El polvo del viernes Cap. 4…Confesiones
Nunca imaginó que su madre también tenía secretos en el cajón de la mesilla. Cuando la verdad sale a la luz, la vergüenza se transforma en complicidad y un plan prohibido comienza a tomar forma.
Mercedes llegó a casa 2 minutos antes que su madre.
El tiempo justo para quitarse el anorak, desnudarse y ponerse su pijama de la pantera rosa.
Se miró en el espejo por si se notaba el plug, o si le brillaba algo azul a través del pantalón del pijama.
Todo correcto.
-Mami, voy a hacer un pis.
Aun notaba su coño dilatado. No le dolía, pero lo notaba ancho. Tremenda follada, oigan.
Mientras orinaba, pensaba en que igual ya le cabía el pollón gigante y no le hacía falta comprar un vibrador nuevo. Se le dibujó una risa traviesa.
Después de secarse, se tocó el plug. Estaba bien sujeto, bien firme. Pero eso estaba allí para dilatarle el ano. Así que empezó a tirar de él, sin que llegara a salir. Notó como le tiraba, como se le dilataba el ojete. Lo movió 3 veces más…le estaba gustando. Al final se le salió… le dejó el ano como con una sensación de vacío. Le entraba aire…sentada así como estaba en el wc, se introdujo un dedo y le entró hasta el fondo.
-Oye, pues…vamos a incrementar un punto el entreno.
Y sacó el segundo plug, lo miró. Era un poco más grueso y el cristalito de detrás era verde…lo untó con el anal lube y tiró para adentro. Le costó…hizo fuerza y el ano empezó a dilatarse como nunca antes se había dilatado…le dolió. Pero siguió empujando. Cuando llegó al punto de no retorno, el esfínter se le fue cerrando y el plug mediano quedó instalado definitivamente en su ojete. Se sentía orgullosa. Lo dejó ahí. Se subió el pijama, bajó la tapa del wc y probó de sentarse… bufff, éste le apretaba más, su ojete lo seguía notando como un intruso, un invasor al que no pretendía sacar de ahí.
Salió para la cocina a por algo de cenar. Ahí estaba Puri, sentada, con su viejo vibrador, desmontado sobre la mesa.
-Tenemos que hablar, hija. Toma asiento.
Mercedes iba preparada para una charla, pero ver eso ahí, le provocó que le subieran los colores de la vergüenza. Se sentó ella también, al otro lado de la mesa. El plug se le clavó más adentro.
-Ay mamá por favor, eso estaba en la basura. Qué asco.
-Sí en la basura, con el motor quemado.
-Ay mamá, déjame. No sabes la vergüenza que me estás haciendo pasar…¿ya se lo dijiste a toda la escalera?
-Noooo, tranquila, no lo sabe nadie. Y yo entiendo que eres joven, te consideras atractiva y que las hormonas van libremente por tu cuerpo.
Se hizo un silencio incómodo.
-Le quemaste el motor a ese trasto, ¿verdad?
-Sí, mamá…pero estas cosas chinas se rompen enseguida, no vayas a creerte que me lo metía cada noche.
-Lo tienes hace 5 años. En el cajón de abajo…Junto a otra polla inmensa que parece mi brazo.
-¿Cooooomo? ¿Me espías? ¡Mamá por favor!
-Tranquila…nadie sabe nada. Somos mujeres y tenemos necesidades.
-¿Cómo que tenemos? Ah…¿que tú también lo usabas sin que yo me enterara?
-Pues no te diré que no.
-Mamaaaaaaaaaaaaa…al menos lo limpiabas bien. Ay qué vergüenza.
-Siiiiii, lo limpiaba y también le cambiaba las pilas.
-¿Y el grande? ¿También te lo metes?
-No hija, eso es una barbaridad. No me entra.
-O sea, que lo probaste.
-Bueno, sí, alguna vez que, esto…¡Que no te importa! ¡Que no me cabe y punto!
-Ay mamá, qué guarrilla eres.
Y unas risas sanas invadieron la cocina…
-Mercedes, cariño, en todos estos años jamás me hablaste de chicos, de novietes, de ligues…
-Porque no los hubo, mamá.
Si bien no era cierto del todo, la verdad era que a sus 25 añazos, follaba muy poco.
-Entonces, ¿no sabes lo que es estar con un hombre?
-Pues no, mamá…me relajo con ese cacharrín que ahora está roto…que por cierto, tendré que comprar uno nuevo.
-No hace falta. Esta tarde ya te compré yo uno…y otro para mí.
-Mamaaaaaaaaaaaaa.
Y volvieron las risas.
-A ver cariño, yo creo que a tu edad es muy importante empezar a intimar con hombres. Las mujeres no podemos vivir sin sexo, sin hombres…
-Pero tú llevas 5 años sin hombres, desde que papi…
-Bueno, ejem, esto no es eso cierto del todo.
-¿Queeeeeeeeeee? ¡No me jodas que follas más que yo!
-Bueno, teniendo en cuenta lo que dijiste, que no conoces hombre…pues sí, follo más que tú.
-Mamaaaaaaaaa.
-A ver, no te escandalices. Fue todo muy reciente. Pero podría decir que he visto la luz.
-O sea, que tienes un ligue.
-Bueno, no exactamente uno.
-Mamaaaaaaaaaa….¿vas de cama en cama?
-No, a ver, tampoco es eso. Hace unos días intimé con un hombre…y ayer, con otro.
Los ojos de Mercedes se abrieron como platos. Parece que doña beata le pilló gusto a la polla y ya se está tirando a otro tío… tenía que averiguar un poco más.
-Ah, pues, no sé…cuéntame del último.
-Ay, hija…pues sencillamente…ya éramos amigos de hace mucho…y ayer nos terminamos de acercar.
-Y quién es…dime algo.
-Wilson, el Dominicano que tenemos en la parroquia.
-Mamá…ese tío es negro…y los negros tienen…
-Sí hija, sí, una señora polla.
-Mamá, ¿como hablas así?
-Pues hija, polla…una señora polla negra, con la que me volvió loca ayer. Pero déjame tranquila y escucha…que creo que el problema con los hombres lo tienes tú.
-Pues ya me dirás. Salgo y me follo al primero que pase ¿y que luego se entere medio pueblo?
-No, tampoco es eso…yo te ofrezco discreción.
-¿Cómo que me ofreces? ¿Ahora regentas un puticlub de tíos?
Risas de nuevo…
-No, mira…
Y Puri le explicó lo de Antonio y Bianca, que pobre pareja, que qué triste todo, que Antonio es tan buen hombre, tan culto, que se conserva muy bien…
-O sea, que quieres que me folle a Antonio.
-Pues así dicho friamente, sí.
-Será si quiero y me apetece.
-Ya te digo yo que si lo haces, no vas a arrepentirte.
-Cómo que…ahhhhhh señora…que a Antonio es al otro que te follaste.
-Bueno, pues sí.
-Bueno…y cuéntame…
-No voy a contarte nada. Solo voy a decirte que no te arrepentirás.
Yo me estaba mojando…el plan estaba saliendo perfecto. Iba a tener sexo el viernes y mi madre me lo iba a gestionar todo.
-Pues a ver, tendré que comprar preservativos de esos.
Seguí con mi papel de mosquita muerta…
-No hace falta…
-Ya claro, solo faltaría elegir el nombre del bebé. ¿Lo llamamos Antonio, como el padre?
-Que nooooo tonta, que Antonio tiene hecha una vasectomía de hace dos años.
-Ah, pero eso no evita enfermedades.
-No cariño, Antonio no es de esos. Es un hombre muy sano, que solo lo hacía con su mujer.
-Ay no sé…qué cochinada…todo eso dentro. El coño lleno de semen.
-Pues hija, es lo más natural. Además ya te digo yo que ese tipo de cochinadas son maravillosas.
-¡Mamá!
Estaba siendo una noche de risas y de abrirse la una a la otra.
Lo que tenía que tener cuidado ahora, es que no le pillara los otros dos plugs y el lubricante anal. Que eso era incompatible con la mosquita muerta que estaba interpretando. Ya quizá, un par de semanas después, no importaría.
-Y… ¿cuándo sería el encuentro?
-El viernes que viene a las 6 de la tarde. Te viene perfecto, porque sales del trabajo a las 5.
-Mamá…que hoy es martes…que me quedan 3 días…qué nervios. ¿Me compro ropa? ¿Bragas bonitas?
-Ay mira…mañana te vengo a buscar al trabajo y vamos a la ciudad a por unas bragas de guarrilla…
-Desde luego mamá, quien te ha visto y quien te ve. Aquí las dos juntas en la mesa de desayunar, hablando de pollas, de semen y de bragas.
-Uy, voy a llamar a Bianca para darle la noticia.
-Míralas, las dos proxenetas…
Y ambas volvieron a reir.
-Oye Bianca.
-Hola Puri…dime que la niña dijo que sí.
-Costó un poquito, pero sí. Al final dijo que sí.
-¡Qué bueno! ¿Oíste, troglodita? El viernes te follas a un yogurín.
De fondo se oyó un OK.
-Qué pasa, ¿no le hace ilusión?
-No, lo que pasa es que le acabo de pegar tremenda mamada y claro, el señor está más que satisfecho.
-Ah zorrita, lo dejaste seco.
-Pues parece que sí. Ahora tendré que darle reconstituyentes para que rinda el viernes.
-¡Qué pasa con vosotras! ¿Soy un hombre objeto, o qué?
Se oía de fondo, como se quejaba Antonio.
-Y las dos proxenetas, como las llamó Mercedes, se partían de risa.
En ese mismo instante vibraba el móvil de Antonio.
Acababa de llegar un privado del Insta de Mercedes…
Una foto en la que se veía el coño depilado perfectamente, con el plug mediano metido en el culo.
-No pudiste aguantarte. ¿Eh?
-No…y duele un poco. Pero mejor que duela esto, a que duela tu polla…¿no?
-Putita, no veo el momento de que sean las 6 de la tarde del viernes.
-Ni yo…te dejo, voy a ver el vibrador nuevo que me compró mi madre.
-¿Cómo dices?
-Nada, el viernes te cuento.
Tenía hambre, pero le pudo la curiosidad…En el último cajón, donde iba a estar, sino.
La caja era enorme, casi no cabía en el cajón.
-Vibrator nosequé hot…Bah, ya no saben ni inventarse nombres.
Mercedes puso la caja sobre la cama y la abrió. Nada, caja enorme, contenido escaso. Como las bolsas de patatas fritas.
Apareció una polla muy bien imitada, con sus venas, con su capullo rojito, con unos huevazos morenos, una ventosa grandota, un mando a distancia y un cable…En el papelito de las instrucciones explicaba que iba con batería recargable…se acabaron las pilas. Lo de ‘hot’ era porque se calentaba. Así que de puta madre para esos días de invierno, como hoy. Además ponía que era waterproof.
Estaba notando su tacto, que la verdad era muy logrado, cuando entró su madre.
-¿Qué te parece?
-Ay mamá, podrías tocar la puerta, al menos. ¿Y si me llegas a pillar probándolo?
-De eso quería hablarte, se carga en 30 minutos. Y sirve cualquier cargador de móvil o tablet, con su cable, claro.
-¿30 minutos dices? Venga, cierra la puerta…y no molestes.
-Y tú no chilles, que te veo venir.
Jajajajajajajajja. Rieron las dos.
-Pues tiene buena pinta la polla esta. A ver, no es la que acaban de meterme, pero promete.
Se tocó.
-Joder, si estoy mojada…
Cogió el cargador rápido del móvil…
-Si es rápido para el móvil, lo será para esto…¿no?
Lo enchufó…en la parte de los huevos se veían 3 luces diminutas que indicaban la carga de la batería. Se encendió la roja.
-Mamaaaaaaaaa, ¿hay algo listo para cenar?
-Queda tortilla de este mediodía.
-Me sirve…¿quieres tú?
-No, yo ya estoy metida en la cama.
-¿Sola o con compañía? Jejeje…
-Señorita, métase en sus cosas.
Pues hala, a comer algo.
20 minutos después ya había cenado y recogido la cocina.
¡A la cama!
Llegó a su cuarto. En la penumbra, divisó una pequeña luz verde que parpadeaba.
-De puta madre, ya se cargó.
Se metió en la cama, alargó la mano a la mesilla y desenchufó el vibrador…Full charge…otra lucecita se iluminó durante escasos segundos. Volvió a tocarse, estaba muy mojada…se quitó el pantalón del pijama…a ver el lubricante…¡mierda! Escondido junto a los otros plugs. No le apetecía nada levantarse.
Volvió a mirar la polla…sacó la lengua, chupó el glande, se lo metió más en la boca, hasta la garganta. Lo sacó mojadito, volvió a mirarlo…esa ventosa parecía resistente. Miró atrás suyo. El cabecero de la cama era de madera de esa falsa. Liso. Color pino.
Apartó los cojines, se destapó, se dio la vuelta y pegó el culo al cabecero, que estaba frío como el suelo. Se separó. La humedad de su coño quedó en el cabecero. Un poco más arriba, el plug hizo una pequeña raya en la madera…Cogió el vibrador y lo clavó en donde se veía la humedad.
-¡Ese es el sitio!
Lo intentó mover, sin éxito. Le pegó un manotazo y esa polla empezó a ir de lado a lado. Sin moverse de su punto de anclaje.
Se le dibujó una sonrisa malvada. Escupió y esparció la saliva.
-Ostias, está frío.
Escudriño el mando a distancia…4 botones…Hot+, hot-, speed+ y speed-
Le dió al hot+ repetidas veces.
En apenas un minuto, estaba calentito. Volvió a escupir.
Ahora sí, volvió a ponerse en 4 y se lo clavó.
Enseguida notó una sensación nueva, jamás experimentada. El plug le presionaba en la zona, haciendo que esa polla rozara más. Así mismo, el metesaca le producía leves movimientos en el ojete, porque los dos jugetes podría decirse que rozaban…
-Uhm…
Siguió analizando el mando…speed+
Y aquello empezó a vibrar. Pero claro, el cabecero también empezó a vibrar…y hacía ruido.
Tuvo que apagar las vibraciones.
Siguió follando en 4.
Cuando llevaba un rato, se dio cuenta de que el plug le molestaba y le incomodaba…no se sentía a gusto.
Se lo sacó. Cuando el intruso pasó por su sitio más ancho, notó tirones y pinchazos en su ojete. Luego ya se relajó. Le quedó el ojete abierto.
Volvió a clavarse la polla. Ahora sí que le entró hasta el fondo. Los huevos le hicieron tope en el coño.
Unos pocos minutos en esa posición le bastaron para correrse, mordiendo una almohada.
Demasiadas experiencias para un martes…Terminó exhausta y el sueño la venció.
A las 7:00 la despertó su madre. Sin encender la luz
-Arriba niña, que tienes que ir al trabajo. ¿No te sonó el móvil?
El móvil estaba en la mesilla, sin batería. Con el rollo de cargar el vibrador, se olvidó de dejar el móvil cargando.
Un momento…el vibrador…
Y su madre encendió la luz.
-Miiiiiira la niña qué bien se lo monta…
El vibrador seguía clavado en el cabecero de la cama…
-Ay mamá que vergüenza…sal de mi cuarto.
Puri se le acercó al oído y le dijo.
-Tranquila, que yo también estrené el mío. Mola lo del calorcito, ¿verdad?
-Sal de mi cuarto, guarrilla.
Y se fue, riendo y cantando.
-Mierda…el plug anal…
Lo encontró dentro de la cama, pegado al pantalón del pijama y lleno de pelusas.
Desenchufó el vibrador del cabecero, que salió con un sonoro ¡plop! Y tiró para la ducha, con los dos juguetes y la ropa del curro.
Se lavó ella, lavó los juguetes. Intentó meterse el plug…no le entraba. Rebuscó en el escondite, sacó el anal lube, se masajeó el culito, se le colaron dos dedos dentro, lubricó el plug y empezó a meterlo. Le costó, hoy no le dolió, pero le costó.
Salió de la ducha en ropa de trabajo…
En la cocina olía a café, leche y tostadas.
-Mira mamá, en el baño dejé eso secándose…no vayas a usarlo tú.
-Tranquila, me gusta más el mío.
-Ah, ¿que no son iguales?
-No, el mío es negro. Un poco más corto, pero más gordito.
-¡Viciosa!
Y llenó el suelo de la cocina de miguitas de tostada que le salieron mientras masticaba…
Por la tarde fueron de compras.
Mercedes escogió un tanga de cuero, un poco sado. Con alguna tachuela y dos cierres sencillitos a los lados que lo hacían caer al suelo en un plis plas.
Puri se compró un tanga blanco, abierto, (de esos que puedes follar sin quitártelo) con una tira de perlas que le pasaban por el culo y terminaban en el elástico de la cintura.
-Las joyas de las mujeres de más de 50 años, son las perlas.
-Tú lo que eres una guarrilla, mamá.
Luego resulta que Puri tenía hora en el salón de belleza. Iba a depilarse el coño por completo.
-Es que me daba vergüenza ir sola…imagínate, a mi edad, haciendo estas cosas.
-Haces bien mamá. Que disfruten los cristianos lo que se van a comer los gusanos.
El viernes llegó y el despertador sonó correctamente. Sin prisas.
Mercedes tiró para la ducha, se sacó el plug mediano y se metió bajo el agua calentita.
Terminó y cogió el plug más grande. Lo miró con temor.
-Joder colega, esto es grande de verdad.
De hecho, era tan grande que no le entró. No hubo manera. Además se puso nerviosa y se le cerró el esfínter. Nada, volvió a ponerse el mediano y tiró a desayunar y para el curro.
A las 5 en punto salió del trabajo y fue a casa a arreglarse.
Optó por una minifalda, la tanga de cuero, unas botas de hebillas…muy punkies, unas medias-calcetín negras, hasta un poquito más arriba de las rodillas, con calaveritas blancas por la parte de los gemelos, un top negro con otra calavera blanca en el medio, enseñando el ombligo, sin sujetador y el anorak, por supuesto. Que hacía un frío considerable.
Seguía sin poderse meter el plug grande, pero lo puso en un bolsillo del anorak, por si acaso.
En el otro bolsillo metió el lubricante.
Luego el bolso, con la documentación, las llaves de casa, del coche y cuatro chorradas.
Iba a ponerse el anorak para salir de casa, cuando la vio su madre.
-A ver, date la vuelta…tú vas dispuesta a que te follen, ¿verdad?
-Ay mamá, no me pongas colorada, que no sé que decirle a ese señor. Entro en su casa y le digo…buenas tardes, yo venía a que me follaran, si pudiera ser.
-Qué tonta eres. Cuando te vea entrar, se le van a caer los cojones al suelo.
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- Relato #210849— title-regex: contiguous parts (3 -> 4)
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