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Dominaciónmar 2023

Dominado por mi vecina adolescente (13)

La jaula aprieta, pero el verdadero dolor es verbal: Irene te obliga a escuchar cómo ella folla con tus amigos. Esta noche, la humillación se vuelve pública y tu secreto está a punto de ser expuesto.

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Este relato queda fuera de tus preferencias actuales. Lo mostramos porque llegaste por un enlace directo.

Dominado por mi vecina adolescente (13)

La nueva jaula me torturaba, ya me había acostumbrado a la vieja e incluso podía olvidarme de ella durante el día, pero esta la sentía todo el tiempo apretando mi polla, que se hacía más pequeña para amoldarse a su nuevo espacio.

Por otro lado tener que ir sin ropa interior me producía varios problemas. Me cambiaba de ropa en el coche para ir al gimnasio y después lo hacia dentro de la ducha para ponerme de nuevo la de calle, así nadie veía mi pene enjaulado. En el trabajo era el mayor problema, pues tenía que cambiarme delante de mis compañeros, así que lo hacia prácticamente metido dentro de mi taquilla dando la espalda a todos y pasando muchísimas vergüenza. De momento nadie me había pillado.

Tan solo un par de días después de la orden de Ana, regresé a casa y mi novia me esperaba tumbada en el sofá.

-Arrodillate cerdito- me dijo nada más cruzar la puerta y quitarme la ropa.

-Hoy a venido uno de tus amigos a verme- dijo acercándose a mí.

-Ana dice, que como eres un cerdito muy marica, seguro que puedes adivinar quien es por el sabor de su leche. Así que la he guardado para tí-

Se abrió de piernas y puso su coño en mi cara, inmediatamente empezaron a caer restos de corrida en mi boca y empecé a tragar y chupar.

-Dime de quien es la corrida, cornudo-

-Adri- dije, no por el sabor de la leche obviamente, pero sabía que mi novia le tenía ganas y él no dudaría en hacerlo.

-Jajaja muy bien. Así que es verdad que distingues a tus amigos por el sabor de su corrida. A ver si tengo que ponerme celosa-

Se separó de mi, me hizo levantar y me llevo al sofá, se quitó la llave que llevaba al cuello y abrió mi jaula. Mi polla saltó como un resorte en cuanto se vió libre. Irene se sentó a mi lado y empezó a acariciarla lentamente.

-¿Quieres que te cuente como ha sido?-

Asentí.

-Pues le he llamado por teléfono y le he dicho que teníamos humedad en una habitación, que si podía venir a echarle un ojo (él es albañil), me dijo que en cuanto saliese de trabajar venía a casa- mientras hablaba había empezado a masturbarme lentamente

-Le abrí la puerta totalmente desnuda y le dije que la única humedad que había en casa estaba entre mis piernas- no se por qué pero me estaba gustando en exceso la historia.

-Lo siento cornudo, te diría que dudo por vuestra amistad, pero sería mentira, se abalanzó a por mí, me comió la boca, las tetas. Aquí mismo en el sofá, donde tú estás sentado ahora mientras te toco tu cosita-

Yo estaba empezando a gemir más alto de lo que me gustaría y notaba acercarse mi corrida.

-Quise enseñarle lo zorra que soy, me agaché y le di la mamada de su vida. Menudo pollón que tiene cariño, es tres veces esta mierdecita tuya-

Era cierto, se la había visto en el vestuario cuando jugábamos a fútbol y su polla era enorme.

-Le dije que me tratase como a las putas que siempre dice que frecuenta. Le agarré del rabo y lo lleve al cuarto. Me puse sobre él y me lo folle en tu lado de la cama, hoy dormirás entre su sudor y mis jugos. Es una bestia follando, me puso en cuatro, contra la pared, mira como me ha dejado el culo de rojo con sus azotes-

Me lo enseñó, podían verse las enormes manos de mi amigo marcadas en su culo.

-Me folló durante más de una hora, se ha ido diez minutos antes de que llegase. Le dije que se corriese dentro de mí, que quería sentir una buena corrida porque tú apenas sueltas unas gotitas. Tenías que haber escuchado como se reía de ti cuando se lo dije o cuando le conté lo pequeñita que la tienes-

Dios estaba apunto de correrme. Irene lo sabia y detenía su mano para alargar la paja.

-Me inundó con su leche el coño, le di las gracias por tratarme como a una puta y hacerme feliz mientras le limpiaba el rabo con mi boca, después se secó con tu almohada. Si notas algo húmedo en tu cara esta noche es la corrida de tu amigo. Me dijo que le llame si vuelvo a tener problema de humedades-

Me corrí, mi leche manchó la mano de mi novia. Ella la acercó a mi cara y yo le tragué mi propia corrida junto con la de mi amigo. Después Irene me colocó de nuevo la jaula.

-¿Te ha gustado cornudo? ¿Has disfrutado?-

-Sí, cariño... Pero no sé... Me duele que te hallas follado a unos de mis mejores amigos-

-Pues vete acostumbrando, el fin de semana me tengo que tirar a otro. Nuestra Ama ha dicho que me los tengo que follar a todos. Todos tus amigos sabrán que eres un cornudo pichacorta- dijo esto de camino al baño para darse una ducha.

Yo me quedé pensativo y dolido. Me había dado mucho morbo que Irene me contase lo que había hecho y toda mi vida había fantaseado con ser cornudo ¿Pero con mis amigos?¿Con todos ellos? Era duro, muy duro. De todas formas ya estaba metido en el lío y estaba claro que Irene no se iba a detener ahora. Tragué saliva y me resigné, al menos me había dejado correrme.

El sábado Ana, Eva y Fayna vinieron a cenar a casa. Irene y yo les preparamos y servimos la cena y las copas de después. Extrañamente no abusaron en exceso de nosotros.

-Zorrita ponte ropa que te vienes con nosotras de fiesta- dijo Ana- Ya sabes viestete como una puta, vaya lo que eres-

-Sí, ama-

-Cerdito tú te vas a quedar en casa, solito, viendo porno, como a ti te gusta-

-Sí, ama- respondí

-¿No me das las gracias por ser tan buena contigo?-

-Claro ama, muchas gracias-

Colocó un vibrador nuevo, con forma de polla y bastante gordo, pero no en exceso, en mi silla del ordenador.

-Ven, sientate aquí-

Entendiendo lo que quería, me senté sobre la polla hasta que mis nalgas tocaron la silla.

-Perfecto cerdito-

Sin que me diese cuenta, Fayna y Eva empezaron a inmovilizar mis brazos atándolos a la silla con cinta americana, lo mismo pasó seguido con mis piernas y, por último, me rodearon el abdomen con cinta al respaldo, impidiendo totalmente mi movimiento.

Después con unos rotuladores empezaron a escribir cosas en mi cara y mi cuerpo. No podía ver que tenía en la frente, pero en mi pecho ponía "cornudo" y en mi pelvis "pichacorta".

Ana me quito la jaula y encendió el ordenador. Abrió dos ventanas en internet. En una puso pornhubs con una lista de vídeos de "Cuckold sesión". En la otra ventana puso un chat de videollamadas, de esos que te conectan con gente aleatoria y si uno corta la llamada te pasa a otro.

-Diviertete cerdo, puedes hacerte todas las pajas que quieras- dijo Ana, encendiendo el vibrador, antes de salir por la puerta con el resto de chicas.

La cámara apuntaba a mi cara, no había anonimato posible. Ahora podía ver que en mi frente se leía "cerdito". Las primeras conexiones que hizo la página fueron hombres, que o se reían o decían algo como "que asco", "que vergüenza", "puto cerdo" y cosas por el estilo.

El vibrador me tenía cachondo, con mi polla totalmente dura, pero muy lejos de poder correrme.

La página mostró a dos chicas jóvenes, diría de la edad de Ana, totalmente vestidas. Nada más verme soltaron una carcajada.

-Joder este es el más patético de todos los pervertidos que nos han salidos-

-Sí, al menos lo admite. Mira, pone "pichacorta"-

-Es que la tiene enana jajaja, hasta mi hermano pequeño la tiene más grande-

-¿En serio eres un cornudo?- preguntó

-Sí, lo soy- respondí disfrutanado de mi humillación

-¿Y donde esta tu novia?¿Te ha dejado ella así atado?-

-Sí, me ha dejado así y se ha ido con sus amigas de fiesta- dije pensando que la realidad era aún más difícil de creer.

-¿A follarse a otro? Seguro que uno que tenga una buena polla-

-Sí, seguro que sí- dije provocando una carcajada por su parte.

-¿Y como tienes esa cosa así de dura sin tocarte? ¿Tanto te gusta que vean los patético que eres?-

-En parte sí. Pero también es porque tengo un vibrador metido en el culo-

Esta carcajada fue aún mayor.

-Corta tía, quiero ver hombres de verdad no esté mierdas- dijo la amiga.

-Adios cerdito-

Después de esa conversación pasó otra sucesión de hombres que solo me insultaban y cortaban. Hasta que apareció un hombre, del que solo veía una gran barriga y una polla aún más grande. No llevaba camiseta y tenía el boxer bajado, por el pelo blanco de su pecho se veía que era mayor y su voz ronca lo confirmó.

-Menuda sorpresa- dijo

-Hola- respondí tímido

-Hola ¿Prefieres cerdito, cornudo opichacorta? ¿O tal vez Sergio?-

Me quedé pálido y sin poder hablar.

-Bien me quedaré con cerdito-

Apuntó con su móvil al ordenador y sacó un par de fotos.

-No, por favor...- traté de protestar

-¿Ahora tienes vergüenza? Eres tú quien se ha puesto así ¿No esperabas que te viese nadie conocido?-

No era capaz de reconocer la voz, pero el sabía mi nombre.

-¿O ha sido Irene quien te ha dejado así atado?-

Otro duro golpe en mis adentros al escuchar el nombre de mi novia.

-Vamos contesta ¿O prefieres que estás fotos le lleguen a tu madre?-

¿Conocía a mi madre? Mi cabeza solo trataba de descubrir quién era.

-Deja de pensar quién puedo ser y cuéntame por qué estás así atado-

-Sí, ha sido ella- dije

-¿Y dónde esta?-

-Se ha ido de fiesta con sus amigas- decidí contar la misma historia que a las chicas de antes.

-¿Ha follarse a otro?-

-Supongo que sí-

-Ya veo, interesante-

-¿Quién...quién eres?- preguntó

-¿Te mueres de intriga verdad? No sabes quién soy, ni que voy a hacer, si te voy a chanteajear con algo ¿Verdad?-

Asentí.

-Tranquilo, no me interesa montar un escándalo, ni quiero dinero-

-¿Entonces que quieres?-

-Pronto lo sabrás y también quien soy. Ademas de cerdo, cornudo y pichacorta, entiendo que eres sumiso ¿Me equivoco?-

-Así es-

-Asi que Irene no es solo tu novia, también es tu ama-

Asentí. Meter a Ana en la conversación solo sería peor para ti.

-Pues supongo que tendré que hablar con ella entonces. Ahora debo irme, mi mujer está apunto de llegar. Pronto nos veremos-

Acto seguido su imagen desapareció de la pantalla. Le siguieron los insultos anteriores, pero mi cabeza ya no estaba allí, solo trataba de descubrir quién sería aquel hombre.

-Hombre cerdito ¿Tu novia aún no ha vuelto?-

Mi vista regresó a la pantalla y estaban las dos chicas de nuevo.

-No, aún no-

-¿Y sigues sin correrte?-

Asentí.

-¿El vibradorr en el culo no es suficiente para que esa pollita dispare?-

-Mmm no, no lo es-

-¿Y que lo sería?¿Puede que vernos las tetas?-

-Se...seguramente... Pero mi novia se enfadaria-

-Jajaja. Ella está por ahí follando con otro ¿Pero se enfada si tú ves una teta?-

Asentí.

-Joder me pone cachonda que seas tan patético ¿Y que podemos hacer para que te corras cerdito? ¿Tal vez esto?- agarró a su amiga y le metió la lengua en la boca.

Empezaron a jugar con sus lenguas mirando a la cámara. Era muy morboso, eso más el vídeo del negro follandose a una rubia delante de su marido, hicieron que la punta de mi polla se llenase de semen. Mi vista iba de una ventana a la otra.

-Vamos cerdo, mueve tu culo, busca el placer-

Trate de hacerlo, aunque apenas podía moverme. Ellas empezaraon a tocarse sobre la ropa.

-Es una pena no poder desnudarnos, porque estoy muy caliente ¿Etas seguro de que no quieres vernos?-

-No...no puedo- dije dudando, pero apostando por mi humillación.

-Que cerdito más fiel. Lastima que no tengas polla, serías un novio fantástico-

Ellas siguieron sobandose y tocándose, yo buscaba el máximo placer tratando de botar sobre el vibrador. Cada vez notaba más placer, mi corrida parecía acercarse.

-Vamos cerdo correte-

En eso momento escuché la puerta del piso, mi novia había llegado, ya habían pasado dos horas sin darme cuenta apenas.

-Ha llegado mi novia- dije

-Ufff a ver cómo es, dile que no corte-

Irene cruzó la puerta y se quitó la ropa. Se acercó a mí con sus manos a la espalda. Parecía sucia, se veian resto de corridas sobre sus tetas y en su vientre.

-Hola cariño- dijo allí legar a mi lado. Miró la pantalla pero no quitó la cámara- Te traigo un regalo-

Me enseñó sus manos, llevaba un condón anudado con una corrida dentro. Deshizo el nudo y lo puso sobre mi cara.

-Abre la boquita-

Obedecí. Las chicas no perdían detalle y miraban alucinadas.

Irene volcó la corrida en mi boca.

-Traga cerdito-

Una vez más me tragué una corrida, cada vez me daba menos asco pero no me resultan nada agradable.

-¿Y bien?¿De que amigo tuyo es?-

-¿Dani?- pregunté

-No. Pero buena idea-

-¿Carlos?-

-Correcto cerdito-

Se inclinó sobre mi, llevando sus tetas a mi boca.

-Estas son de los amigos de Ana. ¿Quieres que te cuente?-

Asentí.

Irene agarró mi polla con dos deditos y empezó a masturbarme suavemente.

-Me llevaron al parque, al de aquí abajo. Allí estaban los chicos, eran cinco, bebiendo en los bancos. Nada más llegar Ana me mandó desnudarme. Sus amigos empezaron a tocarme casi al momento y en menos de diez minutos ya tenía la primera polla en la boca-

Una de las chicas murmuró algo y mi novia se giró hacia ellas.

-Lo siento, no quería interrumpir, me parece increíble que esto sea real. No cuelgues por favor-

-Tranquilas, podeis escuchar. Ana ha dicho que no cuelgue hasta que terminé-

-¿Quién es Ana? Si podemos saber-

-Nuestra vecina y ama-

-Tu novio dijo que eras su ama, supongo que nos mintió-

-No, lo soy. Pero Ana lo es de los dos-

-Bien, continúa por favor, lo siento-

-Perfecto, pero antes quitaros la ropa- dijo Irene sacando un tono autoritario.

Las chicas dudaron unos segundos.

-Fuera ropa o cuelgo la llamada-

-Ya vamos, pero tú novio dijo que no le dejabas ver...-

-Jajaja buen chico- me dijo y acto seguido giro la silla haciendo que quedase casi despaldas a las chicas.

-¿Por dónde iba? Mientras yo chupaba las pollas de esos chicos. Ana escribía con tu móvil (sí, lo tiene ella). Cuando el último de sus amigos se corrió sobre mi. Me dijo que viniese al portal, que le había dicho a Carlos que viniese a casa, con no se qué excusa. Que lo interceptase en el portal y me lo follase en el garaje-

Cada vez me masturbaba con más energía, pero sin pasarse puesto notaba que yo ya estaba apunto.

-¿Te preguntas si se resistió o no? Siento decepcionarte, pero no lo hizo. Nada más verle me avalancé sobre él y le besé. Diría que dudo medio segundo antes de que su lengua jugase con la mía. Ni si quiera preguntó por ti mientras le llevaba al garaje. Me lo follé en tu coche, mañana tienes que limpiar una mancha del asiento de atrás por cierto-

Yo solo gemía, ya estaba muy cerca de correrme.

-No lo hizo mal, vaya mucho mejor que tú, pero no fue el mejor polvo de mi vida. Cuando estaba apunto de acabar le puse el condón, le dije que no quería que se corriese dentro. Pero me follo a pelo, ya sabes que odio notar la goma en mi coño-

-Correte cerdo- me susurró al oído.

Me corrí al instante. Llevaba dos horas aguantandome y al fin pude soltar mi leche. Fue una corrida abundante, para ser mía. Irene la recogió con su mano y la llevó a mi boca.

-Gracias por cuidar de mi novio chicas- dijo cerrando la página.

-Tenemos un problema- le dije una vez desatado de la silla

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