El capataz de obra y la arquitecta Parte 6
Silvia no es la mujer que Mario creía conocer. Entre confesiones aterrorizantes y placer prohibido, descubre que su esposa ha sido consumida por una vorágine sexual que va mucho más allá de la infidelidad. ¿Hasta dónde está dispuesto a llegar para escuchar la verdad de su propia destrucción?
EL CAPATAZ DE OBRA Y LA ARQUITECTA Parte 6
_No puedo creerlo_ dije
_ ¿El que no puedes creer?_ dijo Silvia
_Que hayas follado con dos tíos al mismo tiempo, que estabas borracha y que luego…._ dije
_Te digo que me cogió tan de sorpresa y que el calvo me daba por el culo, pero dentro mío pensaba que esa polla era más pequeña que la del capataz y luego le mamaba la polla a Jose y si, estaba cachonda, pero era más la sorpresa y decirme a mí misma, estoy follando con dos tíos al mismo tiempo, estoy loca, soy una zorra, mi cabeza pensaba demasiadas cosas aún pedo como estaba_
_Pero te estabas por marchar_ dije
_Si, pero él me ordenó que me quedara y miré su polla erecta entre sus manos y no pude resistirme, fui hasta la cama.
_ ¿Qué quieres?_ le dije
_Mira como estoy, haz algo_ dijo
Y entonces repté sobre la cama como una gatita obediente y me metí su polla en la boca y él me acarició la cabeza y la sentí dentro de mi boca, otra vez ese calor y ese olor un poco a sucio, un poco a pis y esa grandes venas azules bajo la piel rugosa y ya le estaba mamando la polla en toda regla y le acariciaba los huevos, después de la putada que me había hecho_ dijo Silvia.
_Hizo que ese hombre te violara, Silvia ¿te das cuenta de eso?_ dije
_No sé si violarme, creo que yo lo estaba consintiendo en parte_ dijo ella
_ ¿Te has vuelto loca? Es que no eres tú_ dije
_No me juzgues Mario, por favor…_ dijo ella
Entonces comprendí que esta historia que Silvia me estaba contando era la historia de su degradación, hasta límites que no podía sospechar en ese momento, porque no parecía darle mucha importancia a este episodio de que el calvo le hubiese dado por el culo y eso tenía que ser porque había vivido cosas peores luego, ella me estaba contando por partes, pero ella conocía el todo, sabía de su degradación completa.
_Volví a lamer sus pelotas, eso le encantaba y a mí me encantaba complacerle, quería que disfrutara con las cosas que le hacía, me acariciaba la cabeza y luego subí besando su panza y sus tetillas y nos besamos en la boca.
_Como te va la marcha, arquitecta……no pensé que fueras tan zorra_ dijo
Y claro, yo era una zorra para él, en su mente retrograda y machista no cabía otra posibilidad, las tías éramos madres y santas como su mujer o putas como yo, las que se dejaban dar por el culo y le mamaban la polla.
Me subí sobre él y pronto mi coño estuvo ocupado por su polla, era todo lo que necesitaba, me importaba un pimiento lo que Jose pensara de mí, solo me importaba sentir su polla dentro de mi cuerpo.
Lo cabalgué mientras me pellizcaba y retorcía los pezones y metía un dedo en mi boca, mis tetas se entrechocaban y golpeaban, pronto comencé a gemir.
_SIII!!!.....FÓLLAME…..AHHHHH!!!........FÓLLAME, CABRÓN….SI….._
_Como te gusta la polla, Silvia……como te gusta, cariño…._ decía él.
Yo arqueaba mi espalda, estaba borracha, pero de sexo, nada me importaba, estaba a punto de correrme otra vez.
Entonces la puerta se abrió y apareció ese hombre otra vez.
El conserje, el calvo, traía unos botellines en la mano.
_ Por si tenéis sed_ dijo y le pasó un botellín a Jose y este bebió mientras yo botaba sobre él y el calvo bebía al costado de la cama, con un pantalón de chándal y una camiseta sucia, mientras yo no dejaba de botar sobre la polla del capataz.
_Dile que se marche…._ dije a Jose, este me abofeteó una teta y luego la otra y en realidad no me importaba que ese hombre estuviera allí y entonces se sobó la polla por sobre el chándal y luego estiró una mano y me cogió un pecho y vi su mano, morena y peluda sobre mi pecho y lo deformaba y el capataz me dio un azote en el culo.
PLASSSS!!!!
Y comencé a correrme, como una loca, a los gritos y ellos se reían y no me importaba, las manos del conserje calvo seguían sobando mis pechos y cuando acabé de correrme sentí como me cogía del pelo y me besaba en la boca, guarramente.
Y luego me ofreció un botellín de cerveza y bebí, del pico groseramente, mientras seguía hamacándome sobre la polla del capataz.
Este sonreía de una forma boba, una sonrisa estúpida en el rostro que no le conocía, por primera vez se le veía relajado y sonriente, entre amigos, de juerga, el alcohol le producía ese efecto, era de esos tíos con doble personalidad, cuando bebía se transformaba, estaba aprendiendo a conocerle.
El conserje se bajó los pantalones de chándal y vi que su polla no era tan pequeña, si me lo había parecido en comparación con la de Jose, pero era una buena polla, bastante gorda, ancha, me cogió del pelo y llevó mi cabeza hasta su polla, subió una pierna sobre la cama y abrí la boca le mamé la polla, tenía ese sabor a suciedad y orina de José, pero más pronunciado y con restos de semen acido también.
Otra vez tenía dos pollas invadiéndome y ahora que comenzaba a estar más lucida sentí una corriente de morbo por todo el cuerpo y la sensación de estar hundiéndome en el fango, de que lo que estaba haciendo estaba muy mal y que era irreversible.
_Otra vez te está poniendo esto, Mario, te prefiero así_ dijo Silvia.
Mi polla estaba erecta otra vez, y abultaba el bañador, el relato de Silvia había hecho efecto.
Se acercó a mí y me cogió la polla y nos besamos.
_ ¿Todavía me amas?_ dijo ella desafiante
_Si, siempre te amaré_ dije
_Espero que sigas amándome cuando te acabe de contar esto_ dijo ella, me estremecí.
_El calvo se desnudó, era flaco pero panzón al mismo tiempo, un cuerpo que me hubiese repugnado en cualquier otra circunstancia, pero cogió el lubricante y luego me estaba poniendo en el culo, lo esparcía con su dedos, cada vez que un dedo lleno de lubricante me entraba en el culo yo suspiraba y mi coño latía con la polla de Jose dentro de mí y me incliné para besar en la boca a Jose y nos besamos guarramente, me devoraba la boca y yo se la devoraba a él.
_Esto lo hago por ti_ le susurre en el oído. Ese tipo de frases me recordaban que seguía estando borracha.
_Esto lo haces de putón que eres…_dijo él
Entonces sentí la polla del calvo hurgando en mi culo y luego la penetración, lenta y esa sensación de que las pollas iban a chocarse por dentro a través de la pared del útero y esta vez si la sentí muy gorda dentro de mi culo y que me abrían entre los dos, me estaban rompiendo y abriendo entre los dos y se movieron dentro de mí al mismo tiempo y me sentí morir.
_AHHHHHH!!!....DIOS…..JODER……SI…..SIIIII!!!!!_
PLASSSSS!!!.......PLASSSSS!!!!!
No supe quién de los dos me había azotado. Mis pechos estaban aplastados sobre el pecho de Jose quien me acariciaba la espalda, cerré los ojos y me dejé llevar por las sensaciones, me mecían, me acunaban entre las dos pollas y sentí que perdía el conocimiento y antes de darme cuenta me estaba corriendo otra vez.
_AHHHHHHHHHH!!!....DIOS…..ME CORRO…..ME HACEIS QUE ME CORRA….CABRONES….CABRONES HIJOS DE PUTA…..COMO ME FOLLAIS…..AHHHHHH!!!_
Me daba cuenta que mis frases eran incoherentes y que sollozaba al mismo tiempo y que ellos gruñían y se reían de mí.
_Cambiemos que le quiero follar el culo….- dijo Jose y me levantaron como si fuera un guiñapo y me azotaban el culo como dándome prisa mientras me descabalgaba y me subí sobre la polla del conserje y ahora miraba a la pared con su cómoda y su espejo y de espaldas al cabecero y ese hombre desconocido me chupaba los pechos y le miré y no podía creer que estuviera montada en su polla y él puso una mano en mi nuca y bajé la cara y nos besamos, con esa boca asquerosa y con mal aliento y luego sentí la mano callosa de Jose en mi hombro y su polla que tanteaba en mi culo y luego vi las estrellas de dolor, me la había metido a lo bestia y me había hecho daño, ante otros machos se volvía violento y me jaló del pelo y me besó en el cuello y ya me estaba enculando, otra vez era yo ese amasijo de carne y piel y tetas sudadas y coño mojado en el que me había convertido y el culo completamente lubricado y esas pollas que se movían dentro de mí, como animales, como lagartijas que me estuvieran devorando las entrañas.
_¡¡¡JODER….COMO ME ESTÁIS FOLLANDO…CABRONES!!!.....AHHHHH!!!....COMO ME REVENTÁIS EL CULO….¡¡HIJOS DE PUTA!!!!!_ Ellos se reían de lo parlanchina que me había vuelto, tal vez la borrachera, tal vez esas sensaciones de estar siendo follada como una puta, por dos tíos al mismo tiempo por primera vez en mi vida.
Me di cuenta que no sabía el nombre del calvo, del conserje, era la primera vez que no sabía el puto nombre de con quien estaba follando_ dijo Silvia y nos miramos y sus ojos se llenaron de lágrimas, pareció perder todo el aplomo que tenía.
Me acerqué a ella, nos abrazamos.
_Joder, cariño, todo eso ya ha pasado_ dije
_Joder, Mario, no sabes las cosas que he hecho, las cosas que me ha hecho hacer ese cabrón…._ dijo ella.
_No importa…- dije
Ella se limpió las lágrimas con un papel.
_Está bien, lo hecho, hecho está_ dijo
_No sigas contándome, no preciso saber más_ dije
_Vamos a la cama, quiero contarte todo…._ dijo
Fuimos hasta la cama, amplia, blanca y fresca, nos recostamos, la abracé por detrás, sentí su culo contra mi polla erecta. Nuestras manos se entrelazaron.
_Por supuesto volví a correrme, no me importó demasiado no saber el nombre del calvo, Benito se llamaba, eso lo supe luego- dijo ella
Como si fuera necesario despejar esa duda del nombre.
_Sentía esas pollas como dos estacas enorme dentro de mi cuerpo, entonces, cambiamos de posición, ahora le mamaba la polla al calvo, quien estaba de pie al borde de la cama y yo seguía empalada por el culo por la polla de Jose y el calvo me sobaba las tetas mientras le mamaba la polla hasta que se corrió dentro de mi boca, su semen era ácido y amargo y asqueroso pero lo tragué todo, no podía hacer otra cosa y luego, Jose, me hizo poner de pie y cambió su polla al coño y me folló a lo bestia, los dos de pie al lado de la cama y yo temblaba toda, de un modo que no te imaginas, ni me di cuenta de que el conserje ya no estaba allí, no quería que eso acabara nunca, estábamos compenetrados de un modo que no te imaginas, yo flexionaba las piernas para que nuestras alturas coincidieran pues él es más pequeño que yo y me follaba sin descanso y yo sentía que estaba en el séptimo cielo, que me moría, su polla me taladraba el coño, como un maldito conejo y giré la cara y nos besamos y en ese momento todo era hermoso y pleno.
_Córrete dentro de mí…_ le dije
_ ¿Quieres que te llene el coño de lefa?_ me dijo, nos besamos, sentía sus manos en mi vientre y en mis pechos y mis piernas flexionadas y no podía más, tenía que acabarse eso de una buena vez.
_Córrete donde quieras…..puto cabrón….-
_Entonces me corro en tu coño……..te voy a preñar zorra…..llevaras un hijo mío en el vientre…._ dijo.
Te digo la verdad, me daba igual lo que dijera, en ese momento, quería que se corriera, que le pusiera fin a ese dulce martirio, comencé a correrme yo, no podía esperarle, me corría otra vez, temblaba toda entre sus brazos y sentí que si él no me sostenía me hubiese ido al suelo.
Y luego esos chorretones de lefa, golpeándome el fondo del útero, inundándome el coño y sus gruñidos de perro viejo, sus sordos ruidos de animal, que se muere, que lo han herido y se deja morir en lo profundo del bosque y quise besarle en esa muerte de su orgasmo y nuestras bocas volvieron a encontrarse y sentía como seguían los latigazos de su polla dentro de mi vagina, se corría dentro de mí, con la absurda promesa amenazante de preñarme, de dejarme preñada, como un castigo y como una lección de todos los machos del mundo_
_Que enganchada estabas a él_ dije con pesar, mientras seguía abrazándola desde atrás.
_ Si, la verdad es que si…..si quieres que pare de contarte, me lo dices_ dijo ella
_Ya te dije que quiero que me lo cuentes todo_
_ ¿Te hago mucho daño con esto?_ dijo ella
_Yo me lo busqué_ dije
_ ¿Por qué dices eso? ¿Por esos videos primeros?_
_Si, yo abrí esa puerta, sin esos videos no hubiese sucedido nada de esto…_ dije
_Si, puede ser que esos videos…_ dijo ella
_La puta inteligencia artificial_ dije
_Si, pero luego, no sé, había algo oscuro en mí y por otro lado he pensado mucho en una cosa_
_ ¿Si? ¿En la polla de ese viejo?_
_También, pero no, lo que digo es que el mundo de la obra es un mundo masculino, aunque lo queramos negar, aunque queramos minimizarlo, aunque esté de acuerdo en el derecho de las mujeres y en que debemos desarrollar nuestra profesión y que podemos hacerlo tan bien como cualquier hombre, hay mundos que son masculinos y siempre lo serán y allí nunca encajaremos las mujeres_
_Joder, eso no muy feminista que digamos, diría que todo lo contrario_
_No sé si seguiré en esto_
_ ¿Con la arquitectura?_ dije
_Seguiré ligada a la profesión, pero tal vez de otra manera_ dijo ella
_Jode, no sé, no me parece….si es por esto…- dije
_Espera a escuchar toda la historia_ dijo ella y giró la cara y nos besamos.
_Luego de que él se corriera dentro de mi coño, no me dejó ir a lavarme, me volcó sobre la cama y nos besamos y luego encendió un cigarro.
_ ¿Qué le has dicho a tu marido?_ dijo
_Que he quedado con una amiga_ dije, el humo del cigarro se iba al techo de la habitación en volutas perezosas.
_ Yo no suelo engañar a mi esposa, lo hago a veces, pero no tanto como puedes pensar_ dijo
_No te juzgo por eso_
_Bueno sería_ dijo él con chulería
_Así que tienes nietos, eres abuelo_
_Tengo tres nietos_ dijo él
_Quisiera ver sus fotos si las tienes…_
_No ahora, aquí…_ dijo
_Te has pasado tres pueblos con lo del tío este….-
_No puedes negar que lo has disfrutado ¿O no?_ dijo él, mientras continuaba fumando con una mano detrás de la nuca, yo estaba volcada sobre él con mis tetas rozando su pecho y con la yema de un dedo hacía círculos concéntricos sobre su pecho.
_Si…pero te hubiera dicho que no si me hubieras preguntado_
_Por eso es mejor no preguntar…_ dijo
_ ¿Es la primera vez que follas una mujer con otro?_
_ ¿Con otro tío? bueno cuando estábamos en la mili nos hemos follado una puta entre los dos con este, con Benito, es un buen amigo_ dijo
_Yo es la primera vez que he estado con dos tíos a la vez_
_ ¿Te ha gustado?_
_Bueno ha sido muy sórdido_ dije
_Te va la marcha, joder tan señora y tan arquitecta que eres y como te gusta follar_
_Que sea arquitecta no quiere decir nada, soy una persona como cualquiera_
_Claro, pero no pensé que fueras así cuando te conocí_ dijo
_ ¿Cómo pensabas que era?_
_Una frígida, calienta pollas_ dijo
_Gracias_ dije
_Eres muy guapa, muy guapa y estás demasiado buena_ dijo y nos besamos, yo estaba complacida de que me encontrara guapa.
Vi su enorme polla en descanso, volcada sobre una de sus piernas gordas, la cogí con la mano, tenía derecho a hacerlo, era mi polla de alguna manera.
_ ¿Es más grande que la de tu marido?_ dijo, la pregunta de rigor, el macho que se mide la polla con otros machos.
_Si, es más grande, pero la de él está bien también_
_No lo dudo, pero tan bien no estará, sino no andarías de puta por aquí…_ dijo
_Te pones insoportable de chulo_ dije
_Voy a follarte mucho todavía…_ dijo, lo volví a besar mientras lo pajeaba, se m estaba pasando la borrachera, un poco al menos.
Otra vez se la estaba chupando, metiéndome sus huevos en la boca, él se sentó a horcajadas sobre mí, me amasó las tetazas y me metía la polla en la boca y yo me ahogaba entre sus huevos, chupando, lamiendo, sintiendo toda esa virilidad sobre mí y repasé con la lengua toda su bolsa escrotal y él se movió adelante sobre mi cara y puso su culo en mi boca y le abrí las nalgas con las manos y metí mi lengua en la raja olorosa de su culo y lamí allí como una guarra.
Y entonces sonó su móvil, estaba sobre la mesilla de noche, él se inclinó para cogerlo, mientras yo seguía lamiendo su culo, metía mi lengua lo más adentro que podía y el hacía esos gruñidos de perro viejo que me gustaban tanto.
_Hola, si ¿Qué quieres?_ dijo en forma dura, adiviné al instante que hablaba con su esposa, él refregó su culo gordo sobre mi cara como si quisiera ahogarme. Yo seguía metiendo mi lengua, casi no podía respirar, los olores fuertes, de macho, saturaban mis fosas nasales.
_Ya te había dicho que volvería tarde_ dijo él, escuchaba la voz de ella como un rumor de pájaro.
Sentí la mano libre de Jose sobre mis tetas, las estrujó y estiró, me di cuenta de que a él también le ponía hablar con su esposa mientras yo lamía su culo y sus huevos por debajo de él.
_No te preocupes por la cena, cualquier cosa está bien_ dijo
La mujer seguía parloteando suavemente. Su esposa, la madre de sus hijos, la abuela de sus nietos. Y yo era la guarra, la zorra, la que le comía los huevos al marido, Jose refregó sus pelotas sobre mi cara, sentía un flujo ocre cubriéndome el rostro y solo lamía y lamía con mi lengua como si fuera lo único que sabía hacer en este mundo.
_Tú tranquila, yo hablaré con él_ dijo José, el macho, que solucionaba un problema familiar solo con hablar.
_Tú tranquila_ volvió a decir y se movió sobre mí y puso su polla al alcance de mi boca y empujó y yo la engullí y succioné, era una mamadera llena de leche, de mi leche.
_No me esperes ve a dormir, que estarás cansada_ dijo y yo me ahogaba con su polla entre mi boca, pues él empujaba y me la metía hasta el fondo de la garganta y sus piernas macizas aprisionaban mi cabeza.
_Vale, ve a dormir, cariño, no te preocupes…- dijo y yo pasé mi lengua por la cabeza hinchada de su verga.
Cortó la llamada, seguí chupando su polla, era su hembra, su puta.
_Joder, menudo zorrón estas hecha, chiquilla_ dijo él y nos besamos y luego me puso de costado y él detrás de mí e hizo que levantara una pierna y me la metió y se cogió de mis tetas, mi coño y mi culo querían más, no me cansaba de follar, de que me follara, de que me usara a su antojo.
_ No tienes fin, cariño….- dijo y nuestras caras se encontraron y nos besamos y luego de un rato así, me la quitó del coño y se puso un poco de lubricante en los dedos y me la metió por el culo y nos besábamos en la boca mientras me enculaba y me abrazaba por detrás, así como estamos tú y yo ahora y me sobaba los pechos y a veces se metía un pezón en la boca y yo sentí venir el orgasmo desde la punta de los pies desnudos, me subía desde allí y me recorría todo el cuerpo y el coño me latía y el metió unos dedos allí y su polla entraba y salía de mui culo y lo sentía tan abierto, tan fácil de meter y sacar su polla, no me dolía nada y todo era puro placer, una nube de placer que me ahogaba y comencé a correrme una vez más y recuerdo que Jose me insultaba pero yo no podía comprender lo que me decía, solo gemía y pedía más, más y más y mi cuerpo era sacudido por esos espasmos que no podía controlar y sentía los brazos de ese hombre como tenazas de hierro que me apretaban y luego volví un poco en mí, tuve conciencia otra vez de donde estaba y su polla cambió de lugar, abandonaba mi culo y me dejaba con una sensación de orfandad y entraba en mi coño y volvía a besarme y yo era un guiñapo otra vez, un trapo sudado sin voluntad ninguna y me anuncio que se iba a correr en mi coño, otra vez y yo a todo decía que sí y luego sentí un chorro caliente de semen dentro de mi vagina, como si se estuviera meando.
Cuando llegué a casa tu dormías, yo estaba en un estado lamentable, a la mañana siguiente tuve que maquillarme unas ojeras como bolsas negras debajo de los ojos.
Me recluí en la oficina y bebí varias tazas de café, a media mañana cuando los hombres hacen su colación de la mañana, Jose vino a verme.
_Hola, que pasa_ dije
_Hola, quería hablar contigo, ayer…._
_Olvidemos lo de ayer, a los dos se nos fue la olla yo creo…_
_Debí cuidarte más, perdona, estaba muy pedo y vale….no lo pasamos mal_
_No, no lo hemos pasado mal_ dije
En realidad quería estar a solas esa mañana y por primera vez desde que era su amante no tenía ganas de verle.
_No estarás cabreada conmigo, supongo_ dijo él
_ ¿Por hacer que el conserje me violara y luego follarme entre los dos aprovechando lo mal que estaba? No, quédate tranquilo…_
_Si, perdona, fue una gilipollez de mi parte_ dijo
_Ya está, somos adultos, nos hemos pasado un poco_
_Pero joder que te va la marcha, Silvia, eso no lo puedes negar_ dijo él
Me pareció odioso y estúpido en ese momento.
_Sí, claro me va la marcha, ya sabes lo zorra que soy_ dije
_Vale, igual, luego nos vemos, cuando acabé el día_ dijo
_Vale, no creo, estoy muy cansada, no creo que me apetezca_ dije
_Ya veremos_ dijo él
Luego, por la tarde, salí con él a inspeccionar las obras. Yo no me interesaba tanto, como te he dicho, cómo seguían las obras. A todo decía que sí, todo se desarrollaba con normalidad.
Y José me miraba con deseo creciente. Cada vez su mirada se hacía más torva sobre mí, y eso estaba cambiando rápidamente. Le notaba ansioso más que otras veces, mirándome los pechos, mirándome el culo.
No podía evitarlo. Esa tarde acabó de esa manera, y pensé que realmente no tenía ganas de verle. No me apetecía hacer nada con él.
Y ya me disponía a marchar, cuando se abrió la puerta de mi oficina, y entró él. Y me dijo, los hombres ya se han ido. Solo queda el sereno, que todavía se está cambiando.
Creo que tenemos tiempo, dijo él. Mira, le dije, ya es tarde, estoy cansada, no me apetece hacer nada.
_Venga, no te pongas así, si sabes que, al final……_ dijo él
_ ¿Al final, qué?_ le dije.
_Al final acabarás haciendo lo que yo te diga_ me dijo. Cuando escuché esas palabras, fue como si algo se activara dentro de mí. Di unos pasos hacia atrás, mi culo chocó contra el escritorio.
Ese día llevaba una falda corta. Él se aproximó hasta a mí, puso sus manos en mis pechos, y los sobó por encima de la camisa.
_ ¿Qué haces?, le dije, no quiero hacer nada, no me apetece.
_Ya verás cómo te apetece, me dijo él.
Y se pegó a mí, y nos besamos en la boca, guarramente. Y luego sentí sus manos subir mi falda, y sobó mi culo, y abofeteó mis nalgas.
Me dio un par de azotes, mientras me besaba. Luego acabó por levantarme la falda, y me sentó sobre el escritorio. Y se bajó la cremallera de la bragueta, y sentí otra vez su polla sobre mis bragas.
Me follaba por sobre las bragas, hasta que corrió la tira del tanga, y me la metió. Y para mi sorpresa, me di cuenta que ya estaba muy mojada. Me folló así de esa manera, duramente, yo sobre el escritorio. Con mis piernas anudadas a su cadera, los zapatos de tacón sobre su culo, por sobre el mono de trabajo. Luego me fue volcando sobre el escritorio, y metió sus manos por dentro de mi camisa. Y estrujó uno de mis pezones, por sobre el sujetador.
Estaba tan ansioso y tan apurado, que acabó por romper los botones de la camisa. Lo hizo violentamente, y los botones saltaron por el aire. Le dije, ¿qué haces, joder? Entonces, una de sus manos comenzó a ahorcarme. Atrapó mi cuello, y presionó, mientras me follaba, y sentí un placer inmenso. Y luego, como yo cada vez gemía más fuerte, me tapó la boca con su otra mano. Con una mano me ahorcaba, y con la otra me tapaba la boca.
Y como ya te he dicho varias veces, el sentir la palma de su mano callosa, amordazándome, me ponía mucho. Tenía la camisa rota, y esa mano que me ahorcaba, fue hasta el sujetador, y también lo rompió. Lo hizo volar por el aire también, y entonces abofeteó mis tetas desnudas, mientras me amordazaba.
Era un polvo salvaje como no habíamos tenido otro. Y luego me besó, mientras me follaba. No tardé en correrme, como una guarra, como una zorra, como lo venía haciendo con él últimamente.
Entonces me dijo, ponte de pie y date la vuelta, que te voy a follar el culo. Me giré todavía tambaleante sobre mis tacones, y él empujó mi espalda sobre el escritorio, e hizo que mis tetas desnudas se aplastaran sobre el acrílico. Entonces sentí su mano hurgar en mi culo, y le dije, en mi bolso está el lubricante.
Él se rio, dijo: _ Ves que al final ibas a quererlo tanto como yo, siempre estás bien preparadita_
Sentí el frío del lubricante en mi culo, y luego su polla empujando. Y ya me estaba enculando otra vez, yo volcada sobre el escritorio, con mi camisa y mi sujetador destrozados. Y esta vez me folló muy duro, sentía otra vez mi culo que se abría para él_ Dijo Silvia
_Creo que estaba comenzando a obsesionarse contigo, estaba perdiendo el control de la situación, estaba pillado por ti_ dije, un poco impresionado por el relato de mi esposa.
_Si, es verdad, no me daba cuenta en ese momento, pero su deseo iba en aumento y quería follarme a todas horas, ya no era el macho desinteresado del comienzo_ dijo ella
_Es normal, tú eres muy hermosa y él estaba bajo tu hechizo ahora_
_Me propuso encontrarnos en el hotel de siempre, pero no quise, no estaba dispuesta a que me follaran entre los dos, con el calvo_
_ ¿Y entonces?_
_Le dije que yo elegiría el hotel esta vez y él aceptó_ dijo ella
_Lo has pagado tú, supongo_
_Si, un hotel cinco estrellas, estaba harta de los hoteles cutres_
_Le pagabas el hotel a tu amante, al capataz de obra_ dije
_Llegamos y él estaba fuera de ambiente y lo sentía un poco irritado, quería follarme con rabia, enseñarme que él seguía mandando_
_ ¿Otra vez te rompió la ropa?_
_No, pero quiso filmarlo, como me follaba, colocó el móvil en la mesilla de noche y lo puso a filmar:
_ ¿Y tú lo has consentido?_ dije
_Si ¿Quieres ver ese video?_ dijo Silvia
Continúa en
- Relato #252452— title-regex: contiguous parts (5 -> 6)
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