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Amor filialdic 2024

Descubriendo el pasado de mi hermana Marta 3

Necesito un descanso en mi lectura. No me puedo creer lo que estoy leyendo. Anna ¿mi Anna se prestaba a grabarse en video? y en qué demonios estaba pensando mi hermana Marta. Ahora empiezo a entender el porqué de sus indirectas sobre que…

Dexter00714K vistas9.1· 21 votos
Este relato queda fuera de tus preferencias actuales. Lo mostramos porque llegaste por un enlace directo.

Necesito un descanso en mi lectura. No me puedo creer lo que estoy leyendo. Anna ¿mi Anna se prestaba a grabarse en video? y en qué demonios estaba pensando mi hermana Marta. Ahora empiezo a entender el porqué de sus indirectas sobre que pasara tanto tiempo con ella y fuera a trabajar en su casa. ¿Sera casualidad que me ofrezca trabajo?

Sabiendo como de avispada es Marta, como no se dio cuenta que le estaban dejando miguitas de pan para que ella una tras otra fuera cayendo. Apenas he leído la mitad de la historia y empiezo a tener una idea de cómo puede acabar. Que dejen un portátil a la vista varias veces con contenido tan delicado como esos videos, dentro de una carpeta con el nombre Privado, al alcance de una chica que aún no había cumplido los 18 y que su aburrimiento iba a provocar curiosear... es algo que te hace pensar.

Aunque me cueste reconocerlo, tampoco puedo culpar a mi hermana, yo en su lugar posiblemente hubiera visionado los vídeos y me hubiera masturbado. No me hubiera montado esas películas que se montó ella sola de simular las escenas pero, caería en la trampa.

Lo de Anna pues bueno, siempre he creído que tenía pinta de ser traviesa en su alcoba pero no hasta esos extremos. Quizás fue más su marido quien la arrastró a esas aficiones. Nunca me ha contado el motivo de su separación, tampoco le he preguntado y alomejor estas aficiones pudieron ser el motivo. Aunque placenteras, pueden acabar yendo a más cada vez y terminar siendo algo tóxico en una relación.

Creo que por hoy es suficiente pensé. Voy a la cocina a por algo de beber, bajando las escaleras me doy cuenta como mi pene está totalmente duro y es que no era para menos después de esa lectura. Tras tomar un vaso de agua me disponía a irme a dormir cuando justo regresa Marta de su salida nocturna.

Marta: ah hola, ¿aun sigues despierto?

Marcos: si, baje a beber agua y ya me voy a dormir.

Tras esa breve "conversación", Marta miró mis pantalones por unos segundos, me volvió a mirar y emprendió el camino a su habitación subiendo las escaleras. Se ha dado cuenta de mi erección pensé. La seguí por las escaleras, subía lentamente como esperando a ser alcanzada. No pude evitar mirar su culo y ese contoneo lento mientras iba subiendo. Llevaba unos jeans ajustados, se podía apreciar que ese día se había puesto braguitas.

Continuó hasta la puerta de su habitación, abre la puerta y se mete dentro, allí se quedó mirándome unos segundos antes de cerrar la puerta lentamente.

Con el pulso acelerado me dirigí hacia la mía, volví a tener esa atracción por mi hermana que ya creía olvidada. Delante de mi cama y manteniendo aún mi erección, repasaba lo leído esa noche. La forma en que disfrutó tocándose o como se introdujo por primera vez un dedo en su culo mientras lo hacía. También pensaba en esos breves momentos de camino a su habitación y de cómo me miraba, solo sentí algo así este pasado verano y ya sabemos cómo terminó.

Me doy media vuelta y vuelvo al pasillo, con pasos cortos y seguros voy llegando a su habitación. Después de dar un par de golpecitos a la puerta entro y cierro la puerta tras de mi. Marta está tumbada boca abajo en su cama, con una pequeña luz encendida y móvil en mano. No me dice nada, solo me mira y vuelve a girar su cabeza hacia el móvil. Me voy acercando poco a poco, ella ya con el pijama puesto sigue a lo suyo, sin decir nada y sin prestarme atención.

Me subo a la cama y me voy acercando hasta dejarme caer sobre su cuerpo, mi pene se aplasta contra su culo mientras acerco mi boca a su cuello. Marta sigue en silencio mirando el móvil. La beso en el cuello lentamente, un beso suave, le huelo el cabello con mi nariz profundamente. Ese perfume nuevo me encanta, es tan embriagador que siempre te atrae hacia ella.

La susurro al oído...

Marcos: si quieres que me vaya solo dimelo

Tras unos segundos de espera no obtengo respuesta. La sigo besando el cuello mientras mi cuerpo empieza a moverse sobre el suyo, despacio sin prisas. Marta, que le está costando prestar atención al móvil, lo apaga y recuesta su cabeza sobre la almohada. Acerco mi cabeza más a la suya y empiezo a dar pequeños lametones en su cuello, en su oreja.

Noto que su cuerpo empieza acompañar al mío en ese movimiento, una de mis manos se cuela por debajo de su camiseta hasta agarrar uno de sus pechos. Lo empiezo a estrujar, a palpar y llevo mis dedos a su pezón que estaba casi tan duro como mi polla.

Nuestras respiraciones cada vez son más seguidas y más profundas igual que nuestros movimientos. Es hora de ir a más, noto que ambos lo estamos deseando.

Me separé de ella y la miro, se quedó totalmente inmovil. Agarro su pijama y lo voy bajando, despacio sin prisas vuelvo a pensar. Lo dejo hasta la mitad de sus muslos y acerco mi cara a su culo. Puedo notar el olor que desprende su sexo y con mis manos separo sus nagas, allí estaba su rajita ya mojada y esperando palpitante. Acerco mi boca, le propino un intenso y lento lametón, mi lengua se llevó tras de sí todo rastro de fluido. Marta suspira, parece que le está gustando. Continuo lamiendo, mi lengua juguetea con sus labios vaginales y se adentra un poco en su interior. Puedo observar como mi hermana se empieza a retorcer del gusto que le propino.

No quiero que vaya a terminar sin mi y me detengo. Me saco mi pene y lo mojo bien de saliva, quizás no sea necesario pero quiero notar en mi glande cual es el grado de sensibilidad que tengo en ese momento. Me acerco nuevamente a ella y me vuelvo a colocar sobre su cuerpo dejando mis piernas por fuera de las suyas. Poco a poco voy introduciendo mi polla en su coño, según va entrando voy notando lo mojado y apretado que está por la posición. Marta vuelve a suspirar y clava su cara en la almohada, una vez está completamente dentro, me recuesto sobre ella y comienzo un movimiento de adentro afuera de manera calmada, no quiero que esto termine rápido.

No puedo evitar tener alguna respiración sonora, como si acabara de correr una maratón. Meto mis manos por la camiseta de Marta para agarrar otra vez sus pechos y los agarro con fuerza con cada penetración. Ella levanta la cabeza y sus ojos intentan buscar los míos, nuestras miradas se encuentran y se dicen todo lo que nuestras bocas no sueltan.

Continuo embistiendo cada vez con más fuerza, esa postura aunque un tanto incómoda me está haciendo disfrutar demasiado, tanto que he de frenar un poco el ritmo. Vuelvo al cuello de Marta, lo vuelvo a besar y a la lamer con más intensidad. Mi hermana no puede evitar algún sonoro gemido y de inmediato se tapa la boca con su mano, sabe que nuestros padres duermen en la habitación de enfrente y un ruido podía provocar que nos sorprendieran.

Empiezo a no tener más paciencia, necesito expulsar todo lo que llevo dentro. Empujo con golpes secos y profundos mi pene mientras mis manos siguen agarrando esos pechos aplastados por nuestros cuerpos. Marta es la primera en caer, noto la explosion de placer en su interior y como su cuerpo reacciona retorciéndose, esto provoca que aun me excite más si cabe y continúe durante unos segundos más hasta empezar a correrme en su interior. No puedo evitar que mi cuerpo se vuelva torpe y las embestidas sean interrumpidas por espasmos de placer.

Me quedo unos instantes sobre ella y con mi pene aun dentro, noto mi propio semen buscar una salida que poco a poco va encontrando según desaparece la erección. Me voy apartando de su cuerpo hasta dejarme caer a un costado de la cama y me quedo mirando a Marta que permanece inmovil mirándome quedandonos así durante algunos minutos.

Marta se vuelve a subir el pijama y se recuesta también de costado en la cama mirando hacia mi sin decir nada, pero con una leve sonrisa de satisfacción. Acabamos los dos sonriendo y nuestros ojos empiezan a caer por el sueño.

Marta: deberías irte a tu cama a dormir

Marcos: ¿de verdad quieres que me vaya?

Me mira y vuelve a sonreír, acerca su mano a mi cara y la acaricia suavemente como dando su consentimiento para que me quede allí con ella. Y allí tumbados frente a frente nos acabamos quedando dormidos.

Amanece un nuevo día, la voz de Marta hablando por teléfono me hace despertar. Haciendo algunas señas la hago entender que me voy a la ducha, ella me asiente con la cabeza. Voy primero a mi habitación mientras pienso lo que pasó anoche, no puedo creer que después de estos meses hayamos vuelto a caer. Al entrar, me viene a la mente mi lectura de su diario, mi mente parece restar importancia y me empiezo a sentir mal por invadir así su privacidad.

Encontré más o menos los motivos por los que Marta no le hacía mucha gracia que fuera a trabajar estas semanas en casa de Anna. De algún modo estoy advertido ¿pero de que? ¿acaso la pillaron finalmente? ¿la hicieron partícipe de sus roles sexuales? Muchas preguntas aún por responder y no se si podría evitar seguir leyendo.

Después de una ducha bajo a desayunar con mi hermana, charlamos reímos pero no mencionamos lo de anoche. Fue raro porque en verano cuando sucedían estas situaciones, no podíamos evitar tirarnos indirectas y en esta ocasión no ha sido así.

Al contrario que anoche, hoy si me apetece salir. Una noche de cena con amigos y unas copas me vendrá bien y eso fue exactamente lo que hice. Con lo que no contaba era con encontrarme a Laura, la mejor amiga de mi hermana. Al verla me viene a la mente casi de forma instantánea todos los momentos que pasamos en verano y seguro que a ella también. En estos meses nos hemos visto escasas veces y sin posibilidad de charlar tranquilamente pero hoy no fue el caso.

Estuvimos un buen rato hablando pero sobre todo nos lanzamos indirectas haciendo referencia a nuestras aventuras en verano. Notaba tensión entre nosotros y quizás fue eso lo que provocó que me ofreciera quedar un día la próxima semana "para ponernos al día". Así es como se llama el querer quedar y tener un encuentro sexual. Quedamos en llamarnos durante la semana y volvió con su grupo de amigos.

Regresé a casa sobre las 2 de la mañana, algunos de mis amigos continuaron la fiesta pero otros la dimos por terminada. Al entrar en mi habitación y sentarme por un momento, repasé mi encuentro con Laura. Miré hacia la mesa del ordenador y este parecía llamarme, volvía la intriga a mi cabeza de cómo continuaba la historia de Marta. Tras divagar por unos minutos decido que debo terminar de leerla y que después de hacerlo pondría fin a seguir leyendo sus intimidades.

Al igual que anoche, con café en mano y pijama me vuelvo a sentar delante de la pantalla, creo que aun me quedan muchas sorpresas por delante.

(A partir de aquí la historia continúa desde la perspectiva de Marta)

Son las 12:30 y Anna sigue sin venir, creo que me voy a volver loca de los nervios por saber de qué va a tratar esa charla que ha quedado pendiente. El reloj parece haberse parado y no paro de dar vueltas por el pasillo. El reloj ahora marca las 12:55 y veo a Pichu correr hacia la puerta, es Anna por fin, veamos que sucede.

Entra en casa y después de unas primeras caricias a su perrito, viene a saludarme y preguntar que tal me ha ido el día. La respondo y le devuelvo la pregunta, en realidad no es la pregunta que quiero hacer pero he de ser paciente, me digo. Después de unos minutos no aguanto más y le pregunto qué era esa cosilla que me quería comentar esta mañana. Me mira y me dice que ahora charlamos, que Fernando está a punto de llegar. Por su tono no parece que esté disgustada, eso me alivia un poco.

Por fin con la llegada de Fernando, tomamos asiento en el sofá, con rostros algo serios es Anna la que inicia la conversación.

Con tono dudoso ella comienza.

Anna: Esto... te queríamos preguntar si tu...

Por unos momentos duda de cómo continuar su frase.

Fernando: lo que mi mujer quiere decir si por casualidad has usado el portátil estos días.

Mi pulso se acelera al escuchar sus palabras, me han pillado. Me toca negarlo todo y rezar.

Marta: que yo recuerde no

Anna: que si lo has usado no pasa nada, pero me gustaría que fueras sincera en este tema

Me mira con cara acusadora, joder sabia que el dichoso portátil me la iba a liar y no me iba a quedar mas remedio que confesar. Saben que lo use pero ¿tambien que vi sus videos?

Marta: ahora que lo dices... si lo estuve usando el último día para mirar algunas cosillas del viaje.

Fernando: y ¿nada más?

Marta: ehmm no

Anna: ¿seguro? ¿no estuviste revisando alguna carpeta?

Marta: pues veras... vi vuestra foto en Roma en el salvapantallas y no pude resistirme a ver algunas fotos de vuestros viajes

Fernando: ¿y no viste nada más? no abriste la carpeta "privado"

Definitivamente creo que lo saben todo, no debí apagar bien el portatil y debió quedarse alguna cosa abierta. No me queda escapatoria y lo mejor será que confiese todo

Marta: ahora que lo dices... me llamó la atención y no pude evitar...

Anna: Dios... ¿viste los videos?

Marta: Alguno vi si, no pensaba que se trataran de ese tipo de videos

Por un momento se hizo el silencio, a Fernando se le escapó un sonrisa que intentó disimular mientras Anna le miraba incrédula.

Marta: lo siento mucho de verdad, entiendo que estéis enfadados conmigo pero no lo hice con mala intencion, es solo que al ver esa carpeta me resultó imposible no mirar con ese nombre

Fernando: lógico...

Marta: siento decepcionaros y entenderé si queréis que me vaya y no vuelva

Anna: no es eso, pero es que...

Fernando: mira no te preocupes Marta, todos cometemos errores, has sido sincera con nosotros y lo valoramos

Anna: tiene razón Fernando, nosotros también tenemos nuestra parte de culpa en esto

Fernando: no deberíamos haber dejado el portatil con ese contenido por aquí tan alegremente

Un momento... ¿que está pasando aquí? ¿me están disculpando de lo sucedido?

Marta: de verdad que lo siento chicos

Anna: bueno pues ya está dicho, no te preocupes, lo único... que ahora pensarás que somos unos pervertidos o algo peor

Marta: que va, no es tan raro que una pareja se grabe haciendo... bueno ya sabéis

Fernando: ¿y qué vídeo viste?

Marta: el de la cocina

Anna: buff fuiste a elegir...

Fernando: jajaja

Anna: no te rías, ahora me siento avergonzada, la vamos a traumatizar a la pobre

Marta: no os preocupéis, he vivido cosas similares y estoy curada de sustos

Anna: ¿perdona? que has vivido tu si aun ni cumpliste los 18

Como de algún modo me sentía en deuda con la parejita, les acabé contando un poco por encima mi aventura en el camping y cómo perdí mi virginidad. Anna me miraba sorprendida mientras contaba como buscaba sexo con los hijos del bombero, Fernando por su parte no pudo evitar reirse cuando llegue a la parte en la que me vengaba de aquellos 2 amigos del hijo pequeño. Cuando llegué a mi desfloración, ambos me escuchaban atentamente sin perder un detalle, sin decir nada. Creo que aun me excito cuando cuento mi historia y esta vez no era una excepción, por eso creo que no dudaron en si era cierta o no.

Al terminar no pudieron evitar hacerme preguntas, sobre todo Anna que me resultaban muy comprometidas.

Anna: y quien me iba a decir a mi que tu... que parece que no rompiste un plato en tu vida

Marta: jajaja ya ves, una no conoce nunca a fondo a las personas

Anna: y que lo digas

Marta: entonces... ¿todo bien chicos?

Fernando: sí, sí claro por mi todo bien

Anna: sí todo bien, aunque me debes una comida y ponerme al día de tus historias porque veo que no te conocía tan bien

Marta: jajaja hecho, si quieres pasado mañana me quedo y comemos juntas

Anna: venga vale, te tomo la palabra

Marta: bueno pues... os dejo solos, es hora de volver a casa. Antes de irme... ¿os puedo preguntar algo?

Fernando: claro, di

Marta: los videos que grabais... ¿son solo para vosotros o lo subís a algún tipo de página...?

Anna: son solo para nosotros... bueno y para alguna cotilla

Nos reímos los 3 a lo que Anna acaba de decir.

Fernando: la verdad es que no es del todo así...

Me quede sorprendida, Anna intentó con su mirada callar a Fernando

Fernando: tenemos un grupo cerrado de amigos, bueno mejor dicho parejas, que también se graban y en ocasiones nos intercambiamos videos

Anna: si pero recibimos muchos más de los que compartimos

Fernando: si exacto

Marta: vaya y ¿no os preocupa que algún vídeo se pierda y caiga en malas manos?

Anna: los editamos para que no se vean nuestras caras

Fernando: si los pixelamos

Marta: jolines yo creo que ni aun así lo haría

Anna: y que no me entero yo que lo haces

Nos echamos a reír nuevamente y ya con mi duda resuelta me disponía a marcharme cuando...

Fernando: oye Marta ¿podria hacerte una propuesta?

No me lo puedo creer, no creo que sea capaz de proponerme un trío. Les veo cuchichear y ha Anna negándose a que su marido me haga la propuesta, pero finalmente la convence

Fernando: veras hace semanas estamos buscando a alguien así de confianza para que nos haga de cámara en un vídeo y no andar con trípodes o sujetando la videocámara. Aunque solo fuera por una vez nos gustaría que nos grabaran.

Sorprendida y sin decir nada, sigo escuchando la petición.

Fernando: algunas de esas parejas con las que intercambiamos grabaciones, ya hicieron alguno y resulta muy gratificante de visionar.

Marta: wow no se que decir, yo...

Anna: no tienes que decir nada, no Fernando ¿como le vamos a pedir eso?

Marta: Está bien, lo haré. Creo que puede ser divertido y una experiencia interesante, además creo que es lo menos que puedo hacer después de...

Anna: no, no seas tonta. No nos debes nada

Marta: que no me importa de verdad

Se queda por un momento callada y mira a su marido, no parece muy convencida aunque su sonrisa le acaba delatando las ganas que tiene ella también de un video de ese tipo.

Anna: mira vamos hacer una cosa, piensatelo unos días. Si a finales de semana te sigue apeteciendo adelante pero, porque tu quieres no porque te sientas en deuda.

Marta: me parece bien, eso haré.

Sin mucho más que aportar, me despedí de la parejita y puse rumbo a casa. Me sentía liberada y emocionada a la vez por lo ocurrido, me había librado de una bronca e iba a vivir una experiencia única.

Una vez en casa mientras me duchaba y le daba vueltas a esa conversación, empecé a darme cuenta de algún detalle que no me cuadraba mucho. ¡Mierda!, me están manipulando pensé.

Como he sido tan tonta para no darme cuenta antes. Un portátil con contenido delicado a mi alcance, una carpeta con ese nombre de "Privado" tan a la vista. La charla en la que me hacen confesar, hacerme sentir mal para luego de algún modo "perdonarme la vida" y acabar casualmente proponiendo que sea yo su cámara. Tantas casualidades no pueden darse. ¿Sera esta petición una manipulacion mas para que acabe en su cama con ellos? Me sentía muy cabreada, estafada y extrañamente excitada por la posibilidad de que pudieran buscar meterme en sus juegos.

Le estuve dando vueltas durante toda la tarde, que me excitara la idea y pudiera estar dispuesta a unirme a ellos, no quitaba para que estuviera mal que me quisieran manipular como si fuera un juguete y algo debía hacer si así era para vengarme. Como aun no tenía la certeza que así fuera, iba a dejar pasar los días para ver qué pasaba y luego ya vería, al menos ya estaba en alerta.

El martes llegué de nuevo a hacer de canguro a Pichu, el ambiente en la casa era mucho mejor que el del día anterior, ya no estaba esa tensión por esa charla pendiente. Por desgracia para mi, el aire acondicionado se había estropeado y me esperaba una larga mañana de calor aunque Anna me prometió solucionarlo para mañana.

Llegaba el miércoles y tal y como le dije a Anna ese dia me quedaría a comer con ella. Me había llevado ropa para cambiarme ya que después iría directamente con una amiga a la agencia de viajes ya que en menos de una semana ya nos íbamos por fin. Como el aire aun no funcionaba, había comprado un gran ventilador para que al menos no pasara tanta calor como el día anterior, menos mal pensé.

Sentada frente al ventilador empecé a maquinar en mi mente de qué forma podía vengarme en caso de que me estuvieran manipulando. Quedarme a solas con Anna para comer, quizás podía ser un nuevo intento de manipulación para un siguiente paso y debía estar preparada para contraatacar.

Llegó Anna sobre la 1:30 acalorada, después de saludar se puso enfrente del ventilador, ahuecando su blusa se inclinaba hacia delante intentando que el aire entrara en su interior.

Anna: dios qué calor hace hoy, tengo sudada hasta las tetas

Nos echamos a reír aunque esa imagen de sus tetas mojadas en sudor hizo que algo dentro de mí despertara.

Marta: oye Anna ¿me dejarías ducharme aqui? es que después de comer, más tarde, he quedado para ir con una amiga a la agencia y me traje ropa para cambiarme así me ahorro pasar por casa.

Anna: claro tonta, si yo voy a darme ahora mismo una ducha rapida tambien

Me pidio que la acompañara hacia el baño, allí me dio una toalla limpia y me explicó donde estaba el champú, que usará este otro para el pelo... Una vez terminó, le di las gracias y me quedé esperando a que saliera para empezar. Se quedó mirándome por un momento pero no se iba, ¿acaso pretende que nos duchemos juntas? pensé. Al final parece que reaccionó y me dijo que iba al baño de su habitación a darse ella también una ducha y salió de allí. Por un momento noté cierta tensión en ella, quizás debería cerrar con pestillo la puerta por si vuelve o quizás no y que me pille desnuda. Centrate Marta.

Después de la ducha salí de nuevo al salón, Anna todavía no había terminado. Iba vestida con un top amarillo y una faldita vaquera que me llegaba un poco mas arriba de la mitad de mis muslos. No era de esas típicas ajustadas sino de las que son en forma de campana.

Por fín terminó Anna, ella iba vestida mucho más de ir por casa, vestido blanco playero hasta la misma altura mas o menos que mi falda. Según se acercó pude ver por la marca de sus pezones que no llevaba sujetador. ¿Sera que tampoco lleva nada en la parte de abajo? al darse la vuelta pude ver como se le marcaba el tanga en su cintura y por un momento me alivió o quizás me decepcionó, no estoy segura.

Anna: vaya que guapa, ¿seguro que has quedado con una amiga y no con un "amigo"?

Marta: jajaja si, seguro.

Había traído Anna comida de un restaurante cercano a su oficina así que no nos demoramos mucho en empezar a comer. Durante la comida la conversación fue bastante formal, yo le contaba mis planes del viaje y ella lo que tenían pensado hacer en sus vacaciones. Al terminar, nos servimos un pequeño cocktel con una pizca de alcohol y bien frío, pasamos al salón y nos sentamos en el sofá dejando el hueco de una persona enmedio. Ambas giradas ligeramente la una a la otra.

La conversación empezó a ponerse interesante, Anna quería saber que aventuras más había vivido este año y yo más o menos se las fui contando aunque al no ser tan emocionante como la que conté ayer, parecía que ya no estaba tan sorprendida lo que hizo que quisiera saber mas de mi historia del camping. Quería remontar un poco la situación, saber si Anna se sentía atraída por mí, así que, retome algunos momentos con muchos más detalles. Ahora sí pensé, se la veía algo tensa, quizás incluso notaba que empezaba a excitarse escuchando el relato de cómo ese bombero me follaba en mi caravana. Se mordía el labio de forma inconsciente, sus piernas era incapaz de no chocarlas la una contra la otra, era como si su entrepierna se hubiera despertado y le reclamara atención.

No solo contaba yo los detalles, Anna preguntaba detalles muy morbosos, ¿te dolió esa primera penetración?, ¿que sensación tuviste al meterte un pene en la boca? se centró mucho en preguntarme sobre el bombero. Mis respuestas no parecen decepcionar. Empecé a notar que estaba cachonda pero aún tenía mis dudas de si era por la historia o por mí. Pronto lo iba a descubrir y es que me iba a contar su experiencia durante el año que estuvo estudiando de erasmus en Italia.

Me contó algún pequeño revolcón en sus primeros 2 meses, pero no parecían interesantes, fue después cuando empecé a ver el motivo de contarme esa historia. La continuación de esta, era sobre su compañera de habitación en la residencia, la chica era griega y bisexual. Me decía que al principio se sentía un poco acosada por ella, muchos halagos, muchas miradas y que incluso tenía la sospecha que a veces usaba su ropa interior. Al final acabaron siendo muy buenas amigas y que una noche de fiesta, al regresar a la habitación la chica le pidió un beso para irse a la cama y en ese momento Anna le dio lo que ellos llamaban un beso de vaca. Era una broma que se hacían entre su grupo de amigos que en ocasiones en lugar de dar un beso de despedida, te lamía la mejilla como si de una vaca se tratara.

Anna le gastó esa broma a la chica pero se lo hizo en la boca, le lamió desde la barbilla hasta la nariz pasando claro por sus labios. Esa acción acabó con una reacción explosiva de su amiga que se lanzó sobre ella arrancándole la ropa y metiéndole la lengua hasta la garganta. Según dice, nunca ha vuelto a vivir una experiencia igual desde aquella noche.

Que Anna me cuente esta historia, ¿es una nueva casualidad? vi que podría ser un nuevo intento de manipularme, ¿para que? la respuesta por si aún no lo tenía claro, la iba a descubrir con la pregunta que me hizo al terminar.

Anna: y tú ¿nunca hiciste o tuviste ganas de hacer algo con otra chica?

Bingo, ahí estaba la pregunta. Mi primer pensamiento fue decir un NO rotundo, pero luego pensé que podía ser divertido jugar un poquito con esta rubia manipuladora.

Marta: pues... hacer no aunque ganas... se podría decir que sí

Se le iluminó la cara a Anna con la segunda parte de mi frase y se apresuró en preguntarme en que le contara más. ¿Quieres jugar? pensé, adelante entonces, juguemos.

Marta: pues verás hace algunas semanas empecé a trabajar en una casa como canguro de un perrito precioso, todo iba bien hasta que descubrí que sus dueños eran unos pervertidos que les gustaba grabarse haciendo cochinadas y me di cuenta al ver algún video que... extrañamente me ponía mas cachonda ella y claro eso me ha descolocado un poco.

Según le iba diciendo estas palabras entre broma e ironía a Anna su cara se le fue transformando de sonrisa a incredulidad.

Anna: tú me estas vacilando

Me quedé mirándola sin decir nada, solo con una pequeña sonrisa. Ella sin saber muy bien que decir me mantenía la mirada. Después de unos segundos volvía a repetirme si estaba vacilando pero esta vez se reía pensando que le gastaba una broma. Una vez más, no dije nada y solo la miraba. La empecé a notar muy nerviosa e imprevisible ¿y si se lanza sobre mí como hizo su amiga de la residencia?

Marta: bueno... Hay una manera de saber si te vacilo o no

Anna: ¿que manera?

Baje mi mirada hacía mi entrepierna y con mis ojos señalé a Anna el camino que debía seguir.

Marta: quizas deberias meter la mano y comprobar si estás provocando una reacción en mí

Un largo suspiro salió de Anna, no decía nada, creo que le había descolocado totalmente. Espere unos segundos más sin decir nada

Anna: nó... me estas vacilando

Marta: inténtalo, realmente tienes mucho que ganar y poco que perder

Mientras dije esto, con mis manos subí ligeramente mi falda un poco hacia arriba y abrí un poco más mis piernas. Pude notar como su mirada se clavaba entre mis muslos por unos segundos. Me volvió a mirar y la hice un gesto con mis ojos de "adelante"

Un poco temblorosa fue acercando su mano hacia mí, mientras lo hacía me miró por un momento, quizás si se trataba de una broma esperaba que la frenase a tiempo. Continuó acercando su mano hasta colocarla en mi rodilla, su mirada siguió el recorrido de su mano hasta mí y el camino que empezaba a emprender a través del interior de mis muslos hasta lo que podía ser una tierra mojada o una desértica.

A mitad de mis muslos volvió a alzar la mirada buscando mis ojos, no pude disimular mi cara de excitación y ahora si me mantuvo la mirada hasta que su mano alcanzó lo que resultó ser tierra mojada, muy mojada. No pude evitar un pequeño escalofrío al notar su mano ahí, me empezó a frotar suavemente mi rajita por encima de mi ropa interior. Notaba que estaba realmente muy mojada y tras unos segundos fue acercando su cabeza a la mía, sus labios a los míos y me dio un primer beso corto pero muy húmedo.

Note esos labios gruesos en los míos y literalmente me deshacía de placer. Anna volvió de nuevo al ataque después de una leve mirada y esta vez sí para comerme la boca. Besar esos labios era pura delicia tan blanditos tan mojados, su mano aceleraba su frotamiento en mi coño el cual notaba palpitar fuertemente debajo de mi tanga. Su lengua intentaba colarse en mi boca en busca de la mía y la dejaba entrar, una pequeña batalla de húmedas lenguas comenzó en el interior de mi boca. Seguía frotándome cada vez más fuerte mi entrepierna, dios mio no creo que aguante mucho me decía mientras me sentía prisionera.

Debo parar esto pensaba mientras sus dedos intentaban colarse en el interior de mi tanga y quien sabe si también buscaban entrar en mi coñito que estaba sufriendo de un ataque sin descanso por parte de ella. Un poquito más me decía a mi misma, puedo aguantar un poco más este juego. Intentaba cerrar un poco las piernas pero no podía apartar su mano de mí, sus dedos ya habían entrado en mí y me propinan fuertes embestidas. Su boca no me daba tampoco ningún descanso y evitaba que de ella saliera algún gemido de placer. Ya está me dije es la hora de parar esto. La apartó con mis brazos de forma un tanto brusca, y se quedó mirando con cara de desesperación. Necesitaba volver a recuperar la situación me dije o sino acabaré siendo follada.

Pichu: guau guau

Marta: ey que pasa bonito, tranquilo que no pasa nada

Gracias a dios, Pichu había salido a mi rescate. Anna se acercó a él para acariciarlo pero no me quitaba ojo, yo la miraba desafiante y ya tenía lo que buscaba, tenerla completamente loca por mí. Esos minutos que Pichu me había hecho ganar me ayudó para recuperar el control. Ya sé que va a venir a continuación. Anna volvió a sentarse a mi lado, parecía más calmada.

Marta: ya obtuviste tu respuesta

Anna: sí... vaya que sí

Marta: ¿y estás dispuesta a lo que sea por follarme?

Anna: no entiendo

Marta: no quiero grabar un video, quiero participar en alguno de vuestros jueguecitos

Anna: ¿como?

Marta: lo que has oído, quiero participar

Anna: no se Marta...

Por su reacción me pude dar cuenta que no era llevarme a la cama lo que pretendían con su manipulación. Creo que mientras Fernando quizas buscara a alguien que le hiciera de cámara, Anna buscaba algo más y ahora no esta segura de quererme compartir con su marido.

Marta: ¿acaso Fernando se negaría?

Anna: pff claro que no, aceptaría encantado

Marta: y tú, ¿compartirias a tu marido un día conmigo?

Se quedó mirándome sin saber muy bien qué decir.

Anna: pero ¿no decías que quien te excitaba era yo?

Marta: sí, pero también me excita ver como te folla Fernando

La hice entender que su marido solo iba a ser como "un consolador" una polla con patas para sumar placer. Parece que ahora la que empieza a manipular soy yo.

Anna: y cómo quieres hacerlo

Marta: para empezar, si crees que él va a aceptar, no le digas nada de esto. Quiero ser yo la que plantee el comienzo del rol y luego simplemente improvisar.

Anna: mira creo que...

Marta: tú no crees nada... te acabo de demostrar lo cachonda y lo morbosa que puedo llegar a ser. Déjame que sea yo quien decida cómo empieza el rol

Anna: esta bien pero, quiero saberlo antes de esa noche

Marta: claro, mañana te digo

Acabe no siendo tan mala con Anna, se trataba de darle una lección no de machacarla. La estaba proponiendo compartir su marido y eso ya no le iba a resultar fácil. Realmente para mi Fernando en esta historia iba a ser una polla con patas, pero una polla al fin y al cabo.

Marta: creo que es hora de irme

Me voy hacia la silla del salón a recoger mi mochila, noto como Anna me va siguiendo hasta quedarse a un par de metros de mí y con voz sugerente me dice...

Anna: y no... ¿no te gustaría practicar un poco hoy?

Me giro hacia ella, veo como con sus manos se ha subido el vestido hasta la cintura y veo ese tanga rosa que lleva puesto bastante mojado por la situación vivida hace apenas unos minutos. Quizás quiere que juegue con ella un poco más. Suelto de nuevo la mochila sobre la silla y con voz firme le exijo algo.

Marta: quiero ese tanga

Sorprendida por mi petición, sonríe dándome una respuesta a su altura...

Anna: ¿lo quieres? ven y me lo quitas tú misma

Con paso firme voy llendo hacia ella que a su vez va retrocediendo unos pasos hacia atrás. Se acaba parando al toparse con la pared y la alcanzo. Me quedo a escaso metro de ella, la miro mientras voy bajando poco a poco hasta quedarme de rodillas. Ella desde arriba me mira incrédula aún mantiene su vestido agarrado hasta su cintura. Bajo la mirada hacía su entrepierna, puedo notar ese olor, ese olor a sexo me esta empezando a poner cachonda de nuevo.

Coloco mi mano derecha a la altura del exterior de su rodilla, mi otra mano un poco más arriba pero en la parte trasera de su muslo. Voy subiendo con mis manos hacia arriba mientras vuelvo a alzar mi mirada sobre ella y veo como da un largo suspiro. Mi mano derecha llega a su destino y agarro su tanga por la cintura, la otra mano había tomado un camino distinto ha ido recorriendo su muslo hasta llegar a la parte baja de una de sus nalgas. Qué piel más suave me digo mientras voy subiendo esa nalga, al llegar a la mitad no puedo evitar agarrarla con fuerza y Anna da un pequeño brinco hacia mí.

Ya con ambas manos agarrando su tanga doy un fuerte tirón hacia abajo hasta llegar a la mitad de sus muslos. Por su fuerte suspiro intuyo que no lo esperaba. Continuo bajando esa prenda hacia abajo ya con más calma hasta llegar a sus tobillos, Anna utiliza mi hombro para mantener el equilibrio mientras por turnos va levantando cada pie para liberarse de esa prenda. Ya es mio pensé en ese momento, puedo ver y sentir que está más mojado de lo que parecía. Miro hacia su coño depilado, apenas lo tengo a 20 cm de mi cara y es que sin darme cuenta Anna se ha ido acercando a mí.

Anna: No le vas a dar un besito de buenas noches a mi conejito

Todavía arrodillada vuelvo a alzar una vez más la mirada, la veo con una sonrisa pícara, he pillado perfectamente la referencia a esa petición. Sin duda lanzaba una indirecta a ese beso de buenas noches que su amiga la de la historia le pidió. ¿Acaso quiere jugar conmigo?

Marta: a mi me gustan mas los besos de vaca

Ahora era yo quien hacía una nueva referencia a su historia. Anna se queda callada y me mira desde las alturas expectante. Acerco un poco más mi cara y sin dejar de mirar saco mi lengua y recorro toda su rajita. Era la primera vez que lamía y probaba el manjar de otra mujer.

Anna: creo que a mi conejito le ha gustado y quiere otro

Me levanto del suelo y acercándome a su oído le susurro...

Marta: dile a tu conejito que ahora en cuanto me marche debería llevarte a tu dormitorio y desnudarte, coger esa polla de plástico que tienes y darte de comer.

Anna: pero tú como sabes...

Sorprendida de que supiera la existencia de ese consolador, la explico brevemente que por casualidad ese día que lo dejó tirado en su cama, entre persiguiendo a Pichu y lo pude ver.

Ahora si agarraba mi mochila y me fui sin decir nada más. Al salir a la calle pensaba que seguro Anna ya debía estar buscando esa polla como una loca deseosa de follarse con ella. Tal vez debí quedarme a verlo o... aún mejor ser yo quien la penetrara con ese artefacto.

Durante esa tarde hice mis recados y más o menos pude quitarme de la cabeza lo sucedido con Anna, pero llegó la noche y con ella mi excitación. Estaba metida en mi cama, con la única luz que ofrece el exterior de la ventana, entraba una brisa fresca que se agradece en esas noches de verano. Estaba un poco traviesa, con ganas de tocarme y yo ya estaba desnuda bajo la sábana. Sabía de mis intenciones así que quise ser previsora y deje el pijama sobre la mesita de noche.

Me encanta sentir el tacto de esa sabana tan fina sobre mis pechos, sobre mi sexo, son como un fino velo transparente que me acaricia. Voy llevando mi mano hacia mi entrepierna no sin antes detenerse en mis pechos. Los apreto un poco y me agarro un pezón estirando un poco para luego volver a soltarlo. Algo ahí abajo me llama así que mientras sigo jugando con mis pechos bajo mi otra mano a mi rajita que reclama algo de cariño.

Empiezo un leve frotamiento y ya me noto muy humeda, en mi mente el recuerdo de Anna y ese viaje interminable de su mano desde mi rodilla hasta mi sexo. "Ohh si Anna" murmuró en voz baja. Muevo mis dedos sobre mi sensible coño que palpita como si tuviera vida propia y no para de mojarse cada vez más y más. Voy adentrándome poco a poco dentro con mis dedos para llenar ese vacío que siento dentro de mi ser. Ahora mi mente recuerda esos primeros frotamientos de Anna, en cómo apartaba mi ropa interior para introducirme un dedo y casi de seguido un segundo dedo. "Dios Anna que me estas haciendo" vuelvo a murmurar.

Mi respiración se acelera y a mi mente viene ahora el recuerdo en el que por unos momentos me sentía prisionera de Anna, mientras sus dedos me follaban sin parar y su lengua invadía mi boca. Comienzo a retorcerme en mi cama, mis dedos han empezado a penetrarme y no puedo frenar el ritmo tan alto que han impuesto, "No dejame Anna, no puedo más" una vez más murmuró en voz baja y entrecortada.

Noto una fuerte explosion en mi interior, mi espalda se arquea sobre la cama y mi vientre se contrae, una cascada de fluidos sale de mi como si de una tubería de agua se tratara. "Jodeeeerrr ahggg" Me quedo inmovil casi en posición fetal, me noto tan extremadamente sensible que aun mi cuerpo suelta algún leve espasmo. Mi respiración es acelerada y exhalo el aire que respiro a través de mi boca como si me hubiera pegado una buena carrera de obstáculos.

De repente sin tiempo a recuperarme, escucho la maneta de la puerta abrirse y veo la figura de mi hermano parado mientras me llama

Marcos: ¿estas despierta? Marta ¿estas despierta?

Joder no entres, no entres, pienso asustada mientras veo como enciende la luz.

Marta: ahora ya si, ¿que pasa?

Veo cómo se va acercando a mí con intención de preguntarme algo. "no te acerques más, no te acerques, no quiero que me veas así" me digo a mi misma mientras intento taparme un poco mas con mi sábana para que no se percate de que estoy desnuda. Cuando llega a mi altura, me quedo totalmente quieta, de costado mirando hacia él, sin moverme, por miedo a que note algo raro o lo que es peor que vea la sábana mojada por mis fluidos. Se sienta sobre el borde de la cama dándome la espalda y me pregunta...

Marcos: ¿puedo ir contigo mañana a casa de Anna? es que la mama tiene que ir a un recado y no quiere dejarme solo, me quiere dejar con la tita y ya sabes como es

¿A casa de Anna? me digo, ni de coña te llevo a esa casa de pervertidos.

Marta: ostras no creo que sea buena idea porque... porque...

Piensa Marta piensa, busca una buena excusa

Marta: porque ¿sabes que pasa? que han discutido ella y Fernando, y ya está el ambiente un poco raro, si encima te llevo mañana sin avisar... al igual pues...

Marcos: jolines, si Anna me dijo el otro día que me fuera un dia contigo para ver a Pichu

Marta: pero está el ambiente ahora mismo un poco... mira ¿sabes que? mañana en cuanto salga paso a recogerte de casa de la tita y nos vamos juntos al burguer a comernos unas cuantas hamburguesas ¿te parece? solo tendrás que estar un rato con la tita

Marcos: me parece bien

Mi hermano se levanta de la cama, se voltea hacia mí y apoyando su mano en mi cintura, acercó su cara para darme un beso en la mejilla contento por mi propuesta. "dios no me toques, no me toques que aun estoy muy sensible" me repito a mi misma.

Marcos: te dejo que sigas durmiendo

Se da media vuelta y cuando parece que se marcha se restriega la mano con su pijama y me dije...

Marcos: ¿tienes la cama mojada?

Marta: ehmm sí, es que soy muy torpe y me ha caido un poco de agua en la sabana.

Marcos: un poco no, bastante porque me ha pringado la mano

Después de presenciar esa inocencia que aún conserva mi hermano, le veo marcharse cerrando la puerta tras de sí. Pobre, he estado tan liada estas semanas que casi no le hice caso, al final me acabará viendo como a una desconocida.

Sola de nuevo enciendo la luz y veo el estropicio que hice con la sabana. Tras limpiarme un poco me vuelvo a poner el pijama y cambio la sábana mientras no puedo parar de reirme por la situación tan surrealista que he vivido con mi hermano. Limpia y radiante me vuelvo a meter en la cama y espero un nuevo día.

Jueves y allí estoy tocando el timbre en casa de la parejita esperando que alguien me abra. Escucho a Pichu ladrar y al momento aparece Anna que me saluda efusivamente invitándome a entrar. Después de saludar a Pichu y darle algunas caricias, me agarra Anna llevándome a un rincón, se asegura que no está cerca Fernando y me susurra al oído...

Anna: ayer te perdiste la fiesta final en mi cama

Marta: así que... le diste "zanahoria" a tu conejito

Anna: aja, estaba hambriento

Sale Fernando por el pasillo y nos ve cuchicheando...

Fernando: uy 2 mujeres murmurando al oído... peligro

Ambas nos reímos, aprovecho un descuido de su marido para preguntar a Anna si le dijo algo de lo que hablamos ayer y me asegura que absolutamente nada. Me aparto un poco de ella y atraigo la atención de Fernando para anunciarles algo.

Marta: chicos que sí, que lo hago, os grabaré en vídeo mientras hacéis vuestras cosas.

Fernando: ¿enserio? ostras que guay ¿pero estás segura?

Marta: sí, segura. Lo único que ha de ser mañana porque el sábado ya he quedado y el domingo ya no estoy disponible porque nos vamos de viaje.

Fernando: ala... ¿no habíamos quedado mañana a cenar con tus padres Anna?

Ella le responde afirmando, deciden hacerlo después de la cena ya que no suelen alargarse mucho más allá de las 11 y ya que están ahí me recogen en coche.

Marta: por mi bien, así me ahorro el autobús

Anna: luego puedo llevarte de vuelta a casa

Fernando: entonces todo arreglado, lo hacemos mañana noche

Marta: les diré a mi padres que me habéis invitado a tomar algo por ahi, lo digo por si os topais con ellos a la ida o la vuelta

Anna: vale... bien

Una vez puesto el día y la fecha ambos se marchan, Anna con unos gestos me da entender que a su vuelta del trabajo hablamos y de esa forma me acabo quedando con el único ser vivo coherente que hay en esa casa que parece ser Pichu.

Durante la mañana repaso cada detalle para esa gran noche, nunca he roleado y menos aun una escena de sexo. Anna regresa pronto hoy, parece impaciente por saber que tengo planeado. Me sirve algo fresco para beber y nos sentamos en el sofá. Nada mas sentarme cruzo mis piernas, ella no puede evitar reírse, quizás a su mente le ha venido el recuerdo de ayer y ese movimiento mío la hace ver que hoy las puertas están cerradas, no se admiten visitas.

Le empiezo a contar detalles, parece que le gusta la idea que le propongo y me hace algunas sugerencias muy buenas. Ella quiere planear todo pero le hago entender que es mejor dejar un poco a la improvisación del momento, en plena excitación se te pueden ocurrir mejores ideas que ahora en frío. Seguimos hablando durante un buen rato, el reloj avanza, se pasan los minutos volando cuando de repente caigo en algo...

Marta: ¡mierda Marcos!

Me levanto del sofá y cojo el móvil que lo tenía cargando.

Anna: ¿que le pasa?

Busco rápidamente en la agenda de contactos el número de mi tia, se me había olvidado que le llamaría cuando saliera de casa de Anna a la 1:30 para pasar a buscarlo y ya era la 1:50. Llamo de inmediato y me respondió mi tita.

Marta: si soy yo, tita dile a Marcos que ya voy a buscarle que he salido un poco tarde hoy del trabajo

Tita: hija mía avisa que está el pobre aquí esperando

Marta: si si lo siento, pero no podía salir antes. Dile que ya estoy de camino

Cuelgo el teléfono mientras le explico a Anna que había quedado en recoger a mi hermano y que me tenía que ir corriendo. Me ofrece llevarme y coge las llaves del coche a toda prisa. Por suerte apenas eran 10 minutos de trayecto.

Una vez llegamos, llamo al timbre y sale Marcos con cara de pocos amigos por mi retraso. Por suerte la presencia de Anna parece alegrarle.

Anna: pero miro que chico mas guapo

Marcos: hola Anna

Anna: ven aquí y dame un beso guapetón

Veo como mi hermano se acerca a Anna y tras un largo beso de ella en la mejilla de Marcos, le abraza fuerte rodeando sus brazos sobre su cabeza. A mi mente no le gusta lo que ve. "Qué pretendes con mi hermano" pienso mientras veo como apretuja sus pechos contra él. En mi cabeza no paro de decirme "deja de pensar mal Marta, deja de pensar mal"

Marcos: y Pichu ¿no le has traído, no?

Anna: no... se ha quedado en casa solito esperando a Fernando que estará al caer

Marcos: tiene que estar grande ya

Anna: uy ya casi ni lo puedes coger en brazos

Interrumpo su conversación...

Marta: bueno nene nos vamos a ir que Anna tendrá cosas que hacer

Marcos: ¿no te vienes Anna? íbamos a ir a comer unas hamburguesas

Anna: si me invitas a ir contigo, pues yo encantada

Me mira Anna como buscando mi aprobación para acompañarnos y no me queda otra que asentir con la cabeza. Me siento incomoda verla con mi hermano, quizás sea una hipócrita. Solo porque le gusta grabarse en video con su pareja y sienta atracción por mí no significa que vaya a pervertir a mi hermano pequeño. Aunque empieza estar en la edad de descubrir el sexo, aun le veo muy inocente.

De camino al burguer, siguen hablando en el coche, intento no dar vueltas en mi cabeza pero, veo que Marcos que va sentado detrás inclinado hacia nosotras entre nuestros asientos, desvía su mirada varias veces hacia el escote y los muslos de Anna. Mmmm quizas no sea tan inocente como creo.

Después de unas buenas hamburguesas, nos despedimos de Anna. Ella nos ofrece acercarnos a casa, pero hace un buen día para ir paseando tranquilamente de regreso y rechazó su propuesta.

Anna: pues nada, os dejo guapetones

Marcos: a ver si un día te traes a Pichu

Anna: aún no puede salir a la calle pero si quieres ahora que estaré de vacaciones, te voy a buscar, vienes a comer a casa y juegas con él

Marcos: si estaria bien

Anna: así juegas con él, que le gusta lamer mucho y le das de comer

¿Porque no puedo dejar de imaginar cochinadas con cada cosa que dice Anna?

Marta: pues no va a poder ser porque tambien se va de viaje la próxima semana

Marcos: aii es verdad

Anna: bueno... ya buscaremos un día, tú no te preocupes

Mientras le dice esto con un tono que me sigue sonando a indirecta, le da una caricia en la mejilla. Agarro de la mano a Marcos y le alejo de ella diciendo que ya es hora de irse. Ahora si ya nos despedimos de Anna y otra vez veo como le abraza y le vuelve a estrujar con sus pechos la cara. Qué busca esta tía, ¿meterle una teta en la boca?

De camino a casa intento despejar la mente, me digo a mi misma una y otra vez que mi mente con tanta tensión sexual me está jugando una mala pasada y me hace imaginar cosas absurdas, en especial con mi hermano y Anna.

Por fin viernes, digo en voz alta mientras me voy levantando de la cama. Hoy va a ser un gran día, me digo. Último día de trabajo y una noche excitante me espera.

Ese día al llegar a casa de la parejita, ambos parecen emocionados. También es su último día de trabajo y Fernando me enseña la cámara de video que usaremos esa noche. Anna le recuerda que llegará tarde si no se da prisa mientras él me explica un poco como funciona y me la deja para que vaya practicando con ella. Graba a Pichu si quieres me dice mientras recoge las llaves y se marcha. Anna también se marcha no sin antes despedirse de su mascota y de mí.

Sin verlo venir se me acerca y me da un beso en la mejilla, según me da la espalda noto como me agarra con una mano el culo y me dice susurrando...

Anna: no veo la hora de que llegue esta noche

Sola una vez más, me quedo con Pichu esperando que no se me haga muy pesada la mañana. Llega la 1 y Anna hoy también regresa pronto, me dispongo a marcharme cuando me dice que espere un momento para comentar una cosilla de esta noche.

Anna: antes de que se me olvide, Fernando y yo tenemos una frase de seguridad que si en algún momento queremos parar por el motivo que sea, la decimos como contraseña

Marta: no entiendo, ¿no sería mejor decir "vamos a parar"?

Anna: cuando se trata de rol y más el tipo de rol que propones, puede darse la situación que no sabes si estás fingiendo o no, entonces para no ir preguntando todo el rato "lo de parar es en serio o no"

Marta: vale, entiendo, como el video vuestro de la cocina que tu pedías que parara y él seguía

Anna: pero bueno, ¿no decías que lo viste así de pasada?

Marta: jajaja bueno...

Anna: granujilla... por cierto ahora que dices del video ese... tu de sexo anal imagino que nada, ¿no?

Marta: va a ser que no

Anna: ya imaginaba... está bien saberlo porque ya tenía algo pensado para ti

Marta: ¿pretendias que...?

Anna: bueno... quizás

Marta: a ver si voy a tener que cambiar algo y forzar que Fernando cambie de agujero contigo...

Anna: jajaja bueno... ya has visto que tampoco me disgusta. ¿deberia preparar mi culito?

Se me acerca mientras me dice estas últimas palabras, peligro se dispone a atacarme, pienso, y me voy alejando un poco.

Anna: bueno y ¿entonces?

Marta: me gusta improvisar el final, ya te lo dije

Anna: jajaja y porque tengo la sensación que me huyes

Marta: porque me tengo que ir y porque estoy muy sensible, me quiero reservar para esta noche

Anna: esta noche lo vas a gozar

Marta: eso espero, por cierto no me has dicho la frase

Anna: el vecino quiere sal

Marta: ¿como dices?

Anna: jajaja pues eso, que el vecino quiere sal, esa es la frase

Nos echamos a reir porque la frase esta tan sacada de contexto en una situacion de sexo que te hace parar si escuchas algo asi.

Llega la tarde y en casa no paro de darle vueltas a lo de esta noche. Decido ir preparando la maleta para el viaje, no solo para distraerme sino también porque en 48 horas estaré rumbo con mis amigas a nuestro destino. Pero a pesar de mis intentos no logro dejar de pensar, estoy nerviosa a la vez que excitada, ¿como se tomará Fernando que quiera unirme a ellos en un trío? ¿sere capaz de aguantar la excitación de ambos hacia mí? si fue estando sola con Anna y ya me sentí acorralada y tremendamente excitada, ahora también con su marido...

Son las 9 de la noche, cenando con mis padres y mi hermano les voy observando, están hablando de su viaje a la playa y de su partida el lunes. Ni se imaginan por un momento lo que su hija, hermana, va a hacer en apenas unas horas. Terminamos de cenar y voy a la ducha, me enjabono el cuerpo, cada centímetro insistentemente, quiero estar perfecta me digo cuando tras de la ducha me miro al espejo. Quizas deberia haberme depilado el vello pubico, Anna lo tiene afeitadito y yo con mi triangulo de las bermudas peludo y negro. Un poco de contraste nunca viene mal me digo mientras alargo el brazo para coger mi ropa interior de la silla. Un bonito conjunto que me había comprado para una noche especial por si en el viaje conozco a alguien, estrenarlo esa noche. Solo espero que no se les ocurra arrancarlo de mi cuerpo y lo estropeen.

Se acerca la hora, en mi habitación sentada en la cama espero pacientemente la llamada de Anna. Llevo puesto un vestido blanco ajustado que hacen resaltar mis curvas, un escote recatado pero que hacen que mis pechos parezcan más firmes y voluminosos. Miro el reloj y ya son 23:15, mi corazon se sigue acelerando a cada minuto pero por fin suena, es Anna y me dice que ya están abajo esperando.

Esperé unos segundos, respiro hondo y salgo a su encuentro. Una vez en el coche, me alaban y me dicen lo guapa que estoy, sobre todo Anna que no puede evitar ir mirando hacia atrás y lanzarme miradas. Allí callada detrás en el asiento junto a Pichu al cual también habían traído a casa de sus padres a cenar, juego con él e intento que no me babee mucho el vestido.

Llegamos a su casa, Fernando nos ofrece una copa de alcohol y ambas aceptamos, creo que voy a necesitar una buena copa para entrar en calor. Sentados los 3 en el sofá, recibo indicaciones de Fernando sobre lo que tenían pensado y como debía grabarles. Pobre iluso, ni se imagina la orgia que se va a montar a costa nuestra.

Anna se impacienta y de un trago se bebe la copa, voy a prepararme nos dice y nos deja solos a Fernando y a mí. Me pregunta si estoy segura, si acaso he cambiado de idea en el último momento que lo puedo decir que lo entenderian e incluso si me ocurre durante el rodaje. Le agradezco que se preocupe y le reafirmo mi idea de ser su "cámara". Después de esas palabras se marcha junto a Anna a la habitación también para prepararse y allí me quedo sola mirando a la nada con media copa aún en la mano.

Mi mente intenta hacer memoria del porque estoy ahí y porque me excitaba tanto tener sexo con ellos. Repaso cada momento de esas semanas, cada orgamos vivido en esa casa, esa tarde a solas con Anna como me tocaba, como besaba. Parece que mi cabeza empieza a recordar todas esas sensaciones, escucho a Anna llamarme desde la habitación y decirme que ya están listos, que cuando quiera ya puedo ir. Respiro hondo y me termino la copa de un trago, es la hora me digo y con la cámara en mano voy caminando por el pasillo hacia su habitación.

Marta: no Pichu, vete a dormir al salon, es mejor que no veas esto

Pichu: guau guau

El inocente animal parece haberme entendido y se marcha tranquilamente de vuelta al salón. Abro la puerta del dormitorio que estaba medio abierta y al entrar la cierro tras de mí. Veo a Fernando en ropa interior, unos boxes negros con un ya abultado paquete. Anna luce un conjunto de color amarillo chillon con medias y ligero negro. Esto ya va a comenzar, me digo y enciendo la cámara.

Ambos me miran y esperan mi confirmación para empezar el show y afirmo con mi cabeza. Están de rodillas encima de la cama, comienzan a besarse muy despacio, Anna rodea el cuello de Fernando con sus brazos y este acariciaba su culo suavemente. Parece que el trago final de alcohol hizo efecto en mí y los nervios empiezan a desaparecer. Siguen besándose cada vez más apasionadamente y se dejan caer en la cama de costado. Sus sexos empiezan a rozarse allí tumbados separados solo por las telas de su ropa interior. Empiezo a notar un escalofrío dentro de mi y esto solo acaba de empezar.

Anna se separa dejando a su marido tumbado boca arriba en la cama y le baja lentamente su bóxer hasta dejarlo desnudo. Regresa a él parando en su pene y lo agarra con fuerza, me acerco con la cámara desde el costado de la cama y observo como este aparato resulta mas grande y grueso en persona que en los videos que había visto. Me va a destrozar mi pequeña rajita pienso mientras veo a Anna engullir ese monstruo y tragándolo casi entero. Fernando mira al techo no sin antes mirarme y ver que estoy tomando un buen primer plano.

Sigo grabando aunque no se muy bien porque, este video ya mismo va a ser interrumpido por Anna y por mí, entonces si comenzara el show de verdad. La veo como juega con el pene de Fernando, como pasa sus labios por el costado y la chupa como si fuera un helado, como si no quisiera derramar ni una gota. Parece que Anna se impacienta y me mira sabiendo que pronto yo entraría en escena. Deja de lado esa mamada para quitarse el tanga y acercarse con su entrepierna a la cara de su marido dejándose caer sobre ella. Fernando que sigue tumbado con la rajita de su mujer en la cara, la agarra de la cintura y empieza a juguetear con sus labios vaginales. Los besa, los succiona e introduce su lengua en su interior.

Después de unos minutos Anna se retira de esa lengua y retrocede de nuevo hasta su polla, a horcajadas sobre Fernando se la introduce y se deja caer sobre ella para comenzar un ligero movimiento de cadera de adelante hacia atrás. Ella me mira de nuevo y me hace un gesto preguntándome si estoy lista, respiro hondo y le afirmo con la cabeza antes de expulsar el aire de nuevo. Espera unos minutos más ahí cabalgando a su marido y aumentando el ritmo hasta que por fin para.

Anna: venga va, os pensais que soy tonta o que

Fernando: que pasa, ¿que ocurre Anna?

Anna: a no se dimelo tú, parece que estás más pendiente de Marta que de mí, a lo mejor prefieres que sea yo quien coja la cámara y que te folle ella

Fernando: ¿pero que dices? solo le hice alguna pequeña indicación

Se baja de la cama Anna y se acerca a mí

Anna: ¿y tú qué? oh si claro yo os grabo no os preocupeis y estás ahí babeando por la polla de mi marido.

Marta: a mi no me metáis en vuestras movidas que yo os estoy haciendo un favor

La cosa se tensa y Fernando se acerca al borde de la cama quedándose de rodillas sobre ella con su pene aun muy duro.

Fernando: para de una vez, te estas montando una película

Anna: quien ¿yo? acaso te crees que no me doy cuenta como le mirabas el culo estas semanas, tal vez quieras follárselo, ven Marta subete aqui con mi marido o quizás prefieres chuparsela

Marta: alomejor se la chupas mal y tiene que motivarse mirando mi culo

Me agarra el brazo, me zarandea y me acerca a ella...

Anna: ¿y tú crees que lo harías mejor?

Fernando al ver como Anna me había agarrado y me había zarandeado un poco, se baja de la cama y se pone a nuestro lado quedándose enmedio. No se ha percatado pero tiene su polla casi rozándome el brazo.

Marta: no se si lo haría mejor, pero almenos no se quedaría dormido que hasta le estaba escuchando ya roncar

Fernando: vale ya, parar de una vez

Anna: venga guarra, ahí la tienes chupasela a ver y me enseñas

Fernando: Anna en serio, para. Mira se acabo el video, Marta esperame fuera que me visto y te llevo a casa

Me dispongo a marcharme pero Anna me agarra del brazo.

Anna: de eso nada, tú te quedas aquí

Marta: que, ¿que quieres ver como se la chupo?

Fernando: sal fuera Marta por favor, que ahora salgo

Me hace un gesto Anna como esperando a que actúe, que haga algo muy evidente para que Fernando lo entienda. Aprovecho que tengo mi brazo cerca de él y agarro su polla con mi mano. Tarda unos segundos en darse cuenta que la tengo en mi poder mientras sigue discutiendo con Anna, pero de golpe para de hablar y mira hacia abajo para darse cuenta de ese detalle y me mira atónito sin decir nada. No puede evitar Anna soltar unas carcajadas y rompe por un momento ese rol que se había tragado Fernando. Se lleva las manos a la cara al darse cuenta que se la hemos colado. El rol ya puede continuar.

Anna: mira que rápido se agarra a tu polla, si lo estaba deseando

Fernando: a ver chicas podemos parar un momento y me explicais de qué va esto

Anna: sabes perfectamente de qué va esto

De forma un tanto violenta Anna me hace arrodillarme ante Fernando y me fuerza a que me meta su polla en mi boca. Joder es tan grande que hasta me cuesta tragarme su glande. Noto el sabor de los fluidos de Anna que aún permanecen ahí.

Anna: así sigue chupando, que pasa ¿que no te cabe en tu boca? que raro con lo bocazas que eres

Me sigue forzando a chupar, ahora entiendo sus arcadas en los videos y como no paraba de escupir saliva. Ese pene te ahoga, te llena, pero a la vez está tan rico que no puedo dejar de saborear. Fernando mira incrédulo la escena mientras disfruta de mi pequeña boca, creo que en ocasiones le hago daño con mis dientes porque no puedo evitar rozar con su piel, con su frenillo, pero no se queja y disfruta de mi mamada. Anna está conforme con el trabajito que le hago a su marido y me suelta, me empieza a desabrochar el vestido, me lo baja un poco y agarra mis tetas por encima del sujetador. Se ha colocado justo detrás mío, noto sus pechos en mi espalda desnuda y como se estrujan contra mí.

Fernando: joder Marta, joder como me estas poniendo

Parece que no le queda mucho para llenarme la boca de su esperma y me agarra la cabeza, quizás su intención sea la de obligarme a tragar todo o apartarla de su polla para no correrse en ella. Yo sigo a lo mio, me centro en su glande, mi lengua juguetea con él dentro de mi boca. Lo succiono fuerte una y otra vez. Fernando se encorva hacia mí, me agarra fuerte la cabeza e intenta que saque su polla de mi boca pero yo me resisto y llega la primera oleada de esperma que me trago directamente sin saborear, ahí viene ya la segunda, la tercera y la cuarta... no puede evitar que lo saboree.

Con la boca llena de su leche aun, se me acerca Anna y me besa, abro mi boca y comparto parte de ese líquido viscoso con ella, se derrama por nuestros labios mientras nos besamos. Es una sensación tan rara a la vez que placentera que nos agarramos mutuamente del culo para acercarnos más la una a la otra. Terminamos de besarnos y nos quedamos mirándonos por un momento hasta que rompo mi silencio.

Marta: así se chupa una polla, zorra

No puede evitar Anna soltar una carcajada sorprendida por lo bien que interpreto mi papel. Hago el amago de irme, empiezo a subirme el vestido que en ese momento lo tenía bajado hasta mis pechos...

Anna: no no, tú no te vas

Marta: suéltame, no tengo nada más que hacer aquí

Anna: no pequeña no, ahora me toca a mi, tengo una cosita para ti aquí abajo, muy mojadito y caliente

Marta: no pienso comerte el coño si es lo que buscas

Anna: ya lo creo que lo harás

Me agarra y me vuelve a bajar el vestido, esta vez me desviste completamente y me quita el sujetador, solo me deja la parte de abajo, quizás aposta o porque tenía tantas ganas de llevarme a la cama que no se dio cuenta. Me agarra de la mano y yo me resisto un poco ante la atenta mirada de Fernando, parece no entender aún a qué estamos jugando y aun se le ve algo incomodo.

Anna: ven zorrita, mira lo que tengo para ti

Tumbada boca arriba, Anna se abre las piernas flexionando y mostrando bien su coño, aparta con sus manos sus labios vaginales y me muestra lo mojado que está ahí adentro.

Anna: ahora vas a ser una niña buena y vas a meterme aquí tu lengua

Marta: ni lo sueñes, yo ahí no te meto nada

Una vez más me agarra, esta vez del pelo y suavemente me hace acercarme más a su entrepierna. Noto su olor a sexo, me muero de ganas por saborearlo pero sigo con mi papel y me resisto a sacar la lengua a pesar de que Anna con sus manos agarrando mi cabeza mantiene mi boca pegada su rajita.

Anna: vamos, no me hagas esperar más

Fernando: yo creo que te estas pasando un poco Anna

Anna: tu calla, ella sabe de sobra que tiene que decir para parar esto

No puedo resistirme más e introduzco mi lengua, empiezo a saborear el interior, la muevo explorando todo lo que allí encuentro. Era la primera vez que comía una vagina y todo era nuevo para mí.

Anna: Así, así me gusta, vamos se que puedes hacerlo mejor

Al igual que con Fernando, me centro en succionar, parece que disfruta porque por un momento empiezo a escuchar sus gemidos. Jugueteo con mi lengua y la miro, veo como se agarra fuerte sus pechos, como los estruja. Acerco mi mano y le introduzco un par de dedos en su coño, casi no obtienen resistencia.

Anna: ohh joder sii, que rico Marta no pares

Fernando que hasta ese momento estaba inmovil, se acerca a Anna con intencion de chupar uno de sus pechos pero...

Anna: que haces aqui, porque no estas enculando a esta niñata, no ves lo que le está haciendo a tu mujer

Sorprendido por sus palabras se aparta de ella. Noto como según va rodeando la cama hasta llegar a mi me va observando. Me siento tan indefensa en esa posición, a 4 patas e inclinada hacia Anna que deja mi culo sin defensas. No serás capaz de intentarlo Fernando, no con esa polla me digo. Levanto la mirada hacia Anna y entiende perfectamente mi preocupación, veo en su cara un gesto de no te preocupes. Ya lo tengo detras de mí, me baja lentamente el tanga, me acaria las nalgas, las abre y mete su mano tocando mi sexo que a estas alturas no deja de soltar fluidos. Lo frota un poco y aparta su mano, no se que va a hacerme, incluso me asusta pensar que esa polla me va a destrozar el coño.

Noto el tacto de su miembro como se frota con mi rajita, la recorre de punta a punta y sube un poco más, la frota con mi ano y vuelvo a mirar a Anna, la veo decir a su marido que no con la cabeza y me mira para tranquilizarme de nuevo. Pasan unos segundos y no noto la polla de Fernando, quizás ahora me haga un trabajito con su lengua en mi sudorosa vagina. Sin esperarlo noto su polla entrar de un golpe en mi coño hasta el fondo y me quedo totalmente inmovil, me ha ensartado con su largo sable.

Marta: ahhh joder dueleee ahhh

Anna: jajaja te gusta eh, pues espera que esto solo a sido el comienzo.

La dejó dentro de mí durante unos segundos, me noto completamente llena y nunca mejor dicho. Poco a poco la vuelve a sacar liberando tensión dentro mi y otra vez de un empujón la vuelve a meter hasta el fondo.

Marta: no por dios para Fernando

Por un momento siento la tentación de decir esa estúpida frase de seguridad, no estaba fingiendo, me estaba destrozando por dentro y aunque era placentero, el dolor de esas embestidas lo superaba. Una vez más la saca dejándola a medio camino, parece no tener muy claro si estoy fingiendo o no. Noto como Anna y él se hacen gestos, creo que Fernando no tiene claro qué hacer si seguir o dejarlo.

Anna: deja de lloriquear putita y sigue con mi coño

Me agarra de la cabeza y me obliga de nuevo a seguir con mi tarea que había sido interrumpida por esos momentos. Otra vez una nueva embestida y otra, así cada vez más fuerte, cada vez más profundo. No puedo hablar, no puedo quejarme, Anna frota su coño contra mi boca impidiendo que hable.

Fernando: tranquila preciosa, no tardare mucho en acabar, tu coño esta tan cerrado que va hacer que me corra enseguida

Anna: vamos no pares, sigue dandole y llena su coño de semen

No para de embestirme con fuerza, no se conforma solo con meter su polla hasta el fondo, sino que cuando llega, aún la empuja más adentro y hacia arriba. Es tan salvaje que incluso me levanta de la cama por momentos. Yo por mi parte y ante la imposibilidad de quejarme sigo chupando el coñito de Anna la cual parece disfrutar no solo de eso sino de ver a su marido perforarme así.

Poco a poco esa mezcla de dolor y placer acaba quedándose únicamente en placer. Con cada embestida notaba como una descarga eléctrica dentro de mí. Mi mente veía que esa fantasía que tuve hace semanas en esa cama, justo se estaba cumpliendo y me hacía mojarme más y más.

Fernando: joder Marta que caliente estas, no creo que pueda aguantar mucho mas

Anna: pues venga cariño, llénala de leche otra vez

Fernando: pero...

Anna: tranquilo, estas niñas de hoy en dia toman la píldora, no ves que se pasan el día follando y no les da para tanto preservativo

Y con un "timing perfecto" empezamos a llegar los 3 al orgamo, yo soy la primera en caer, noto una fuerte contracción en mi vientre, el coño de Anna sigue en mi boca pero a pesar de eso lanzó fuertes gemidos de placer y eso provoca un efecto dominó entre mis acompañantes. Casi al momento noto a Fernando correrse dentro de mí, dándome unas últimas y fuertes embestidas, dejándola bien al fondo de mi coño terminando así su clímax. Ahora es el turno de Anna que ante semejante imagen y mi insistente trabajo, empieza a correrse, encorva su cuerpo y empieza a tener espasmos tan fuertes que se separa de mi boca hasta quedarse en la cama de costado.

Por un momento nos quedamos callados ahí, sin decir nada. Pero al rato Anna nos llama y nos pide que nos acerquemos a tumbarnos con ella. Fernando y yo nos tumbamos a su lado quedando yo enmedio. Me abraza con fuerza y me da un beso. Su marido se acerca y pegándose a mí, también nos abraza pasando su brazo por encima mío hasta llegar a las caderas de su mujer. Ahí los 3 abrazados, sin decir nada, exhaustos y sudorosos, nos quedamos un buen rato.

Al final resultó ser más placentero que mis fantasías, esa mezcla de rol, dolor y placer me había hecho sentir una experiencia tan intensa que será difícil de superar. Parece que se van a quedar sin video al final, creo que debería hacer algo para animarles un poco y que puedan tener ese video. Ya tenía preparado este nuevo rol, ya contaba con ello si la situación era propicia para ello y ahora solo espero el momento para empezarlo.

Marta: bueno pues... parece que ha quedado buena noche

Ambos se miran y se echan a reír.

Anna: que, ¿lo has pasado bien?

Fernando: no te quejaras de que tus jefes no te cuidan

Marta: jajaja no ha estado mal... no ha estado mal

Fernando: me habéis tenido muy rayado, no sabía si seguir o no

Anna: jajaja perdona amor, pero ha sido muy divertida tu reacción al comienzo

Marta: dios mio... estoy tan exhausta y sudada...

Anna: ¿quieres que nos demos una ducha? ven anda

Me agarra de la mano y me saca de la cama, Fernando pregunta si cabe uno más en la ducha a lo que Anna le responde que no, que esto es solo para chicas. No parece importarle mucho y se quedó allí medio adormilado en la cama.

Creo que Anna tiene ganas de estar a solas conmigo, pero yo me siento muy saciada de sexo, me temo que una vez mas se va a quedar con las ganas de que hagamos algo a solas. Nos metemos en la ducha y bajo el agua empezamos a enjabonarnos la una a la otra. Bajo mis manos llenas de jabón desde los hombros de Anna hasta sus pechos, los cuales masajeo suavemente y llenándolos bien de espuma. Ella por su parte se centra más en mi culo, frotando también suave desde mi ano hasta llegar a mi vagina.

Disfruto tanto tocando a Anna, su piel tan suave, sus pechos me siguen pareciendo increíblemente perfectos, ese vientre plano y como se le marca haciendo una especie de "V" en la parte baja. Nos miramos bajo el agua sin decir nada, me apetece besarla pero me da miedo pensar en que pueda estar empezando a sentir algo por ella, un amor odio peligroso. Tengo claro que después de esta noche, esto no volverá a repetirse, volveremos a ser ex-vecinas y conocidas que se tienen mucho cariño por los muchos años que hace que se conocen. Pero quiero dejar huella en ella, en ellos y mi personalidad vengativa me hizo preparar algo para el final, un pequeño susto, un pequeño rol para terminar el trabajo que vine hacer esta noche, grabar el video.

Salimos de la ducha, Anna esperaba quedarse un rato más y quizás disfrutar un poco más a solas. Al terminar de secarnos...

Marta: bueno pues... ya teneis lo que buscabais no hace falta que sigais fingiendo

Anna: ¿como dices?

Marta: lo que oyes, acaso creeis que soy tonta y no sabía desde el primer dia que buscabais esto

Anna: jajaja ¿estas hablando enserio?

Salgo del baño y vuelvo al dormitorio, Fernando parece haber escuchado algo y se ha incorporado de la cama.

Fernando: ¿que ocurre ahora?

Anna: no se...

Marta: y tu, hombretón, ya te has quedado también agusto follandote a la tonta de turno, ¿no?

Fernando: pero...

Marta: que pensabais ¿que no me iba a dar cuenta? que casualidad ¿no? nos olvidamos del portátil un día en un sitio, otro día en otro y anda, no se nos ocurre otra cosa mejor que dejar los videos bien a la vista, pero claro vamos a meterlos en esta carpeta con nombre "PRIVADO" por si la chica es un poco cortita y no los encuentra

Anna: si es una broma no tiene gracia Marta

Marta: ¿te parece a ti que estoy bromeando bonita?

Fernando: a ver Marta, si es una broma ¡para!, porque no tiene gracia, y si realmente piensas eso calmate, calmate y lo hablamos con calma

Marta: ¿perdona, que me calme? mira solo hay una forma de arreglar esto sabes

Fernando: a ver dime

Miro la cara de ambos y me sorprendo de la situación tan tensa que he liado, Anna está al borde del llanto y Fernando está totalmente descolocado.

Marta: pues... Anna, mirame Anna

Anna: dime

Marta: ves a tu cajón y saca ese trozo de plástico con forma de polla que la vamos a necesitar

Ambos resoplan y yo pongo cara de "lo siento"

Fernando: por dios Marta...

Marta: lo siento chicos... en mi cabeza no sonaba tan mal ni tan convincente

Anna: ¿de verdad crees eso Marta?

Marta: por momentos lo llegue a pensar y estuve muy segura pero sería un plan demasiado bueno para que os saliera tan bien

Anna: y ahora, ¿que piensas entonces?

Marta: que sois un par de pervertidos que vais dejando vuestras huellas por todos sitios

Fernando: en eso tiene razón

Marta: entonces que rubita, ¿sacas tu polla de plástico para que podamos jugar un poco más, o no? o acaso no queréis ya el video

Fernando: ¿en que piensas Marta? porque ya de ti miedo me da

Marta: jajaja ya lo veras...

Cojo la cámara de nuevo mientras Anna me trae su juguete.

Marta: bueno pues si estais listos, os explico la introducción y pasamos a la acción

Enciendo la cámara y repetimos un poco esos momentos tensos vividos hace unos minutos, les hago subir de nuevo a la cama, ambos de rodillas y yo me subo quedándome de pie, mientras les grabó coloco ese pene en mi entrepierna como si se tratara de una polla de verdad

Marta: bueno que tenemos aqui... veo por esos labios que tienes rubita que te gusta chupar pollas

Anna: bueno a veces

Marta: ¿aveces? tienes cara de haber nacido para eso, para comer pollas sin parar, quizas deberias dedicarte a ello

Aunque lo intenta, Fernando no puede evitar reírse. Ahora enfoco con la cámara hacia él y le acerco ese duro plástico a su cara...

Marta: y tu Fernandito, ¿te has comido alguna polla alguna vez?

Fernando: pues no, no es algo que me guste

Marta: y como sabes que no te gusta, ¿acaso lo has probado alguna vez?

Fernando: ehmm no

Marta: quizas deberias probarlo, asi te darias cuenta que no se puede ir con esa polla por la vida

Fernando: jajaja

Marta: oh vaya, dije ¿algo gracioso?

Fernando: no pero...

Marta: porque no la pruebas, alomejor hasta te gusta

Anna: cariño creo que deberíamos hacer lo que nos pide

Se queda Fernando mirando a su mujer no muy convencido de sus palabras, pero acaba cediendo. Algo incómodo va acercando su cara hasta meterse la polla en la boca

Marta: uhmm qué delicia, no tiene pinta que sea tu primera vez

Anna: jajaja

Marta: ¿te hace gracia rubita?

Anna: jajaja no lo siento es que...

Marta: a lo mejor debería darte una lección, ¿no crees Fernando?

Asiente con la cabeza mientras sigue chupando.

Marta: ¿que te parece si te meto esta polla por el culo rubita?

Anna: no no, por mi culo no

Marta: pues algo me dice que te encanta el sexo anal. ¿Tu que dices Fer? ¿le introducimos algo por su culito?

Fernando: si, creo que no se está tomando esto en serio

Marta: totalmente de acuerdo

Paramos un momento la grabación y les pregunto si les parece bien, no es lo que tenía pensado pero si les apetece seguimos y sino retomamos con otra cosa. A ambos les parece bien aunque me piden unos minutos para prepararse. Fernando va en busca de lubricante mientras Anna ya se empieza a colocar a 4 patas sobre la cama.

Anna: eres una cabrona que lo sepas

Marta: jajaja me lo pusiste a huevo, pero aún estás a tiempo

Anna: no importa, tu no... ¿no te vas a unir?

Marta: me parece que no, aunque quién sabe quizás le eche un par de dedos en algún momento a Fernando.

Regresa con lubricante y empieza a untar el culito de Anna, me fijo en todo el proceso y con qué cariño lo hace aunque no me extraña porque con esa polla debe de ser doloroso incluso así. Después de varios minutos ya parecen listos, ella parecía nerviosa, así que le pido a Fernando unos minutos más.

Marta: ten Fernando, sujeta un momento la cámara y mi polla de plástico, pero no grabes eh

Me acerco a Anna que sigue en esa posición esperando a ser sodomizada. La beso, meto mis manos entre sus piernas y le froto fuerte su coño.

Anna: aiii joder ¿Marta que haces?

Marta: intento motivarte un poco

Anna: aii dios pues lo estás consiguiendo

Apenas puede seguir hablando, la sigo frotando fuerte con la yema de mis manos un par de minutos más, creo que ya está a punto y me aparto de ella para recuperar la cámara.

Les hago una señal para que sepan que ya empecé a grabar.

Marta: vamos Fernando, enseñale a esta rubita lo que es una buena polla

Anna: no joder cariño, paraaa

No la vio venir y ya tenía casi el pene de su marido bien adentro. Al igual que hizo Fernando con mi coño, sus embestidas al principio fueron lentas, profundas y con un fuerte golpe al final.

Fernando: vamos rubia relaja ese culo que cuesta mucho meterla

Anna: es que la tienes muy grande, no tan adentro por favor

Marta: menos charla y más follar. Vamos Fer, si la haces gritar de placer al igual me pienso en un futuro que desvirgues el mi culo

Anna: pe... pero no le digas eso ahhhh paraaa

Es justo lo que necesitaba escuchar su marido para motivarse aún más. A pesar del dolor inicial, Anna parece que empieza a disfrutar, me mira y veo sus ojos azules como se cruzan entre sí. Dios como debe estar disfrutando, esa cara la delata. Como es obvio, no tenía pensado que esa polla perforara mi culo nunca o bueno nunca digas nunca pero lo que si tenía claro es que no sería el primero.

Anna: vamos cariño no pares, llename, llename de tu semen

No, no tan rapido pense y pare el video.

Marta: a ver chicos parar, parar un momento

La parejita me miran sorprendidos, les digo que cambien de postura, que tengo algo más pensado. Después de explicarles, parece que les gusta la idea, sobre todo a Anna. Se tumba Fernando boca arriba en la cama, ella se sienta encima y se vuelve a introducir de nuevo la polla en ese estrecho y ya dilatado agujero. Inclinada hacia atrás, deja espacio para que pueda introducir algo en su mojada vagina.

Con la nueva postura ya en marcha, comienzo a grabar de nuevo, sentada frente Anna le muestro ese mojado y lubricado consolador el cual acerco a su rajita. Poco a poco se lo empiezo a introducir, ella me agarra el brazo, no de dolor, pero si de placer, en ese momento había llegado al orgasmo, sus caderas se movían hacia delante y atrás provocado por el placer que sentía introduciendo aún más ambas pollas. A pesar de ese momento, Anna quiere mas y sigue cabalgando el pene de su marido que aun permanece en su sexo.

Anna: sacame eso Marta y meteme tus dedos por favor

Sin pensarlo dos veces aparte ese trasto de plástico e introduje dos dedos tal y como me pidió. No hacía falta que yo los moviera de afuera a adentro, con su movimiento de cadera Anna lo hacía por sí sola.

Anna: ohhh joder siiii, que gusto ahggg

En esa posición apenas podía captar un plano completo de Anna, así que me limitaba a ir alternando entre su cara que era un puro poema de sensaciones y su entrepierna totalmente mojada.

Así durante unos minutos más, se volvió a producir "un timing perfecto", Fernando empezó a correrse, fue tan fuerte su orgasmo que levantaba a Anna de la cama con sus últimas embestidas. Se podía ver la escasa leche que le quedaba al pobre salir por los costados de su polla que permanecía dentro del culo de Anna. Ella me agarraba el brazo con fuerza mientras seguía moviéndose duro, con sus dos agujeros llenos y fue justo terminar Fernando y ella empezar a correrse. Inclinandose hacia delante, atrajo mi brazo fuerte hacia ella lo que provocaba que mis dedos aun la penetraran más su mojado coño. Como si de una descarga eléctrica, terminó esos segundos de placer hasta caer rendida sobre un costado de la cama.

Me impactó tanto y me puso tan cachonda esos últimos minutos, que notaba como de mi entrepierna brotaban fluidos que iban cayendo por mis muslos, no pude evitar tocarme ahí de pie, frente a ellos que ya descansan tumbados en la cama mirando hacía el techo. No pude evitarlo, aunque hubieran estado mirándome me hubiera tocado igual. Me frote fuerte mi sexo con la palma de la mano y apenas tarde unos segundos en correrme e irme cayendo poco a poco al suelo hasta quedar alli de rodillas mientras la camara captaba esas ultimas imagenes que por accidente tome de mi propia entrepierna.

Al recuperar el aliento me acerco a la cama y me tumbo con ellos, no sé cuánto tiempo pasa porque empezamos a perder la noción del tiempo.

Finalmente nos rehacemos un poco y mientras nos vestimos, reímos y comentamos los momentos más graciosos de la noche. Salimos al salón donde el pequeño Pichu parecía despertarse.

Marta: adios pequeño, te echaré de menos

Me dio mucha pena despedirme de él y creo que Pichu intuía por mi tristeza que tardariamos en volver a vernos. De camino a casa en el coche, reinaba de nuevo el silencio, casi igual que en el camino de ida. Llegamos a casa y Fernando aparca en la puerta, ambos se miran como queriendo decir algo. Me ofrecen la opción de que en septiembre pueda cuidar de Pichu si coincide que estoy libre y ellos necesitan un canguro. No tenía mucho sentido su petición pero no quise negarme aunque supiera que esa situación no se fuera a dar, ya no iba a ser lo mismo y podía acabar siendo incómodo.

Después de despedirnos y ya fuera del coche, pude ver a Anna muy apenada, casi al borde de soltar alguna lágrima. Han sido unas semanas muy moviditas, intensas y sobre todo excitantes, con un bonito final. A veces es mejor quedarse con ganas de más y guardar un bonito recuerdo, que alargar o prolongar algo que puede crear conflictos, mal rollo o celos y es mejor así.

(El relato sigue desde el punto de vista de Marcos)

Había terminado de leer esas últimas frases del diario de Marta o al menos de esa experiencia. No sabia que pensar. Empuje con mis piernas la silla hacia atrás y movido por sus ruedas quede en medio de la habitación, mirando a la nada. Ya estaba amaneciendo, tenía una mezcla de tantas sensaciones que no sabia que pensar ni como sentirme.

Creía que tenía el motivo claro de porque a Marta no le hacía mucha gracia que fuera a ayudar a Anna durante algunas semanas pero, estoy mas confundido que antes de leer su diario. ¿Son celos lo que tiene Marta hacia mi o hacia ella?, realmente el motivo no lo sé y estaba muy cansado para divagar otros motivos y dudo mucho que Marta me lo cuente.

Aun con dudas, me queda todo este domingo para pensar en que como afrontar el lunes una vez empiece mi trabajito con Anna.

Continuará.

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