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Decepciones, mentiras y traiciones (5)

El examen de ADN reveló la verdad, pero el robo de su proyecto puso a prueba su integridad. Mientras busca a los culpables, Fernando regresa con noticias que cambiarán todo.

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Decepciones, mentiras y traiciones

Capítulo 5

Con mis manos temblorosas abrí el sobre, dentro había una hoja doblada a la mitad, la abrí y vi una especie de planilla con muchos números, pero debajo con letras más grande y dentro de un recuadro, decía, "Probabilidad de paternidad: 99,897%"

Carlos era mi verdadero padre.

No pude evitar las lágrimas, y le entregué el papel para que él también lo viera, y luego de leerlo, comenzó también a llorar, y mirándome a los ojos me dijo:

-Sos mi hija Andrea! Y puedo asegurarte que soy el hombre más feliz del mundo!

Yo estaba como en shock, pero abrí mis brazos, y Carlos me abrazó, y lloré abrazada a él.

Luego de ese abrazo, lo miré a los ojos y le dije:

-Hola papá!

Y Carlos volvió a estallar en lágrimas.

-Hija mía! No puedo explicarte la felicidad que tengo de saber que sos hija mía y de la mujer que más he amado en mi vida.

Y nos volvimos a abrazar.En mi vida no había tenido un padre, tan solo un hombre que en los papeles decía que lo era, pero nunca había sentido de él, el amor de un padre a un hijo.

Y puedo decir que ese fue un punto de inflexión en mi vida, aunque no lo conocía aún, deseaba que nuestra relación, por fin sea la de un padre con su hija.

Me invitó a tomar un café, y sentados en ese bar, Carlos me dijo:

-He pensado mucho en qué pasaría con todo esto, que yo fuera realmente tu padre, y soy consciente de que casi no nos conocemos, y no pretendo tampoco, que tu vida cambie, ni que tengas la presión de generar un vínculo, pero desde ya te digo, que desde este momento, y hasta que me muera, podrás contar conmigo para lo que sea, no he tenido otros hijos, por lo que no tengo experiencia como padre, pero daré lo mejor de mí, para que tengas la mejor vida.

-Sé que casi no nos conocemos, pero tengo muchas ganas de conocerte, de que nos conozcamos, y si te soy sincera, en estos días también he pensado mucho, deseando que fueras realmente mi padre, y espero también ser una buena hija para vos.

Luego de ese café me llevó en su auto hasta el estudio, y antes de bajar, nos despedimos con un abrazo.

Entré al estudio y al ver a Victoria se me salieron las lágrimas, nos sentamos junto a María Marta y les conté todo a las dos, dándome un abrazo me preguntaron cómo me sentía, y no pude sino decirles, que a partir de ese momento, mi vida tal cual la conocía, daría un giro y qué esperaba que todo fuera bien con Carlos, con mi verdadero padre.

Antes de salir del estudio le mandé un mensaje a Facundo para ver si me podía venir a buscar, quería contárselo también a él, pensando en que también quería que ellos se conocieran.

Cuando subí al auto de Facundo, entre lágrimas le dije que Carlos era mi verdadero padre, que el estudio de paternidad había dado positivo.

Facundo me abrazó y yo no podía dejar de llorar, de repente, por esas cosas del destino, sentía que volvía a tener una familia.

*

Las semanas fueron pasando, nos encontrábamos con papá varias veces por semana, incluso en los días en que no estaba Facundo, me iba a buscar al estudio, pasábamos la tarde juntos, cenaba con él, y luego me llevaba a casa, y en cada encuentro, en cada conversación, me fui dando cuenta de la clase de persona que es, tan diferente a la forma de ser del que siempre creí mi padre.

Me fue contando muchas cosas de mamá, de su adolescencia y del tiempo en que fueron novios antes de que se viniera a La Plata a estudiar.

Facundo conoció a mi papá una noche de viernes de mediados de septiembre, cenamos los tres en un restaurante.

Fue una noche importante para mí, y luego papá me dijo que le gustaría seguir encontrándonos, y le dije, ¿con tu yerno? Y nos reímos los dos.

Cada día que pasaba lo sentía más cercano a mí, y en muchas actitudes me hacía acordar a mamá, que lindo hubiera sido tenerlos a los dos…

Esa última semana de octubre, Facundo se quedó a dormir el viernes en casa, pero se fue temprano para la suya, a cambiarse y preparar un bolso porque se iba para Avellaneda, al mediodía era el cumpleaños de un amigo, y se quedaba allí porque el domingo a las tres y media de la tarde jugaba Racing de local.

Ya que me había levantado temprano me quedé haciendo un poco de orden en casa, mientras limpiaba, puse ropa a lavar, y a eso de las once de la mañana, me llamó mi papá, y cuando le dije que estaba sola porque Facundo se había ido a Avellaneda, me invitó a almorzar.

En cada encuentro que teníamos, siempre salía el tema de mamá, y me contaba alguna otra anécdota de su adolescencia con ella.

Después de almorzar en un lindo restaurante de City Bell, me pidió que lo acompañara un lugar.Volvimos para La Plata y estacionó en la puerta de una casa.

Cuando bajamos le pregunté:

-¿Quién vive aquí papi?

-En este momento nadie, un amigo la tiene en venta, y tengo unos pesos ahorrados, y quería que la vieras para ver si está bien, vos entendés de esto más que yo.

La casa tenía un pequeño jardín adelante, y cuando papá abrió la puerta entramos a un recibidor que conectaba con un estar comedor amplio, con un gran ventanal hacia el jardín del fondo, a un costado la amplia cocina que se continuaba con un lavadero, luego un pasillo que llevaba a las habitaciones, una de ellas con un baño privado, y las otras dos un poco más pequeñas con otro baño.

La casa estaba en muy buenas condiciones, y la verdad es que era muy cómoda, se veía recién pintada, los baños estaban hechos a nuevo, y la cocina tenía muebles debajo y sobre la mesada.

-¿Qué te parece hija?

-La verdad es que está muy buena! Se nota que la han refaccionado hace poco.

-Así es! Cuando mi amigo se mudó la arregló toda, incluso cambiaron todas las cañerías, las instalaciones eléctricas, las puertas y las ventanas, y le cambiaron los pisos.

-La verdad el que está impecable, y es muy cómoda, los ambientes son amplios y están muy bien iluminados.

-¿Le harías alguna modificación?

-Creo que no, así está muy bien!

-¿Te gusta Entonces? Es una buena casa para vivir?

-No sé el valor, pero la casa está muy bien y en una buena ubicación!

-¿Vos vivirías acá?

-Quizás sería un poco grande para mí, pero sí… está muy bien!

-Bueno, en ese caso la podría comprar, pero solo me falta saber si vos aceptarías vivir aquí, si aceptarías este regalo…, ¿qué decís?

-¿Vos me estás diciendo que me querés regalar esta casa?

-Sí, cuando mi amigo me la mostró, pensé que estaría muy bien para vos, así podés dejar de alquilar y tenés tu propia casa!

-Es una locura papi!

-Tengo el dinero para comprarla, y nada me haría más feliz que comprarla para vos!

-¿De verdad?

-Claro hija! Es lo menos que puedo hacer por vos!

El corazón se me aceleró, no podía creer lo que estaba escuchando, mi padre, al que hacía tan solo unos meses que conocía, me estaba regalando una casa, era un gesto enorme de su parte, algo a lo que nunca estuve acostumbrada como hija, pero si ese era su deseo, yo estaría feliz de aceptarlo.

-Y contá conmigo para los muebles también, lo que haga falta!

-Es demasiado papi! Con la casa es suficiente! Yo venía ahorrando para comprarme un departamento, te doy ese dinero!

-Hagamos una cosa, ese dinero lo usas para comprar los muebles o artefactos que hagan falta, y si no alcanza me avisas y compramos el resto.

Parados allí en esa casa vacía, le di un abrazo entre lágrimas, en tan poco tiempo, ese hombre me demostraba muchísimo más, que el marido de mamá en tantos años viviendo con él.

De camino a casa me dijo que me avisaría, cuando estén los papeles listos para firmar, y que la casa estaría a mi nombre.

Me dejó en casa a las cuatro y media de la tarde y me senté en el sillón, sin todavía poder creer que en poco tiempo tendría mi casa.

Hice un poco de orden y a eso de las seis de la tarde, fui a poner la pava para tomar unos mates, y desde la cocina escuché la entrada de un mensaje a mi teléfono, volví a buscarlo y al ver la pantalla, me sorprendí.

Un mensaje de Fernando que en letras mayúsculas y con signos de admiración decía:

-FELICITACIONES!!!

Al leerlo no entendí, ¿por qué me estaba felicitando? No había manera de que supiera lo de mi nueva casa, y queriendo saber le contesté:

-Hola Fernando! Muchas gracias! Pero ¿por qué me felicitas?

-Por la construcción de tu complejo de viviendas!

Me resultaba extraño, en ese momento no estaba construyendo ningún complejo de viviendas, entonces le dije:

-Pero en este momento no estoy por construir ningún complejo de viviendas...

-Estoy en La plata, llegué hace más o menos una hora, para el casamiento de un amigo, y de camino, en la ruta 215, vi un enorme cartel publicitando el conjunto de viviendas, y al ver la imagen, recordé que vos me lo habías mostrado, ese proyecto por el que te habían premiado.

-Creo te has equivocado Fernando, no estoy por construir ese complejo...

-Quizás me haya equivocado, pero viendo esa imagen recordé tu proyecto, es igual! Le tendría que haber sacado una foto al cartel!

Solo había presentado ese proyecto en la facultad y en el concurso del colegio de arquitectos, y no era posible que se estuviera por construir.

-¿Por dónde viste ese cartel Fer?

-Sobre la ruta 215, venía desde Brandsen y el cartel está en un terreno, sobre la mano que viene para La Plata, y cuando lo vi, me alegré por vos, porque para mí era tu proyecto.

-No puede ser, nadie tiene ese proyecto!

-El casamiento de mi amigo es a las nueve de la noche, si estás libre y si querés, puedo llevarte a verlo.

Lo pensé un momento, ya tenía la intriga de saber si era en verdad mi proyecto.

-No te quiero complicar Fernando...

-No me complicas, ya te digo hasta las nueve tengo tiempo, te voy a buscar y vamos hasta ese terreno, no es lejos!

-Bueno dale, y de paso nos vemos un rato, tengo algo para contarte.

-¿Seguís viviendo en tu departamento?

-Sí!-En diez minutos estoy ahí.

Ya preocupada, me volví a poner las zapatillas y bajé a esperarlo.

Paró su auto en la puerta de casa y bajó, y me alegré al verlo, estaba igual, pero con una barbita que le quedaba muy bien, y nos saludamos con un abrazo.

-Hola Andre! Qué bueno verte!

-Hola Fer! Sí es verdad! Cuántos meses ¿no...?

Subimos a su auto, y fuimos hablando de ese tema, mientras salíamos de la ciudad por la avenida 44.

Llegamos a ese terreno y desde la mano de enfrente pude ver el cartel, y Fernando tenía razón, la perspectiva general del conjunto, era la de mi proyecto, o algún otro proyecto demasiado parecido.

Siguió por la ruta hasta encontrar un retorno, y tomando la mano que va para La Plata, detuvo su auto frente al cartel.

Vi esa publicidad con detalle, explicaba de las comodidades de los departamentos, de los espacios comunes, describían los espacios interiores y la categoría de las terminaciones, y detallaban la financiación para la compra de las unidades.

Debajo, los teléfonos y correos electrónicos de contacto, y el nombre de la empresa que lo comercializaba, "Futuro S.A.".

Me quedé anonadada, solo había mostrado ese proyecto en la facultad, pero tan solo lo había presentado en la defensa, no había dejado los planos, solamente había mostrado una presentación en Power Point, pero el proyecto no había quedado ahí.

El único lugar donde lo había dejado, había sido en el colegio de arquitectos, y me parecía imposible que alguien lo hubiera robado de allí.

-Te juro que no puedo creer esto Fernando, como alguien tiene mi proyecto, voy a tener que ir al Colegio de Arquitectos y a la Municipalidad, para saber quién es el dueño de esta obra.

-Estos terrenos pertenecen a Brandsen, el partido de La Plata comienza unos kilómetros más adelante.

-Alguna vez hablamos con Victoria para buscar la forma de construirlo, pero para eso se necesitan inversores, gente que ponga dinero y que lo comercialice, pero nunca llegamos a eso.

-¿Alguien del estudio puede haberse hecho con ese proyecto?

-No, ni siquiera lo tengo en mi computadora, todos los archivos están en mi vieja PC, qué hace tiempo que no uso, y está en casa, tiene que haber salido del Colegio de Arquitectos, pero me cuesta creer que puedan hacer algo así, el lunes mismo voy a pasar por allí.

Saqué varias fotos del cartel y del terreno, nos subimos al auto y volvimos para La Plata, y de camino le pregunté:

-¿Hasta cuándo te quedas Fer?

-Hasta mañana, tengo que volver a Tandil para llevar a Rolando a Cacharí.

-Quería contarte algo, algo importante que me está pasando.

-¿Estás embarazada?

-No! Ni ahí! ¿Tenés tiempo?

-Solo tengo que cambiarme para ir al casamiento, si te parece, tomamos unos mates en casa, me cambio y de camino al casamiento te dejo en tu casa.

-Bueno dale!

Llegamos a su casa, era la primera vez que estaba en ella, pequeña pero bien arreglada, Fernando preparó el mate y nos sentamos en la mesa de la cocina.

-Contame Andre!

-Hace unos meses comenzamos una obra en Magdalena, y fuimos con Victoria a ver el terreno y a hablar con los propietarios. Allá vive una tía, mi tía Irene, hermana de mi padre, pero que no se hablan desde hace mucho tiempo. Hacía muchos años que no la veía y fui a visitarla. Me quedé a almorzar con ella, y en esa conversación, me contó el motivo por el que no se habla con mi padre desde hace años, y también me contó de un ex novio de mi mamá de su adolescencia. Me dijo que después de muchos años se habían vuelto a ver, que mi padre se enteró, y hubo problemas en casa. En esos momentos mamá ya estaba casada y ya había nacido mi hermano. Le pregunté a mi tía si mi mamá había tenido algo con ese hombre, pero ella no lo supo, pero me dijo que mi padre siempre pensó que mamá le había sido infiel con él. Me dijo quién era ese hombre, que se llama Carlos y vivía en La Plata, días después de ese viaje a Magdalena lo fui a visitar. Cuando me vio supo quién era yo, me dijo que soy la viva imagen de mi madre. Hablamos, y no me animaba pero se lo terminé preguntando, si se había acostado con mi mamá, y me dijo que sí, pero tan solo una vez, y que luego de eso mi madre llena de culpa le dijo que ya no se volverían a ver, y así fue, falleció sin volver a verlo. Le dije que mi padre siempre había dudado de que yo fuera realmente su hija, y Carlos fue quien me dijo que si yo quería, podíamos hacer un examen de ADN, para saber si yo era hija suya o del que siempre consideré mi padre.

-¿Y qué pasó? ¿Hicieron el examen?

-Sí, la semana siguiente, y resultó que Carlos es mi verdadero padre...

-Guau! Me imagino lo que debe haber significado eso para vos! Muy movilizante…

-La verdad que sí, pero quizás me hizo entender el desprecio de mi padre, de no tratarme jamás como a una hija...

-Bueno, pero lo importante, ¿cómo estás vos? Sin dudas es algo muy difícil, enterarte de eso debe haber sido muy impactante para vos...

-Fue más que impactante, pero hoy te digo que fue como una bisagra en mi vida, ver llorar a ese hombre al enterarse de que soy su hija, fue de las cosas más emocionantes que me ha tocado vivir.

-Me pongo en tu lugar y supongo que debe haber sido un maremoto de emociones...

-Tal cual! Fue eso mismo! Pero en estos meses que llevo de conocerlo, te puedo decir que entiendo lo que es el amor de un padre a una hija, Carlos es un gran tipo, y mi madre era el amor de su vida, es súper atento, se preocupa por mí, algo que nunca tuve del que creí mi padre. Y para qué te des una idea, hoy almorzamos juntos, y después de almorzar me llevó a ver una casa, un amigo la tenía en venta, y quería que yo la viera, como soy arquitecta quería que le dijera si estaba bien. Es una casa hermosa, no es nueva pero está reacondicionada a nuevo, y después que le dije que estaba muy bien, me dijo que quería comprar esa casa para mí.

-¿Te regala esa casa?

-Sí! Estoy que no lo puedo creer todavía!

-Entonces sí te felicito! ¿Y cómo te llevas con él?

-Re bien, te juro que por primera vez siento que tengo un padre!

-Porque es verdaderamente tu padre! ¿Y tu relación cómo va? Con tu novio digo...

-Va bien, qué sé yo…, a veces quisiera que se interesara un poco más por mis cosas, pero bueno… dentro de todo va bien, ¿y vos? ¿Estás en alguna relación en Tandil?

-No! Y no estaré mucho tiempo más allí, con Rolando aprendí muchas cosas en este tiempo, y para no viajar tanto, va a abrir una oficina en La Plata, y quiere que yo trabaje aquí, haciendo lo que él suele venir a hacer aquí...

-¿Te volvés a La Plata entonces?

-Así es, de hecho la semana que viene venimos los dos, para cerrar la compra de una oficina, bueno en realidad es un local comercial, pero será su oficina aquí en la ciudad!

-Qué bueno! ¿Vos querías volver?

-Sí, desde hace meses quiero volver, extraño mucho la ciudad, y la gente que conozco aquí, esta es una posibilidad muy buena para mí, y Rolando me dijo que mi sueldo sería aún mayor, y solo trabajaría de lunes a viernes.

-Qué bueno Fer! Me alegro mucho por vos! Por fin se te van dando las cosas!

Eran ya las ocho y cuarto de la noche, y Fernando me dijo que lo esperara un momento que se cambiaba, y me llevaba para casa antes de ir al casamiento.

Lo esperé sentada en la mesa de la cocina, y cuando lo vi aparecer con ese traje negro pensé, guau… Que bien le quedaba ese traje con camisa blanca y una corbata roja, estaba muy lindo, y se lo dije:

-Epa! Qué elegante caballero! Le queda muy bien ese traje!

-La verdad que lo mío no es el traje, pero bueno, es un casamiento de etiqueta, tenía que ir acorde.

-Te queda muy bien!

-Muchas Gracias! Bueno, vamos!

Me llevó hasta casa y antes de bajar, le dije:

-Me encantó verte! Y gracias por escucharme!

-Al contrario! Gracias a vos por contarme algo tan importante de tu vida! Espero que todo vaya para mejor con tu papá! Y estaba pensando… si querés, cuando vengo en la semana puedo ir a esa empresa y averiguar… o tal vez tu papá podría ir también…

-¿Sí? Podría ser, pero… ¿Irías vos?, preferiría que seas vos, si es alguien que me conoce, puede conocer también a mi papá…

-Claro! Me hago pasar por un interesado y averiguo lo que puedo!

-Sí, estaría bien… pero no te quiero complicar Fer…

-No es complicación! Si te puedo ayudar con eso, encantado de hacerlo…

-Gracias Fer!

Nos dimos un abrazo y antes de bajar me dijo:

-Nos vemos en la semana, según lo que tarde Rolando con el tema de la oficina…

-Dale! Avisame!

El domingo a la mañana, me llamó mi papá para invitarme a almorzar, sabía que Facundo estaba en Avellaneda, y mientras almorzábamos, le conté lo que había visto Fernando sobre el conjunto de viviendas y también que había ido con él a ver en persona la publicidad del cartel.

Cuando le dije que del único lugar donde podría haber salido el proyecto, era del Colegio de Arquitectos, me dijo que conocía a Gerardo Montalván, el presidente y que podríamos ir a verlo para averiguar algo.

Papá me llevó a casa a eso de las seis de la tarde, y sentada sola en el sillón, pensaba en esos encuentros con Fernando, volvía a sentir lo que sentía antes de que se fuera, volver a verlo me hizo recordar esos meses en que lo sentí tan cercano.

Hablé por teléfono con Facundo esa noche, y luego de que me contara de su fin de semana, le conté que me había encontrado con Fernando, no me gustaba ocultarle nada, y también le conté del tema del conjunto de viviendas, pero en eso no me hizo mucho caso, no comentó nada.

Al día siguiente, papá me llamó para decirme que había hablado con Montalván, y que nos esperaba esa tarde en el Colegio a las siete de la tarde, y como Facundo estaba trabajando, me fui a casa de papá y mientras esperábamos la hora, merendamos juntos.

En esa reunión en el Colegio de Arquitectos, Montalván nos dijo que eran muy cuidadosos con el archivo, del que solo tenían llave dos personas, el responsable del archivo y él, y que cada cosa que salía del archivo por pedido de algún profesional, quedaba registrado.

Junto con él revisamos el registro y no existía ningún pedido de desarchivo de los concursos de ese entonces.

Salimos de allí con papá, preguntándonos de donde podrían haber conseguido mi proyecto.

El jueves de esa semana, Fernando volvió a la ciudad, y luego de resolver la compra de ese local con su jefe, cruzamos mensajes y quedamos en que iría a las oficinas de esa empresa para averiguar sobre el conjunto de viviendas, haciéndose pasar por un interesado en adquirir un departamento, y luego, antes de volver a Tandil, nos juntaríamos para que me contara lo que había averiguado.

Cuando me avisó que ya habían terminado con su jefe los trámites del local comercial, y que su jefe visitaría a un amigo hasta las cinco de la tarde, me dijo que le daba tiempo para ir a averiguar lo del conjunto habitacional, a las oficinas de la empresa, que estaban en Florencio Varela.

Le pedí que al regresar, me contara lo que había pasado.

Casi tres horas después, a eso de las tres y media de la tarde, me envió un mensaje diciéndome que ya estaba entrando en La Plata, y que si quería me iba a buscar a la salida del estudio.

Le dije que sí, y a las cuatro cuando salí, ya estaba en la puerta esperándome. Me subí al auto, y me contó cómo le había ido.

-Me atendió una chica muy amable, y cuando le dije que estaba interesado en el complejo de la ruta 215, me llevó hasta una oficina donde me atendió otra chica muy amable. Me explicó que había unidades de dos y tres dormitorios, todas las características del complejo, y le pregunté si tenía información para que pudiera llevarme y mostrarle a mi esposa. Me dio un folleto de varias hojas con planos de los departamentos e imágenes de los exteriores, pero me mostró otras en la pantalla de su computadora, le pregunté si podía sacar fotos de la pantalla y me dijo que sí.

Sacó su teléfono y entrando a la galería me mostró todas las imágenes, las miré a todas, y el folleto que le habían dado, y no había dudas, era mi proyecto.

-Tenías razón Fer, es mi proyecto, ¿quién carajo lo robó? ¿Y de dónde lo sacó? El presidente del colegio de arquitectos dijo que de allí no salió, salvo que alguien lo haya robado, ¿cómo mierda lo consiguieron?

-¿Puede ser que te lo hayan sacado de la compu?

-Desde que me mudé no he vuelto a encenderla, y cuando estaba en casa de mi padre, tenía contraseña para ingresar, y nunca se la di a nadie, es más, solo la usaba en mi habitación, y cuando no estaba trabajando la apagaba.

Nos despedimos en la puerta de casa, ya era la hora en que tenía que ir a buscar a su jefe para volver a Tandil, y antes de irse me dijo que cualquier cosa le avisara.

Esa tarde al llegar a casa, conecté el monitor, el teclado y el mouse de la pc, la enchufé y la encendí. Apareció la pantalla con letras que aparecía siempre, y luego una pantalla negra con un par de renglones escritos en inglés, que por lo que pude entender no podía iniciar el sistema operativo.

El otro lugar donde tenía ese proyecto, era en el drive de mi cuenta de correo electrónico, pero que no era la que utiliza actualmente en mi teléfono.

Entré a esa cuenta de correo en mi notebook, y entrando al drive, vi que allí estaba la carpeta con los planos y las imágenes, aunque no todos, pero sí los más importantes, los que faltaban, los tenía solo en mi vieja PC, al menos el trabajo no lo había perdido.

Pero entonces me pregunté si alguien podría haber entrado a mi cuenta de correo, pero ni siquiera es la que uso habitualmente, lo que me extrañó aún más.

A eso de las ocho de la noche le envié un mensaje a Fernando:

-Hola Fer! ¿Llegaste bien a Tandil?

-Hola Andre! Sí, la ruta estaba tranquila, dejé a Rolando en su casa y ya estoy en la mía!

-Conecté la compu vieja y no enciende!

-Tengo un amigo qué es un capo en la informática, ¿querés que lo llame para que revise tu computadora?

-No estaría mal, tengo una copia en el drive de una cuenta de correo, pero no está completo, le faltan muchas imágenes, el único lugar donde está completo es en esta compu.

-Ya lo llamo! Y te paso el contacto para que coordines con él, es un capo, y es de confianza.

-Dale, porque no conozco a nadie, la compu vieja nunca la llevé a arreglar, y a la nueva por suerte nunca le hizo falta.

Decidí que iría Brandsen, a presentarme en la dirección de obras particulares de la municipalidad, y averiguar quién era el propietario de ese proyecto.

Se lo comenté a papá y me dijo que él podía llevarme, el jueves o el viernes que él no trabajaba en la facultad. Quedamos de acuerdo en ir ese mismo jueves y le avisé a Victoria, que llegaría más tarde al estudio, según lo que demorara en Brandsen.

Papá me pasó a buscar en su auto y nos fuimos para Brandsen, pasando nuevamente delante de ese bendito cartel.

Ya en la dirección de obras particulares, nos atendieron en la ventanilla y tuvimos que esperar casi tres cuartos de hora a que un empleado nos atendiera.

Cuando el empleado nos atendió y le expliqué la situación, me dijo que al no ser el titular de la obra, o algún apoderado del titular, no podían darme información, que llegado el caso, la única manera de conocer los datos del propietario, era a través de una instancia judicial.

Salimos de allí un poco decepcionados, no teníamos información, y de regreso a La Plata, papá me dijo que un amigo suyo era abogado, y que podríamos consultarle también a él, y si él lo consideraba, iniciar una acción legal.

Le comenté a papá que mi vieja compu no arrancaba, y que Fernando tenía un amigo informático, que podía revisarla, para ver si aún podía recuperar el proyecto.

Al día siguiente llamé por teléfono a ese chico, de nombre Isidro, le expliqué la situación y me dijo que el viernes a eso de las cinco de la tarde podía pasar por casa, y quedamos así.

Ese viernes jugaba Racing de local por la copa argentina, y Facundo se fue para Avellaneda a las tres y media de la tarde, por lo que al llegar a casa, hablé con papá, para ver si podía venir, a pesar de que Isidro era amigo de Fernando, no quería estar sola con él en casa.

Media hora después papá tocaba el timbre de casa, y esperamos a Isidro tomando unos mates y conversando.

A las cinco y cuarto de la tarde sonó el timbre, era Isidro y bajé a abrirle.

Me encontré con un chico alto y flaco, con la cabeza llena de rulos, anteojos y una mochila colgando del hombro, nos saludamos y subimos.

En el ascensor le conté que era una PC vieja, y que hacía mucho tiempo que no la usaba. Entramos a casa, saludo a papá, estrechándole la mano, y se sentó frente a la computadora.

Al encenderla vio lo que yo vi, cuando intenté arrancarla, entonces me preguntó:

-Andrea, ¿te acordás que sistema operativo tiene?

-Sí, Windows 7!

De su mochila sacó varios pendrive, y colocó uno en el puerto USB. Reinició la máquina, y haciendo un par de cosas que no entendí, me preguntó:

-¿Sabes si alguien formateó el disco rígido?

-Desde la última vez que la usé, antes de mudarme aquí, nadie vio ni tocó la compu, me compré una notebook y dejé de usarla, porque era muy lenta, y hace un par de días la conecté para ver algo que tenía dentro y no arrancó.

-¿Me permitís abrirla para sacar el disco?

-Sí claro! Lo que necesites hacer!

Tumbó la máquina, le quitó la tapa, y desconectando cosas dentro, le sacó el disco rígido.

De su mochila sacó un aparato, puso el disco rígido en él, y luego lo conectó a su notebook. Hizo un montón de cosas en una pantalla negra, que tampoco entendí, y mirándome me dijo:

-¿Seguro que no formatearon el disco?

-No, nunca la llevé a reparar a ningún lado, y yo no tengo ni idea de formatear un disco! ¿Por qué?

-Aparentemente el disco está formateado, no tiene un sistema operativo instalado.

-¿Se puede haber dañado por no usarla?

-Se podría dañar el disco, pero no es ese el caso, el disco funciona perfectamente, de hecho estoy viéndolo, pero no tiene ningún sistema operativo instalado.

-¿Eso quiere decir que la información que tenía se perdió?

-Hay formas de recuperar la información, incluso después de que se haya formateado el disco, al menos en los sectores que no se hayan sobreescrito.

-¿Y se puede hacer eso?

-Sí! Pero eso demora un tiempo, según la cantidad de información que tenga el disco, pueden ser dos o tres horas, o quizás más...

-Te cuento Isidro, soy arquitecta y en esta compu tenía un trabajo que necesito recuperar.

-Hoy no puedo quedarme el tiempo que demore ese programa en recuperar la información, pero hagamos una cosa, ¿te parece si vuelvo otro día con más tiempo? El día que pueda en la semana…

-Bueno dale, después de las cinco de la tarde suelo estar, pero si necesitás más tiempo, puedo salir un poco antes del trabajo…

-Creo que a esa hora podría ser… Te aviso el día que puedo y arreglamos.

Isidro se despidió de nosotros y bajé con él para abrirle, y cuando volví a subir, le dije a papá que se quedara a cenar.

*

Ese sábado estaba sola en casa, Facundo se había ido a Avellaneda y volvía el domingo. Cuando terminé de almorzar, junté todo y me senté en el sillón con un café a mirar una película. Iba casi media hora de película cuando sonó mi teléfono, y al ver la pantalla vi que era un mensaje de Fernando.

-Hola Andre, ¿cómo estás?

-Hola Fer! Todo bien, ¿vos?

-Todo bien por suerte! Necesitaría hablar con vos!

-Claro decime!

-Me tomé diez días de vacaciones y estoy en La Plata, ¿podremos hablar en persona?

-Claro que sí!

-Si no estás ocupada, claro…

-No, no, estoy en casa, estaba viendo una película!

-¿Te parece bien que te pase a buscar en media hora?

-Dale! Siento como que es algo urgente, ¿está todo bien?

-Sí, sí! Solo necesitaba contarte algo.

-Ok! En media hora te espero abajo!

Me dejó intrigada, ¿qué sería lo que me quería contar? Por su tono de voz parecía algo importante, ¿habría conocido a alguna mujer?Me cambié y bajé a esperarlo, habíamos estado meses sin vernos, y ahora lo volví a ver dos semanas después del casamiento.

Cuando llegó, me subí al auto y nos saludamos con el abrazo que permitía el estar sentados, y con un beso a la mejilla, pero notaba cierta preocupación en su cara.

-¿Tomamos un café Andre?

-Sí dale!

Continuará…

Continúa en