¿El amor es suficiente? (10)
Descubrir que tu error fue el eslabón de una venganza ajena duele, pero descubrir que tu esposo ya ha pasado página duele más. Violeta tiene que decidir si seguir llorando por lo que perdió o empezar a vivir por lo que le queda.
¿El amor es suficiente?
Capítulo 10
En esa foto, esa bendita foto me permitió entenderlo todo, allí estaban Alan con Gonzalo sentado a un lado y con Matías, mi ex al otro, y la chica que estaba de espaldas, estaba casi segura de que era Pilar.
Miré un momento esa foto, y supongo que por la cara que habré puesto Amalia me preguntó:
-¿Los conoces?
-Sí Amalia, por desgracia los conozco, y si esa chica es quien pienso, y estoy casi segura, también la conozco.
-¿De dónde los conoces?
-El de pelo corto y remera gris, es Matías, mi ex, fue mi novio antes de que conociera a Cristian, y lo dejé cuando me enteré que se venía acostando con otra. El que está al otro lado de Alan, es Gonzalo, con quién terminé el día que creí que Cristian estaba con esa rubia, y estoy casi segura de que esa mujer es Pilar, mi compañera de trabajo... la que creí mi amiga…
-¿Cómo? Alan conoce a tu ex y el tipo con el que estuviste?
-Así parece... mi ex estudiaba arquitectura, quizás a Alan lo conozca de la facultad, lo que no sé es cómo conoce a Gonzalo y a Pilar... No entiendo todo esto... y me vas a tener que perdonar por lo que estoy pensando de Alan, pero sin dudas tiene que ver en todo esto...
-No lo puedo creer... si es así… la puta madre… no entiendo cómo pudo hacerle algo así a su propio hermano...
-Creo que sé por dónde viene la cosa, cuando dejé a Matías, empezó a salir con Paola, la chica con la que se acostaba mientras éramos novios, los crucé meses después muy de la manito. Tiempo después me encontré a Matías en un bar con sus amigos, se me acercó, se hizo el simpático y como una pelotuda, para vengarme, me acosté con él en su casa, y después, cuando se quedó dormido, hice una selfie de los dos con su teléfono, y se la envié a Paola. Tiempo después me enteré qué Paola había dejado a Matías por esa foto.
-Que se joda! Después de todo ella hizo lo mismo!
-Pero ahora entiendo... Quién escribía los mails nos conocía, y ahora que recuerdo, la última vez que hablé con Gonzalo, después de lo que pasó, hizo mención a los mails que habíamos recibido Cristian y yo, pero yo nunca le había contado de que Cristian había recibido un mail, seguramente sabían todo por Pilar, porque trabajábamos juntas, y salía conmigo, con mis amigas y otras chicas más, y yo le contaba todo, ¿cómo pude ser tan boluda...?
-¿Entonces quien enviaba los mail era él?
-Probablemente!
-Pero de todas formas eso no me exime de lo que le hice a Cristian... yo no tendría que haber hecho lo que hice, por más que esta banda lo haya propiciado… pero Pilar y Gonzalo me van a escuchar, te juro que me van a escuchar.
-No hagas locuras Violeta!
-¿Hablaste de esto con Cristian?
-No, solo con Ignacio, y estuvimos de acuerdo en que hablara con vos primero, hablar con Cristian va a significar un problema en la familia, creo que Cristian no le va a perdonar a Alan todo esto!
-Perdón Amalia, pero yo tampoco, lamento que tu hijo haya estado metido en algo así, no sé los motivos que llevaron a eso, supongo que se habrán conocido en la facultad y se habrán hecho amigos, como lo que hice con Matías le arruinó la relación, sin dudas se quiso vengar de mí.
-Alan me va a escuchar también, los dos son hijos míos, pero no puedo creer que haya hecho algo así contra su hermano, realmente no lo puedo creer!
-Amalia, si crees que es lo mejor para evitar un problema en tu familia, no sé lo cuentes a Cristian, en el fondo… esto no soluciona lo que pasó entre nosotros, yo le fui infiel Amalia, y eso no tiene vuelta atrás.
-Supongo que lo tendremos que hablar con Ignacio para ver qué hacemos, cómo afrontamos esto sin que Alan y Cristian se maten!
-Preferiría que no tengan más problemas en tu casa, como bien decís, son tus hijos... siempre lo serán…
-Hablaré todo esto con Ignacio, y ya te contaré...
-¿Te puedo pedir que me envíes esa foto?
-Ya te la envío!
Vibró mi teléfono al ingresar esa bendita foto, y no sabía si hacerlo, pero al final se lo pregunté:
-¿Te puedo preguntar por Cristian? ¿Cómo está? Todo el tiempo estoy esperando un mensaje o una llamada por el tema del divorcio, le he enviado varios mensajes pero nunca me ha respondido.
-No hemos vuelto a hablar con él sobre la separación de ustedes, nos vemos entre semana y los domingos almuerza en casa, todo el tiempo le pregunto cómo está, pero si él no toca el tema, nosotros ya no preguntamos nada...
-En cada mensaje que le envío, le pido perdón, y le deseo que sea feliz, pero creo que ya no le voy a enviar más mensajes, no debe ser grato para él recibirlos... tiene que seguir con su vida... la que debe cargar con esto soy yo…
Hablamos algunas otras cosas, y a eso de las siete de la tarde nos despedimos en la puerta de ese café, con un abrazo y un beso.
A partir de ese momento no pude dejar de pensar en todo eso que me había contado Amalia, que Matías quiera vengarse de mí por lo que le hice, lo puedo entender, ¿pero que Alan haya estado metido? Eso sí que no lo puedo entender, que mal tipo, después de todo es su hermano...
Cuando llegué a casa le dije a tía Nancy que viniera, y les conté todo a ella, a mamá y a Mariela, que no podían creer lo que había hecho Alan.
Durante ese fin de semana pensé en cómo enfrentaría a Pilar, incluso pensé en dejar el estudio y buscar trabajo en otro lado, no soportaría tener a esa hija de puta cerca de mí cada día, que se había hecho la amiga solo para cagarme, y claro estaba que nunca me preguntó más nada, porque ya estaba al tanto de todo, incluso sabiendo lo que había hecho con Gonzalo.
También pensé en qué hacer con Gonzalo, otro hijo de puta, con Matías me daba lo mismo, salvo que si me lo llegara a cruzar en alguna oportunidad, le patearía los huevos, y el que menos me preocupaba era Alan, cómo estaban las cosas, no volvería a tener relación con él y con su familia.
Finalmente decidí que el primero sería Gonzalo, ya que si encaraba primero a Pilar, Gonzalo se enteraría al momento por ella.
El lunes llegué al estudio y me fui a mi lugar de trabajo, de camino me crucé a Pilar y la saludé como todos los días, me tuve que contener, para no arrancarle las mechas en ese momento.
No quería preguntarle a Pilar qué día iba a Gonzalo al estudio, y decidí llamarlo a su empresa. Lo hice ese mismo lunes cerca del mediodía, pedí hablar con él y me pasaron a su interno, cuando me atendió le dije:
-Hola Gonzalo, soy Violeta...
-Hola Violeta! Qué sorpresa tu llamado!
-¿Cómo estás?
-Muy bien ¿y vos? Yo todo bien, laburando siempre...
-¿Cuándo andás por el estudio? Me gustaría verte!
-Este miércoles tengo que pasar! Si querés podemos almorzar juntos!
-Dale! Suelo bajar a comer una y media...
-Ok, te espero abajo, almorzamos y después subo a ver a las chicas!
-Dale, quedamos así!
El sería el primero, le sacaría la careta allí mismo, en la puerta del estudio, y por supuesto no iría a almorzar con él, supongo que no le van a quedar ganas de hacerlo.
Esperando ese encuentro, del que después de hablar con él, Pilar sin dudas se enteraría, decidí que luego del encuentro con Gonzalo, sería el turno de Pilar, ese mismo día, momentos después.
Llegó el miércoles y a la una y media del mediodía bajé y salí del estudio, Gonzalo me esperaba unos metros más allá, y me acerqué a él con una tranquilidad que no creí que tendría.
-Hola Violeta! ¿Cómo estás?
-Bien, ahora que sé muchas cosas, bastante mejor...
-¿Vamos a almorzar?
-Esperá... antes te quería comentar algo... hemos hablado de muchas cosas, pero nunca me dijiste que conocías a Alan y a Matías…
La cara le cambió al instante, pero no le daría siquiera tiempo a que me invente alguna excusa.
-Mira que forro hijo de puta resultaste...
-Dejame que te explique...
-No pelotudo! No me expliques un carajo que ya lo entendí todo...
Y sin siquiera darle tiempo a nada, llevé mi pierna derecha hacia atrás para tomar envión y le di un rodillazo en las pelotas que lo hizo doblarse del dolor, cayendo de rodillas al piso agarrándose la entrepierna, y cuando levantó la vista para mirarme, le di vuelta la cara de un cachetazo con toda mi fuerza, y antes de que pudiera decir algo, le dije:
-La próxima vez que me veas, salí corriendo, hoy fue un rodillazo, pero la próxima vez que te vea te la corto...!
Dando media vuelta entré nuevamente al estudio, y fui directo para la oficina de Pilar, desde la puerta de su oficina le hice señas con la mano llamándola, cuando me vio se levantó y caminó hacia la puerta con una sonrisa.
Me quedé en el pasillo hasta que salió de su oficina, pensando en que se le borraría enseguida esa sonrisita de mierda ni bien la tuviera delante.
-Hola Violeta! ¿Cómo estás?
-Hola... Bárbaro…!
Dije irónicamente.
-¿Qué pasó?
-Qué decirte Pilar... Mirá que vos y yo hemos hablado un montón de veces, te he contado muchas cosas de mi vida, pero vos nunca me contaste que conocías a Alan y a Matías...
Me miró con cara de asombro y sin darle tiempo siquiera a contestar, le di vuelta la cara de un cachetazo, con toda la fuerza que me salió.
Me miró sin entender nada, tomándose la mejilla con su mano.
-¿Qué haces? ¿Estás loca?
-Eso es por ser tan hija de puta!
En el momento en que sacó la mano de su mejilla, le llegó el segundo cachetazo.
-Y eso por traidora! Te hiciste la amiga y me clavaste el puñal por la espalda! Forra hija de puta! Y andate a la puta madre que te parió!
Y sin darle tiempo a reaccionar, la agarré del pelo tirando hacia abajo, sin dudas le tiene que haber dolido, porque el tirón fue violento, y sin soltarla le dije:
-Cuidate Pilar! Porque la próxima te arranco las mechas y te bajo todos los dientes! La verdad sos una pobre mina...
Luego de eso me di cuenta de que dos compañeras habían presenciado la escena con cara de asombro, y que seguramente llegaría a oídos de Ernesto y tendría problemas en el estudio.
Sin importarme más nada dime media vuelta, y fui directamente al despacho de Ernesto, toqué la puerta y esperé hasta que escuché el "Adelante".
-Permiso Ernesto, puedo hablar un momento con vos?
-Claro, pasá...
Me quedé de pie frente a él en su escritorio, con el corazón acelerado aún, pero habiendo pasado lo que pasó, estaba segura de lo que iba a hacer, le dije:
-Ernesto, voy a dejar de trabajar en el estudio! Hoy mismo te voy a presentarte mi renuncia!
-¿Por qué Violeta? ¿Qué pasó?
-¿Recordás la situación personal que te comenté hace tiempo?
-Sí, claro!
-Todo eso tiene que ver con una de las compañeras de trabajo, es más, le acabo de cruzar la cara de dos cachetazos aquí mismo, y frente a otros compañeros, por lo que supongo que ya te llegará el dato, y por eso preferí venir yo misma a decírtelo y presentar mi renuncia, no quiero seguir trabajando en el mismo lugar que esa persona!
-Esperá por favor! Sentate… Tranquilizate y contame que pasó…
Me senté, respiré y le dije:
-¿Te acordás que te conté lo que pasó con Gonzalo Martiarena?
-Sí…-Bueno… Él, mi ex novio, mi ex cuñado y esa compañera, planearon lo que terminó pasando! Me enteré hace unos días! Y no me voy a bancar trabajar con esa mierda de persona todos los días!
-Entiendo Violeta… Y aunque salgo poco de mi oficina, me entero de muchas cosas, y supongo que esa persona es Pilar, ¿o me equivoco?
-No te equivocás!
-Bien… si me preguntás, prefiero que vos sigas trabajando acá, y despedir a Pilar, sos cien veces mejor empleada que ella!
-Preferiría que no! No quiero dar más argumentos en mi contra! No es por vos ni por el trabajo! Me encanta trabajar acá! Pero esta situación me supera y no quiero seguir acá! Por eso renuncio ahora mismo, hago la nota, la firmo y te la traigo!
Se quedó un momento en silencio y luego me dijo:
-Hagamos una cosa Violeta… Tomate un par de semanas… para que puedas pensarlo más tranquila…
-No tengo más vacaciones Ernesto! Y no necesito pensarlo más!
-No importa! Tomate dos semanas y después hablamos! ¿Te parece?
-Está bien! Pero es seguro que en dos semanas te diga lo mismo!
-Bueno… En dos semanas hablamos… Es más, tomá tus cosas y andá a tu casa, tenés libre el resto del día! Y en dos semanas hablamos otra vez!
-Gracias Ernesto!
Salí de su despacho y fui para el mío, les expliqué a las chicas la situación, y me miraron con cara de asombro, sin entender nada, tomé mi cartera y salí del estudio.
Ya todos se enterarían de lo que pasó, de mi arranque de ira hacia esos dos hijos de puta, y ya no los quería volover a ver, por lo que dentro de dos semanas dejaré el estudio.
No me onorgullezco de mi reacción, incluso me pueda jugar en contra, pero no se la podían llevar de arriba, y la verdad es que ya nada me importa, mi matrimonio se fue al carajo, el trabajo también... tocará volver a empezar, en otro lugar, con otra gente...
Me fui caminando hasta casa, pensando en que pasaría de allí en adelante, luego de esas dos semanas, le diría a Ernesto lo mismo, no seguiría trabajando en el mismo lugar que Pilar.
Cuando mamá me vio llegar tan temprano, le conté todo lo que había pasado, y al igual que lo pensaba yo, me dijo que no volviera al estudio, que me saliera de ese lugar, que ya conseguiría algún otro trabajo.
A pesar de haber hecho lo que hice con Pilar y con Gonzalo, no me sentía contenta, después de todo, eso no afectaba en nada a lo que había pasado con Cristian, la infidelidad había existido y no podía hacer nada para remediar eso.
De Matías nada me preocupaba, ya que ni siquiera contacto habíamos vuelto a tener, y después de saber que Cristian y yo estábamos separados, se sentiría conforme y ni aparecería.
Lo que más me preocupaba, era el tema de Alan, y no por mí, porque de hecho ni siquiera tenía una relación con él, lo que me preocupaba era Cristian, y lo que podría pasar entre ellos cuando supiera en lo que se había metido su hermano.
*
En esos días sin ir al estudio, empecé a buscar otro trabajo, la decisión ya la había tomado, no trabajaría con Pilar ni un solo día más, no quería volver a ver su cara ni la de Gonzalo.
Comencé a enviar curriculum a varios lugares y el lunes de esa segunda semana de licencia, tuve una entrevista de trabajo en el área contable de una empresa distribuidora de insumos eléctricos para instalaciones y obras de construcción.
Hice la entrevista informando de mi experiencia en el estudio, y me explicaron las tareas, el horario, el salario, pero tenían que hacer otras entrevistas, y de quedar seleccionada o no, me avisarían en dos días.
Estaba en casa, sola en mi habitación, y a eso de las dos de la tarde me entró un mensaje, y al ver la pantalla, vaya si me sorprendí, era de Marcos, el hermano menor de Cristian, y decía:
-Hola cuña, ¿cómo estás?
-Hola Marquitos! Tu ex cuña, querrás decir!
-Para mi sos mi cuña! Escuchame, quería hablar con vos, ¿cuando podés?
-Esta semana no estoy trabajando, así que, cuando quieras…
-¿Esta tarde tipo cuatro estás al pedo?
-Sí, no tengo nada que hacer!
-Ok, a esa hora te paso a buscar!
-¿Por casa?
-Sipi!
-Ok, te espero!
¿Qué necesitaría Marcos hablar conmigo? Y con cierta urgencia, me pareció… seguramente algo sobre lo que Amalia me contara.
Me cambié y le dije a mamá que me vería con Marcos, ¿Marcos, tu ex cuñado?, preguntó mamá, creo que tan sorprendida como yo.
A las cuatro en punto llegó, yo ya estaba en la puerta, al verme, Marcos bajó del auto y me saludó con un abrazo, como siempre.
-Hola cuña! Qué bueno verte!
-Hola Marquitos! De verdad! Me alegra verte!
-Vamos!
Subimos al auto y salimos, hicimos unas pocas cuadras y paró en un pequeño café de avenida 45 y 17. Pedimos café para los dos, nos ubicamos en una de las mesas de la vereda y le dije:
-Me contó tu mamá que tenés novia…
-Sí! Se llama Agustina! Hace cinco meses que estamos juntos, aunque nos conocemos hace más tiempo…
-¿Y estás enamorado?
-La verdad es que sí! Nos llevamos muy bien! Estamos re bien juntos!
-Qué bueno! Me alegro mucho! De corazón me alegro!
-Ya la vas a conocer… estudia para contadora también, y le va re bien! No sabés las notas que tiene la guacha…! Pero hoy quería hablar de otra cosa con vos…
-Contame…
-El sábado al mediodía, almorzábamos con papá y mamá, Alan no estaba, y mamá me contó el motivo de la separación de ustedes…
-Bueno… ya lo sabés…, entonces sabés ya que fui una pelotuda…
-La verdad es que no lo podía creer, que el motivo de la separación fuera ese me pareció bastante exagerado, no sé… supongo que lo podrían haber resuelto… digo…
-Yo lo entiendo a tu hermano, y me puse muchas veces en su lugar, no sé… imaginate que viene un día Agustina y te dice que se acostó con otro flaco… ¿cómo te caería?
-…Y… supongo que para la mierda…
-Bueno, así le cayó a Cristian, y lo entiendo, y no le resto importancia a lo que hice, fui una pelotuda que la terminé cagando… y respeto su decisión… y asumo mis consecuencias…
-Pero mamá me contó que en ese momento pensabas que Cris estaba con otra mina, creo que no es tan grave, tan imperdonable… como que tenías alguna justificación…
-Es la decisión de Cristian, y la voy a respetar… Pero de todas formas, no tendría que haber llegado a eso… no hay justificación y me arrepiento cada día…
-¿No volvieron a hablar con Cris?
-Le he enviado muchos mensajes, pero nunca respondió ninguno… y también respeto eso… lo entiendo…
-Es un boludo… pero mamá también me contó lo de Alan y sus amigotes, una chotada la verdad… Alan es un pelotudo! ¿Cómo va a hacer algo así? El tema va a ser cuando Cris se entere, se va a pudrir todo con Alan!
-No puedo opinar sobre lo que hizo Alan, no sé que lo llevó a eso, como tampoco sé de donde conoce a mi ex, a mi compañera de trabajo, y al flaco con el que estuve esa noche.
-Mamá me dijo que lo habían planeado ellos, y que les habían enviado unos mails, a vos y a Cris… para cagarles la relación!
-Algo así… aunque no sé los detalles, ni de donde se conocen… pero bueno, a pesar de todo, consiguieron lo que buscaban… yo caí… la cagué, y contra eso no puedo hacer nada…
-Cristian lo tendría que saber!
-Supongo que tus viejos no sabrán que hacer, en cuanto Cristian lo sepa, se va a armar el quilombo con Alan, yo le dije a tu vieja que por mí no lo haga, que no se lo cuente, de todas formas eso no solucionaría nada entre Cristian y yo…
-Pero tendría que saberlo! Y después decidir qué hacer!
-Eso es lo que más me preocupa, por Cristian, y por tu familia…
-Bueno… Alan tendrá que hacerse cargo de la que le caiga, por boludo…
Lo escuchaba hablar y me parecía escucharlo a Cristian, eran muy parecidos, hasta en la forma de hablar.
-Te escucho y me parece escuchar a Cris… se parecen mucho…
-Bueno! Eso lo voy a tomar como un cumplido! Si a alguno de los dos me quiero parecer, definitivamente, es a Cristian!
-Quedate tranquilo que ya te parecés…
-Escuchame cuña, te quería decir que espero que se puedan arreglar con Cris, estoy seguro de que lo seguís queriendo, y que él también te sigue queriendo, pero bueno… es medio boludo… tendría que aflojar un poco! Me parece que no es para tanto… Y ya te digo que para mí, siempre serás mi cuña…
-Siempre lo he amado y lo sigo haciendo… de hecho ni siquiera he vuelto a salir… ni quiero conocer a nadie…
-Y otra cosa también te voy a decir… papá y mamá también quieren que se arreglen… para que te des una idea, escuché que papá le decía a mamá que se te extrañaba…
-Y yo también los extraño, bueno…, salvo a Alan… pero bueno… me toca aceptar esta situación, yo misma me la busqué Marquitos… no merezco el perdón de tu hermano...
Hablamos un rato más de otras cosas, de sus estudios, de su novia, de sus ganas de vivir solo y a eso de las seis de la tarde, me llevó de vuelta a casa.
No me quería hacer ninguna ilusión, que Marcos me dijera que Cristian me seguía queriendo, no significaba que quisiera volver conmigo, pero nunca había decidido el divorcio, no hasta ese momento.
*
Pasaron esas dos semanas de vacaciones y volví al estudio, con la decisión tomada, en ese mismo momento le entregaría a Ernesto mi carta de renuncia, que ya llevaba impresa y firmada. Aún no tenía otra alternativa de trabajo, pero algo conseguiría.
Al entrar al estudio, fui directamente a la oficina de Ernesto, la puerta estaba abierta, y al verme, me dijo:
-Hola Violeta! Pasá!
-Permiso Ernesto! Buenos días!
-Pasá, pasá! Y cerrá la puerta por favor!
Cerré la puerta de su despacho y me dijo:
-Sentate Violeta!
-Gracias Ernesto! Te quería decir que finalmente decidí renunciar, aquí traje la renuncia ya firmada!
-Bien! Si decidís renunciar no te lo puedo impedir, pero antes necesito decirte algo. Al día siguiente de que comenzaste las vacaciones, por supuesto me llegaron los comentarios de lo que había pasado con Pilar, y la llamé para hablar con ella. Le dije que me había enterado de lo ocurrido y que vos ibas a renunciar a tu trabajo, y que como vos renunciabas, no me quedaba otra opción que despedirla a ella también, y me dijo que estaba bien, que si era lo que yo decidía, estaba bien, por lo que Pilar ya no trabaja aquí, pero dos días después, me enteré que ya le habían ofrecido un trabajo en Junko, así que ya tenía planeada una salida, iba a trabajar solo hasta fin de mes. Por lo que si aceptás, me gustaría que siguieras trabajando con nosotros, ¿qué decís?
-No quería que la echaras, por eso me iba yo!
-Mirá Violeta, prefería echarla a ella y que vos te quedaras, ya te lo he dicho, estoy mucho más que conforme con tu trabajo, y por lo visto, ella no iba a trabajar mucho más aquí!
-No quiero que esto signifique un problema, que llegue a pensar que tuvo que irse por mi culpa…
-Quedate tranquila! No va a haber problemas! De hecho, luego de que dejara el estudio, me enteré de varias cosas de ella… y además se fue con la indemnización que le correspondía por su antigüedad! Todo legal y en regla!
-Bueno! No sé qué decir… Gracias por la consideración Ernesto!
-Nada que agradecer! Solo decime que seguís trabajando con nosotros y listo!
-Siento mucha verguenza por lo que pasó hace dos semanas...
-Olvidate de eso!
-Bueno! En ese caso sigo en el estudio!
-Perfecto! Ya tenés trabajo esperándote!
-Gracias! Muchas gracias!
En ese mismo momento me reincorporé al trabajo, y cuando las chicas me vieron, me dijeron que eso había que festejarlo, y lo hicimos tomando un café juntas a la salida del estudio.
Con los días volví a sentirme bien en el trabajo, sabiendo que no me cruzaría a Pilar en ningún momento, y una semana después, Ernesto me llamó a su despacho, para decirme que una nueva compañía había ingresado al estudio, y que mi equipo se haría cargo de esa cuenta.
Era una empresa grande, y sumado al trabajo que teníamos, Ernesto decidió contratar a otra chica, alguna estudiante avanzada o ya contadora.
Me preguntó si conocía a alguien, y me acordé de Agustina, la novia de Marcos, que estaba cursando el cuarto año de la carrera.
Se lo comenté y me dijo que la citara para el día siguiente, que le haría una entrevista, y aunque no la conocía personalmente, Marcos en aquella charla me había dicho que era muy buena alumna y que tenía excelentes calificaciones.
Salí de su despacho y le envié un mensaje a Marcos, para que le preguntara a su novia si le interesaría trabajar en el estudio.
Cinco minutos después, me contestó que sí, que le encantaría, me pasó su número de teléfono, y me comuniqué directamente con ella.
Le dije a Ernesto que al día siguiente a las diez de la mañana vendría para hablar con él, pero a ella le dije que viniera a las ocho, para que hablemos antes de la entrevista.
Al día siguiente cuando llegué al estudio, una chica ya esperaba en la puerta, y al verme se sonrió, por lo que supuse que sería Agustina.
Nos presentamos, conversamos un momento y entramos juntas al estudio, durante ese par de horas hasta la entrevista con Ernesto, le fui contando un poco del trabajo, y me di cuenta que entendía toda a la perfección.
Agustina es una chica muy linda, de contextura delgada pero con buen cuerpo, muy simpática, con una mirada dulce y algo tímida, sin dudas hacían con Marcos una linda pareja.
Antes de las doce la vi entrar nuevamente en nuestra oficina, y por la sonrisa que traía, ya me imaginé que Ernesto la había contratado, por lo que a partir del día siguiente, trabajaría conmigo.
Rápidamente se acopló a nuestro ritmo de trabajo, a las chicas les cayó muy bien, tanto que el viernes al salir del estudio, las cuatro fuimos a tomar un café, para conocernos un poco más fuera del estudio.
El sábado en la mañana, cerca de las once, Marcos me envió un mensaje preguntándome si estaba en casa, pasaría un momento con Agustina.
Cuando sonó el timbre, les abrí y los invité a tomar unos mates, y cuando volví con el mate preparado, me entregaron una bolsa, Agustina había querido tener un detalle conmigo por haberle conseguido el trabajo, y me compró una hermosa camisa color salmón con las mangas tres cuartos. Me cayó realmente bien esa chica.
Al igual que lo había hecho yo mientras estudiaba, trabajaría hasta la una del mediodía, al menos hasta que terminara las cursadas.
*
Los primeros días del mes de noviembre, una tarde en casa, mientras tomábamos unos mates con mamá y mi tía, Nancy me dijo:
-Escuchame nena, ¿tenés planes para el 21?
-¿De noviembre?
-Sí chiquita!
-Hasta ahora no, bueno… ya sabes que últimamente no tengo muchos planes!
-Perfecto! No hagas planes entonces para el 21!
-¿Por qué?
-Porque ya saqué entradas para ver a Roger Waters, y vas a venir conmigo! Y no acepto ninguna excusa! Desde ya te aviso! Venís o venís!
-Bueno... si me lo pedís así...
-No quiero ir sola nena!
-Está bien! Después decime cuánto sale la entrada y te doy la plata!
-No pibita! Yo invito, yo lo pago! Y ya reservé la combi!
Escuchar eso me hizo recordar el día en que conocí a Cristian, bajé la mirada con tristeza y supongo que mi tía lo debe haber entendido, porque me dijo:
-Quién te dice... Por ahí conocés a alguien en la combi...
-Callate boluda...
En ese momento mi vida estaba así, de casa al trabajo, y del trabajo a casa, la juntada mensual con las chicas, era siempre por las tardes a tomar un café, y ya hacía tiempo que no salía en las noches.
Mentiría si dijera que no guardaba una pequeñísima esperanza, más que nada porque Cristian nunca se había comunicado conmigo por el tema del divorcio, aunque no respondió nunca ninguno de mis mensajes, ni tenía noticias de él.
Lo seguía amando, lo seguía extrañando, extrañaba mi vida con él, y también mi sexualidad con él, cada vez que me tocaba en la soledad de mi habitación, lo hacía pensando en él, recordando muchos de los momentos tan placenteros que había tenido a su lado, y ni siquiera se cruzaba por mi cabeza, el pensar en otro hombre en esos momentos.
Clarita y Eva, las compañeras de trabajo, tía Nancy, y hasta mamá, me decían que tenía que seguir con mi vida, que tenía que mirar hacia adelante, pero sintiendo lo que seguía sintiendo por Cristian, ni se me cruzaba por la cabeza estar con otro hombre, creo que no podría.
*
Fue a mediados de noviembre de ese 2023, esa tarde del jueves 16 a las cinco y media, que fui al centro a comprarme un par de zapatos bajos que uso para ir al trabajo, que pasé frente al café de calle 12 entre 55 y 56, y lo vi luego de tantos meses.
Y se me aceleró el corazón, me puse nerviosa, Cristian estaba en una mesa de ese café, pero no estaba solo, estaba con una chica de pelo castaño, con la que conversaba y sonreían.
Fue tan solo un momento, pero bastó para que me explotaran las lágrimas, y ya no pudiera seguir mirando vidrieras en busca de los dichosos zapatos.
Me volví a casa caminando y llorando, pero ¿qué podía pretender? Yo había arruinado nuestro matrimonio, y era cuestión de tiempo que Cristian conociera a otra mujer, y por lo que pude ver en esos pocos segundos, una hermosa mujer.
Llegué a casa desolada, esa visión había sido un golpe de realidad en mi alma, que tiraba por tierra esa pequeñita esperanza que aún guardaba… que ilusa… ¿qué esperabas Violeta? Mamá se dio cuenta ni bien entré, y llorando le conté lo que había visto.
Mamá intentó consolarme diciéndome que quizás no estaba en una relación con esa mujer, que quizás tan solo tomaban un café, que fuera alguna amiga o paciente o lo que fuera.
Pero luego de hablar un rato, me dijo que quizás yo tendría que hacer lo mismo, pasar página y seguir con mi vida.Pero ¿cómo podría hacer algo así? si aún seguía amando a Cristian.
Cristian seguía sin decirme nada del divorcio, pero quizás sería cuestión de tiempo que lo hiciera, si tenía algo con esa chica, en cualquier momento se comunicaría conmigo para iniciar el trámite.
Me vine abajo otra vez, los días siguientes fueron muy tristes para mí, y esa tarde al salir del estudio, de camino a casa como cada tarde, entré en la iglesia, y sentada frente a la imagen de la Virgen, le pedí que esa mujer lo hiciera feliz, que Cristian pueda tener una vida feliz...
Continuará…
Continúa en
- Relato #235168— title-regex: contiguous parts (9 -> 10)
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