Mi mujer y el mulato
El calor de julio no era el único que pesaba en el ático. Cuando el pintor cruzó el umbral, la esposa supo que esa vez no se iría sola a las cuatro de la tarde. Mientras el marido fingía ignorarlo, la terraza se convirtió en el escenario de un secreto húmedo y prohibido.
Estábamos ya veraneando en nuestro apartamento y decidimos que había que volver a pintarlo, buscando pintores, me encontré uno que por sus reseñas no era muy caro y se decía buen profesional, contacte con el anunciante y quedamos en vernos en nuestro apartamento, para cerrar precios y días de la pintura.
El pintor era un señor de unos 45 años mulato de Colombia, aceptamos su oferta y quedamos que empezaría a primeros de julio. Comenzó su trabajo en esas fechas, con un calor insoportable, ya que se alcanzaban temperaturas de más de 37 grados y muchísima humedad, el pintor su atuendo era un pantalón corto y una camisa sin mangas, debido al calor, nos solicitó si podía trabajar sin camisa, cosa que a nosotros no nos importo.
Cuando terminó el primer día de su faena, mi mujer me comento, que el mulato estaba buenísimo, con todo ese cuerpo moreno y depilado que se veía, así como aveces se le marcaba el bulto debajo del pantalón corto que llevaba.
Yo a esta pregunta de mi mujer, le respondí, si es que le gustaría follar con el pintor, la respuesta de ella, no se hizo esperar, que si, que nunca había follado con un mulato, y este parecía tener una buena polla, le conteste que adelante, que como lo haría.
Nosotros somos un matrimonio ya maduro, que hemos realizado algunos trios y también, meter otro hombre en nuestra cama, para que nos follen, ya que los dos somos bisexuales, también alguna de las amigas que tenemos en común.
Mi mujer, es bajita un poquito regordeta, con dos buenas tetas, unos pezones casi negros y lleva el chocho siempre depilado, yo también voy depilado, una polla normal creo yo de 15 centímetros, pero muy juguetona.
Al día siguiente, cuando llegó el pintor, yo delante de él, me despedí de mi mujer hasta la hora de comer, ya que tenía que hacer fuera varias cosas, esa fue la disculpa, para quedarse ella sola con el mulato.
Cuando volví a la hora de comer, mi mujer estaba sonriente y me dijo que si primero quería comer o saber si pasó algo, ya que el pintor no volvería hasta las cuatro de la tarde, antes esa pregunta, mi respuesta fue, que me contará todo lo que sucedió.
Nos fuimos al dormitorio, donde sobre la cama había una sábana y está estaba muy mojada por algunas partes, eso ya significaba algo de lo que había pasado.
Se quito el playero que llevaba puesto y se quedó desnuda, y me dijo, que yo hiciera lo mismo.
Tumbados los dos desnudos en la cama, mi mujer me dijo, que si no me gustaría antes comer el coño y después me contaría su aventura, no hizo falta que me lo repitiese, rápido baje a comerme el coño, todo depilado y abierto como estaba, mientras lo comía, aun quedaban restos de la follada del mulato, y de los jugos del coño de mi mujer, metí mi lengua entre sus labios vaginales y chupe con fuerza su clitoris, hasta que se corrió en mi boca.
Abrazados los dos, me comentó como consiguió que el mulato la follara, me dijo a la media hora de yo marchar, ella se fue a la terraza que tenemos en el apartamento, y al ser un ático, los vecinos del lado casi no pueden ver que ocurre allí.
Mi mujer, como siempre hace, en la terraza toma el sol desnuda completamente, pero desde el comedor que es donde estaba el pintor, se ve completamente la terraza y parece ser que el pintor tuvo vistas excelentes.
Ella desnuda en la terraza, el pintor casi desnudo viéndola, que podía pasar, lo que pasó, que el pintor, le solicitó si podía beber agua fría del frigorífico, y se disculpo viéndola desnuda, mi mujer, se levantó de la tumbona donde estaba tomando el sol y sin taparse, fue al frigorífico para ofrecerle el agua.
El mulato no sabía como actuar y mi mujer se acerco a el y le bajo los pantalones cortos que llevaba y como un resorte, descubrió un buen rabo, negro, se inco de rodillas y comenzó a chuparlo, mientras el mulato, gemia de placer.
Lo llevo a nuestro dormitorio y mientras ella le chupaba el rabo, el le metía un par de dedos en su coño, ya todo encharcado, dejó de meterle los dedos y tumbandola, le comenzó a lamer el coño, hasta que la hizo correrse, se subió encima de ella y comenzó a follarla, mi mujer gemia de placer, hasta que el mulato se corrió dentro de ella, descansaron un rato y el volvió con su pintura, mientras mi mujer, se puso su playero sin nada debajo y con el coño lleno de leche.
Todo esto fue el segundo día de estar allí el pintor, en la próxima entrega, os contaré como la siguió follando y la follo por el culo, al final, tuve que pagar un poco más del presupuesto, ya que tardo más en pintar todo el apartamento.
Relatos similares
- Hetero: General
Martín el camionero y la sesentona casada
Gloria tiene setenta años y un secreto oscuro: le excita ver a otro hombre poseerla mientras su marido observa.
Comparte:CuckoldVoyeurismo ocultoHeterosexual general
- Hetero: Infidelidad
El viejo de nuestro vecino se follo a mi esposa
Felipe nunca imaginó que su vecino lo observaría desde la oscuridad. Cuando descubre que tienen videos de su novia desnuda, el chantaje lo atrapa en…
Comparte:Voyeurismo ocultoCuckoldHeterosexual general
- Hetero: Infidelidad
Jugando con fuego (Libro 3, Capítulos 53 y 54)
La noche prometía diversión, pero nada preparó a Pablo para el juego perverso que Roberto tenía en mente.
Comparte:CuckoldVoyeurismo ocultoHeterosexual general
- Hetero: General
La isla 9/24
Elena cree que José es un monstruo, pero las demás mujeres saben que es su perdición. Cuando Cristina, la esposa fiel, descubre el secreto detrás de…
Comparte:CuckoldVoyeurismo ocultoConexion inesperada
- Hetero: Infidelidad
La fiesta que lo cambió todo 2
Celeste creía que su matrimonio era un refugio seguro, pero una noche en un almacén descubre que el deseo puede ser más fuerte que la moral.
Comparte:Voyeurismo ocultoCuckoldConexion inesperada
- Sexo con maduras
Una princesa marroquí se siente libre en Madrid
La casa de Elena guarda secretos que Javier nunca imaginó. Entre la discreción de una decoradora y la sensualidad exótica de una princesa, el…
Comparte:Heterosexual generalVoyeurismo ocultoCuckold