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DominaciónJun 2026

Juanjo y el jefe de Sonia 7

Juanjocriado19651.4K vistas
<p>Después de limpiarlos a todos con la boca, Pablo ordenó:</p> <p>—Nos quedamos a dormir aquí otra vez. Los tres en vuestra cama. Tú al pie, mirando como el cornudo inútil que eres.</p> <p>Sonia, con semen chorreando por los muslos, sonrió:</p> <p>—Quiero que me follen toda la noche en mi propia cama… y que mi cornudito lo vea todo de cerca. A que estás deseando como yo ?</p> <p>Asentí, mi voluntad era nula y mi placer era el suyo, el de Sonia , el de don Pablo y el de Ricardo.</p> <p>Subimos al dormitorio. Pablo y Ricardo se tumbaron cómodamente. Sonia se colocó en el centro, abierta de piernas. Yo me arrodillé al pie de la cama, con la cara a menos de un metro de la acción.</p> <p>Primero la pusieron a cuatro patas. Ricardo se arrodilló delante y le metió la polla gruesa en la boca hasta la garganta. Sonia babeaba y tenía arcadas mientras él le follaba la cara sin piedad, sujetándola del pelo. Al mismo tiempo, Pablo la agarró fuerte de las caderas y le clavó su verga venosa, la que tanto placer le daba , de un solo empujón en el coño empapado.</p> <p>—Joder… qué coño más abierto y caliente tienes ya, puta —gruñó Pablo mientras la embestía con fuerza. Sus huevos golpeaban contra el clítoris de Sonia, produciendo ruidos húmedos y obscenos. Chap,chao, chap.</p> <p>Sonia gemía excitada ( ni en nuestros mejores momentos de intimidad, estuvo tan entregada y tan excitada) ahogada alrededor de la polla de Ricardo aferrándose con sus manos a sus muslos para soportar los embistes de don pablo. Este aceleró y se corrió con un rugido, descargando chorros espesos y calientes directamente en su garganta. Sonia tragó convulsivamente, pero mucha lefa le rebosó por las comisuras de los labios y le cayó por la barbilla.</p> <p>Pablo no paró de follarla. Me ordenó:</p> <p>—Juanjo, puto, acércate , besala . Ahora.</p> <p>Gateé hasta la cama. Sonia, con la boca llena de semen, me agarró de la nuca y pegó su boca a la mía en un beso profundo, baboso y asquerosamente caliente. Su lengua empujó toda la lefa espesa y salada de Ricardo dentro de mi boca. Tragué una y otra vez esos goterones mientras ella gemía contra mis labios, intercambiando saliva y semen. Parte del semen nos caía por la barbilla y el cuello. Pablo se rio y siguió follándola más fuerte, haciendo que sus tetas se balancearan, su cuerpo brillaba de sudor.</p> <p>El beso duró casi un minuto, hasta que me tragué casi todo. Sonia me miró con ojos viciosos:</p> <p>—Buen cornudito… te encanta el sabor de la leche de otros machos, ¿verdad?</p> <p>- siiii. - respondiste en un hilo de voz</p> <p>El resto de la noche fue brutal. La follaron en todas las posturas posibles: doble penetración profunda (Pablo en el coño y Ricardo en el culo), la pusieron de lado, en misionero, contra la pared… Sonia gritaba sin control:</p> <p>—¡Sí! ¡Rompedme los dos agujeros! ¡Llenadme de leche caliente!</p> <p>Se corrió incontables veces, soltando chorros de squirt que mojaban todo. Yo lamía lo que me ordenaban: sus tetas sudadas, sus pies, el suelo, los restos que chorreaban de sus agujeros. Estaba disfrutando tanto de sus corridas como de las limpiezas que le practicaba después, yo deseaba ocupar el sitio de Sonia, pero no estaban por la labor, recordaba con deseo y añoranza cuando me poseyeron en el despacho. Ya bien entrada la madrugada, Pablo y Ricardo se corrieron por última vez dentro de ella y se durmieron abrazados a Sonia, que quedó exhausta y cubierta de semen, no sin antes premiarme con dejarles las vergas relucientes que aún semi flácidas eran más grandes y poderosas que la mía .</p> <p>Yo pasé el resto de la noche arrodillado al pie, oliendo el fuerte aroma a sexo, con la polla dolorida y sin permiso para correrme.</p> <p>Por la mañana</p> <p>Pablo y Ricardo se levantaron, se vistieron y dijeron antes de marcharse:</p> <p>—Os damos el día libre en la oficina. Descansad… porque esta noche venimos otra vez aquí, a vuestra casa. Queremos más de nuestra zorra y de su cornudo.</p> <p>En cuanto se fueron, sonó el timbre.</p> <p>Era Don Emilio. El vecino , un tipo viudo, desagradable y de carácter agrio , que nunca nos cayó bien. Le entreabrí la puerta preguntando que deseaba .</p> <p>- necesito hablar seriamente con vosotros- y sin darme tiempo a reaccionar Entró directamente, con su móvil en la mano y una sonrisa lasciva.</p> <p>—Anoche oí todo. Los gritos, cómo pedías que te dieran por el culo, cómo tragabas semen… Lo tengo grabado. </p> <p>- y que quiere? - dijo Sonia en mitad del salón con semblante serio.</p> <p>- he esperado a que saliera vuestra " visita" por qué yo también quiero que me deis placer , de momento tengo un fetiche hace tiempo , le quiero a él , quiero que sea mi zorra personal todo el día, cornudito de mierda.</p> <p>Sonia, con la bata atada a su cintura, sonrió y me agarró de la cabeza:</p> <p>—Mi cornudito va a obedecerte en todo, vecino. ¿Verdad, puta? Pero tienes que prometer no difundir la grabación </p> <p>- eso depende - Emilio se sentó en el sillón del salón y se bajó los pantalones. Su polla gruesa, venosa y con cabeza morada ya estaba semi-dura.</p> <p>—Arrodíllate, maricón. Chúpamela a ver si eres tan guarra como escuché.</p> <p>Me puse de rodillas. Sonia me empujó la cabeza con fuerza. Abrí la boca y empecé a lamerle la polla. Sabía a sudor rancio, orina y piel vieja. Baje hasta sus huevos que parecían kiwis, el olor era muy fuerte, pero yo estaba hipnotizado y me dejé llevar, Emilio me agarró subiendo mi cabeza hasta su capullo y la engullí hasta el fondo, follándome la garganta sin piedad.</p> <p>—Joder… qué boca más hambrienta tienes, cabrona. Chupa más fuerte, putita. Así, tragando mi verga como tu mujer se traga pollas de dos en dos , verdad?.</p> <p>Después me tumbaron en la cama boca arriba. Sonia se sentó sobre mi cara, aplastándome con su coño y ano chorreantes:</p> <p>—Lame bien, cornudito mio. Come la leche que te queda de anoche mientras el vecino te folla , se te nota que te hacía falta.</p> <p>Abrí mi boca y empecé a recorrer su gruta con la lengua plana , como la lamiendo la tapa de un yogur, arrancándole gemidos de placer, mientras se contoneaba las caderas sobre mi.</p> <p>Emilio se colocó entre mis piernas y las puso en sus hombros, escupió en su verga y empezó a presionar su polla gruesa contra mi culo . Dolía muchísimo. Entró poco a poco, centímetro a centímetro, mientras yo gemía de dolor contra el coño de Sonia.</p> <p>—Relájate, zorra —gruñó Emilio—. Este culito de cornudo va a aprender a tomar polla como Dios manda.</p> <p>Cuando estuvo completamente dentro, empezó a follarme con embestidas fuertes y profundas. Cada golpe hacía que mi cuerpo se sacudiera. Sonia me insultaba sin parar:</p> <p>—Mírate, mi putita… siendo follada por el vecino mientras lames mi coño lleno. Eres un cornudo inútil, una zorra sumisa que solo sirve para limpiar pollas y recibir leche en el culo.quien lo diría verdad ??</p> <p>Emilio aceleraba, dándome cachetadas en las nalgas, apresando mis testículos y ejerciendo presión sobre ellos como si fueran pelotas antiestrés:</p> <p>—Esto es lo que mereces, maricón. Tu mujer follando con machos de verdad y tú recibiendo verga por el culo como la puta barata que eres.</p> <p>Me folló en varias posturas: a cuatro patas (mientras Sonia me obligaba a comerle el coño), de lado, y finalmente se corrió dentro con un gruñido largo, llenándome el intestino de semen caliente y espeso. Luego me obligó a limpiarle la polla con la boca dejándola reluciente, más que cuando entró por la puerta.</p> <p>Durante todo el día me usó sin descanso: me amenazó con hacerme beber su orina, cosas que agradecí que no lo hiciera, me folló la boca varias veces, me hizo lamerle los huevos peludos y el ano, y me penetró el culo en más ocasiones el cual ya no ofrecía prácticamente resistencia, haciendo que disfrutará de su verga dentro de mi. Sonia participaba activamente, sujetándome, insultándome (“cornudo baboso”, “puta de viejos”, “maricón tragalefa”) tirando de mis huevos y corriéndose al verme tan humillado..</p> <p>Cuando Emilio se quedó seco, cosa que tardo más de lo esperado para su edad, se marchó con la promesa de volver, y sin borrar el audio.</p> <p>Al salir caí exhausto sobre la alfombra. Echo una piltrafa, con mi ano abierto y rezumando semen que corría nalgas abajo.</p> <p>Por la noche Pablo y Ricardo llegaron a casa alrededor de las nueve. Nada más entrar, encontraron a Sonia y a mí desnudos, con evidentes marcas de la sesión con Emilio.</p> <p>Pablo sonrió intrigado:</p> <p>- que ha pasado aquí? Pregunto en tono serio. </p> <p>Sonia le estuvo explicando lo sucedido, que Emilio nos extorsionó, pero que solo quería usarme a mi, que con ella no tuvo ni un roce.</p> <p>— vaya, vaya . por hoy va a pasar. Perfecto. Pero sea Emilio o quien sea, primero se me pide permiso. Me da igual!!!!, dúchate puto, ven limpio que Ahora nos toca a nosotros.</p> <p>La noche fue aún más salvaje. Realmente no se de dónde sacaban fuerzas, seguramente tomarán alguna "ayuda" si no era impensable esa fogosidad ,Volvieron a follar a Sonia sobre nuestra cama: doble penetración intensa, turnos salvajes entre los cuales les masturbaba o se las mamaba hasta ponerlas otra vez erectas, cachetadas, tirones de pelo. Sonia gritaba de placer perdiendo la cuenta de sus orgasmos,mientras yo era obligado a mirar de cerca y recoger los restos de sus corridas, goterones espesos por el cuerpo, la cama , el suelo .</p> <p> Sonia, me insultaba constantemente (“mírame cornudo de mierda, cómo disfruto de pollas de verdad mientras tú solo sirves para comerte los mecos”) y me hacía tragar más semen.</p> <p>Pidieron un glovo, mientras me ordenaron que los duchara a los tres juntos , nada sexual , solo señal de mi sometimiento, los dejé limpios de sudor y semen. Les abrí unas botellas mientras esperaban la cena , al poco llamaron a la puerta recogí el encargo y les preparé la mesa .</p> <p>Cenaron tranquilamente y agarrando a Sonia por las caderas subieron al cuarto .</p> <p>Vamos a descansar puto, que estamos destrozados, recoge esto y duerme en el sofá . No nos molestes- dijo firmemente don pablo . </p> <p>Mañana vamos a hablar seriamente de tu papel y a ver cómo solucionamos lo del vecino .</p> <p>Y sin mediar una palabra más , desaparecieron por las escaleras, yo obedecí, recogí todo y me recosté en el sofá dejándome dormir exhausto por todo lo acontecido.</p> <p>[email protected]</p>

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