Xtories

El triptico

Mar nunca había sido tan libre, tan desnuda y tan entregada. Él solo podía mirar, mientras ella se convertía en el centro de un juego donde el placer de ella estaba por encima de todo. ¿Estaba listo para verla ser poseída por otros?

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Hacía dos días que lo llevaba encima, me acompañaba a todas partes, lo revisaba y me

preguntaba si estaba preparado. Metí la mano en el bolsillo, toqué el tríptico con los dedos y

respondí.

- La idea fue suya; hace un par de días vino a casa con esto. Saqué el tríptico y lo enseñé. Me

dijo que hoy tendríamos una reunión para informarnos mejor, y aquí estamos.

- Creo que vas a disfrutar, nosotros es la quinta vez que vamos, la segunda de este año me dijo

Alberto.

- La verdad es que me pilló por sorpresa, pero cada vez me gusta más la idea.

Todo esto ocurría en un pequeño salón de actos en una entreplanta, estábamos unas 30

personas, la presentación la habían hecho tres hombres y una mujer y el resto éramos parejas. De

los tres hombres dos eran mulatos impecablemente vestidos, y el tercero era español, este era el

organizador y la mujer, que llevaba un vestido que no podía estar más ajustado y unos tacones

enormes que portaba con elegancia y una sensualidad que no había visto nunca, creo que era su

pareja. En una pantalla se veía proyectado el último fotograma del vídeo que acompañaba a la

presentación que nos habían hecho y este lo resumía todo. CUCKOLD RESORT.

Mientras hablaba con Alberto y con otro cornudo que se llamaba Pedro, miraba cómo los dos

mulatos eran agasajados y acariciados por un grupo de cinco o seis mujeres. Mónica, la mujer de

Alberto, se abrazaba y rozaba a uno de los dos machos, mientras estos intentaban atender a

todas las mujeres. Alberto, mirando hacia el mismo punto, nos dijo:

- Veis los tetones de mi mujer, es la de la camiseta blanca ajustada en la que pone Hotwife, se

los puso después del tercer viaje cuando pasó a la segunda fase.”

Creo que todos nos habíamos fijado en esas enormes tetas antes de que nos dijera nada Alberto,

por su tamaño, por la camiseta que los contenía a duras penas y por cómo los lucía Mónica con

orgullo

- Que es la segunda fase? No han hablado nada de eso en la presentación. Pregunté.

Alberto se fue sin responder cuando su mujer le hizo una señal para que se acercase. Sin

respuesta me despedí de Pedro y me puse a buscar a mi mujer, como no la veía, llamé por

teléfono, no contestó, no había muchas opciones o el salón de actos o una sala contigua, me

dirigí a ella y cuando crucé la puerta descubrí dónde iban a ser nuestras próximas vacaciones, ahí

estaba mi mujer arrodillada, desnuda, solo con unos tacones altos frente al organizador que

estaba sentado en un sillón y junto a otra mujer con la misma indumentaria. Las dos le estaban

comiendo la polla con lujuria, se la quitaban la una a la otra con ansia y se besaban entre ellas

sin sacarse la polla de la boca, se me puso dura al momento, si tenía alguna duda se había

evaporado.

Una mano se apoyó en mi hombro.

- Te presento a Lola, mi mujer.

Giré la cabeza y vi a Pedro.

- La que está al lado de tu esposa. Es tu mujer, ¿ no?

- Si, es Mar, mi mujer. Contesté con una sonrisa que no desaparecía de mi cara.

Jordi, el anfitrión, se incorporó y empezó a sacudir su Pollón, Mar y Lola se mantuvieron debajo

de rodillas con la boca abierta, esperando como si dios les fuese a dar su Mana, y les cayó, vaya

si les cayó, les llenó a las dos la cara de leche que recibieron con descaro.

- Quiero ver cómo os laméis y limpiáis esas bonitas caras. Dijo Jordi.

Ninguna de las dos dudó un segundo y comenzaron a lamerse, maravillosa imagen.

- Arriba princesas.

Se levantaron, se abrazaron a su rey y comenzaron a besarle con deseo, las agarró por la cintura

y se acercó a nosotros, caballeros, aquí les dejó sus esposas. Nos vemos en dos días en el

resort.

Mar me besó y se vistió rápido.

- Vamos a casa cariño, que necesito una polla ya en mi coño, además mi amor, tienes que

aprovechar esta noche a follarme, porque mañana cogemos el avión y creo que vas a catar

poco este cuerpo en 15 días.

Estaba cachondísimo esta situación me tenía a 1000, cogí de la mano a Mar y salimos ligeros por

la puerta, mi mujer paró en el portal, se abrazó a mí, me besó y me dijo

-Te quiero mucho, mi amor.

Cuando íbamos a salir oímos que Lola nos llamaba, la pareja llegó a nuestro lado, Lola nos dijo: “

- Mar, lo he pasado genial contigo!”.

- Mmm, yo también, ha sido corto pero intenso, seguro que estos días repetimos.- Seguro, pero quería proponerte una cosa, esta noche he quedado con mi amante y un amigo

para despedirme de él, voy a estar mucho sin verlo jejeje, te gustaría venir conmigo?

Mar, me volvió a besar y abrazándose a Lola alegre como una niña me dijo: “

- Lo siento, cornudo, pero creo que esto ha empezado ya, no me esperes despierto y me lanzo

un beso y salió del portal de la mano de Lola.

Tres pajas me hice antes de poder conciliar el sueño. Me desperté sonriente feliz y más excitado

si cabe, pero de repente la preocupación se apoderó de mí, Mar nunca se había ido con un

Corneador sola y ya eran las 11 de la mañana, por otro lado este nuevo paso me erizaba la piel y

mantenía mi pene en una erección constante. Sonó el teléfono, era Mar

- Donde estás es tardísimo?

- Buenos días mi amor, estoy en el coche que hay frente al portal. Tienes que abrirme la puerta

me dejé las llaves y la ropa en el piso del amante de Lola.

- Te bajo algo de ropa?

- No, tranquilo, tú solo ábreme

Fui hacia el portero y abrí la puerta después me dirigí a la ventana para ver salir a mi mujer de un

Mercedes nuevecito, salía con un hombre de unos 35 años abrazada a él, como si fueran novios y

vestida con una camisa masculina que no terminaba de tapar su culo, los tacones tampoco

parecía que los hubiese perdido, se dieron un largo y apasionado beso y Mar, echó a correr hacia

el portal. Cuando entró en casa, se abrazó a mí me besó y me saltó

-!que feliz soy cariño! Te tenía que haber hecho caso antes, voy a ducharme y en una hora estoy

lista para salir.

Cuando escuché el agua correr entré en la ducha con intención de echarle un Polvazo a mi mujer

pero esta, al ver mis intenciones paró mis pies y me dijo

- lo siento Cornudin, pero no nos da tiempo. Si quieres te puedes masturbar mientras me ducho

y te cuento cómo ha ido la noche.

Una paja y dos horas después apareció Mar como una diosa, vestía un mono súper ajustado

que acababa al final de sus nalgas, había cambiado sus tacones por unas cuñas de unos 9 cm,

decía que para ir más cómoda en el vuelo, estaba impresionante su preciosa cara brillaba su culo

resaltado por el pequeño Short estaba en pleno esplendor y sus tetas coronadas por unos duros

pezones tiraban de la prenda hacia fuera. Solo llevábamos una maleta,la mía, la ropa de mar se

la proporcionaría el Resort cuando llegásemos, estaba deseando verla.

Llegamos al paraíso. Unas cabañas esparcidas por todo el complejo vegetación por todas partes,

flores que pasaban del azul al rojo por todos sus tonos omnipresentes, una pequeña cala

privada, una piscina en el centro al lado de un edificio común.

La cabaña tenía todo tipo de lujos y comodidades, vistas al mar y un baño en el que podrías vivir.

Una cama pequeña para el cornudo y una king sice para la hotwife y sus amantes. Mar

Entró al vestidor y sus ojos se abrieron como un cómic manga, una pared llena de zapatos (ella

nunca había usado tacones altos, decía que eran una tortura, pero desde hace un año los usaba

con mayor asiduidad y en estas vacaciones creo que no iba a tener más opciones, cosa que

parecía no importarle). La ropa, no había ropa solo bikinis minúsculos, trikinis y micro tangas.

Cogió uno blanco que tapaba un poco sus pezones con unas tiras apenas más anchas que los

cordeles que las sujetaban, que eran ultra finos, la zona pubica era cubierta por un triángulo de

unos 3 cm de lado, por detrás parecía desnuda y por delante también jejeje, me encanta. Lo

completó con unas sandalias con tacones de vértigo y plataforma. Acudimos a la piscina donde

nos habían reunido a todos, por el camino, me retrasé un par de pasos para poder admirar a mi

Venus, que caminaba directa a una ofrenda a los dioses, su culo se contonea desnudo delante de

mí, Volví a su altura y la agarré de la cintura seguimos caminando hasta que llegamos a la entrada

de la piscina, una bifurcación de caminos que nos hizo separarnos otra vez, tuve que entrar por la

derecha, siguiendo un cartel que ponía en grande ZONA CORNUDOS y Mar se fue por la

izquierda, pasando al lado del cartel que ponía REINAS. Los caminos solo los separaba la piscina

que hacía de barrera virtual separando a las chicas y los corneadores de los cornudos. Nuestra

zona contaba con unas cuantas tumbonas y una barra en la que nos podíamos servir la bebida

que quisiéramos y justo enfrente veíamos a nuestras mujeres flirteando con sus adonis.

Mientras intentaba ubicarme en mi zona admiraba a mi chica como se acercaba al bar del que

disfrutaban en su zona, caminaba con seguridad hacia un par de machos que la devoraban con

la mirada, ella se acercaba a ellos y cuando los alcanzo se beso con los dos con una naturalidad

que nunca había notado, la amarraron por la cintura y los tres se fundieron en el grupo.Pedro me saludó y me invitó a sentarme junto a él que compartía espacio con Alberto y Samuel al

que me presentaron en ese momento.

- Me pongo un copazo y me uno a vosotros. Le contesté.

Acomodados los cuatro escuché a Alberto preguntar a Samuel por su mujer.

- Ha ido directa a la Conejera, esta noche iré a visitarla. contestó Samuel

- Mañana va Monica, va estar tres días

- ¿Todavía debe algo?

- Si, un día, los otros dos va por gusto.

Iba a preguntar de qué hablaban cuando llamó mi atención la algarabía que se oía en la otra

zona, mi atención fue plena cuando descubrí que era Mar la que estaba siendo follada por dos

maromos, la fiesta había empezado, mi reina estaba siendo profanada boca arriba sobre una

tumbona mientras otra polla se perdía dentro de su garganta, con la cabeza colgando en el borde

de la tumbona agarraba con sus manos las nalgas de su corneador forzándolo a que le follase la

boca con intensidad, su coño chapoteaba y sus gritos de placer se oían cuando la verga que

tenía entre sus labios le dejaba, el resto jaleaba, se habían formado parejas y algún grupo por que

lo que sobraban era machos para nuestras mujeres A partir de aquí una orgía de cuerpos

sudorosos y hambrientos de placer comenzó. Mar

Cabalgaba frenéticamente uno de sus sementales y masturbaba a otros dos, nunca la había visto

moverse así, uno de los masturbados sujetaba a una perrita con una correa, se mantenía a cuatro

patas a sus pies, esperando las órdenes de su amo. Estaba tan concentrado masturbándome

mientras miraba disfrutar a mi mujer que me costó reconocer a la perra, era Lola y el semental

Jordi

-la tiene loca nos comentó Pedro mientras se tocaba suavemente su erecto pene, hace lo que

quiere de ella la última vez que estuvimos le propuso pasar a la segunda fase y después de estar

pensándoselo tres días le dijo que no aunque esta vez creo que va a ser que si

-joder con la tercera fase qué coño es eso

Esta vez fui yo el que no espero la respuesta al ver salir a Mar corriendo hacia la cabaña (cómo

se maneja los tacones quien te ha visto y quién te ve)

Iba pensando mientras caminaba detrás de ella, cuando en la salida un tío de la organización, me

cortó el paso y me recordó

- No puedes tener contacto con las chicas hasta que se acabe la fiesta

Me di la vuelta y me dirigí a la barra me puse un zumo de piña esta vez. antes de acomodarme,

apareció en la piscina con un collar de perro en su estirado cuello junto a su respectiva correa,

mordiendo el extremo de esta camino hacia Jordi, se puso a cuatro patas a sus pies y

levantando la cabeza, le ofreció la correa, J consciente del dominio que ejercía sobre ellas

comenzó a pasearlas, y visitó todas las escenas que ocurrían en esa bacanal. Después de

enseñarle a todos sus nuevas perras, no se olvido de la zona de cornudos y se acercaron a

nosotros. Las dos perritas gateaban delante de él que las sujetaba de la correa firmeza, justo en

la frontera, y sin llegar a entrar al área candaulista, usando unos pequeños y estudiados tirones

las paseo frente a nosotros, como si fuera un concurso de belleza canina. Ni un minuto pasó

cuando se giró y tirando de ellas se las llevó lejos de nosotros desapareciendo por una puerta

- Ya nos podemos ir

Me dijo Pedro

- la última vez que se la llevó así, no la vi hasta el día siguiente, se la llevó a su cabaña y estuvo

toda la noche follándosela y le desvirgó el culo, cosa que no le había permitido Ni a su amante

ni a mí ni a sus corneadores.

- Lo que más me jode de todo esto es no poder verlo

- jajajajajaj

reímos los 4