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El Precio de la Entrega - Capítulo 2

Daniela no esperaba que su madre regresara vestida así, ni con esa mirada de sumisión absoluta. Detrás de las puertas de esa mansión ajena, María Isabel guarda secretos que podrían destruir todo lo que Daniela creía saber sobre ella. ¿Está dispuesta a seguir a su madre hacia la verdad, aunque el precio sea su propia inocencia?

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Capítulo 2

Maria Isabel llevaba una minifalda plisada de color negro que cubria con justeza su culo, bajo la falda se podia notar un liguero tambien negro que sujetaba unas medias de red con encajes, todo junto a unos zapatos de tacon de unos 13 cm color negro, arriba llevaba una blusa blanca corta y de manga larga que dejaba su cintura y ombligo descubiertos, tenia un gran escote y se ajustaba completamente a su cuerpo lo que hacia que los pezones se marcaran perfectamente a través de la tela, en su rostro se podia notar un poco de maquillaje, rubor y un labial de color rojo intenso en sus labios, su cabello de color negro azabache tambien habia sufrido un cambio, ahora tenia un corte bob clasico que le llegaba un poco por debajo del mentón.

Daniela se mantenía de pie y en silencio frente a su madre, no sabia que decir o cómo actuar, no esperaba una situación cómo esa, la apariencia que tenia Maria Isabel en ese momento demostraba un cambio radical y más desde la última vez que la había visto, tenía tantas preguntas, tantas dudas por despejar, pero ahora las palabras no podían salir de ella, veía a su madre que también mantenía silencio pero ella no se notaba nerviosa o avergonzada por ser vista así. Ambas pasaron unos minutos viéndose hasta que finalmente Maria Isabel sería quien rompería aquel silencio

Maria Isabel: Hola hija

Daniela: Ma… ma, de verdad... ¿Eres tú?

Maria Isabel: Por favor pasa, tenemos mucho de que hablar

Daniela aun incrédula por aquel cambio físico en su madre dio unos pasos al interior de la casa, tras de ella su madre cerraba la puerta y comenzaba a caminar por su lado para pedirle que la siguiera, mientras iba detrás de su madre vio que incluso su manera de caminar había cambiado, iba en una postura erguida que hacía que los pechos sobresalgan más, con cada paso movía las caderas de una manera atrevida que nunca le había visto antes, los tacones obviamente ayudaban con ese movimiento.

El interior de la casa era muy elegante, muebles bien cuidados, un salon amplio, pasillos con cuadros en las paredes, escalones que daban a los pisos superiores, colores claros y relajantes en las paredes, Maria Isabel guió a Daniela hasta el salón para que tomara asiento en uno de los sillones.

Maria Isabel: Toma asiento hija, vuelvo en un minuto.

Sin poder decir nada Daniela se sentó en silencio, hasta ahora lejos de aclarar algo aquella situación le producía más interrogantes, estaba tan ensimismada en sus pensamientos que al sentir la presencia de su madre de nuevo entrando al salon la hizo sobresaltar un poco, Maria Isabel llevaba un vaso con agua en una mano y en la otra algo que parecía ser una llave aunque tenía una forma extraña.

Maria Isabel en silencio puso el vaso de agua en la mesa del centro frente a Daniela y luego tomó asiento en otro sillón.

Maria Isabel: pensé que tal vez te haría falta beber un poco de agua

Daniela bebió un poco de agua para tratar de calmarse, no sin notar primero la forma en la que su madre se había sentado, a pesar de lo corta que era la falda que llevaba Maria Isabel había cruzado sus piernas, lo que hizo que la falda se le subiera y se notara más el encaje de las medias y el liguero que las sujetaba, pero lejos de avergonzarse o sentir pena de su apariencia Maria Isabel se notaba tranquila.

Maria Isabel: Ahora te sientes un poco mejor hija?

Daniela: No entiendo nada ¿Que es todo esto mama? ¿Necesito que me expliques qué pasa aquí? - lo decía con mucho nerviosismo en su voz.

Maria Isabel: cálmate hija, todo tiene una explicación, sólo dime las preguntas que tengas.

Daniela intentó respirar y tomar un poco más de agua para recuperar la calma.

Daniela: Este lugar, ¿Por qué estamos aquí? ¿Es de nuestra familia y no sabía de su existencia?

Maria Isabel: No hija, este lugar no pertenece a nuestra familia, le pertenece a otra persona

Daniela: ¿A quién le pertenece este lugar?

Maria Isabel: Aún no te lo puedo decir.

Ante esa evasiva respuesta Daniela sintió mucho enojo.

Daniela: No? Dijiste que responderías todo ¿Que me estas ocultando mama?

Maria Isabel: No te oculto nada, te diré quien es el dueño de este lugar pero antes necesitas saber otras cosas

Daniela: Esta bien, entonces dime ¿Por que estas vestida asi? La última vez que nos vimos lucias diferente y ahora que te veo luego de tanto tiempo estás… irreconocible, ya no pareces mi madre, pareces una pu… - Daniela se detuvo en ese momento para no decir algo de lo que tal vez luego podría arrepentirse.

Maria Isabel: ¿Una Puta? ¿Es lo que quisiste decir? - dijo un tono tranquilo

Daniela mantenía silencio ante esa respuesta

Maria Isabel: No te preocupes hija, no me he ofendido ni me he molestado, el porqué cambié mi apariencia es debido a normas que debo seguir estrictamente

Daniela: ¿Normas? ¿A qué te refieres con eso?

Maria Isabel: Lo entenderás cuando sepas quien es el dueño de este lugar.

Daniela: En lugar de responder estas generando más dudas en mi, ¿Por que no eres directa y me dices todo de una vez? - dijo con nerviosismo y ansiedad en sus palabras

Maria Isabel: Todo a su debido tiempo hija

Daniela: Bien entonces dime ¿Por qué te fuiste sin decirme nada? ¿Por qué solo desapareciste? Ha pasado un año mamá, un año de no saber de ti, ni donde estabas, ni por que te habías ido, estuve muy preocupada y te lo dije en muchas ocasiones, ni aun cuando te intentaba llamar o te enviaba esos mensaje de voz pareció importarte lo que yo sentía.

Maria Isabel: Entiendo que todo este tiempo no ha sido fácil para ti hija, y de verdad lamento haberte preocupado tanto, pero era necesario que me vaya, no podía decirte nada porque yo también necesitaba encontrar respuestas a muchas preguntas que llevaba dentro de mí desde hace mucho tiempo?

Daniela: ¿Respuestas? ¿Respuestas a que? Y por favor no me vayas a dar otra respuesta vacía, necesito saber por que desapareciste

Maria Isabel se puso de pie y comenzó a caminar hacia la entrada del salón mientras la mirada de su hija la seguía

Maria Isabel: Si quieres saberlo entonces sígueme…

Nota: Si llegaste hasta aquí espero que la historia cuando menos te haya parecido interesante. Este es mi primer relato y sé que pueden existir algunos errores, pido disculpas de antemano por ello. Si desean dar su opinión acerca de la historia o tal vez algunas sugerencias o ideas para otros relatos espero sus impresiones en los comentarios o en mi email que es [email protected] cordial saludo a todos.

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