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La Polla de Tomás 13

Tomás no solo busca placer, sino control total. Con un USB letal y una red de mujeres a sus pies, se infiltra en la vida de una familia adinerada para destruir al padre y poseer a la hija. ¿Hasta dónde llegará su juego de poder en la fiesta que cambiará todo?

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"Carmen le dejó un pantaloncito y una camiseta a Amparo y unas zapatillas. Fueron vistiéndose y se fueron a lo mandado por Tomás"

La Polla de Tomás capítulo 13

Tomás aún y habiendo dormido poco y esperarle un día que se preveía muy movido, se levantó muy temprano. Miró a Amparo ahí tendida durmiendo como el ángel que era aquella mujer, tenía perfilada en sus labios una sonrisa, sus pechos caían ladeados sobre el colchón, Tomás no pudo resistir la tentación de acercar sus labios a ellos y le depositó un beso húmedo donde después de la axilas empieza la mama. Ella emitió un leve suspiro, abrió un poco los ojos y sonrió feliz de ver aquel muchacho a su lado.

- Buenos días ángel

- Buenos días Tomás. Eres como la aparición de un sueño

- Pues es hora de levantare. Ya sé que es muy temprano y que hemos dormido poco, pero hoy tengo un día muy lleno y he de hacer muchas cosas.

- Te entiendo ¡Ay! Todo lo bueno acaba

- Amparo, lo bueno aún tiene que empezar

Tomás se fue directo a la ducha a refrescarse y despejarse, aunque en su mente iba ya recorriendo los pasos que debía dar durante el día. Pasos importantes, quizás de los más esenciales para que su maquiavélico proyecto avanzara. Llegó debajo de la ducha Amparo.

- Ven aquí Amparo, yo te enjabono

- ¿Sabes? Mira que tengo años y camas recorridas, pero jamás había vivido una experiencia sexual con nadie como la que viví contigo ayer. Aún me cuesta asimilar que ha ocurrido. Gracias Tomás.

- Ampao lo que quiero que hagas esta mañana es leerte el contrato y decirme si aceptas mi propuesta de trabajo o no, recuerda que me lo tienes que decir hoy, sí o sí. ¿De acuerdo?

- De acuerdo, ya te diría ahora que sí sin leerlo, jajajaa

- Léetelo y si surge alguna duda me llamas.

El contacto del agua junto a los de Amparo a Tomás se le levantó la polla y esto no pasó desapercibido por Amparo.

- ¡Madre mía! Tomás. Eres un toro bravo ¡Que polla dios mío!

- Cuando huele a un ángel como tú, se encabrita mucho jaja

- Me dan ganas de comérmela, abrazarla, acariciarla…

- Ahora no hay tiempo Amparo, el día me espera.

Tomás salió de la ducha, se vistió, y le dijo a Amparo que la esperaba en la cocina, que no demorara mucho, que no tocara nada de su habitación. Que su vestido estaba en el jardín, que bajara desnuda que Carmen le dejaría algo de ropa, para irse a su casa.

Amparo le sorprendió ya la capacidad de activarse de Tomás, le dijo que sí a todo. Tomás fue a buscar el contrato de Amparo al coche, despertó a las señoras que aún retozaban entre bostezos en la cama, y fue a prepararse el desayuno, el café para él era algo imprescindible por la mañana. El café negro, amargo, sin azúcar lo activaba y ponía en orden a su cuerpo.

Aparecieron de golpe todas en la cocina en pelotas. Las señoras y Amparo se miraban sin decirse nada. Ellas seguramente con la duda de quién era aquella mujer y Amparo seguramente preguntándose quien eran aquellas mujeres. Tomás se dio cuenta de la situación y pasó a presentarlas.

- Carmen, Pili y Raquel, ella es Amparo, quizás pronto una de vuestras compañeras, quererla mucho. Carmen préstale algo de ropa, ya sabes como a mí me gusta, más o menos tenéis las mismas tallas en todo

- Mucho gusto, yo soy Carmen

- Hola Carmen, la verdad que si veo que más o menos tenemos la misma figura, aunque tú eres más bella. Eres muy guapa Carmen.

- Gracias, tú también eres muy hermosa.

- Bien, antes de irme os hago el repaso del día. Tú Amparo necesito te leas el contrato y si tienes alguna duda aprovecha que estás aquí con ellas y te informaran.

Carmen, después acompañad a Amparo a su casa, y os vais a Villa Carmen. Estaos todas pendientes de mis llamadas. Raquel hoy tendrás en la villa a Anna y su hija, ya sabes lo que tienen que hacer.

Al mediodía tenemos comida de empresa, reservaré en el club de golf, en caso de que tú Ampao decidas incorporarte a mi proyecto, te vienes también y me llevas el contrato firmado, ya me ocuparé de que alguien te remplace en la fábrica.

Por la tarde yo asistiré al cumpleaños de una amiga, vosotras en Villa Carmen tenéis mucho trabajo. Raquel ya tendrás a Rocío contigo, llévala esta mañana a la Villa contigo y que esté con vosotras todo el día, ya hablaré yo con ella y haré que le busquen remplazo en la fábrica.

Bien niñas, que os rinda el día y a darle jugo a la vida. Adiós

Se despidieron y Tomás se fue hacia la fábrica. Las mujeres en la casa empezaron a indagar a “la nueva”, pero no osaban preguntarle nada, por si Tomás no lo aceptaba, por lo que se portaron como si ya se conocieran de toda la vida.

Una vez terminaron de desayunar las cuatro se fueron a la habitación de Carmen a vestirse. Previamente Amparo salió al jardín a buscar el vestido rojo que se quedó allí. Las cuatro en la habitación empezaron a conversar sobre lo que se iban poniendo.

- ¿Este vestido llevabas ayer Amparo? ¿Me dejas que me lo pruebe?

- Claro Carmen, seguro que te queda estupendo

- ¡Caray que atrevido! Como a Tomás le gusta- dijo Pili

A Carmen le quedaba el vestido como un guante, perfecto. De hecho Amparo y Carmen eran como una fotocopia. Raquel impulsada por su amor a Carmen, empezó a acariciarla, les deslizó la mano por la abertura lateral del vestido y buscó su coño y sus pechos. Carmen le agradeció el gesto y le devolvió la caricia con un beso en la frente.

Amparo percibió el lesbianismo que las dos se llevaban, mirando a Raquel y Carmen como se sonreían se acordó de cómo le había comido el coño Raquel la noche anterior, y eso la calentó. Se acercó aun desnuda a las mujeres en un acto involuntario y guiado por el deseo y se puso también a acariciar a Carmen, le parecía estar acariciando su cuerpo, entre ellas se veían casi idénticas, acercaron más sus cuerpos enfrentando su rostro y su mirada, Raquel las observaba, estaba viendo como su amor estaba punto de fundirse con su doble. Empezó a acariciarlas a las dos y cuando ellas acercaron tanto sus labios que terminaron fundiéndose en un beso apasionado, Raquel pasó a estirarse en la cama observando desde abajo el coño de las dos, y las dos recibieron los besos tiernos de ella en sus coños. Carmen y Amparo empezaron a lanzarse más y se estaban magreando ya los pechos y el morreo era sostenido en el tiempo, cuando Pili les cortó de raíz el principio de lo que seguramente se hubiera convertido en una orgia lésbica.

- Chicas, vamos a cortar el rollo que tenemos que hacer o Tomás se va a enfadar.

- ¡Oh sí Tomás! Vamos que si no nos castiga- dijo Carmen

Carmen le dejó un pantaloncito y una camiseta a Amparo y unas zapatillas. Fueron vistiéndose y se fueron a lo mandado por Tomás.

Tomás llegó a la oficina, hablo con los jefes de secciones para advertirles de los cambios en el personal. Contestó correos corporativos. Había un mensaje interesante de ZORRA donde aumentaba el pedido para Alemania, se rio, aceptaron los ajustes que él planificó a Daufine, la empleada de Emanuel, que conoció en el casino.

Llegó Rosa

- Buenos días Tomás

- Buenos días Rosa

- Pronto tendrás aquí a los suplentes para que les haga la entrevista. Iñigo se escapara un momento y que a las diez estará en su oficina hasta las once.

- Rosa, hoy hacemos una comida de empresa jajaja, digo de empresa porque iremos a comer todos al club de Golf, iremos temprano porque yo a las seis debo asistir a un cumpleaños. Me gustaría nos acompañara en esta comida, además usted ha hecho mucho para que el proyecto vaya creciendo, casi es parte fundacional del mismo. Si le parece, nos marcharemos los dos de aquí a la una.

- Gracias Tomás, me parece perfecto. Cuando lleguen los suplentes hágamelos pasar.

- Bien Tomás, si me necesita para algo estoy en mi despacho.

Tomás, hizo la reserva al club de golf, atendió a las suplentes y se fue a ver a Iñigo el ingeniero informático. Iñigo era el que le facilitó a Tomás el programa para clonar móviles. Era profesor de ingeniería informática en la universidad, tenía un enorme prestigio nacional e internacional como ingeniero informático. Era amigo de su padre desde niño, y siempre estuvo a su lado, iba por libre, disponía de una oficina donde llevaba y controlaba todo el sistema informático de la empresa, tenía tres empleados a su cargo en la fábrica a los que controlaba con mano de hierro.

Era un hombre simpático, raro, no se aficionaba a nada que no fueran sus ingenios informáticos, encerrado en su mundo, nunca se había casado. Iñigo era el padrino de Tomás, cuando nació, su padre hizo a Iñigo su padrino. Al ver entrar a Tomás a la oficina se fundió en un gran abrazo con el

- Tomás ¡Que alegría! Cuando Rosa me dijo que querías verme, me alegré.

- Hola Iñigo, ya sabes que la alegría es mutua, eres realmente el hombre que más admiro después de mi padre.

- Bien ¿Y en que puedo ayudarte?

- ¡Ah! Primero gracias por el programa para clonar el móvil de mí ya ex novia ja, ja, ja, ja - Tomás le había pedido aquel programa para clonar el móvil de su novia porque tenía dudas de su fidelidad.

- De nada muchacho, espero que te sirva.

Tomás le explicó a Iñigo si había la misma posibilidad de hacer lo mismo con un ordenador. Le comentó que su futuro suegro se había hecho con unos archivos de su hija y que le comprometían un poco a él, eran fotos y videos que no quería que el los tuviera, pero que para acceder lo tenía muy protegido con contraseñas indescifrables. Iñigo no era tonto, pero quería al muchacho y hacia ver que no se enteraba de sus propósitos reales con tal de que fuera feliz. Entendió perfectamente que Tomás quería acceder al control de un ordenador.

Tomás le comentó también a Iñigo su nuevo proyecto AFRODITA, le comentó que le invitaría a la presentación, y que para la presentación también necesitaría una invitación digital para los asistentes

- Vaya Tomás, has venido a darme trabajo ja, ja, ja, pero me gusta, sabes que soy tu padrino y una de mis obligaciones es ayudarte. Mira lo que me pides del ordenador, ahora mismo te paso un USB, solo tienes que dejarlo conectado al ordenador cinco minutos, es lo que tardara a copiar las bases para un programa que deberás descargar en tu ordenador. No hace falta que conectes ni el ordenador, solo le colocas este USB, eso sí, durante cinco minutos. Este USB instalará un virus también en el ordenador, indetectable con los sistemas más sostificados actuales. Eso sí, para que no deje rastro al mes exacto se autodestruye en residuo informático y ni rastro. Toma y se consciente de lo que tienes entre las manos, no es legal.

- ¡Joder! Gracias Iñigo, te recompensaré

- Mira Tomás, el dinero no me sirve para nada, tengo más del que necesito, pero si quieres recompensarme bien, me he enterado que tienes un harén de mujeres ja, ja, ja, ja

- Iñigo, este mediodía hacemos una comida de empresa, vamos a comer, ven y las verás a todas, te dejo elegir, la que más te guste, me lo dices y estará preparada para el día que me digas.

La comida no se alargará porque precisamente a las seis debo de asistir al cumpleaños de mi novia y quiero aprovechar y usar el USB.

- Pues mira, no es mala idea ¿A qué hora vais al club de golf?

- A la una con Rosa tiraremos hacia allí.

- Allí nos vemos muchachote

Tomás salió de la oficina de Iñigo, sabía lo que tenía entre sus manos, aquel USB era la llave para acceder a un nuevo mundo que se presentaba delante de él. Estaba tremendamente feliz. Su maquinaria cerebral ahora estaba más bien engrasada que nunca. Una llamada de Ruth.

- Buenos días Tomás

- Buenos días Ruth

- Quedamos como ayer ¿no?

- Sí Ruth, a las seis estaré en tu casa

- Tengo ganas ya de verte Tomás

- Pues si en media hora estas en la Oca, ahí estaré tomándome un café antes de ir a Villa Carmen, la sede de mi proyecto.

- Estoy aquí en la Oca, te esperaré

- Muy bien Ruth, hasta ahora

- Hasta ahora Tomás. Te amo.

Tomás llamó a Carmen.

- Hola Tomás

- Hola Carmen ¿Cómo va todo por ahí?

- Bien, ha preguntado por ti Pilar, la interiorista, dice que tiene que verte.

- Bien, ahora la llamaré. Escucha sin ser de veintiún botones, si quiero que este mediodía en el club de golf deis la imagen que sabes que quiero que deis en público, he pensado que a las doce os vais a casa y os arregláis. Díselo a Raquel y Rocío. Que Anna y su hija vengan contigo y les prestas algo de tu ropa, algo encontrareis, la quiero igual de sexys y con clase que a vosotras.

- Tomás ¿Puede venir también Rosalía? Es que ha venido con Rocío y la muchacha ayuda.

- Claro Carmen, ya contaba con ella, dile que se ponga el vestido que le regalé ayer.

- Vale Tomás

- ¿Amparo la habéis dejado en su casa?

- Sí, Tomás. Raquel dice que se parece a mí ja, ja, ja. Me ha dicho que seguramente vendrá al club de golf, aunque la he visto muy cansada. Tomás, yo estoy siempre a tu disposición, soy tuya, debes de usarme a mí, así tus amigas no se quedaran en este estado de agotamiento.

- Ja, ja, ja, ja, eres la ostia Carmen, pero te quiero

- Yo te quiero más Tomás. Te amo

- Bien Carmen si hay alguna novedad, me dices

- Vale Tomás

- Adiós Carmen

- Adiós Tomás. Te amo

Tomás se dio un respiro y fue a la Oca a tomar un café. Llegó allí y se encontró en la misma mesa a Ruth y a Glend. Como es habitual en Glend una gran carcajada y alegría de ver a Tomás. Se dieron dos besos, besó también a Ruth, a esta directamente a los labios, en un pico largo. Ruth, suspiró con este beso.

- Me gusta el café de este sitio, y las asiduas clientas también ja, ja, ja

- Ya estás en tu salsa de piropos ja, ja, ja, ja- Dijo Glend

- Pero nunca miento

- Ahora le decía a Ruth que esta tarde voy a llegar puntual a la fiesta de cumpleaños, pro no sé qué ponerme

- ¿Sabes aquel vestido con el que te vi un día que ibas a comer a un pueblo pintoresco? Aquel te será perfecto

- Es que Tomás te fijas en cosas y participas en unas cosas con las mujeres que nunca le he visto estos detalles a un hombre, y eres más hombre que los demás ¿O no Ruth?

- Así es, es parte de su encanto Glend

- Señoras, no me halaguéis tanto que al final me pongo burro y empezaremos a hacer burradas sobre esta mesa ja, ja, ja, ja

- Un trio, no estaría mal ja, ja, ja, ja, ja- Dijo Glend

- ¡Mírala ella como se apunta enseguida a la juerga!- Dijo Ruth

- Anda qué más quisiéramos ahora nosotras Ruth, este muchacho no se pilla así como así Ja, ja, ja, ja

- Dímelo a mí Ja, ja, ja, ja, ja

- Vaya como está el patio. Bueno chicas, hoy tengo dos celebraciones, este medio día hacemos una comida de empresa, las personas que se están ocupando de mi proyecto AFRODITA y por la tarde el cumpleaños de Cayetana. Si queréis venir este mediodía al club de golf me lo decís, seréis bienvenidas, en cierta manera también habéis colaborado en algo con el proyecto. Solo tenéis que venir guapas como a mí me gusta.

- ¿Elena vendrá Tomás?

- No está ya en casa, vino su madre y se la llevo a casa de otros familiares, no creo que tarde muchos días en volver ja, ja, ja.

- Me lo imagino ja, ja, ja, ja.

- Ya te avisaré cuando venga Glend, habrá que repetir la fiesta Ja, ja, ja, ja

- ¿Qué fiesta habláis?

- Es una cosa personal entre Tomás y yo Ruth ja, ja, ja. Yo como no tengo obligación alguna y gozar de tu compañía siempre es agradable, me apunto a la comida.

- Yo comeré también en el club de golf, con mi marido y Cayetana, para celebrar en privado su cumpleaños. Me tomaré una copa con vosotros.

- Bien pues chicas, alguna me invite al café, os dejo, tengo muchas cosas que hacer.

Tomás se despidió de ellas y se fue

Le había cogido desprevenido a Tomás lo de la comida de Ruth con su marido y Cayetana, en cierta manera quería evitar al psiquiatra, sería su primera víctima, es malo mirarle a los ojos a la presa antes de cazarla. Llamó al club de golf para ampliar la reserva. Le llamó Amparo.

- Hola Amparo

- Hola Tomás, voy a ir al club de golf a comer con vosotros.

- ¿Has leído el contrato?

- No

- ¿Y?

- Acepto trabajar contigo, me da igual lo que ponga el contrato, tus señoras me han dicho que solo te tengo que obedecer y lo haré. Tomás ya tengo una edad, mi futuro el que tendré es gris, no tengo ya motivaciones, ya te hable un poco de mi vida. Contigo presiento que al menos no me aburriré y seré útil, porque pienso ser la más fiel de tus señoras. Y para que engañarte Tomás, si encima de vez en cuando puedo gozar de tu compañía y tu sexo, me sentiré la mujer más afortunada del mundo. ¡Que gozada ayer Tomás! Perdona que te lo repita, pero ¡Por dios! En la vida me habían follado de esta manera ¡Que placer!

- Pues bien Amparo, bienvenida a AFRODITA, ya sabes que a partir de ahora nos tutearemos. Deberás obedecerme en todo, nunca preguntarme el porqué de una orden o de alguna acción o acto que yo haga. La desobediencia se castiga, los castigos habituales son los azotes, pero pueden ser peores ¿Qué haces ahora?

- Lo que tú me mandes hacer

- Espérame en la tienda de ZORRA yo hoy te elegiré el vestido para presentarte.

Cuando vio a Amparo, llevaba puestos los pantalones que ya conocía de Carmen, le quedaban igual que a ella. Se acordó de un día que se la folló con ellos puestos y que agradable era deslizar la mano hacía el coño bajo su dobladillo. La camiseta también la conocía, y lo que había debajo de la ropa también ¡Que buena está la jodida! El pito se le empezó a poner morcillón antes de saludarla y darle un beso.

Tomás en ZORRA, lógicamente miró entre los vestidos que confeccionaba la marca de su padre, aunque nunca era motivo para que los eligiera, si para la ocasión gustaban de otra marca.

Entraron en la tienda y empezaron a buscar. Tomás vio un vestido veraniego, debía llegar hasta medio muslo, con un corte y una tela que se adaptaba a la silueta del cuerpo, dejando partes translucidas según los movimientos que hacía. El vestido era amarillo, amarillo de amarillo, se vislumbraba a lo lejos de entre todos los colores. La tela era muy fina y fresca para la temporada.

Amparo se probó el vestido. Dentro del probador Tomás se puso caliente y ella lo notó.

- Me gusta, aunque atrevido lo es un rato ja, ja, ja.

- Es atrevido, peo tiene clase, en cuanto a las transparencias si te fijas, se ven y no se ven. Ya verás, anda un poco por el probador.

Amparo salió del probador y anduvo por la zona de probadores. Un hombre que estaba ahí esperando a que su mujer también saliera con una pieza de ropa quedó helado cuando vio Amparo. Estaba realmente cañón. Se quedaron el vestido y fueron a buscar unos zapatos acorde con el. Ya casi eran la una, debían ir ya al club de golf y antes tenía que pasar por la fábrica, salieron de ahí en taxi a buscar a Rosa.

Tomás llamó a Pili.

- Hola Tomás

- Hola Pili ¿Cómo va todo?

- Estamos aquí en tu casa, ya pronto nos vamos al club de golf.

- Mira, iros a la fábrica, nos veremos ahí. Que vayan todas allí, Anna, su hija, Rocío, Raquel y Rosalía también ¿De acuerdo?

- Claro Tomás como tú digas

- Hasta ahora Pili

- Adiós Tomás. Te amo

Carmen, Pili, Raquel, Rocío, Rosalía, Amparo, Glend, Pilar, Rosa, Iñigo, Anna y su hija. Glend, Pilar e Iñigo irían por su cuenta, una buena piña, le pidió al taxista que mandaran a la fábrica un taxi de once plazas. A la una en punto estaban todas en la fábrica y a la una y quince llegaban al club de golf. Iñigo ya estaba allí en la cafetería del restaurante tomándose una cerveza. Al ver entrar la comitiva casi se muere. También estaba Pilar que se había esforzado en vestirse y arreglarse y estaba tan sexy y preciosa como las demás, por lo que no se cortó a la hora de irse hacía ellos y abrazar y besar a las mujeres con las que cada día trabajaba en la Villa.

Pilar llevaba un vestido corto, con voladeras sobre las rodillas y el escote era generoso. Todas tenían una cosa en común exceptuando Rosa, ninguna llevaba ropa interior. El desfile de pechos, escotes y transparencias que había en aquel momento en el club de golf era de infarto. La comitiva no pasó desapercibida para nadie. De todas formas quizás la más espectacular, por esa edad angelical de las dieciséis primaveras era Rosalía. El vestido rosa que le regaló Tomás, transparente en casi su totalidad, exceptuando unos bordadillos en la zona de los pechos y en su zona pélvica, le daba a la muchacha un carácter de puta pija angelical.

Cuando Tomás hizo la reserva de la mesa, contrató también el servicio de reportaje que ofrecía el club de golf para eventos. Tomás era muy bien tratado en el club, su familia además de ser socios, el padre era uno de los más importantes accionistas.

Aparecieron los fotógrafos y el cámara de video para inmortalizar la entrada al club de los miembros del proyecto AFRODITA, así lo anunciaron ante todo el mundo y se servía en el hall y las terraza una copa de cava gratuita invitada por AFRODITA. Fue tanta la expectación que causó su entrada que un periodista que deambulaba por ahí atraído por las tetas de las señoras, insistió en entrevistar a Tomás para su periódico. Tomás le concedió la entrevista. Y le sugirió que fuera un día a Villa Carmen y a la inauguración del proyecto, que si quería hacer un buen reportaje de él una de sus asesoras le acompañaría durante el recorrido por la Villa. Le dijo además que si el reportaje era bueno, no se arrepentiría y habría azúcar para el café. El periodista entendió y le sonrió.

El periodista se empezaba a poner pesado y Tomás le envió a Pili

- Pili, ocúpate de este tío, ponlo tan caliente que babe aquí mismo, pero no le hagas nada, solo quiero que cualquier insinuación que te haga lo remitas a mi consentimiento. Que le quede claro que sin mi consentimiento no puede comerse una rosca con ninguna ¿Entiendes?

- Te entiendo perfectamente Tomás, déjalo para mí, verás cómo hago que te bese la mano.

Fueron desfilando todos hacia la mesa. Una vez sentados, los camareros llenaron las copas de cava. Tomás se levantó y habló a todos.

- Quiero brindar con todos los que de alguna manera formáis parte o habéis colaborado con el proyecto AFRODITA. Nuestra sede ya está casi lista y pronto haremos la inauguración de nuestro proyecto. Hoy aquí solo nos hemos reunido para empezar a hacer una de las comidas que semanalmente haremos todo el equipo. Porque no lo olvidéis, somos un equipo. Y ahora hemos venido a comer y vamos a comer, que yo al menos tengo una hambre que me muero.

Comieron y bebieron. Tomás había sentado a Glend a su lado, y esta no sacaba ojo a Rosalía, Tomás lo percibió. Y en voz baja y casi al oído le dijo

- Te la vas a comer con la mirada Glend

- ¡Ay! Tomás, perdona que te lo diga, pero eres un cabrón jajajaja ¿Trabaja para ti?

- Su madre y su hermana, son las que ves a su lado, ellas ya trabajan para mí, Rosalía aún no, pero está en camino.

- Seguro que la has vestido tú ja, ja, ja, ja.

- El vestido es un regalo mío, sí.

- ¡Ay! Tomás vamos come, no me hagas que me vengan ideas a la cabeza que ya sabes que me pongo muy loca jajaja

- Pronto tengo una sorpresa para ti, esta tarde en el cumpleaños hablamos.

- Vale, ja, ja, ja, ya me has puesto en ascuas ja, ja ¡Ah! Casi se me olvida, mi abogada te llamará esta noche para darte las claves, te envió un mensaje d correo.

- Gracias Glend, después lo miro.

En una mesa bastante lejana Tomás vio a Ruth y Cayetana comiendo con el psiquiatra, marido y padre. Cuando se cruzaron la mirada Tomás le levantó la copa en señal de brindis, Ruth sonrió, se levantó y fue hacia la mesa. El psiquiatra no le hizo ni caso del porque abandonaba la mesa, solo Cayetana le pareció que insistía en acompañarla y la madre la hizo quedarse ahí con el padre. Llegó Ruth a la mesa. Llevaba puesto un pantaloncito blanco y una blusa azul.

- Hola Tomás

- Hola Ruth, Pili sírvele una copa de cava a Ruth para que brinde con nosotros.

- Vaya ¿Este es el equipo de AFRODITA? Os conozco a casi todas. Hola Carmen, cuanto tiempo sin verte ¿Tú también trabajas para Tomás?

- Hola Ruth preciosa, sí, trabajo para él, tengo este privilegio, y vivo en la sede. A la Villa le ha puesto mi nombre Villa Carmen JI, JI, JI, JI ¡me hizo una ilusión!

- ¿Y qué haces ahí?

- Obedecer Ruth, obedecer

- Entiendo

El rin pin pin de Carmen y Ruth como dos adversarias pasó desapercibido en la mesa, todo el mundo hablaba de todo entre ellos menos para Pili y Tomás que estaban atentos a la conversación. Ruth empezó a despedirse de todo el mundo

- Ruth, dile a Cayetana que se acerque un momento, brindaremos su cumpleaños

- De acuerdo Tomás, ahora se lo diré

- Adiós Ruth, hasta luego

- Hasta luego Tomás. Te amo

Pili, Carmen y Glend que fueron las que escucharon esta despedida – Hasta luego Tomás, Te amo. Este, Te amo, les sonó a sumisión. ¿Sería Ruth una nueva sirviente de Tomás? Era lo que les rondaba por la cabeza, cuando llegó Cayetana muy animada y feliz

- Hola Tomás, hola Glend, hola Pili

- Mira lo que tenemos aquí, una linda muchacha que hoy cumple años y ya es mayor de edad, ven siéntate aquí conmigo

- Sí Tomás ¡bien!

Tomás sentó a Cayetana sobre su rodilla y al lado de Glend. Fue tocándole los muslos y empezó a desplazar su falda, muy despacio y disimuladamente, solo lo hacía para que Glend la observara, y viera como la niña no llevaba bragas. Sin aliento y sin decir nada Cayetana suspiraba porque los dedos de Tomás le acariciaban suavemente el coñito. Glend casi se atraganta al verlo. Tomás llamó a Rosalía.

Tomás presentó a Rosalía a Cayetana. Les dijo que debían hacerse amigas y lo que debería hacer Cayetana era invitarla a su cumpleaños.

- Cayetana, ahora presentas a Rosalía a tus padres como una nueva amiga tuya y les dices que esta tarde la has invitado a la fiesta de tu cumpleaños ¿Vale?

- Vale Tomás, lo que tú me digas, yo lo hago, como en la playa ¿Vale?

- Va ve a presentarla.

Cayetana de la mano se fue feliz con Rosalía hasta la mesa donde estaba comiendo con sus padres

- Eres el demonio, cada día me sorprendes más Tomás jajaja, será divertido este verano, no me lo pierdo.

Cuando el psiquiatra vio aparecer a su hija con aquel ángel adolescente casi desnuda, de la mano de ella, diciéndole que la había invitado a su cumpleaños, en su cerebro se reunieron dos factores, el del menosprecio hacia ella por indecente y desconocida, y el lascivo de ver a una niña casi desnuda que le hizo levantar automáticamente el pito. Lógicamente su cerebro de psiquiatra pervertido, acepto este último factor, su pedófila mente ya imaginaba cameleándose a la amiga de su hija para seducirla. Y con una sonrisa, falsa y malévola le dio la bienvenida. Ruth, contenta. Está contenta además porque había tenido el valor y la fuerza para decirle en público a Tomás “Te amo”. Su deseo ahora sería estar ahí sentada con Tomás y sus señoras obedeciendo.

Regresó Rosalía encantada a la mesa al ser invitada al cumpleaños donde también asistiría Tomás. Transcurrió la comida, muy amena, pero por la tarde tenían todos cosas que hacer.

Iñigo se acercó a Tomás y le felicitó por el personal que tenía.

- Una cosa que no te he comentado del USB, en caso que lo necesitaras. Ya verás cuando instales el programa en tu ordenador, tiene una aplicación que puedes hacer que en la pantalla, al enchufarlo, solo aparezca una imagen, video o lo que tú desees y mientras esta aplicación de imagen actue, el ordenador queda inservible durante el tiempo que decidas, que esta imagen permanezca en pantalla, ya lo verás. Lo diseñé así para cachondearme de quien quisiera seguir pistas

- Te entiendo, o sea que si quiero burlarme al que le he metido el virus le puedo poner un discurso del Papa y solo verá el discurso ¿No?

- Exacto

- Gracias Iñigo ¿ya has elegido candidata? Ja, ja, ja

- Esta difícil, ya te diré ja, ja, ja, ja

Se acercó también Pilar a Tomás

- Tomás ¿Puedo hablar contigo?

- ¿Necesitas una interiorista en la empresa?

- Ja, ja, ja, esta si es buena Pilar ¿A qué se debe el ofrecimiento?

- No te lo digo de broma Tomás, estos días trabajando contigo me he percatado de muchas cosas, una de ellas es la felicidad de todas estas mujeres que tienes a tu alrededor. Su felicidad se contagia, viven en un mundo maravilloso al que quizás podría vivir yo también. Además tengo muchas aptitudes.

- No te cojas mal lo que te diré. Para trabajar conmigo es necesaria una dedicación absoluta y una obediencia total a mí. Ya te comentaré otro día, ya tomaremos un café con tranquilidad.

- De acuerdo Tomás. Otra cosa, pero es que tengo que decírtelo. Tomás no puedo dejar de pensar en ti y te debo una corrida, es para recordártelo

- Ja, ja, ja, ja, como lo sabes que me la debes y pienso cobrármela

- Ja, ja, ja, lo espero Tomás, lo espero cuando quieras y como quieras.

Tomás habló también con Raquel, Rocío y Rosalía, las felicitó, le dijo a Rosalía que no iría al cumpleaños, que le había hecho hacer aquello, para poner nervioso a su padre, pero que no valía la pena que fuera, además le dijo que seguro no se lo pasaría nada bien. Raquel se lo agradeció.

Presentó a Rosa a Amparo y a Rocío, y les comunicó que sería su maestra unos días, para ponerlas en función con los trabajos administrativos que deberían desempeñar en AFRODITA. Le dijo a Rosa que a Rocío le enseñara como llevar una agenda intensa. Quedaron ya para el día siguiente con horario en la fábrica.

Tomás reunió a sus señoras y les ordenó la tarde.

- Amparo tu ahora vas a venir conmigo. Rocío, tú y Rosalía os tomáis la tarde libre, pero si queréis ir a Villa Carmen ayudar a tu madre, Pili y Carmen podéis ir. Carmen y Pili, organizar bien vuestra habitación que a partir de mañana ya viviréis ahí.

Anna, me alegra enormemente tenerle en el equipo, irá viendo las necesidades de personal y seguramente alguna máquina o efectos de limpieza que puedan faltar. Se lo comenta todo a Raquel, ella se lo solucionará. Debo además felicitarla por la hija tan hermosa que tiene, no la había visto aún y me quedo gratamente sorprendido, creo que estará a gusto entre nosotros. Venga todo el mundo ya sabe que tiene que hacer, en marcha.

Tomás fue despidiendo a todos los comensales, menos Glend y Amparo. Pidió un wiski con hielo para los tres. Miró hacía la mesa de Ruth, ella le estaba mirando constantemente. Tomás le hizo una seña que ella entendió se levantó y se fue al servicio. Tomás se disculpó con Glend y Amparo diciéndoles que ahora regresaría con ellas.

Tomás se quedó en la zona de distribución de los servicios, no tardó en llegar Ruth, la guió hasta dentro del servicio donde las madres cambian los pañales a sus hijos.

- ¿Cómo estás Ruth?

- Loca por ti Tomás, loca por ti

- Sácame la polla y chúpamela.

- ¡Ohhhh! Tomás, me gusta tanto tu polla, es ¡tan bonita y grande! Churrups churrups mmmm estaría la vida comiéndotela

- A ver si después durante el cumpleaños nos podemos escaquear un poco, estas un rato buena Ruth, pero te veo triste y no me gusta

- Churrupss es que Tomás mmmm churrup es que quiero pertenecerte, como estas mujeres, quiero obedecerte y poder gozarte, yo ya no puedo vivir sin ti. Mi vida real Tomás te lo diré, es una mierda churrup mmm churrups, que sabrosa es tu polla Tomás, dame tu leche por favor

- Seguro que antes no acabe el día te la daré, pero ahora no

- Lo que tú digas Tomás churrups mmm ohhhh mmmm churrups

Tomás levantó a Ruth, le estampo un morreo profundo, le tiró de los pezones y le dijo que se verían en el cumpleaños, que a las seis no podría estar ahí, que llegaría un poco más tarde, pero que antes de las siete estaría allí.

Tomás regresó a la mesa. Se encontró a Amparo y Glend riéndose en un ambiente muy amigable.

- Bien señoritas, ya estoy aquí.

- ¡Qué encantadora es Amparo Tomás! Tu proyecto me gusta por el personal que estás reuniendo ja, ja, ja, ja

- Amparo va a ser mi secretaria, ella y Rocío serán las que me ayudaran a llevar la agenda y todos los trámites burocráticos y fiscales de la empresa.

- Eres un lobo Tomás, yo os huelo a distancia. Te auguro buen futuro muchacho, lástima que yo no esté siempre aquí, pero puedes contar conmigo para lo que necesites.

- Gracias Glend. Eres un sol con un culo y un par de tetas que son vitamina para mi

- Ja, ja, ja, ja ¿Qué pensará Amparo? Ja, ja, ja.

- Glend, yo no pienso, solo obedezco a mi amo.

- Que fidelidad de personal tienes Tomás. Bueno yo voy a ir a casa, a prepararme para el cumpleaños de la niña. Conozco a Ruth desde niña, sus padres y los míos ya tenían buena amistad. Cuando nació Cayetana yo fui su madrina, me lo pidió ella. Le dije que sí y aún no sé porque, ya que de niñas nos tolerábamos pero nunca olvidaré las burlas de Ruth a mi físico ja, ja, ja.

- No sabía que eras la madrina de Cayetana, vaya, creo que hoy te vas a llevar una sorpresa ja, ja, ja

- Esta sorpresa ya la sé Tomás, ya me contó Ruth que va anunciarte como nuevo pretendiente de Cayetana. Enhorabuena ja, ja, ja, este verano está siendo el más divertido de mi vida. Bien parejita, me voy. Un consejo Tomás, No hagas bondad ja, ja, ja

Con risas Glend se despidió y Tomás ante esta conversación descubrió el placer que le provocaba a Glend ver sufrir y a la deriva a Ruth.

Tomás y Amparo se fueron hacia la fábrica a recoger el coche y después se dirigieron a su casa. Durante el trayecto Tomás le comentó a Amparo cual sería exactamente su trabajo en el proyecto. Amparo ya había abandonado su vida a manos del muchacho, no tenía nada a perder y sí mucho a ganar. Ella sabía que solo tenía que obedecer. Que habría órdenes que no le gustarían, seguro, pero ¿En qué trabajo no las hay? Ella ahora se sentía más feliz que nunca

Llegaron a casa y Tomás se fue directamente al jardín y se desnudó. Amparo siguiendo a su amo, hizo lo mismo. Tomás hecho unas brazadas en la piscina y se tumbó después en su hamaca a leer. Amparo se acercó a él, se sentó en la hierba a su lado y recostó su cabeza sobre las piernas de Tomás. Tomás le acariciaba el pelo mientras leía. No había palabras, ni las hubo cuando Amparo vio como se le levantaba la polla frente a sus ojos y empezó a besarla. Eran besos y caricias más de mimo que de sexo. Amparo recordó el polvo salvaje que ayer aquel muchacho, que ahora era su amo, la folló y empezó a ponerse caliente recordando sus orgasmos infinitos.

Amparo empezó una mamada lenta y profunda a Tomás, se dedicó bien a saborearle la polla, cuando percibió que esta estaba en pleno apogeo se levantó y se sentó con las piernas abiertas encima de ella, introduciéndosela despacio hasta que la tuvo toda dentro. Amparo notaba los huevos del muchacho en su ojete y cuando descendía su coño de la polla, se abría los cachetes del culo para notarlos mejor, eso le gustaba y le daba un placer enorme. El deseo fue creciendo y el ritmo de las subidas y bajadas de Amparo sobre la polla de Tomás también. Amparo se estaba follando a Tomás y este impasible mientras continuaba leyendo.

En un momento dado y cuando Tomás cerró las páginas de su libro, se levantó con Amparo ensartada a su polla. Ahí de pie tal y como a Tomás más le gustaba tener una mujer empezó a meterle un mete saca tan frenético que Amparo se corrió y él también. Tomás tendió a Amparo sobre la tumbona, le dio un beso y se fue. La dejó ahí sola, satisfecha y relajada entre sol y sombra en una tarde de verano calurosa.

Tomás en su habitación se conectó a sus ordenadores. En uno le conectó el USB y después de los cinco minutos empezó a ver en su ordenador principal los efectos que el USB había hecho en el otro ordenador y empezó a indagar. Quedó maravillado del programa al ver que le detectaba hasta las contraseñas más complicadas y podía desde el ordenador principal manejar el otro ordenador como quería. La perfección de este programa y la sorpresa le obligaron a replantearse el desarrollo de sus estrategias previstas, a mejor, más fácil todo, aunque la parte difícil sería como acceder al ordenador del psiquiatra para colocarle el USB.

Tomás miró también los mensajes de los móviles que tenía clonados.

Ruth tenía muchos, casi todos relacionados con la fiesta de cumpleaños de Cayetana.

Carmen, lo de siempre, montón de moscardones tirando el anzuelo para pescarla, le hizo gracia dos mensajes de su ex en la que pedía verla, en uno le decía que tenían que hablar; Este lo contesto diciéndole que estaba muy atareada con el proyecto AFRODITA que después de la inauguración de la sede, ya le llamará un día para quedar.

Pilar a pesar de la orden de alejamiento que tenía su familia sobre ella, continuaban torpedeándola con mensajes amenazantes. Hablaría con Pili, se tenía que atajar este acoso.

César. ¡Bendito momento! Estaba haciendo una transferencia de dinero, una suma bastante importante de cien mil euros, le pudo pillar las contraseñas de la cuenta. Pero había más, tenía una aplicación en el móvil con todas las cuentas bancarias que tenía y en todas pudo comprobar que tenía la misma contraseña ¡Joder! Esto era más de lo que había deseado, increíble, la puta aplicación de Iñigo era la ostia. Tenía varios mensajes de un tal Amador del banco, en uno de ellos le recordaba la cita que ¡joder! tenía esta misma noche en el piso de Ruth. Amador era banquero, dirigía la oficina bancaria donde Tomás también tenía sus cuentas. Vaya, esto retrasaba quizás un poco sus planes, Tomás quería retirar las cámaras esta misma noche para empezar a desarrollar su maquiavélico plan, pero tener un video mariconeando del banqueo también le podría servir para un futuro.

Amparo estaba tumbada en la hamaca, Tomás la instó a vestirse, la acompañaría a su casa, Tomás con un traje veraniego de lino color crema y con camisa rosada tenue, estaba ya vestido para el cumpleaños de Cayetana. Dejó después de un largo morreo a su nueva secretaria en su casa. Envió un mensaje a Ruth avisando de su ida y se fue al cumpleaños de Cayetana.

Cuando llegó Tomás a la casa del psiquiatra fueron a recibirlo Ruth y Cayetana, Cayetana súper feliz, viendo el paquete que llevaba Tomás y este le dijera que era su regalo de cumpleaños, pero que aún no se lo daría. Cayetana fue presentándolo a los pocos los que ahí había, la fiesta aún tenía que empezar, estaba Luís, su padre, el psiquiatra.

- Papá este es Tomás

- Nos conocemos Cayetana, fuimos presentados

- Es un placer volver a verle y felicitarle por tener un encanto de hija

- Guárdese sus halagos para sus damas y respete a las señoritas de esta casa. Espero que vuelva por done ha venido. Adiós

- Parece que deberé de marcharme Cayetana, tu padre me echa, no soy bienvenido

- ¡PAPA! Le he invitado yo y Tomás se queda, vamos Tomás

Cayetana cogió la mano de Tomás y se lo llevó hacia donde su madre conversaba con las sirvientas que colocaban las mesas. Cayetana le contó a su madre que su padre quería echar a Tomás. Ruth se fue hacia su marido.

- ¡Qué casa tan bonita! Cayetana ¿Me la enseñas?

- Ven Tomás, te enseñare también mi habitación y la habitación de los juegos

Cayetana fue mostrando la casa a Tomás, este le preguntaba en cada puerta que pasaban que había ahí, ella se la abría y le explicaba.

- Esta puerta no se puede abrir, aquí hay el despacho de papá

- ¿No te deja que la abras?

- No, nadie puede abrirla, pero yo sé dónde está la llave, mira, aquí

Inocentemente Cayetana mostró un cuadro, que era como un pequeño armario, donde estaba la llave. Cayetana le enseñó también la habitación de su madre y la de su padre, tenían habitaciones independientes, esto era una novedad para Tomás en el mundo de Ruth.

- ¿Por qué no duermen juntos tu padre i tu madre?

- Porque papa dice que viene muy cansado siempre del trabajo y a veces sufre de insomnio y para no molestar a mi madre duermen separados.

Tomás vio como estaba equipada y montada la habitación del padre y un ordenador, conectado a una inmensa pantalla frente a la cama. El ordenador estaba sobre una mesita giratoria y desde la cama lo podía manejar. Tomás hizo el amago de ir a ver el ordenador y le puso el USB, continuaron la visita. Tomás hizo tiempo y a la que pasaron los cinco minutos le pidió a Cayetana de volver a la habitación de su padre para ver la marca de ordenador que tenía.

Luego Cayetana le enseñó la biblioteca, Tomás la repasó y se apartó tres libros, después la habitación de su madre, una mesita con un ordenador, USB conectado sin que Cayetana se enterara. Tomás miró la habitación de vestir de Ruth, la tía tenía clase, cualquier detalle era exquisito, abrió los armarios y tenía una infinidad de ropa, toda muy bien seleccionada por fechas de uso, seguramente para no repetirse modelos o que la vieran en algún acto con vestido repetido, le gustó el orden que tenía en sus armarios, al igual que la zapatería, la selección era sublime. A los cinco minutos recuperó el USB.

Cayetana lo llevó a su habitación, Tomás ahí, le entregó el regalo. Cayetana se emocionó al ver los vestidos, en especial el verde negro semi transparente, Tomás le dijo que le gustaría que lo luciera en este día de su cumpleaños, sin ropa interior, Cayetana le dijo que sí, se lo pondría. Tomás le preguntó si quería ser su novia, Cayetana se tiró a sus brazos a besarlo.

Tomás envió un mensaje a Ruth, diciéndole que estaba en la habitación de Cayetana probando los vestidos de su regalo, que subiera a verlos. No tardó tres minutos en llegar ahí.

Estaba Cayetana desnuda con el vestido verde en las manos, Tomás hizo gesto a Ruth para que se sentara en sus rodillas. Mientras la niña se ponía el vestido Tomás deslizó su mano debajo de la faldita de Ruth, comprobó que no llevaba bragas y sus dedos jugaron con su clítoris, Ruth se estaba mojando y más cuando Tomás la desplazó un poco y la sentó sobe su paquete. Cuando Ruth estuvo sentada sobre la polla tiesa de Tomás suspiró.

- Mamá ¡Hala! ¡Qué bien me queda mamá!

- Ya estoy viendo a mi marido y a las monjas de la congregación cuando la vean

- Está preciosa Ruth, anda por la habitación Cayetana

Cayetana anduvo por la habitación. Quizás si era un poco provocativo el vestido, pero había que reconocer que la niña estaba imponente con el puesto, y el vestido denotaba un gusto y una clase exquisito. Un vestido con auténtico Glamour.

- Cayetana, cuando vaya llegando la hora de cortar tu tarta de cumpleaños, vienes a ponértelo, y baja con este vestido, entonces tu madre anunciará nuestro compromiso de noviazgo ¿Vale?

- Vale Tomás, te quiero, te amo, te adoro, ERES MI NOVIO BIEN, la envidia que tendrán mis amigas Tomás biennnnn

Ante tanta explosión de felicidad Ruth, permaneció atenta y callada ante las palabras que había dicho Tomás. Ruth estaba gozando. El dedo índice y el corazón de Tomás ya estaban alojados y moviéndose en el fondo e su útero, y el pulgar con sus masajes al clítoris estaba haciendo derretir a Ruth. Tomás le susurró al oído que mantuviera en el jardín a su marido para que no les incordiara a él y a Cayetana, que irían probándose vestidos.

- Luís ahora irá a la estación a buscar unas niñas que ha invitado de la congregación, son unas niñas huérfanas que tienen a su cargo, tenéis casi media hora.

- Bien Ruth, después tu y yo tenemos que terminar esto que hemos empezado

- ¡Oh Tomás! Me tienes quemando, no sabes el placer que me da saber que sientes deseo de mí. Ahhh, tus dedos ohhh

- MAMA, MAMA ¿Te pasa algo? ¿Qué le pasa a mamá Tomás?

- Que tu madre te quiere mucho y está emocionada de verte tan feliz

Ruth dejó solos a Cayetana y a Tomás. Al poco rato le dijo a Cayetana que esperara en la habitación que ahora volvía, que iba a ver si veía a Glend, su padrina, para que la viera con el vestido puesto. Tomás se bajó rápido, comprobó que no podía verle nadie y se hizo con la llave del despacho del psiquiatra, entró rápido miró donde estaba el ordenador y colocó el USB, salió con tranquilidad. Volvió a colocar la llave en su sitio peo sin cerrar la puerta. Salió al jardín, estaban llegando ya los invitados, Tomás pensó que no era bueno que Cayetana no estuviera ahí recibiéndolos. Fue a buscarla.

Entre que volvió a vestirse y bajar, ya habían pasado los cinco minutos. Tomás hizo salir sola a Cayetana y el permaneció en la entrada de la casa. Cuando Cayetana fue la protagonista y los invitados estaban distraídos con ella, volvió a entrar, fue al despacho, recogió el USB, cerró la puerta y dejó la llave detrás del cuadro puerta de armario.

Tomás vio a Glend, menos mal pensó, alguien amistoso al menos con quien hablar, se juntó a ella y empezó a observar a la multitud.

- Hola Tomás, ya llevábamos tres horas sin vernos ja, ja, ja.

- Siempre con tu sentido del humor Glend, a tu lado nadie se aburre, si no te importa, seré tu compañía.

- Ja, ja, ja, seré la envidia de todas ja, ja, ja.

Tomás se fijó en un pequeño grupo de dos monjas con seis niñas de entre diez y trece años, dos de ellas negras, dos latinoamericanas y las otras dos caucásicas. Estaban muy serias, desubicadas en aquel entorno. La monjas estaban hablando con Luís, más tarde se les acercó un párroco católico, el obispo, le dijo Glend que era. Una autoridad eclesiástica de los católicos.

Se acercó Cayetana con cuatro amigas suyas, igual o más tontitas que ella. Cayetana lo presentó a ellas como su novio, las cuatro rieron y le dieron dos besos cada una.

- ¿Así tú eres el novio de Cayetana? ¿Ya no es César?

- ¿Tú que dices Cayetana? – Contestó Tomás.

- Él es mi novio ahora, a César ya no lo quiero, Tomás es más guapo y también es muy rico.

- Bien, así vendrás también a mi cumple, si viene Cayetana tu como eres su novio, también vendrás, bien, ¿Sabes que mi padre es médico y es muy famoso?

- Y ¿Cómo te llamas tu angelito?

- María Luciana de todos los santos

- Y tú ¿No tienes novio?

- Sí, se llama Borja Mari, ahí está

Tomás observo al Borja Mari y solo vio a un niño tonto, a pesar de que compartían casi edad, estaba jugando con otro muchacho a la pelota, compadeció a María Luciana, pro se quedó con ella, era una chica chicharrera y tenía unas formas y un rostro angelical, además de ser la que más pecho tenía de ellas. Cayetana se marchó a la llamada de su madre. Había llegado César.

Ruth debía de comunicarle la noticia del nuevo novio de la niña, porque César lleno de ira miró a Tomás y le levantó con el puño cerrado el dedo corazón. César se fue.

- Huyyyy Tomás en la que te has metido ja, ja, ja, me gustará ver como acaba esto ja, ja, ja, porque a mí no me haces creer que estás enamorado de esta niña. Lo que yo decía, un verano divertido gracias a ti ja, ja, ja.

- Glend, esta muchacha nunca me ocasionará un problema, es linda, virgen Glend, es virgen y hará como las demás, obedecer. Además con la adquisición también me llevo a la madre

- JAJAJAJAJAJA, esa sí que es buena, si es que lo que digo, contigo no puedo aburrirme, ja, ja, ja ¿Has dicho que es virgen? ¿César no la ha estrenado? Pues mira que a la madre si le daba ja, ja, ja.

- ¿Quieres ayudarme a desvirgarla Glend?

- ¿Me lo estás diciendo en serio Tomás?

- Por supuesto Glend, acéptalo como buena madrina, nos divertiremos y los tres nos lo pasaremos bien

- ¿Y su madre?

- ¿Te gustaría que estuviera también ella?

- Ja, ja, ja eres tremendo

- Por cierto ¿Qué te ha parecido el equipo de mi proyecto?

- Te digo la verdad con el mejor ingeniero informático del país, el jefe más guapo el país y las bellezas de tu séquito, increíble, ja, ja, ja. Tengo ganas ya de ver la cara de tu madre el día de la inauguración de la sede ja, ja, ja, pobre Ángela o te dará un millón de besos o te mata a palos ja, ja, ja

- Ja, ja, ja, como tú dices Glend, vamos a divertirnos, que el verano es corto y la universidad me espera

- Sí muchacho a divertirse ja, ja, ja

- Por eso debo aprovechar el tiempo y disfrutar de tus pechos y tu culo cuanto más veces mejor

- Ja, ja, ja, ja es que me meooo ja, ja, ja.

Tomás recibió un mensaje de Pili, Tomas la llamó

- Hola Tomás

- Hola Pili

- Ya nos vamos para casa, estamos agotadas

- ¿Estáis todas?

- Sí y también te espera Pilar, ya le he dicho que no vas a venir, pero prefiere esperar por si acaso

- ¿La tienes aquí?

- Sí

- Pásamela

- Hola Tomás

- Hola Pilar, Pili me ha dicho que me esperas ¿Ocurre algo?

- Tomás quiero hablar contigo, me es difícil por teléfono

- Pues si no te importa ve con mis señoras a casa y espérame ahí, puedes usar la piscina si quieres mientras.

- Gracias Tomás

- Pili, Pilar vendrá con vosotras a casa, dile a Raquel que mañana a las nueve en Villa Carmen. Rocío y Amparo mañana van con Rosa a la fábrica. Intentaré estar pronto en casa, a ver si cortan el pastel y me voy. Adiós Pili

- Raquel vendrá a dormir a casa con Carmen. Adiós Tomás. Te amo.

Se acercó Ruth a Tomás y le avisó que ya pronto cortarían la tarta y vino Cayetana también. Era hora de ir a cambiarse de vestido, subieron a la habitación Ruth, Tomás y Cayetana. Tomás sentó a Ruth sobre el paquete de su miembro erecto y repitió la jugada, le deslizó sus mano debajo del vestido, sus dedos en el coño, movió la falda por sobre su abdomen, se sacó la polla y se la metió.

- Cayetana, primero antes de ponerte el vestido, dúchate, sin mojarte el pelo y maquíllate

- Vale Tomás

Mientras la niña se duchaba, Toma empezó hacer botar a Ruth sobre su polla

- Un conejero rápido Ruth, no aguanto más tiempo sin metértela

- ¡Ay! Tomás, ahh, ahhh, ooooh, me derrito cuando me dices estas cosas ahhh, ahhh,

- Te voy a llenar el coño de leche para que vayas sembrando mi esperma por la casa.

Ruth botaba sobre la polla de Tomás como si estuviera en una atracción vibradora de feria. Tomás notaba como los líquidos del coño inundaban sus huevos de cómo se estaba corriendo Ruth. Salió Cayetana de la ducha y encontró a su madre botando vibratoriamente encima de su novio.

- ¿Qué hacéis? ¿Qué haces mamá? ¿Te encuentras bien?

- Tranquila Cayetana, ponte el vestido, estoy ayudando a mamá porque le duele un poco la barriga y así se le quita.

- No llores mamá

- No lloro ah, ah, ahhhhhhhhhhh, hijaaaaaaaaaaaaa.

- ¿Mamá?

- Ya está Cayetana, tu mamá ahora volverá a respirar bien y no le dolerá la barriga, ponte el vestido, va, que te esperan para cortar la tarta.

- ¡Ufff! Ya estoy mejor de la barriga hija, Tomás es un santo, me ha quitado el dolor, menos mal.

- Tengo el mejor novio del mundo ¡BIEN!

Ruth sentía que se deslizaba dentro de su coño la polla, aun completamente erecta de Tomás al levantarse. También notó como un lagrimón de semen resbalaba por el bíceps femoral hacía su rodilla.

Cayetana con el vestido ya puesto, saltaba alegre en su habitación y dio la mano a Tomás y a su madre para ir a cortar la tarta.

La tarta era impresionante, para la cincuentena de invitados que frente a la mesa, donde estaba expuesta, esperaban la aparición de la niña para brindar su mayoría de edad. Cuando la vieron aparecer franqueada por su madre y Tomás, llegaron los aplausos y seguidamente el murmuro acerca de las transparencias del vestido de la niña. Era un murmuro suave que encendió la cólera del psiquiatra y se fue directamente ante su hija diciéndole que fuera a ponerse ropa interior. El obispo se hacía el sorprendido aunque admiraba gratamente y seguro a la niña.

Ruth, aprovechó quitar protagonismo, ante los presentes, a su marido, llamando la atención de todo el mundo para presentarles al nuevo novio de Cayetana. Luís el psiquiatra cogió del brazo a su mujer y se la llevó a un rincón del escenario.

- ¿Qué broma es esa? Que Cayetana vaya inmediatamente a ponerse ropa interior y se vista decentemente, y este palurdo teórico novio suyo que se vaya inmediatamente o lo echo yo.

- ¿Tú me hablas de decencia? Ya no mandas sobre la niña, es mayor de edad, y te recuerdo que esta casa es mía y hay quien yo quiera que esté. Y no montes ningún escándalo, si alguien no está a gusto que se vaya.

- Después hablaremos tu y yo y muy en serio, en la familia mando yo.

- Eso hasta ahora te lo he tolerado, pero a partir de ahora no, y no me obligues a airearte tus indecencias en público que vas a quedar mal. Y las monjas también. ¿Qué hacen aquellas niñas aquí si Cayetana ni las conoce? Dime

Luís sacando humos se fue, no se lo pensó, no sabía lo que su mujer Ruth sabia de sus pervertidos actos, pero le entonó la voz de una manera en la que nunca antes le había hablado. Tomás gozaba viendo humillado a Luís. Las amigas de Cayetana alucinaban con ella por el vestido que lucía orgullosa, lo tocaban, les gustaba su brillo y su transparencia también. Los jóvenes y no tan jóvenes, incluso el obispo, se acercaron a ella para felicitarla, el obispo le prometió recibirla en confesión privada, y Tomás se sentía satisfecho.

- Ya te dije yo que eras el demonio Tomás, ja, ja, ja, el revuelo que has armado, anda que no tienes cojones, por eso va a funcionar tu proyecto no puede fallar, ja, ja, ja.

- Glend, creo más bien he sido un ángel salvador para las damas de esta casa.

- Cuidado con Luís, es influyente y tiene mucho poder

- Torres más granes se han hundido Glend ja, ja, ja

- Eres terrible

- Entre una cosa y otra Glend, me estoy empezando a poner caliente, será cuestión de empezar a irme a casa, allí tengo a mis señoras que seguro les encantará verme ¿Quieres venir conmigo?

- No me tientes ja, ja, ja.

- Estará Pili, Carmen, Raquel y una posible nueva incorporación, se llama Pilar, ha sido la interiorista de la empresa que contraté para Villa Carmen, estaba hoy en la comida.

- Huyyyy demasiadas mujeres y demasiada calidad tiene la competencia Jajajaja

- ¿No me ayudarías con ellas Glend? Y tetas como las tuyas no las tiene ninguna y este pedazo de culo que tienes, que solo recordarlo mira cómo se me pone la polla.

Tomás disimuladamente cogió una mano de Glend y la puso sobre su polla. Glend le repitió aquella corriente eléctrica desde el cogote recorriendo su columna, que ya conocían los dos. Glend se mojó.

- Hoy no Tomás, me voy a quedar un ratillo más aquí y me iré a casa, hoy tengo la noche ocupada en video llamadas, que por cierto, mírate los mensajes, que la abogada me dijo que esta noche te haría una a ti.

- Verdad que me lo has dicho este medio día, ahora cuando llegue miraré.

Ruth se acercó a ellos

- Hola

- Hola Ruth, aquí con Tomás que no para de halagarme y al final me va a hacer creer que soy la miss universo ja, ja, ja

- Ruth, dile a Glend como son sus ojos.

- Preciosos, Glend, tienes unos ojos preciosos

- Ruth, dile a Glend como son sus pechos

- Maravillosos, hermosos y grandes

- Dile como es su culo

- Espectacular Glend, tienes un culo espectacular

- ¿Ves Glend, como no solo es cosa mía?

- JAJAJAJAJAJAJA, Ya es que me troncho contigo, Ja, ja, ja.

- ¿Y Cayetana Ruth?

- En su habitación Tomás, con sus amigas enseñándoles los vestidos que les has regalado

- Iré a despedirme de ella ¿Me acompañas Ruth?

- ¿Ya te quieres marchar?

- Sí Ruth, no tardaré mucho, ya sabes que además he hecho un sobre esfuerzo para estar, aunque ha sido un placer venir a la fiesta de Cayetana Ha valido la pena solo para admirar tu belleza

- Gracias Tomás.

- JAJAJAJA, es que lo que te decía Ruth, menos mal que alguien le levanta la moral a una.

Tomás y Ruth entraron en la casa y se fueron a la habitación de Cayetana donde estaban las muchachas probándose los vestidos.

Vieron a Tomás entrar en la habitación y todas se revolotearon, una estaba con bragas, la otra sin sujetador, la otra con medio vestido sin poner… pero todas riéndose pícaramente por la situación feliz.

Tomás en su porte pausado que impone, se sentó en la misma silla donde antes se había follado a Ruth y empezó a dirigir su escena. Cinco chicas de su misma edad y la madre de una de ellas ahí, un buen escenario para el divertimento.

- A ver princesas, vamos a hacer un juego ¿Queréis jugar?

- Siiiiiiiiiii

- A ver un poco de orden, sin alborotar, yo os diré a cada una un número, cuando os haya dicho el número a todas contaremos los vestidos tal como os enseñaré y el que haga el número suyo, será el vestido que se pondrá. ¿Vale?

- Vale ¡Que diver!

- ¡Que super fantástico es tu novio Cayetana!

- Venga a desnudaros todas ¡ah! Y sin ropa interior, la ropa interior afea los sexos, venga venid que os voy diciendo el número.

Tomás no les dio tiempo de reacción cuando ya le estaba diciendo el número doce a una chica, después el catorce, y así seis cifras. Ellas ante su desnudez corrían a contar el número del vestido, empezaban de izquierda a derecha, todos puestos en fila encima de la cama, uno, dos, tres… María Luciana de todos los santos le tocó el rosa, el transparente en casi su totalidad, parecido al que llevaba Rosalía durante el almuerzo. Tomás la llamó

- Siéntate aquí Luciana – Tomás la sentó en una de sus rodillas

- María Fernanda, siéntate aquí, en la otra rodilla

María Fernanda quizás era la más menuda de ellas, aunque por edad era la mayor, ella ya tenía los diecinueve cumplidos. A Tomás de ella le sedujo su estrecha cintura y su aperado culo, un culo parecido al de Ruth, pero en menudo. Una de las cosas de Ruth que le gustaban a Tomás era precisamente esta estrecha cintura y su culo en forma de pera. Las fue recostando tan perfectamente que las muchachas tenían su polla tocando su bíceps femoral, Tomás tenía las manos una en cada uno de sus muslos.

- Estáis guapísimas, estoy seguro que sois las niñas más guapísimas y super de la ciudad, nunca había visto tanta belleza junta. Lástima que Cayetana sea mi novia, si pudiera seria el novio de todas ja, ja, ja

- Ja, ja, ja Tomás te amo

Cayetana se lanzó orgullosa de su novio, en medio de las dos chicas que estaban sentadas en sus rodillas, se sentó sobre el mástil erguido de Tomás, al contacto e su culo con la polla;

- Ay ¡Que dura! Casi se me clava ji, ji, ji

- Cayetana ¿Se lo podemos preguntar?

La niña le susurró al oído a su amiga si le podían preguntar si su pene era tan grande como ella decía.

- Va, Cayetana, déjame que se lo pregunte

- ¿Qué quieres preguntarme María Fernanda? Cayetana te deja, somos liberales ¿Eh Cayetana?

- Queríamos preguntarte si es verdad que tienes la polla muy grande ji, ji, ji ¡Qué vergüenza! Ji, ji, ji, ji.

- ¿Se la enseñamos Cayetana?

- Vale, pero te la saco yo y se la enseño yo

- Vale, pero si os la enseño, les dejarás los vestidos para que los lleven puestos hasta que termine la fiesta ¿Vale?

- Vale

Cayetana se bajó de la falda de Tomás y desabrochó su pantalón. Tomás tenía la polla como un mástil ante el panorama que tenía frente suyo, cinco chicas semi desnudas, eróticas, preciosas, como angelitos vírgenes como eran, expectantes y ansiosas para verle la polla, se sintió como un dios del olimpo.

- Otro juego, tenéis que cerrar los ojos, Ruth controlará que no miráis y vais abriendo una a una los ojos cuando con la mano os toque la cabeza ¿Vale?

- Siiiii – SSIII - SIII – SIIII - ¡QUE DIVER!

Ruth, estaba alucinando, pero en el fondo se divertía de la situación observando a tanta niña atontada por una educación que ahora veía nefasta.

Todas arrodilladas con los ojos cerrados, Tomás fue acercándose a la primera, le puso la polla entre ojos a muy corta distancia, la niña seguro que percibía la cercanía y el calor del falo. Tomás le tocó la cabeza, la niña al ver el cacho de polla que tenía entre cejas se quedó boquiabierta, Tomás se puso el dedo corazón en la nariz para que con complicidad guardara silencio al cogerle las manos y ponerlas en su polla. Tomás le sonrió y le mandó un beso, la niña se rio también y Tomás le señalo con el índice el capullo para que le depositara un besito. Después de darle un beso corto pero abierto en los labios abarcándoselos enteros a la niña, le volvió a cerrar los ojos. Y así todas, hasta llegar a Cayetana, que abrió los ojos alzada en brazos por Tomás que le dio un beso largo en los labios con lengua.

- Bueno chicas, ya sabéis, Cayetana ha prometido dejaros llevar los vestidos hasta el final de la fiesta. Adiós

Todas le dieron un beso y un abrazo de despedida a Tomás, todas se enamoraron de él, las muchachas ahora tenían a un príncipe azul con el que soñar.

Tomás y Ruth se dirigieron a la salida de la casa.

- Bien Ruth, al final hasta ha sido divertido, creo que Cayetana habrá gozado siendo la protagonista, y ¡Que dulce que es! A ver si al final termino por enamorarme de verdad de ella.

- Gracias Tomás, por existir, aunque seas un encantador de almas femeninas, quizás por eso te amo. Quiero ser tuya Tomás.

- Vas por buen camino Ruth, todo se andará, lo que sí tienes a favor es que me pones de un caliente extremo, si no tuviera que irme ahora mismo te tendría empotrada en esta pared, que estás más buena que los dulces del Parisiena.

- ¡Oh Tomás! cuando me dices estas cosas me mojo sola Tomás, empótrame, ya me da igual hasta el obispo.

- No me tientes en llamar al obispo ja, ja, ja, venga, nos decimos, adiós Ruth

- Adiós Tomás. Te amo.

Tomás se fue rumbo a su casa. El revuelo que se organizó cuando aparecieron las cinco niñas con los vestidos entre los invitados fue mayúsculo. Ruth, ahora era otra Ruth, la Ruth de ahora se rio de la situación que se organizó. Ruth estaba totalmente enganchada por Tomás, su devoción a él lo quería llevar a cualquier extremo para que fuera posible. Ruth lo llevaba en secreto, en su mente lasciva no olvidaba el momento en el que Tomás la ató al potro del gimnasio y después de tener una catarata de orgasmos la sodomizó. Oía muchas veces, con los dedos en su vulva mientras se masturbaba, el sonido anterior al impacto de las cintas de cuero del plumero, que le dejaron la piel ardiendo y esto la ponía a mil.

CONTINUARÁ

Agradezco el seguimiento de la serie. Si les gusta el relato ya saben una valoración o un comentario se agradece.

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