Xtories

MicroRelatos

2K relatos publicados

Lena Hache

MicroRelatos

La enfermera ramera

El hospital huele a antiséptico, pero bajo el agua caliente el olor cambia a algo mucho más primitivo. Ella viene a limpiarla, pero termina tocándola. Y esta vez, la enfermera no va a salir de esa habitación sin dejar su marca.

4.9K9.2· 5

Lena Hache

MicroRelatos

Ave de paso

Nadie la conoce en ese hotel. Es la oportunidad perfecta para perder el control. Solo tiene que susurrar el número de la habitación y ver si ella se atreve a subirla.

2.1K9.2· 5

Yessenia

MicroRelatos

Me vuelvo una perra por sus celos

Sus palabras fueron una cachetada que no sanó, sino que encendió algo oscuro. Ahora, cada vez que se toca, solo puede pensar en ella y en la vergüenza deliciosa de ser vista como suya.

9.8K9.2· 5

gatacolorada

MicroRelatos

Deberes conyugales 3

La mirada de los hombres no la dejaba respirar. No era solo deseo, era posesión. Y cuando cerraron la puerta del dormitorio, supo que esa noche no sería una esposa, sino una bestia.

13K9.8· 10

TheMasterMind

MicroRelatos

20 mini-micro-relatos

Veinte historias breves donde el deseo rompe las barreras de la moral convencional. Desde el voyeurismo en la oficina hasta el placer prohibido en la universidad, cada relato es una puerta abierta a lo que la vida moderna nos impide decir en voz alta.

8.3K9.5· 8

Quique

MicroRelatos

Aura

Aura juraba que las mujeres no la excitaban, pero la pantalla del portátil tenía otros planes. Lo que empezó como una broma entre marido y mujer terminó en una noche donde el deseo prohibido se volvió tan real como el sudor en la sábanas.

13K9.0· 6

Rocio

MicroRelatos

La putita del cerrajero

Rocío planea seducir al cerrajero que visita su casa, pero su torpeza abre la puerta a algo mucho más oscuro. Cuando Augusto toma el control, la princesa de naipes descubre que su fantasía era, en realidad, una orden de sumisión.

46K8.8· 34

gatacolorada

MicroRelatos

Madre, esposa, amante

La casa está en silencio, los niños duermen, pero el cansancio de la madre se transforma en fuego. En la oscuridad de la cocina, el marido le recuerda quién es realmente, más allá de los roles de madre y esposa, desatando una noche de pasión descontrolada.

25K8.9· 16

Toulouse

MicroRelatos

Al llegar a casa...

La cena no estaba lista, pero ella tenía otra forma de alimentarlo. Sin palabras, solo con el cuerpo desnudo y el deseo urgente, la noche prometía ser mucho más que una simple llegada a casa.

15K7.2· 5

Kain Orange

MicroRelatos

Preparación anal.

Sandra sabe que esta noche será diferente. No solo se trata de satisfacerlo, sino de prepararse hasta el último detalle para recibirlo por detrás. Mientras el agua tibia inunda sus entrañas, su mente ya está recorriendo los límites de su placer y su sumisión.

16K8.4· 20

fullfisico

MicroRelatos

En la ducha, agua caliente y yo también

La mirada fija en el gimnasio encendió una llama que no podía apagar ni la ducha fría ni la multitud. Cuando el desconocido en la ducha le ofreció la solución, el verdadero desafío no fue resistirse, sino encontrar la forma de compartir el pecado con quien más ama.

8.2K6.6· 17

Mellamanarte

MicroRelatos

Salvando mi matrimonio

¿Qué harías por salvar tu matrimonio? Ella está dispuesta a rasurarse, a pagar por extraños y a aprender técnicas prohibidas, todo con una sola mirada hacia su esposo. La línea entre el sacrificio y el placer se difumina cuando el deseo habla más fuerte que la vergüenza.

19K7.2· 18

Cristina Padin

MicroRelatos

Morfología sexual

Cada palabra es un toque, cada frase un acto consumado. Entre paréntesis se esconde la desnudez de dos cuerpos que no piden permiso, solo entrega. ¿Te atreves a leer lo que sus labios y sus manos ya han dicho?

5.7K7.8· 10

Cristina Padin

MicroRelatos

Actividad

Sus labios recorren cada centímetro de tu piel, devorando tu verga con una gula que no pide permiso. No hay palabras, solo el sonido de tu respiración y el calor de su boca que te arrastra al borde del abismo.

6.8K8.0· 15

zesna

MicroRelatos

Surtido de supermercado

El ruido del supermercado desapareció cuando sus ojos verdes lo atraparon por un segundo. Pensó que era solo una mirada fugaz, un error de perspectiva. Pero el papel que le dejaron en la mano no era un error: era una invitación prohibida que prometía saciar una hambre que ni él mismo sabía que tenía.

7.4K6.8· 22