algo bestial y entonces al segundo día que llevaba esos pantalones, me dice que quiere enseñarme algo y subimos hasta el último piso otra vez_
_ ¿Otra vez quieres llamar la atención? el personal solo habla de tu puto culo, todo el día_ dijo él, ofuscado
_Si tú me ignoras ¿de qué te preocupas?_ dije
Entonces me atrajo hacia sí y nos besamos y tocó mis tetas, por sobre la camisa y luego me arrojó sobre unas bolsas de cemento que había y desabrochó el botón de mis pantalones y comenzó a tirar de ellos.
_ ¿No puede subir alguien?_ dije
_No subirá nadie_ dijo él con mucha seguridad y seguía tironeando de mis pantalones vaqueros, estos bajaban con gran dificultad de lo ajustados que estaban, me los bajó junto con el tanga hasta las rodillas, yo estaba tirada sobre unas bolsas, vi, el cielo a mi alrededor, era ya media tarde.
Entonces sentí un escupitajo sobre el culo y su mano acariciando las nalgas y se inclinó y sentí su boca sobre mis nalgas, era la primera vez que me besaba allí y luego me mordió, me dejó los dientes marcados en el glúteo.
_AYYY!!!.....Bruto…_ dije
_Te lo has buscado, chiquilla, ahora verás_ dijo y metió la punta de su polla sobre el ano, sobre el agujero prieto del culo, yo tenía las piernas casi juntas aprisionadas por lo pantalones.
_Espera…..vas a hacerme daño…_ dije
_Te lo has buscado…por zorra_ dijo otra vez
Me aplastó la cara contra la bolsa de cemento y empujó, esa verga podía perforar una pared de ladrillos, se abrió camino dentro de mi culo, lancé un gritito de dolor y entonces puso su mano sobre mi boca y ya te he contado que eso me vuelve loca y empujó y comenzó a encularme, así al aire libre, en el último piso desnudo de ese edificio, sobre unas bolsas de cemento.
Me daba por el culo, bien a conciencia, lentamente su polla me abría el culo lentamente y luego me giré y me estaba filmando, con el móvil.
_Mírame…_dijo, me giré y me filmó la cara y luego de vuelta a filmar su polla entrando en mi culo.
_Así se encula a una arquitecta…..así se le rompe el culo a una zorra tetuda…_ dijo
Me daba cuenta de que algo había cambiado en nosotros, en él, que me estuviese filmando, solo podía significar una cosa, que se lo iba a enseñar a alguien o a algunos.
Su polla seguía abriendo mi culo y a pesar del dolor, el morbo y el placer se solapaban y ocupaban el primer plano en mi mente, su mano callosa sobre mi boca amordazándome, eso me volvía loca y el rocé de mi coño desnudo sobre las bolsas de cemente, comencé a retemblar, me ahogaba, me sofocaba y esa polla me habría enterita y luego sus huevos golpeaban mis nalgas rítmicamente y comencé a correrme y de inmediato el también, nos corrimos prácticamente al mismo tiempo y fue brutal, ya no podía decir cual polvo era el mejor, pero eran los mejores polvos de mi vida sin duda, nadie me había follado así, en la vida, literal.
Y luego sentí su boca sobre la mía, besándome, su lengua dentro de mi boca, enrosqué mi lengua con la suya.
_Vístete de prisa, antes de que los hombres sospechen_ dijo y me dejó tirada, con el culo lleno de su semen, me toque con la mano y era un estropicio, llevé mis dedos a la boca llenos de lefa y me los chupé, ni yo misma podía creer lo que hacía, pero cada nueva humillación me gustaba más, más placer sentía, me vestí y bajé por las escaleras.
Luego más tarde recibí un mensaje de él, me citaba en un bar para esa tarde, luego del trabajo.
Por supuesto fui, lo de esa tarde me había dejado con ganas de más.
Llegué allí y Jose estaba cambiado de ropa, con unos vaqueros y una camisa, verle sin el mono de trabajo me bajaba la libido, me daba cuenta de ello.
Pero de todos modos me acerqué, me dio un beso en la boca, vi que otros hombres nos miraban, había algunas mujeres también, pero era un bar cutre, de mala muerte, un bareto de hombres de los de toda la vida.
_Yo bebo un cubata, de whisky ¿te pido uno?_ dijo
_No me cae bien el whisky_ dije
_Es whisky con cola, no te hará mal_ dijo él
Me sirvieron el cubata.
_Pensé que el cubata llevaba ron_ dije y lo probé
_A mí me gusta con whisky ¿está bueno?_
_No aguanto bien la bebida_ dije
_Estos pantalones te quedan de muerte, que buena que estás_ dijo
_Gracias_ yo llevaba los mismos pantalones ajustados de por la tarde.
_Luego vamos al hotel_ dijo
_Vale, espera que le mando mensaje a mi marido_ dije
_Es medio tonto tu marido ¿no?_ dijo él
_ ¿Por qué dices eso? ¿No quieres que hable de tu esposa y tú si puteas a mi esposo? _ dije
_ ¿No se entera de que le pones cuernos?_ dijo
_Igual el que no se entera eres tu_ dije
_ ¿Si? ¿Sois de esas parejilla liberales?_
_No quiero hablar de mi marido_ dije
_Bébete el cubata así pedimos otros-
_ ¿Quieres emborracharme?_ dije
_Si, me gustaría follarte borracha, arquitecta pedo, a ver cómo es…._
_ ¿Por qué me has filmado hoy?_
_Porque se me dio la gana_ dijo
_ ¿Estás de mala hostia?_ dije, me molestaba su actitud chulesca, me daba cuenta de que algo estaba cambiando y no sabía si seguiría gustándome esta nueva forma.
_He pensado demasiado en ti durante el día, me jode el trabajo, no me deja trabajar en paz y luego te vienes con estos pantalones de guarra, al menos te he dado tu merecido_ dijo
Bebí el trago de un solo sorbo.
_Oye ponme otros dos de lo mismo_ dijo al camarero con voz fuerte.
Me sentía orgullosa de que hubiese pensado en mí, de estorbarle en el trabajo.
_Bien que te has sacado las ganas_ dije
_Te he roto bien el culo y ahora dentro de un rato lo haré otra vez_
Me acerqué a su oído y puse una mano en su pierna, le rocé la polla con el pulgar.
_Me gusta que me rompas el culo_ susurré en su oído, creo que comenzaba a estar borracha
_Eres una chiquilla traviesa ¿Eh?_ dijo y nos besamos en la boca guarramente, el aliento a alcohol y a tabaco de él era denso, pesado.
_He comprado un lubricante, tendré que llevarlo siempre conmigo, no se sabe contigo cuando tendrás ganas_ dije
_Igual te doy por el culo en uno de los baños de aquí….-
_Joder, como eres_ dije admirada, cogí el segundo cubata y comencé a beber, antes de acabarlo estaba bastante borracha y me besaba con Jose y reía fuerte, estábamos llamando la atención, dando la nota.
El me recorría los labios con un dedo y yo sonreía estúpidamente.
_ ¿Que? ¿No te cansas de putearme?_ dije, sonriendo
_Yo no te he puteado es que tú……_
_Yo qué, cabrón…._dije
_Eres muy putilla, chiquilla, lo sabes….-
_No soy putilla, soy tu putilla_ le dije al oído, él se sonrió y su panza tembló un poco
_Vamos a beber otro_ dijo él y nos besamos, el me cogía del pelo y tiró un poco de él, haciendo que eche mi cabeza hacía atrás.
Cuando acabamos yo estaba bastante borracha, podía caminar pero me apoyaba en él, llegamos al hostal, llamamos, subimos por las escalera, a diferencia de la vez anterior no íbamos besando en cada rellano de la escalera y yo le tocaba la polla por sobre los pantalones y no reíamos y él me sobaba el culo, por sobre los vaqueros ajustados.
Llegamos al hotel en un estado que ya te puedes imaginar. Se abrió la puerta y allí estaba el conserje calvo. Y se nos quedó mirando un poco sorprendido de vernos en ese estado.
_ Venís finos filipinos_ nos dijo.
_Pasa Jose, te he preparado la ocho, como siempre_ dijo.
Yo tenía en la cara una mueca que se parecía a una sonrisa, una sonrisa estúpida y boba.
Me dejó conducir por Jose, por los pasillos, con una mano en mi culo. En un momento dado me giré y vi al conserje calvo que me estaba mirando al culo y como Jose me sobaba las nalgas por sobre los ceñidos vaqueros. Entonces entramos en la habitación y él me arrojó sobre la cama y se retrepó sobre mí.
Le bajé la cremallera de la bragueta, saqué su polla hinchada y comencé a chupársela. _Joder que cerda eres, que puta que eres_ me decía Jose. Lo notaba salido y violento por cómo me cogía el pelo y hacía que le mamara la polla.
Él sentado a horcajadas sobre mí.
_Qué zorra eres_ me dijo, y luego se bajó un poco los pantalones y le besé las pelotas, le lamí sus huevos como salía a hacerlo, me metía todo un testículo en la boca y le miraba y él me cogía del pelo con violencia. Luego nos besamos guarramente y me dijo: _ Anda, camina un poco para mí.
Se sentó en el borde de la cama y comenzó a desnudarse, se quitó los zapatos. Yo caminé un poco hacia la pared.
_ ¿Así, así quieres que camine?_ le pregunté.
_Sí, anda, mueve ese culo de zorra que tienes para mí_ dijo Yo seguía, seguía estando bastante borracha y le hice caso. Caminé hasta la pared, saqué culo, apoyé mis manos en la pared, giré la cara.
Él ya estaba completamente desnudo. Se acercó a mí, me desabrochó los pantalones vaqueros y comenzó a bajarlos como lo había hecho antes.
PLASSS!!!!!....PLASSSS!!!
Me azotó, me dejó las nalgas ardiendo Luego me folló así de pie un rato, cogiéndome del pelo y dándome azotes en el culo.
Luego me llevó hasta la cama, yo trastabillaba porque tenía los pantalones bajados hasta la cintura, aprisionándome. Me arrojó sobre la cama en cuatro patas y me folló así sin quitarme los pantalones, cogiéndome del pelo. Comencé a gemir fuertemente.
_AHHHHHH!!!....JODER….QUE BUENO….QUE BIEN ME FOLLAS CABRÓN!!….SIGUE….OOOOhhhhh!!!!
Luego me quitó la polla del coño y escupió en el agujero del culo, sentí la humedad de la saliva caliente.
_ Espera, alcánzame el bolso que he traído un lubricante_ le dije.
Mientras él iba hasta donde estaba mi bolso tirado y cogía el lubricante, me quité las sandalias. Luego me giré y acabé de quitarme los pantalones. Él vino hasta mí, nos besamos y me ayudó a sacarme la camisa. Por sobre la cabeza, mi pelo quedó despeinado y agitado. Volvimos a besarnos. Le mamé la polla otro poco y luego me hizo poner en cuatro patas, de cara al cabecero de la cama. Otra vez quedé mirando ese crucifijo con el rosario colgando de él.
Sentí sus manos callosas abrirme el culo y ponerme ese lubricante. Ponte en la polla también, le dije. Por toda respuesta me dio un azote en el culo y luego se afirmó y comenzó a sodomizarme.
_ ¿Eras consciente de lo que estaba pasando a pesar de estar tan borracha?_ dije.
Las imágenes de mi esposa, completamente pedo, siendo follada de esa manera en un cutre hostal familiar, golpeaban las paredes de mi cerebro y se entrechocaban allí con el morbo, con el placer, con la culpa y con la angustia.
_ Sí, sí que sentía, sí que sentía el calor de su polla y de sus manos cogiéndome del cuello y de los hombros, y los azotes en el culo, y el dolor, el dolor en el culo a pesar del lubricante, pues me estaba follando de una forma muy violenta.
Me apoyé primero en los codos y luego caí completamente, y sentí como su corpachón me aplastaba contra la cama, y se impulsaba desde allí y se dejaba caer, y creo que me estaba desfondando el culo como no lo había hecho antes, ni siquiera sobre las bolsas de cemento en la obra.
_Tápame la boca con tu mano_ le pedí. Eso me volvía loca, como ya te lo he dicho varias veces.
Él lo hizo, su cara estaba muy cerca de la mía, me dio un beso en la mejilla y me tapó la boca con su mano, amordazándome. Sentía esa mano pesada y callosa otra vez ahogando mis gemidos, y su polla abriéndome el culo, sin pausa, sin descanso, y un espasmo me recorrió todo el cuerpo, y comencé a correrme, aplastada completamente por el fornido corpachón de ese hombre. Entre el alcohol que había tomado, lo borracha que estaba, y el orgasmo reciente, me adormilé un poco.
Sentí los besos de José sobre mi boca, y luego puso una mano en mi nuca y aplastó mi cara contra el colchón. Sentí como quitaba su polla dentro de mi culo dolorido, y me dijo duerme un poco, y yo de alguna manera es como que quería obedecerle en todo, y me adormilé. Y luego desperté sintiendo su lengua otra vez en mi culo y en mi coño, y sus manos abriendo mis nalgas.
Era la primera vez que José lamía mi coño, y lo hacía muy bien, abriéndome el culo con las manos en cada nalga, y metiendo su lengua bien por dentro de esa intimidad. Me estaba volviendo loca otra vez, pero a la vez seguía adormilada y lenta, me pareció que todo pasaba muy lento dentro de mi cabeza. Y luego otra vez, su peso sobre mis nalgas y sobre mi espalda, y su boca que me besaba el cuello, y me penetró primero por el coño, y entonces noté algo extraño, me pareció que su polla era más pequeña esta vez, y no sabía bien a qué atribuir esa sensación.
Y luego sentí el lubricante en mi culo, y quise girar la cabeza, pero José no me lo permitió, y entonces me di cuenta que también sus manos eran distintas, menos callosas. Y luego esa polla más pequeña que la del capataz que me penetraba el culo, y sentí unas risas ahogadas, y luego alguien que se dejaba caer delante de mí, y me miraba, y era la cara de José sonriente. Y me di cuenta de que él también estaba borracho, y que tendría que estarlo para permitir lo que estaba pasando.
Ahora sí, pude girar la cara, y vi que quien me estaba dando por el culo, era el conserje calvo que nos había abierto la puerta, y ahora estaba abriéndome el culo de esa manera. José me acarició el pelo, luego puso su polla frente a mi boca, y comencé a chupársela.
_Joder, no……Silvia estabas follando con los dos…como…._ sentí una opresión en el pecho ante esa degradación de mi esposa, la miré, no podía creerlo, que me estuviera contando eso, tan tranquila, de pie con el culo sobre la encimera, bebiendo su café, la misma Silvia, hermosa y refinada de siempre, con su cara levemente angulosa y perfecta.
_Estaba borracha, no tenía remedio, tenía la polla de ese hombre dentro de mi culo y solo podía…no sé qué podía, antes de darme cuenta de nada tenía la polla de Jose dentro de mi boca y luego ese hombre, el calvo me hizo incorporar y me folló en cuatro patas y los dos estaban de rodillas sobre la cama y el hombre, el calvo no tardó en correrse y entonces Jose me besó, guarramente.
_Que zorra eres…_ dijo
_No soy una zorra, tu eres un hijo de puta_ dije y me toqué el culo y sentí la viscosidad del semen de ese hombre y vi su culo flácido cuando se marchaba de la habitación.
_ ¿Cómo has podido?....no…no pensé que fueras tan hijo de puta_ dije
_Es un compañero de la mili, joder…no es para tanto, si a ti te gusta que te rompan el culo…._dijo estúpidamente, también él estaba borracho
_Voy a marcharme de aquí_ dije, a pesar de la borrachera me daba cuenta de lo mal que estaba todo esto, de lo sórdido y marginal que se estaba volviendo todo.
_Ve a lavarte el culo, me da asco la lefa de otro tío_ dijo Jose y se recostó sobre la cama, todavía tenía su polla erecta.
Fui hasta el baño, me limpie el semen de ese hombre con papel y luego con un poco de agua, la cabeza me daba vueltas, me vi en el espejo, el rostro estragado por el pedo que llevaba.
_ ¿Qué coño estoy haciendo? Por dios_ me dije frente al espejo, bebí un poco de agua, como sea, seguía estando borracha, aunque ahora un poco más lúcida.
Salí del baño.
José estaba meneándose la polla, recostado sobre las almohadas.
_Ven aquí, chiquilla, aún no me he corrido-
_Vete a la mierda_ dije y comencé a recoger mis ropas
_Ven aquí o tendré que zurrarte para que aprendas_ dijo
Miré su enorme polla y dejé caer mis ropas al suelo otra vez.
_Me imagino que no habrás seguido follando con él después de eso_ dije.
Mi esposa se mordió el labio inferior.
Continúa en
- Relato #251389— title-regex: contiguous parts (4 -> 5)
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