Fetichismo
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RominaKioo
FetichismoRomina, camino a la perversión 04
Sofía no solo tiene el control de la casa, sino de tu cuerpo y tu vergüenza. Desde la entrada, bajo la mirada de los vecinos, te somete a una humillación que no termina en la puerta, sino en la cama de tu padre, atado y a tu merced. ¿Estás lista para ser la basura que te exige?
Malena77
FetichismoDespedida de Soltera
El frío de la Sierra no es nada comparado con el calor que sube por su espalda cuando la Señora B. le ordena arrodillarse. Nadie sabe lo que hay dentro de ese autobús tintado, pero todos saben que, una vez que suben, dejan de ser personas. Esta noche, la confidencialidad no es un secreto, es una cadena.
Toulouse
Fetichismo¿Te gusta?
Ella impone una regla simple pero intensa: todo lo que le hagas a ti, tú me lo harás a mí. Con esa promesa susurrada, la noche se transforma en un juego de poder y entrega donde las convenciones se dejan a un lado.
Diosa Esmeralda
FetichismoEl sabor del verano
En el baño oscuro del bar, el aire se vuelve denso y húmedo. Helena no solo te hace pagar la cuenta, te hace beber el precio de tu propia degradación. ¿Estás listo para aceptar tu nuevo lugar?
MariVillabos05
FetichismoToda mojadita en carnaval
El agua fría le empapó la piel, pero fue solo la chispa que encendió el fuego. Ahora, bajo el sol del patio, la guerra de agua ha terminado y solo queda la sed de piel mojada y el deseo de llenarla hasta el borde.
antonioteescribe
FetichismoAl llegar del gym
El calor es abrasador, pero nada compara con la humedad que ella te impone. Mientras ella entrena, tú llevas sus bragas sucias bajo los pantalones, sintiendo cómo la mirada de los demás te quema mientras compras agua. Cuando ella regresa, empapada en sudor y autoridad, tu única misión es limpiarla, gota a gota, hasta que no quede nada de ti mismo.
slave10
FetichismoSu fetiche le cambió la vida por completo (6)
Sara lo ha vestido, lo ha humillado y lo ha marcado con fuego. Pero la verdadera prueba no es el dolor, sino la vergüenza: cuando suenan a la puerta, Luis descubre que su sumisión acaba de convertirse en un espectáculo compartido.
slave10
FetichismoSu fetiche le cambió la vida por completo (5)
Sara no pide permiso, exige. Para Luis, cada bofetón y cada orden degradante no son un castigo, sino la llave de un placer prohibido que lo sumerge en una sumisión absoluta. ¿Hasta dónde está dispuesto a llegar para complacer a su Señora?
antonioteescribe
FetichismoLlegar de trabajar
Llevas todo el día con el secreto más vergonzoso pegado a la piel, sintiendo cómo la tela te restringe y te excita. Cuando por fin estás solo con ella, la humillación se transforma en sumisión absoluta, y el juego apenas comienza.
Amo6
FetichismoMi caballo Percherón, una historia de ponyplay
Él no buscaba sexo, buscaba ser domado. Cuando el Amo Financiero le ordenó ponerse a cuatro patas, la realidad superó cualquier fantasía: no había ropa, solo piel, cuero y la sumisión absoluta de un hombre dispuesto a ser su caballo.
micropene15
FetichismoHumillación excitante 4 FINAL
Bajo la mirada atónita de la playa, él ya no es solo un espectador, sino el centro de un juego donde su vergüenza es la moneda de cambio. En la casa de Patricia, la sumisión se vuelve carne y la humillación, un placer insoportable.
juanmaldi
FetichismoNoche inolvidable
Entre las copas de la fiesta, un secreto de tela y tacón lo espera en el baño. Pero la verdadera tentación no está en el armario, sino en la mirada de quien lo busca. ¿Estás listo para dejar de ser tú mismo, al menos por una noche?
pern
FetichismoStreptease
En medio de la multitud hambrienta, tú decides cruzar la línea que otros solo imaginan. Un lamido rápido en público cambia las reglas del juego: él te elige a ti. Ahora, lejos de las miradas envidiosas, su cuerpo atlético es tuyo para explorar sin límites.
Jesserika
FetichismoLas aventuras de cristina vi
Cristina observa desde su trono cómo Carlos se postra ante ella, listo para ser transformado en su juguete personal. El látigo y el dildo son solo el comienzo de una noche donde la sumisión se paga con dolor y placer.
putoputo2
FetichismoFui la puta del cine gay
A sus 47 años, decide que no basta con mirar: viaja a Barcelona con un solo propósito. En las sombras del cine Arenas, la edad es su mayor atractivo y la anonimidad, su mejor aliado. Esta vez, él no busca amor, busca ser usado.
gatacolorada
FetichismoUn sencillo placer
En la confitería, bajo la mirada indiferente de los demás, ella extiende su pie sobre la caja. Él se arrodilla, no para limpiar el cuero, sino para tocar lo prohibido. Mientras él trabaja, ella siente cómo su deseo crece, sabiendo que la erección del mozo es el verdadero ritual que la lleva al éxtasis.
fabian
FetichismoLos deliciosos pies de Judit
Sus pies son su debilidad, pero Judit sabe que él no es el único con necesidades urgentes. Entre la ternura y la lujuria, la línea entre el juego y el acto se desdibuja hasta que el placer ya no cabe en la boca.
Jocardi
FetichismoLa truza blanca
En la oscuridad de su habitación, Jorge no busca solo placer, sino la posesión de un secreto blanco. Cada prenda guardada es una llave que abre puertas de deseo prohibido, donde la tela se convierte en carne y el recuerdo, en carne viva.
novaimagen
FetichismoMi amigo
Llevaba años masturbándose pensando en el cuerpo de su amigo. Ahora que lo tiene frente a sí, en la intimidad de su cama, la tensión acumulada estalla en un secreto que ninguno de los dos debería haber revelado.
Dreday
FetichismoMi inicio en el fetishismo
La casa está vacía, las cortinas cerradas y la videocasetera reproduce imágenes prohibidas. Pero cuando Leonardo aparece con la lenceria de su madre, la barrera entre la amistad y el deseo se rompe, y lo que empieza como una burla se transforma en una sesión de placer prohibido que nadie olvidará.
srarnulfo
FetichismoHombre femenino en Paris
En el corazón de París, Ronald no es solo un sirviente, es un objeto de deseo y sumisión. Cada día espera la llegada de su patrón para cumplir con rituales de placer que borran los límites de la identidad y la dignidad, entregando su cuerpo y su voluntad a cambio de un lujo que nunca soñó tener.