Mi primera verga negra
Tenía el cuerpo alto, musculoso y una verga que prometía dolor y placer por igual. Él solo pedía una cosa a cambio de su ayuda: que me entregara por completo. No sabía que esa primera noche desataría una obsesión que me llevaría a cruzar todos los límites, hasta que la verdad de su doble vida amenazara con destruir lo poco que había encontrado.
Les voy a conversar mi primera vez con un hombre negro. Cuando eso paso yo tenía 27 años y este hombre tenía 35, nos conocimos en el local donde yo trabajaba y donde él llegaba muy seguido porque recién se habia mudado al barrio.
Ricardo como lo llamare era entrenador de fútbol y era un negro costeño de casi 1.90 de estatura, simpático de cara pero lo que llamaba a todo mundo la atención era su cuerpo musculoso, él fue conmigo amable desde el primer día que nos conocimos y ya después de algunas semanas comenzó a coquetearme, yo no soy ninguna mujer extremadamente guapa pero como yo soy también costeña tengo un poco más de culo que las mujeres de la ciudad así que eso le llamo la atención a él, además que yo no tenía ni hijos, ni familia y ni marido.
Yo en ese tiempo de mi trabajo mantenía a mi familia que seguía en la costa y además pagaba mi arriendo, no ganaba mucho pero vivir si podía así que ya me había acostumbrado a la montaña y aunque no tenía marido si tenía algún noviecito que me cogía de vez en cuando para calmar mis ansias así que esa también era una de las razones por las que no correspondía a las invitaciones de Ricardo hasta que un día la necesidad me llevo a más de una cita con él.
Mi papá en la costa se enfermó y tenía que mandar dinero para llevarlo al médico, mande todo lo que tenía y me quede sin ningún peso pero los gastos iban en aumento hasta que al final de mes no tenía ni para pagar el arriendo así que viéndome preocupada en uno de esos días que él llegaba a la tienda se ofreció a prestarme, yo con recelo pero también necesitada le acepte sin más y para no hacer tan larga la historia ya iban dos meses que no le pagaba y Ricardo me propuso irnos al descuento. Al principio me negué e incluso me ofendí pero al pasar las semanas y viendo que se iba a cumplir otro mes sin poder pagarle acepté su propuesta y me dijo que nos viéramos en mi casa.
El día de su visita llego sin más y al abrir entro con vinos y muy bien vestido, ni bien nos sentamos comenzó sus coqueteos para después poco a poco irse acercando hasta que nos comenzamos a besar, Ricardo besaba muy bien y con tanta pasión que me fue calentando hasta el punto que comenzó a besarme el cuello y a agarrarme las tetas o el culo para luego irme desvistiendo poco a poco, en ese momento me recostó y se lanzó a mis tetas para chuparme y mordérmelas, sentí todo su peso encima mío con sus grandes manos tocándome las tetas mientras que su lengua chupaba y lamia mis pezones.
Solo ahí Ricardo ya me hizo gemir como nunca nadie, después de chuparme y lamerme las tetas comenzó a besarme hasta dejarme completamente desnuda y comenzó a desnudarse el. Acostada veía como se desvestía y como su musculoso cuerpo salía a relucir pero lo que más me asombro fue la enorme verga que cargaba. Nunca en mi vida había estado con un negro pero viéndole la vergota grande y gorda que tenía sabía que me iba a doler. Ricardo completamente desnudo se acostó encima mío dándome un largo beso para después levantarme y pedir que le chupe la verga.
Teniéndola frente a mi lucia aún más grande esa verga negra y de paso cuando la agarre con mis dos manos que son pequeñas aun su gran cabeza sobresalía entre ellas. Estaba durísima y con sus venas sobresalientes y emanando un olor tan embriagante que sin esperar nada le pase la lengua en su glande haciendo que Ricardo de un pequeño sobresalto entre risas, el sabor de su presemen era tan rico que comencé a chupárselo como siempre habia hecho pero incluso ya en mi boca solo entro además del glande unas pocos centímetros por el descomunal grosor que tenía.
Yo seguía chupándosela pero su longitud me intimidaba al punto que creo yo que Ricardo se dio cuenta y por eso me plantó un gran y baboso beso con lengua sin importarle que antes en mi boca tenía su verga, eso me causo asombro porque nunca mis amantes me besaban después de chupárselo poniendo de excusa que tenía "sabor" de su verga. Luego del gran beso de Ricardo que me calentó aun más de lo que estaba se lo chupe de todas las maneras posibles, le mame el glande, lo pajee, le chupe sus grandes bolas como bombones de chocolate, le pase la lengua en toda su longitud y se la babee por completo mientras que el jadeaba y gemía. No me considero una experta mamando verga pero reconozco que ese día con tremenda verga y luego de tremendo beso me volví loca y me dejé llevar completamente que incluso se la comencé a escupir mientras lo pajeaba o mientras le chupaba las bolas.
Ricardo me tuvo agarrada del pelo todo el rato que le chupe la verga pero luego Ricardo me levanto y haciendo hincar encima de su pecho quedamos en "69" y comenzamos a chuparnos mutuamente, yo estaba enloquecida chupándole la verga mientras el me besaba y manoseaba las nalgas hasta cuando sentí el primer lengüetazo desde mi chepa hasta mi culo, fue una sola lamida que me dejo baborreado todo mi sexo y me hizo brincar, pero lo más rico fue cuando em comenzó a chuparme toda la chepa. Ricardo sabía muy bien lo que hacía, me chupo todas mis paredes vaginales me succiono los labios e incluso me succiono el clítoris provocándome una sensación tan rica que solo respondí cerrando mis piernas y el con fuerza me las volvió abrir y se clavó vuelta en mi chepa.
Me olvide por completo de su verga y solo estaba disfrutando su lengua y como con cada segundo que pasaba el me tocaba lugares nunca antes tocados provocándome cosquilleos, hormigueos y mucho placer al punto de casi correrme solo con su lengua.
Luego de que solo él estuviera dándome placer me agarro y me giro dejándome en cuatro y comenzó a manotearme mientras me chupaba el culo, era la primera vez que me chupaban el culo y aunque al principio se sintió raro cuando comenzó a chupármelo con mordidas en mis nalgas me comenzó a gustar. así estuve no por mucho tiempo pero todo ese placer que estaba causándome se acabó cuando se levantó y comenzó a buscar en su pantalón hasta que saco un condón y se lo puso, fue la primera vez que ver a un hombre ponerse un condón me pareció tan excitante pero es que su verga lucia completamente apretada con ese condón dándome la apariencia de más gruesa.
Ahí en cuatro Ricardo se puso detrás mío y me fue metiendo la verga en mi chepa, con cada centímetro que entraba me dolía de sobremanera hasta que llego a un punto de dolor tan fuerte que me acosté y sacándome su verga le dije que me dolía mucho a lo que él me giro y ahora boca arriba me comenzó a besar para luego comenzar a escupir mi chepa y comenzó a metérmela muy despacio, en esa posición veía el musculoso cuerpo de Ricardo empujando esa enorme verga que para mi asombro así no me dolía tanto sino que me causa hormigueos con cada centímetro de entraba.
Me envolvió de placer sentir y ver como entraba esa verga hasta el punto de llegar a una profundidad donde nunca habia sentido que habia llegado ninguna verga, pero aun así no tenía adentro toda su verga sino que hasta Ricardo empujó y empujo hasta que el último cuarto de verga entro y sentí incluso hasta como sus bolas estaban pegadas en mi ano. Con la verga completamente dentro comenzó a moverse despacio y me hacía gemir hasta el punto de que sentía que me iba a orinar por tremenda presión en mi apretada chepa pero aguanté lo más que pude que al final no fue mucho tiempo porque Ricardo comenzó a embestirme con fuerza y me comenzó a doler. Al verme quejándome el saco su verga de mi chepa y agachándose me escupió varias veces en la chepa y vuelta me la fue metiendo, sentía mojadisima mi chepa que incluso sentía como escurría baba por mi culo pero eso era lo que faltaba, la verga de Ricardo ahora si entraba hasta el tope de sus pelos con mi chepa y ya no me dolía sus embestidas.
Ricardo se movía tan rico y sabia cuando darme duro y cuando darme rápido que me tenía al borde del colapso mental, cada envestida la sentía más y más adentro provocándome sensaciones nunca antes experimentadas pero además de eso como disfrute cuando él se acostaba encima mío sin parar de penetrarme y me besaba mientras yo me agarraba de su musculoso cuello o de la su musculosa espalda. Me cogía tan delicioso y ya estamos completamente entregados cuando tomándome como él quería me giro la una pierna hacia un lado y ahora con mi culo más a su vista me comenzó a penetrar mientras me daba manotones en mi culo haciéndome gritar de placer. Sus manos eran tan grandes que me dejaba quemando las nalgas pero con su verga dentro mío fue como un plus que me tenía al límite.
Ricardo también todo el rato que yo gemía el también jadeaba y soltaba algunas palabras como "que apretada estas" "que rica chepita" "te gusta”, y eso también me encantaba. Su voz varonil pero temblorosa porque nunca paro de embestirme me demostraba que también lo estaba disfrutando pero lo mejor fue cuando comenzó a rugir como un toro y comenzó a darme rapidísimo hasta que me giro dejándome vuelta boca arriba y sacándome su verga de la chepa provocando un sonido como el destapar un botella de vino, se sacó el condón y se corrió en mi chepa cubriéndomela hasta casi la línea de mi calzón.
De ahí entre risas de nervios Ricardo me dijo que estaba muy estrecha como si yo fuera a pensar que duro poco tiempo pero era todo lo contrario yo no sabía que cuando tiempo habia pasado pero estaba tan tocada y exprimida de tanta excitación que estaba más que satisfecha por su vergota.
De ahí y después de que el fuera en busca de papel para limpiarme nos quedamos un rato acostados hasta que me propuso irnos a bañar juntos, yo acepte y me levante con un fuerte dolor en la chepa de tremenda cogida con tremenda verga pero seguimos directo al baño. Ahí en el baño Ricardo ya tenía la verga completamente flácida y se veía tan linda pero igual grande, entre cachondeos se la fui tocando y nos comenzamos a besar mientras yo seguía con su verga en mi mano sintiendo como poco a poco iba creciendo y poniéndosele dura hasta el punto de que lo comencé a masturbar para después bajar y chupársela por pocos segundos.
Ricardo tenía toda la intención de vuelta cogerme en el baño pero tenía tan sensible la verga que hasta el orinar lo sentía placentero así que le dije que para la próxima vez y solo nos bañamos. Luego de eso Ricardo se cambió y se fue despidiéndose con un beso y diciéndome en modo de broma que si quería otro préstamo que le diga sin vergüenza pero que ya sabía cómo pagárselo.
Desde ese día Ricardo se volvió mi amante sexual, además que me daba plata disfrutaba como me cogía e incluso como logró hacerme correr por primera vez. Me quede tan enamorada de su verga que incluso en alguna ocasión me cogió sin condón haciendo gritar de placer más que las veces anteriores pero como siempre nada es para siempre nos dejamos de ver cuando descubrí que tenía hijos en la costa y que no se habia separado de la mamá de los niños porque ella mismo me escribió a reclamarme.
La última vez que cogimos fue después de 4 meses desde la primera vez y esa vez como ya habia decidido que iba hacer la última cogimos 3 veces en la misma noche. Quede abierta de tanta verga y aunque después casi rompo mi promesa al casi escribirle porque tenía ganas de coger me arrepentí y no le escribí incluso cuando él era insistente en sus mensajes...
Tiempo después él se fue del barrio porque me enteré de que habia conseguido otro trabajo y aunque aún lo tengo en Facebook nunca he vuelto hablar con el...
Les dejo mi correo si quieren hacer sus aportes: [email protected] si tuvieron experiencias similares, tambien experiencias de voyerismo, swingers o alguna relacionada con algun familiar me las pueden tambien contar. Déjenme sus comentarios.... no se olviden de calificar.
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