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El secreto de la sobrina Parte 2 (relato)

Siempre supo que era su sobrina favorita, pero nunca imaginó que el secreto que guardaba Aitana sería tan caliente. Cuando el velo cae, la familia queda fuera de la ecuación y solo quedan el deseo prohibido y el silencio de la noche.

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EL SECRETO DE LA SOBRINA Parte 2

En ese momento la madre de Aitana entró en la cocina con otra pila de platos en las manos.

_Venga, hija, no te quedes ahí_ dijo mi cuñada, Aitana estaba inmóvil, su madre le quitó los platos de las manos y los puso en la encimera.

Nos miramos ella y yo profundamente, me arrepentía un poco de haber sido tan brusco con ella, había bebido y llevaba pensando en todo esto desde hacía meses.

Volví a la sala con el resto de la familia, Aitana se acercó, yo estaba hablando con su padre, era un buen tío, normalillo, como yo, tenía una ferretería en la que vendía de todo.

_Mira, esta belleza, la psicóloga de la familia, una doctora, ¿Qué me dices?_ dijo

_Estarás orgulloso, cabrón_ dije y miré a Aitana que estaba aterrada aunque trataba de recomponerse

_Emilio, ven aquí, hombre_ dijo mi mujer

El padre de Aitana se alejó unos metros.

_ ¿Por qué me has dicho eso de Solange?_ dijo

_Porque sé quién es Solange y quiero conocerla_ dije, otra vez me afloraba una crueldad desconocida, quería decirle que se quedara tranquila, que su secreto estaba a salvo conmigo, pero en cambio me salía un costado cabrón con ella.

_No sé de lo que hablas_ dijo ella, el rostro acalorado, el fino pelo cobrizo enmarcando la carita, que guapa era me cago en dios.

_Venga, niña, tú eres Solange, lo sé todo_ dije

_Co……como lo sabes….._ dijo ella, los ojos color miel se le habían dilatado, llevaba unas grandes pestañas naturales y las cejas finas y depiladas, todo en ella era perfecto, siempre.

_Tú tranquila, no se lo diré a nadie, confía en mi_ dije y toqué su brazo delicado y temblaba como una hoja.

_Por lo que más quieras…._ dijo y me miró con el rabillo del ojo.

_No te preocupes mi niña, eres mi sobrina favorita, no lo olvides, anda, no te preocupes_ dije y volví a coger su bracito y joder, sentí la erección revolverse dentro de mis calzoncillos.

Ella no dejaba de mirarme, todo el tiempo, le había jodido las fiestas, eso era evidente.

Al día siguiente, muy temprano tenía un mensaje en el móvil.

_Necesito hablar contigo_ me decía.

Quedamos fuera del pueblo, en un camino que llevaba a un molino abandonado.

Ella llegó en el coche de sus padres, llevaba el pelo recogido en una coleta y unos vaqueros ajustados y una cazadora de cuero.

_Vamos hasta el molino_ me dijo.

_Vale_ ahora yo estaba un poco acojonado, otra vez la idea de extorsionarla pasaba por mi mente, pero más como una fantasía que como una posibilidad real.

Al fin y al cabo era mi sobrina y la quería mucho, era muy maja además, pero joder, también era una puta, una scort de lujo que se follaría sus buenas pollas cada semana.

Llegamos al viejo molino, todavía corría un riacho de agua límpida por un costado, era de piedra y cal, blanca y muy antigua.

Ella bajó del coche, llevaba unas botas marrones con una gran hebilla plateada, su andar era pesado, felino, denso, llevaba las manos dentro de los bolsillos de su chupa de cuero.

_ ¿Quieres que entremos al molino?_ dije

_Si, vale_ dijo ella

Entramos, estaba oscuro, había muchos trastos tirados y la luz se filtraba por una ventana pequeña de vidrio sucio por la cagada de los pájaros.

_ ¿Qué es lo que sabes?_ dijo ella, sin mirarme, la chupa de cuero era corta y le quedaba por arriba de la cintura, los vaqueros se adherían a su culo portentoso.

_Lo sé todo, hija, ya te he dicho que no te preocupes _ dije, me senté sobre unos fardos y saqué un cigarro.

_ ¿Te molesta que fume?_ dije

_ ¿Cómo lo has sabido?_

_ ¿Que eres una scort de lujo? Un cliente tuyo es amigo mío_ dije, cuando mencioné la palabra scort, le dio como un temblor en todo el cuerpo.

_Tiene que ser Sergio ¿verdad? estuve con él cuándo has estado en Madrid la última vez_

_Puede ser_ dije

_Me imagino lo que pensaras de mí, que vergüenza, joder ¿me convidas un cigarro?_ dijo

_No puedo juzgarte, niña, es tu vida, pero ¿por qué lo has hecho?_

Le alcancé un cigarro, ella lo cogió de la cajetilla, se lo encendí, hizo un hueco con sus manitas, el mechero iluminó brevemente su carita, le noté un gesto duro que no le conocía.

_Por dinero, tío Javi, por el puto dinero, estaba cansada de compartir piso con otros, de no tener una puta perra en el bolso_

Dio una pitada y echó el humo hacía el techo derruido del molino, cambió el peso del cuerpo de una pierna a la otra y se balanceó, clavando un taco en el suelo de tierra apisonada.

_Las niñas ahora ganan pasta haciendo de web- camer, poniéndose en pelotas por internet_ dije, ella entrecerró los ojos cuando dije eso, ponerse en pelotas, nunca hablaba así con ella.

_Lo hice, durante un tiempo, pero no me gustaba, no podía hacerlo, me sentía fatal_

_ ¿Es mejor follar por dinero?_ dije

_Has dicho que no me juzgarías_ dijo ella

_No te juzgo, Solange, solo es curiosidad_ dije, yo empezaba a ver todo como a través de una neblina.

_No me llames así _ dijo y me miró con miedo.

Me acerqué a ella, los dos fumábamos frente a frente.

_Suéltate el pelo_ dije

_No he podido dormir en toda la noche, si se los dices a los padres, me muero, te digo que me muero de verdad_ dijo ella

_No te preocupes, no se lo diré a nadie, tu secreto está seguro conmigo_ dije, estaba muy cerca de ella, me miró detenidamente, estudiándome, era la mirada de una profesional, he estado con muchas putas en mi vida y conozco bien como miran y Aitana era una de ellas.

Se soltó el pelo con una mano, en la otra seguía sosteniendo el cigarro.

_ ¿Así está bien?_ dijo

_Si, está muy bien_ dije, el pelo largo, liso y cobrizo le caía por los costados de la cara y parte por el pecho, sobre la cazadora de cuero de color marrón.

_ ¿Cuantos tíos te follas por semana?_ dije

_Nunca más de dos, alguna veces solo uno…._

_Estás ganado un pastizal ¿no es verdad?_

_Vivir en Madrid es costoso_ dijo ella

Me acerqué, su perfume se mezclaba con el aroma del tabaco, puse una mano en la nuca y la atraje hacia mí, sus labios se entreabrieron dejando un rastro de humedad entre ellos, la besé, era un tacto exquisito. Un sabor profundo y fresco me inundó la boca y la carnosidad de su boca y la dulzura que tenía me sobrecogieron.

_ ¿Eres de las putas que besan en la boca?_ dije, no pude evitar ser cruel porque estaba impresionado y nervioso, sentí que me latía un párpado.

_Sí, soy de esas….._ dijo ella y volvió a besarme, su boquita parecía hecha para besar y besar, me sorbió los labios y se pegó a mí boca con ese tacto esponjoso, blando y suave.

Arrojé el cigarro al piso y lo aplasté con el zapato y luego puse una mano en su cintura y la sentí electrificada, potente, hecha de una firmeza que me dejó acojonado, no parecía humana, era algo de otro mundo.

Llevé una mano a su nuca, bajo la lluvia cobriza de su pelo y la otra en la cintura y nos volvimos a besar.

_Siempre te he gustado ¿verdad?_ dijo ella

_ ¿A quién no le gustas tú? si eres un ángel_ dije, creo que por primera vez sonrió, de una manera tensa.

_Si la familia sabe esto, te juro que me mato, tío Javi_ dijo ella y volvió a besarme y metió su lengua en mi boca y la revolvió en círculos concéntricos, era una serpiente, con vida propia, mi polla chocó con su pelvis, yo era solo un poco más alto que ella.

_Jamás lo sabrán_ dije

_Eso espero_ dijo ella y entonces se dejó caer a mis pies, en cuclillas y sentí mis manos resbalar por su pelo y su cabeza y sus manitas desabrochándome el cinturón, con habilidad, con la seguridad de una verdadera profesional.

_ ¿Hija, me pasas el pastel de cabracho?_ dije

Había quedado bastante de la cena y me gustaba tomarlo frío, con bastante salsa.

_ ¿Le echo más salsa, tío Javi?_ dijo ella, Aitana con voz dulce, llevaba otra vez el pelo recogido, su madre dijo que el cordero estaba casi listo.

_Le pones demasiada salsa_ dijo mi mujer reprochándome.

Aitana me pasó el plato, sus deditos se rozaron con los míos.

Mis manos se enredaban en su pelo, cuando sentí el primer lengüetazo, como de exploración sobre la cabeza de mi polla y luego su lengüita recorrió el tronco de mi polla y, miré hacia abajo y vi la naricita de mi sobrina bien cerca de mi polla dura y gorda y no me lo podía creer, de pronto unos nervios enloquecedores me recorrieron todo el cuerpo, empujé la cabecita delicada de ella sobre mi polla y sentí como un hueco cálido y húmedo tragaba mi verga y de pronto comencé a gemir como un cerdo y ella acariciaba ms huevos y su boca mamaba y mamaba y chupaba y su lengua hacía círculos concéntricos sobre mi polla.

_Joder….niña, que boquita tienes….joder….que boquita….._ dije

Una manito de ella se clavó en mi nalga y sentí como intentaba tragar hasta los huevos y luego se la quitó de la boca y comenzó a lamerme los testículos y miré hacia abajo y no me lo podía creer de ninguna manera, ella había puesto mi polla en vertical.

La dulce e inalcanzable Aitana me estaba comiendo las pelotas y no había necesitado extorsionarla ni nada ¿O sí? ¿Me había portado como un cabrón con ella?

_La tía Ana siempre ha dicho que tienes un pollón_ dijo ella y volvió a metérsela en la boquita

_Y es verdad ¿o no?_ dije y presioné su nuca sobre mi ingle y comencé a follarle la boca.

_Mmmmmm!!_ ella pareció asentir con su boca llena de carne dura de polla

_Que buena mamona estás hecha, cariño…..por algo eres tan cara….._ dije

_Mmmm!!!......_ veía la silueta carnosa de su culo, sus muslos se marcaban debajo del vaquero al estar en cuclillas, no quería ensuciarse las rodillas en el suelo.

_Joder…….vas a hacer que me corra, putón….vas a hacer que me corra en tu boquita, zorra…._dije casi sollozando.

_Mmmmmm!!!!...._ ella pareció asentir otra vez y redobló la mamada, me la chupaba con ruidos de guarra, joder con la niña, cachoguarra, pedazo de putón.

_Ahí te va mi lefa, cariño……ahí te va hija puta….._ grité aferrando su cabecita, follando su boca.

Comencé a correrme y ella pegó su boca y su nariz contra mi ingle, mis piernas temblaban y sentía una mano de ella en mi culo y la otra sobre mi polla.

Y joder, la sentía tragar, sentía los ruidos que hacía su garganta cuando mandaba la leche para dentro, hasta la última gota.

_Mírame, joder…._ dije, ella levantó los ojitos, su carita estaba deformada por la enorme verga que tenía encajada en la boca, mi verga, mi sobrina, ella acaricio una de mis piernas cuando trastabillé.

_Te digo hija, que no sé cómo puedes vivir en Madrid_ dijo mi esposa

_Te acostumbras tía, pero no creas que no extraño todo esto_ dijo y ahora trataba de esquivar mi mirada y me sentí un poco culpable, pero no la había forzado, solo había tenido que presionar un poco, solo eso.

_Igual cuando te saques el título, puedes trabajar cerca de aquí_ dijo su madre, mi cuñada

_Deja que la niña viva donde se sienta a gusto_ dijo su padre, mi cuñado

_No sé lo que haré_ dijo Aitana un poco cohibida.

Pensé que todavía tenía todo mi semen en el estómago, toda mi lefa que había tragado hasta la última gota.

Cuando subió al coche, quise besarla pero ella quitó la cara.

_No, deja, tío Javi, déjalo_ dijo ella, con cierta frialdad, todavía seguía yo de pie al lado del molino, cuando su coche se perdía por el camino.

Y esa misma noche se fue a Madrid y luego le escribí

_ ¿Te arrepientes? Perdóname si crees que me he pasado contigo_ le puse

_No me has dejado muchas opciones, no te preocupes, como tú has dicho, es mi profesión, no pasa nada_

Me juré que no la molestaría más, pero pensaba en ella todo el tiempo, pensaba en follármela, las imágenes de ella durmiendo en tanga y sujetador sobre su sofá volvían una y otra vez a mí mente.

Estaba más obsesionado con ella que antes de todo esto.

En enero tenía que pasar por Madrid y me quedaría allí dos noches.

_Voy a estar por Madrid me vendría bien una pizza de alcachofas_ le escribí.

_Te espero, avísame cuando estés aquí_ me pareció que su respuesta era muy fría, parecía molesta conmigo.

_No quiero molestarte, si estás ocupadas me lo dices y no pasa nada_ escribí

_No, ven, necesito verte_ me escribió

El conserje me hizo subir y por su mirada noté que pensaba que yo era un cliente.

No me importó eso, llegué hasta la puerta del piso.

Aitana me abrió, tenía unos pequeños pantaloncitos que eran casi unas braguitas elásticas de algodón, de color blanco con lunares rosa y una camiseta y llevaba chanclas en los pies, los delicados deditos de sus pies estaba sin pintar esta vez, el pelo recogido en una coleta.

La calefacción estaba a tope en el piso.

_ ¿Cómo estás niña? Esto te lo envía tu madre_ dije

_Gracias, pasa_ dijo ella con un mohín de seriedad.

_ ¿Estás bien?_

_No, no estoy bien_ dijo ella

_ ¿No? ¿Por mi culpa?_ dije

_No….no es tu culpa…. si supieras las noches que me he pasado sin pegar un ojo_ dijo ella

_No puedes dormir ¿por qué?_ dije

_Porque todo el tiempo pienso que se lo puedes decir a mi padres, que soy una puta, que dices algo, que se te escapa o que te cabreas conmigo y se los dices_

_Aitana, ven aquí…_ dije y cogí sus manos.

_No voy a decírselo a nadie, eres mi sobrina, te quiero, te conozco desde niña, ¿quieres que joda a toda la familia? no voy a hacer algo así_ dije, con su manitas entre las mías, miré sus tetazas, no llevaba sujetador, era una camiseta vieja y gastada.

Ella bajó la cabeza, avergonzada o eso me pareció.

_Lo he estado pensando mucho y solo hay una forma de que me quede tranquila, que no vas a contárselo a nadie_ dijo ella

_ ¿Cuál es?_ dije. Podía sentir su olor como algo corpóreo aparte de su cuerpo, su perfume y también su olor a hembra, un olor pesado a coño, a culo a su aliento, a su boca, a su lengua.

Levantó la cabeza y me miró con esos ojos rasgados de tigresa que tenía.

Y entonces cogió su camiseta por los bordes y tiro hacía arriba, levantando los brazos.

_Joder…._ dije.

Se había quedado en tetas delante de mí, eran inmensas, colosales, eran increíbles, la areola le ocupaba media tetaza en cada pecho, eran tetazas gordas, morenas, carnosas, esponjosas, el pezón oscuro y empitonado.

Y luego echó los brazos a mi cuello y nos besamos y luego ella misma bajó mi cabeza hasta sus tetazas enormes e hinchadas y me metí todo un pezón en la boca y metí una mano entre medio de sus nalgas y tiré hacía a arriba y ella suspiró y mi cara quedo entre medio de sus pechos y el calor que había allí me aturdió.

Y una de sus piernas se levantó y la chancla cayó al suelo y levanté a Aitana en andas, cogiéndola por el culo y sus piernas me envolvieron la cadera y vi una de las chanclas allí caída en el suelo y mi boca atrapó un pezón y se lo sorbí como un ternero que ha perdido a la madre y sentía su manitas acariciándome la calva.

Y solo quería babear esas tetas, dejarlas mojadas de mi saliva, hasta se las mordí un poco, mientras la tenía en andas, mis manos en sus nalgas firmes como madera, duras y elásticas y la dejé caer sobre el sofá y cayó con las piernas abiertas y el pantaloncito ese se le pegaba al coño y pude ver la forma de su raja, sus labios vaginales marcados por esa tela de algodón, no llevaba bragas, seguro que no, aparté la tela y casi me muero cuando vi su coño moreno, esos labios vaginales gruesos y completamente depilados y lo toqué casi con reverencia y noté los pelillos mal rasurados luego pegué mi boca allí y ella dio un gran suspiro y acarició mi cabeza calva y allí estaba yo de rodillas en el suelo, comiéndole el coño a mi sobrina de 22 años, despatarrada sobre el sofá, ella llevaba una chancla puesta, se la quité y acaricié los dos piececillos desnudos y sorbí de ese coño lamiendo como un perro, no solo el clítoris, sino todo el coño mojado y llevé mis manos hasta sus tetones retorcí los pezones y luego los exprimí como limones maduros y sentí como su cuerpazo joven se tensionaba al extremo, vi por el rabillo del ojo como los dedos de sus pies se encorvaban y contraían como garras y entonces escuché su voz.

_Joder….cómeme el coño, tío Javi…….cómeme el coño….._

Aprisioné el clítoris entre mis labios y lo chupé como una fruta del paraíso y la sentí estremecerse enterita y mis manos sobre sus pechos siguieron apretujando y sobando, era el tacto más maravilloso del mundo, esponjoso, firme, firme y blando a la vez, una pasada, las mejores tetas del universo.

_Dios….que bueno….que bueno……no pares……..puto pervertido….._

Eso me cabreó un poco, que me llamara pervertido, joder cariño si te estoy comiendo el chochete es porque eres un putón y no quieres que se sepa.

Entonces le azoté las tetazas.

PLASSSSS!!!!

Creo que el sonido del bofetón nos puso a los dos, porque sentí que mi boca se inundaba con sus jugos

_AHHHHH!!!!.....SI….SI….CABRÓN!!......_ Dijo ella y se retorció en mi boca y sentí un la planta de un pie sobre mi hombro y entonces ya no tuve piedad.

Comencé a abofetearle esas tetazas hasta que se chocaron entre sí con un ruido ridículo.

PLASSSSS!!!!.....PLASSSSSS!!!!

Y ella se volvía loca, la zorrita, tan seria que siempre había sido, tan universitaria, tan niña buena que nunca rompe un plato.

_AHHHHHH!!!!!......dios…..si….si….Ah…..ah!!....ahh!!!_

Y luego aferró mi cabeza con las dos manos y pareció hundirse en el sofá y levanté la vista y tenía los ojos cerrados y el rostro descompuesto y las tetazas enrojecidas por los bofetones.

_¡¡¡¡¡JODER……ME VOY A CORRER…..ME VOY A CORRER!!!!!!_

Entonces le metí los dedos de mi mano izquierda, le penetré el coño con dos dedos que entraron como el cuchillo caliente en la mantequilla, le apuñalé ese conejito de zorrita universitaria hasta los nudillos y se enloqueció.

_AHHHHHH!!!!!!!!..........ME CORRROOOOOOO!!!!!!........DIOSSSSS!!!!!!_

Su cabeza golpeo contra el sofá y temblaba toda como si fuera epiléptica, su coño se había deformado, los labios estaban hinchados y salidos, sus uñas me arañaron la calva, como una tigresa marcando su territorio.

Aparté mi boca de esa charca pestilente que era su chochete y la miré, tenía el pelo sobre la cara y parte cayéndole sobre las tetazas.

Me puse de pie y me desabroché el cinturón, ella abrió los ojos, sin saber dónde estaba, su boquita fruncida en un mohín de reproche.

Me quité los zapatos y dejé caer el cinturón y los calzoncillos, ella se quitó el pantaloncito ese que era un estropicio, ahora estaba completamente desnuda, yo me desabroché la camisa, botón por botón y cuando llegué al último botón ella cogió algo de debajo de un libro que había sobre la mesilla del costado y luego cogió mi polla con una mano y se la metió en la boquita, ella sentada sobre el sofá y yo de pie, volví a jugar con sus tetazas, dios eran las cinco de la tarde y la tenía para mí todo lo que quedaba del día.

La chupaba muy bien, era una profesional al fin y al cabo y lo que pasó luego me lo demostró, porque sin que me diera cuenta, mi polla estaba encapuchada con un condón que no sé de donde coño había salido.

Me incliné para besarla mientras ella seguía acomodando el condón sobre la polla, sentí su boca húmeda y cálida.

_Quieres que te folle entonces, estás de acuerdo ¿verdad?_

_Si…fóllame……cabrón…. date el gusto….pervertido…._ dijo ella entornando los ojos y volvimos a besarnos guarramente, mordió mis labios y enroscó su lengua con la mía, mientras seguía dándole pellizcos a la punta de mi polla.

_Voy a follarte Solange, no quiero que digas luego que te he forzado…._ dije

_Fóllame….pervertido……_ dijo

_ ¿Porque dices que soy un pervertido?_

Ella me miró, mi pecho se pegó a sus tetazas, la acomodé de costado en el sofá, me coloqué entre sus piernas, mi polla rozó su coñito y por poco no me la follo de esa manera, estaba muy resbaladizo allí abajo y solo bastaba con frotar y empujar y ese coño se engulliría mi verga como una puta planta carnívora.

_Soy tu sobrina…..debiera darte vergüenza……_ dijo y había un tono de reproche real, no fingido en su voz.

_Eso no te ha impedido correrte como una guarra, Solange……-

_No me llames así….puto pervertido…._ volvió a decir

_No me esto follando a Aitana, ella es una niña muy buena, me estoy follando a la zorra de Solange…_ dije y apoyé la cabeza de mi polla en el coño de esa jovencita guarra y refinada que era mi sobrina.

_Siempre me has mirado el culo y las tetas……..viejo verde….desde pequeña….eres un asqueroso……_ dijo

_No es verdad……_ dije

_ ¿Crees que no me daba cuenta? Me comías con los ojos….pervertido….._

Solo empujé y la cabeza de mi verga abrió los labios vaginales, sentí que estos me abrazaban y me recibían y se abrían para mí.

_ ¿Sí?.....pues seguro que te tocarías el coñito en tu camita de adolecente luego….zorrita….por algo eres una puta ahora, porque te gustaban las pollas…..las pollas y el dinero, zorra_

Me miró entonces con los ojos llorosos, hizo ella mismo un movimiento pélvico y mi polla se enterró unas pulgadas más en su coño caliente.

Se cogió de mi cuello con las dos manos, sus tetazas sudadas se pegotearon a mi pecho peludo.

_Fóllame, tío Javi…fóllame con ese pollón que tienes….._ dijo, sentí su pequeña nariz frotarse con la mía como dos esquimales, le levanté el culazo con una mano y me hundí en ella como un torpedo cuando sale de la escotilla del submarino.

La sentí estremecerse y el talón de su pierna derecha golpeó mi culo y me abrazó y me empujó más adentro y lanzó un largo suspiro de placer, le encantaba, podía sentirla, la tenía clavada hasta los huevos y ella temblaba de gusto, aplastada por mi corpachón.

Tenía a mi hermosa sobrina, Aitana, con mi verga enterrada en su coñito hasta los cojones.

_Casi me meto en la cama contigo la última vez que estuviste aquí….no sabes las ganitas que tenía…._ dijo y entonces la besé y comencé a empotrarla sobre ese sofá tan pijo y tan bonito.

_DIOS!!!....¡¡.DIOS!!!!....AHHHHHHHHH!!!!......JODER, NO PARES, CABRÓN…..NO PARES……_

Sentirla como se corría una y otra vez con mi polla dentro era algo celestial, era mi sueño hecho realidad, me clavaba las uñitas en la espalda, por suerte, no iba a follar con mi esposa durante un mes por lo menos y ella no iba a ver todas las marcas en la piel que me estaba dejando su sobrinita.

Estaba tan a gusto así que ni siquiera se me ocurría cambiar de posición, sentía mi polla hinchada, a punto de reventar dentro de su coño.

_Gírame, sobre ti, sin sacarme la polla_ dijo ella, la cogí de la cintura y giramos juntos, quedé sentado sobre el sofá y ella montada sobre mí, ya había anochecido, las luces de la calle iluminaban la penumbra.

_Estira el brazo y enciende la lámpara_ dijo ella y me besó y luego me cogió la cara con las manitas.

Encendí la lámpara, en el vidrio de la ventana vi reflejado su hermoso culo carnoso y la ropa desperdigada por el suelo, el largo pelo cobrizo le caía por la espalda casi hasta la cintura.

Ella hizo un movimiento ondulatorio sobre mí, sus labios vaginales apretaron mi verga.

Apoyó las manitos fuertes y delicadas sobre mi pecho y comenzó a montarme, en forma cada vez más violenta, sobre el vidrio de la puerta francesa veía las plantas de sus pies con arruguillas sobre mis rodillas huesudas.

Amasé sus nalgas con deleite, era para recorrerlas una y mil veces y luego le di un buen azote en el culo.

PLASSSSSS!!!!......PLASSSSS!!!

Le iba la marcha a mi zorrita, pedía más y gritaba y luego también azoté sus tetazas, eso le encantaba.

PLASSSS!!!!.....PLASSSSSSS

_Como me gusta tu polla…..que pedazo de polla tienes tío Javi……_

Volvió a correrse, y era un frenesí salvaje, me montaba y botaba sobre mí como si no hubiera mañana.

AHHHHH!!!....ME CORROOO!!!!!!….CORRRETE CONMIGO….VENGA….CORRETEEE!!!!!!!

Yo hubiese seguido follándola, no tenía necesidad de correrme, pero quise darle el gusto y comencé a correrme junto con ella, fue la hostia, la sentía totalmente sudada y abrazada a mí, con una fuerza tal que no parecía provenir de ese cuerpo tan esbelto y delicado, pero tenía mucha fuerza en verdad, ella tenía lágrimas en los ojos.

_ ¿Por qué lloras?_ Le dije, yo ya había eyaculado sobre el condón y ella respiraba con dificultad.

_Porque esto es una locura…._

_Todo estará bien, pequeña, no te preocupes_ le dije y acaricié su pelo y su nuca, me besaba la cara de una manera muy dulce, y luego el cuello, mientras seguía abrazada a mí, mientras mi polla iba muriendo dentro de ella.

Se salió de mí y luego me quitó el condón.

_Mira lo que hago, tío Javi…._ dijo y cogió el condón y se lo llevó a la boca y comenzó a hacer resbalar la lefa acumulada allí hasta su boca, tragaba mi lefa como si fuera un chuche que le hubiese comprado durante un paseo.

Sus deditos hacían salir hasta la última gota de semen y luego lo dejaba caer en su lengua, como una gatita golosa.

_Aitana, ven aquí…..estás muy enfermita, tú…._le dije, ella se acurrucó sobre mi cuerpo y me abrazó, sentí su pelo sedoso y perfumado resbalar por mi pecho.

Era una maravilla sentir los casi cincuenta kilos que pesaría mi sobrina sobre mi cuerpo, haciéndome doler la cadera con sus rodillas, sus pies sobre mis muslos, sus tetas pegadas a mi pecho, sus brazos colgados de mi cuello, frotó su naricita contra mi hombro.

_Vas a guardar mi secreto, ¿Verdad, tío Javi?_

_Claro, pequeña_ dije acariciando sus tetas esponjosas, su culo compacto, sus piernas musculadas.

_Soy una puta y me gustan los hombres mayores, como tú_ dijo

_Nadie lo sabrá nunca…. Estate tranquilita_ dije

_ ¿Quieres follarme sin condón, luego?_ dijo con un susurro

_Si tú quieres, si…..-

_Quiero hacerlo todo para ti, quiero complacerte, en todo….._ dijo

_ Me ha dicho Sergio que no lo haces por el culo ¿es solo con él o con todos tus clientes?_

_No quieras saber todos mis secretos_

_ ¿Tienes muchos?_

Me miró con sus hermosos y rasgados ojos color miel.

_ ¿Quieres que te cuente?_ dijo ella, muy seria.

Continúa en